Peugeot 407

Los responsables de la marca francesa quieren recuperar el liderazgo en el segmento de las berlinas medias con el 407, un modelo muy competitivo que rompe los moldes en cuanto a diseño y que ofrece una amplia gama de motores en gasolina y Diesel.
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Peugeot 407
Peugeot 407

Una de las características más relevantes de los modelos de la marca del león es su elevado nivel de dinamismo. No podía ser de otra manera en este caso. Sobre una plataforma conocida, como la del C5, los ingenieros de Peugeot han desarrollado nuevos subchasis y trenes para lograr mayor eficacia en el comportamiento dinámico del 407. Pero no se trata de una sencilla evolución de los sistemas conocidos, sino que, en esta ocasión, los reponsables del desarrollo han optado por la incorporación de trenes rodantes derivados de los modelos empleados en competición, concretamente en las categorías de Superproducción y Superturismos.

Para el tren delantero se ha recurrido a un sistema muy elaborado de doble horquilla que permite un excelente guiado de las ruedas y hace que se mantengan verticales, independientemente del balanceo que se produzca en curva.

Por su parte, el tren trasero es muy similar al utilizado con anterioridad en el 406, aunque ha sido especialmente puesto a punto para este modelo. Además, el conjunto posterior, con los amortiguadores muy inclinados, prácticamente embutidos en un travesaño de aluminio de gran sección, apenas resta espacio al maletero y al habitáculo en su parte posterior.

Durante el recorrido realizado en la toma de contacto por las carreteras del sur de Portugal, tuvimos la oportunidad de comprobar el funcionamiento d elas suspensiones. Cumplen sobradamente su cometido, favoreciendo el confort de los ocupantes sin que se produzcan importantes inclinaciones de la carrocería. Sobre pavimentos en buen estado y trazados rápidos, otorgan gran sensación de seguridad al conductor, mientras proporcionan un correcto filtrado para que los ocupantes puedan viajar con un elevado grado de comodidad.

La respuesta al volante es muy rápida y no se siente especialmente pesado, aunque sí resulta un poco extraño el tremendo voladizo delantero, que la marca argumenta como elemento especialmente diseñado mediante una horquilla deformable de gran longitud, capaz de absorber gran cantidad de energía en caso de impacto y suficientemente deformable en caso de colisionar contra un peatón.

Lo que no terminó de convencernos fue el elevado nivel de ruido aerodinámico que pudimos apreciar en dos versiones de gasolina y en una Diesel. Cierto es que en las autopistas cercanas a la costa circulamos con bastante viento lateral, pero el “silbido” parecía provenir de los retrovisores exteriores, patente a velocidades no muy exageradas.

También el apartado de frenos parece cumplir sobradamente las expectativas, si bien las versiones más potentes de gasolina cuentan con un equipo sobredimensionado, mientras que las Diesel y las “pequeñas” se conforman con menor diámetro de los discos en el tren delantero. Aun así, en las versiones que tuvimos oportunidad de conducir no notamos una ausencia de potencia para la detención o un desfallecimiento del sistema de frenos. A su favor juega el equipamiento de serie para toda la gama, independientemente del acabado o la mecánica, pues todas las versiones incluyen sistema antibloqueo de frenos ABS, programa de control electrónico de estabilidad ESP con sistema antideslizamiento ASR y dispositivo de ayuda a la frenada de emergencia AFU.

En materia de seguridad pasiva no se han escatimado recursos. Prueba de ello es la incorporación de hasta nueve airbags (incluido uno para las rodillas), barras de protección laterales, etc.

Entre los sistemas que pueden ser añadidos como opción, en función de las versiones y acabados, se encuentran los faros de xenón (aunque no son adaptativos por el momento), el sistema de encendido automático de faros, sensor de lluvia, ayuda al aparcamiento, asientos tapizados en piel con sistema de reglaje eléctrico, equipos de sonido de alta fidelidad, navegadores GPS, sistema de regulación de velocidad variable, techo corredizo eléctrico, llantas de aleación con sistema de detección de la presión de inflado, alarma y pintura metalizada.

Una de las características más relevantes de los modelos de la marca del león es su elevado nivel de dinamismo. No podía ser de otra manera en este caso. Sobre una plataforma conocida, como la del C5, los ingenieros de Peugeot han desarrollado nuevos subchasis y trenes para lograr mayor eficacia en el comportamiento dinámico del 407. Pero no se trata de una sencilla evolución de los sistemas conocidos, sino que, en esta ocasión, los reponsables del desarrollo han optado por la incorporación de trenes rodantes derivados de los modelos empleados en competición, concretamente en las categorías de Superproducción y Superturismos.

Para el tren delantero se ha recurrido a un sistema muy elaborado de doble horquilla que permite un excelente guiado de las ruedas y hace que se mantengan verticales, independientemente del balanceo que se produzca en curva.

Por su parte, el tren trasero es muy similar al utilizado con anterioridad en el 406, aunque ha sido especialmente puesto a punto para este modelo. Además, el conjunto posterior, con los amortiguadores muy inclinados, prácticamente embutidos en un travesaño de aluminio de gran sección, apenas resta espacio al maletero y al habitáculo en su parte posterior.

Durante el recorrido realizado en la toma de contacto por las carreteras del sur de Portugal, tuvimos la oportunidad de comprobar el funcionamiento d elas suspensiones. Cumplen sobradamente su cometido, favoreciendo el confort de los ocupantes sin que se produzcan importantes inclinaciones de la carrocería. Sobre pavimentos en buen estado y trazados rápidos, otorgan gran sensación de seguridad al conductor, mientras proporcionan un correcto filtrado para que los ocupantes puedan viajar con un elevado grado de comodidad.

La respuesta al volante es muy rápida y no se siente especialmente pesado, aunque sí resulta un poco extraño el tremendo voladizo delantero, que la marca argumenta como elemento especialmente diseñado mediante una horquilla deformable de gran longitud, capaz de absorber gran cantidad de energía en caso de impacto y suficientemente deformable en caso de colisionar contra un peatón.

Lo que no terminó de convencernos fue el elevado nivel de ruido aerodinámico que pudimos apreciar en dos versiones de gasolina y en una Diesel. Cierto es que en las autopistas cercanas a la costa circulamos con bastante viento lateral, pero el “silbido” parecía provenir de los retrovisores exteriores, patente a velocidades no muy exageradas.

También el apartado de frenos parece cumplir sobradamente las expectativas, si bien las versiones más potentes de gasolina cuentan con un equipo sobredimensionado, mientras que las Diesel y las “pequeñas” se conforman con menor diámetro de los discos en el tren delantero. Aun así, en las versiones que tuvimos oportunidad de conducir no notamos una ausencia de potencia para la detención o un desfallecimiento del sistema de frenos. A su favor juega el equipamiento de serie para toda la gama, independientemente del acabado o la mecánica, pues todas las versiones incluyen sistema antibloqueo de frenos ABS, programa de control electrónico de estabilidad ESP con sistema antideslizamiento ASR y dispositivo de ayuda a la frenada de emergencia AFU.

En materia de seguridad pasiva no se han escatimado recursos. Prueba de ello es la incorporación de hasta nueve airbags (incluido uno para las rodillas), barras de protección laterales, etc.

Entre los sistemas que pueden ser añadidos como opción, en función de las versiones y acabados, se encuentran los faros de xenón (aunque no son adaptativos por el momento), el sistema de encendido automático de faros, sensor de lluvia, ayuda al aparcamiento, asientos tapizados en piel con sistema de reglaje eléctrico, equipos de sonido de alta fidelidad, navegadores GPS, sistema de regulación de velocidad variable, techo corredizo eléctrico, llantas de aleación con sistema de detección de la presión de inflado, alarma y pintura metalizada.

Una de las características más relevantes de los modelos de la marca del león es su elevado nivel de dinamismo. No podía ser de otra manera en este caso. Sobre una plataforma conocida, como la del C5, los ingenieros de Peugeot han desarrollado nuevos subchasis y trenes para lograr mayor eficacia en el comportamiento dinámico del 407. Pero no se trata de una sencilla evolución de los sistemas conocidos, sino que, en esta ocasión, los reponsables del desarrollo han optado por la incorporación de trenes rodantes derivados de los modelos empleados en competición, concretamente en las categorías de Superproducción y Superturismos.

Para el tren delantero se ha recurrido a un sistema muy elaborado de doble horquilla que permite un excelente guiado de las ruedas y hace que se mantengan verticales, independientemente del balanceo que se produzca en curva.

Por su parte, el tren trasero es muy similar al utilizado con anterioridad en el 406, aunque ha sido especialmente puesto a punto para este modelo. Además, el conjunto posterior, con los amortiguadores muy inclinados, prácticamente embutidos en un travesaño de aluminio de gran sección, apenas resta espacio al maletero y al habitáculo en su parte posterior.

Durante el recorrido realizado en la toma de contacto por las carreteras del sur de Portugal, tuvimos la oportunidad de comprobar el funcionamiento d elas suspensiones. Cumplen sobradamente su cometido, favoreciendo el confort de los ocupantes sin que se produzcan importantes inclinaciones de la carrocería. Sobre pavimentos en buen estado y trazados rápidos, otorgan gran sensación de seguridad al conductor, mientras proporcionan un correcto filtrado para que los ocupantes puedan viajar con un elevado grado de comodidad.

La respuesta al volante es muy rápida y no se siente especialmente pesado, aunque sí resulta un poco extraño el tremendo voladizo delantero, que la marca argumenta como elemento especialmente diseñado mediante una horquilla deformable de gran longitud, capaz de absorber gran cantidad de energía en caso de impacto y suficientemente deformable en caso de colisionar contra un peatón.

Lo que no terminó de convencernos fue el elevado nivel de ruido aerodinámico que pudimos apreciar en dos versiones de gasolina y en una Diesel. Cierto es que en las autopistas cercanas a la costa circulamos con bastante viento lateral, pero el “silbido” parecía provenir de los retrovisores exteriores, patente a velocidades no muy exageradas.

También el apartado de frenos parece cumplir sobradamente las expectativas, si bien las versiones más potentes de gasolina cuentan con un equipo sobredimensionado, mientras que las Diesel y las “pequeñas” se conforman con menor diámetro de los discos en el tren delantero. Aun así, en las versiones que tuvimos oportunidad de conducir no notamos una ausencia de potencia para la detención o un desfallecimiento del sistema de frenos. A su favor juega el equipamiento de serie para toda la gama, independientemente del acabado o la mecánica, pues todas las versiones incluyen sistema antibloqueo de frenos ABS, programa de control electrónico de estabilidad ESP con sistema antideslizamiento ASR y dispositivo de ayuda a la frenada de emergencia AFU.

En materia de seguridad pasiva no se han escatimado recursos. Prueba de ello es la incorporación de hasta nueve airbags (incluido uno para las rodillas), barras de protección laterales, etc.

Entre los sistemas que pueden ser añadidos como opción, en función de las versiones y acabados, se encuentran los faros de xenón (aunque no son adaptativos por el momento), el sistema de encendido automático de faros, sensor de lluvia, ayuda al aparcamiento, asientos tapizados en piel con sistema de reglaje eléctrico, equipos de sonido de alta fidelidad, navegadores GPS, sistema de regulación de velocidad variable, techo corredizo eléctrico, llantas de aleación con sistema de detección de la presión de inflado, alarma y pintura metalizada.

Una de las características más relevantes de los modelos de la marca del león es su elevado nivel de dinamismo. No podía ser de otra manera en este caso. Sobre una plataforma conocida, como la del C5, los ingenieros de Peugeot han desarrollado nuevos subchasis y trenes para lograr mayor eficacia en el comportamiento dinámico del 407. Pero no se trata de una sencilla evolución de los sistemas conocidos, sino que, en esta ocasión, los reponsables del desarrollo han optado por la incorporación de trenes rodantes derivados de los modelos empleados en competición, concretamente en las categorías de Superproducción y Superturismos.

Para el tren delantero se ha recurrido a un sistema muy elaborado de doble horquilla que permite un excelente guiado de las ruedas y hace que se mantengan verticales, independientemente del balanceo que se produzca en curva.

Por su parte, el tren trasero es muy similar al utilizado con anterioridad en el 406, aunque ha sido especialmente puesto a punto para este modelo. Además, el conjunto posterior, con los amortiguadores muy inclinados, prácticamente embutidos en un travesaño de aluminio de gran sección, apenas resta espacio al maletero y al habitáculo en su parte posterior.

Durante el recorrido realizado en la toma de contacto por las carreteras del sur de Portugal, tuvimos la oportunidad de comprobar el funcionamiento d elas suspensiones. Cumplen sobradamente su cometido, favoreciendo el confort de los ocupantes sin que se produzcan importantes inclinaciones de la carrocería. Sobre pavimentos en buen estado y trazados rápidos, otorgan gran sensación de seguridad al conductor, mientras proporcionan un correcto filtrado para que los ocupantes puedan viajar con un elevado grado de comodidad.

La respuesta al volante es muy rápida y no se siente especialmente pesado, aunque sí resulta un poco extraño el tremendo voladizo delantero, que la marca argumenta como elemento especialmente diseñado mediante una horquilla deformable de gran longitud, capaz de absorber gran cantidad de energía en caso de impacto y suficientemente deformable en caso de colisionar contra un peatón.

Lo que no terminó de convencernos fue el elevado nivel de ruido aerodinámico que pudimos apreciar en dos versiones de gasolina y en una Diesel. Cierto es que en las autopistas cercanas a la costa circulamos con bastante viento lateral, pero el “silbido” parecía provenir de los retrovisores exteriores, patente a velocidades no muy exageradas.

También el apartado de frenos parece cumplir sobradamente las expectativas, si bien las versiones más potentes de gasolina cuentan con un equipo sobredimensionado, mientras que las Diesel y las “pequeñas” se conforman con menor diámetro de los discos en el tren delantero. Aun así, en las versiones que tuvimos oportunidad de conducir no notamos una ausencia de potencia para la detención o un desfallecimiento del sistema de frenos. A su favor juega el equipamiento de serie para toda la gama, independientemente del acabado o la mecánica, pues todas las versiones incluyen sistema antibloqueo de frenos ABS, programa de control electrónico de estabilidad ESP con sistema antideslizamiento ASR y dispositivo de ayuda a la frenada de emergencia AFU.

En materia de seguridad pasiva no se han escatimado recursos. Prueba de ello es la incorporación de hasta nueve airbags (incluido uno para las rodillas), barras de protección laterales, etc.

Entre los sistemas que pueden ser añadidos como opción, en función de las versiones y acabados, se encuentran los faros de xenón (aunque no son adaptativos por el momento), el sistema de encendido automático de faros, sensor de lluvia, ayuda al aparcamiento, asientos tapizados en piel con sistema de reglaje eléctrico, equipos de sonido de alta fidelidad, navegadores GPS, sistema de regulación de velocidad variable, techo corredizo eléctrico, llantas de aleación con sistema de detección de la presión de inflado, alarma y pintura metalizada.

Una de las características más relevantes de los modelos de la marca del león es su elevado nivel de dinamismo. No podía ser de otra manera en este caso. Sobre una plataforma conocida, como la del C5, los ingenieros de Peugeot han desarrollado nuevos subchasis y trenes para lograr mayor eficacia en el comportamiento dinámico del 407. Pero no se trata de una sencilla evolución de los sistemas conocidos, sino que, en esta ocasión, los reponsables del desarrollo han optado por la incorporación de trenes rodantes derivados de los modelos empleados en competición, concretamente en las categorías de Superproducción y Superturismos.

Para el tren delantero se ha recurrido a un sistema muy elaborado de doble horquilla que permite un excelente guiado de las ruedas y hace que se mantengan verticales, independientemente del balanceo que se produzca en curva.

Por su parte, el tren trasero es muy similar al utilizado con anterioridad en el 406, aunque ha sido especialmente puesto a punto para este modelo. Además, el conjunto posterior, con los amortiguadores muy inclinados, prácticamente embutidos en un travesaño de aluminio de gran sección, apenas resta espacio al maletero y al habitáculo en su parte posterior.

Durante el recorrido realizado en la toma de contacto por las carreteras del sur de Portugal, tuvimos la oportunidad de comprobar el funcionamiento d elas suspensiones. Cumplen sobradamente su cometido, favoreciendo el confort de los ocupantes sin que se produzcan importantes inclinaciones de la carrocería. Sobre pavimentos en buen estado y trazados rápidos, otorgan gran sensación de seguridad al conductor, mientras proporcionan un correcto filtrado para que los ocupantes puedan viajar con un elevado grado de comodidad.

La respuesta al volante es muy rápida y no se siente especialmente pesado, aunque sí resulta un poco extraño el tremendo voladizo delantero, que la marca argumenta como elemento especialmente diseñado mediante una horquilla deformable de gran longitud, capaz de absorber gran cantidad de energía en caso de impacto y suficientemente deformable en caso de colisionar contra un peatón.

Lo que no terminó de convencernos fue el elevado nivel de ruido aerodinámico que pudimos apreciar en dos versiones de gasolina y en una Diesel. Cierto es que en las autopistas cercanas a la costa circulamos con bastante viento lateral, pero el “silbido” parecía provenir de los retrovisores exteriores, patente a velocidades no muy exageradas.

También el apartado de frenos parece cumplir sobradamente las expectativas, si bien las versiones más potentes de gasolina cuentan con un equipo sobredimensionado, mientras que las Diesel y las “pequeñas” se conforman con menor diámetro de los discos en el tren delantero. Aun así, en las versiones que tuvimos oportunidad de conducir no notamos una ausencia de potencia para la detención o un desfallecimiento del sistema de frenos. A su favor juega el equipamiento de serie para toda la gama, independientemente del acabado o la mecánica, pues todas las versiones incluyen sistema antibloqueo de frenos ABS, programa de control electrónico de estabilidad ESP con sistema antideslizamiento ASR y dispositivo de ayuda a la frenada de emergencia AFU.

En materia de seguridad pasiva no se han escatimado recursos. Prueba de ello es la incorporación de hasta nueve airbags (incluido uno para las rodillas), barras de protección laterales, etc.

Entre los sistemas que pueden ser añadidos como opción, en función de las versiones y acabados, se encuentran los faros de xenón (aunque no son adaptativos por el momento), el sistema de encendido automático de faros, sensor de lluvia, ayuda al aparcamiento, asientos tapizados en piel con sistema de reglaje eléctrico, equipos de sonido de alta fidelidad, navegadores GPS, sistema de regulación de velocidad variable, techo corredizo eléctrico, llantas de aleación con sistema de detección de la presión de inflado, alarma y pintura metalizada.

Una de las características más relevantes de los modelos de la marca del león es su elevado nivel de dinamismo. No podía ser de otra manera en este caso. Sobre una plataforma conocida, como la del C5, los ingenieros de Peugeot han desarrollado nuevos subchasis y trenes para lograr mayor eficacia en el comportamiento dinámico del 407. Pero no se trata de una sencilla evolución de los sistemas conocidos, sino que, en esta ocasión, los reponsables del desarrollo han optado por la incorporación de trenes rodantes derivados de los modelos empleados en competición, concretamente en las categorías de Superproducción y Superturismos.

Para el tren delantero se ha recurrido a un sistema muy elaborado de doble horquilla que permite un excelente guiado de las ruedas y hace que se mantengan verticales, independientemente del balanceo que se produzca en curva.

Por su parte, el tren trasero es muy similar al utilizado con anterioridad en el 406, aunque ha sido especialmente puesto a punto para este modelo. Además, el conjunto posterior, con los amortiguadores muy inclinados, prácticamente embutidos en un travesaño de aluminio de gran sección, apenas resta espacio al maletero y al habitáculo en su parte posterior.

Durante el recorrido realizado en la toma de contacto por las carreteras del sur de Portugal, tuvimos la oportunidad de comprobar el funcionamiento d elas suspensiones. Cumplen sobradamente su cometido, favoreciendo el confort de los ocupantes sin que se produzcan importantes inclinaciones de la carrocería. Sobre pavimentos en buen estado y trazados rápidos, otorgan gran sensación de seguridad al conductor, mientras proporcionan un correcto filtrado para que los ocupantes puedan viajar con un elevado grado de comodidad.

La respuesta al volante es muy rápida y no se siente especialmente pesado, aunque sí resulta un poco extraño el tremendo voladizo delantero, que la marca argumenta como elemento especialmente diseñado mediante una horquilla deformable de gran longitud, capaz de absorber gran cantidad de energía en caso de impacto y suficientemente deformable en caso de colisionar contra un peatón.

Lo que no terminó de convencernos fue el elevado nivel de ruido aerodinámico que pudimos apreciar en dos versiones de gasolina y en una Diesel. Cierto es que en las autopistas cercanas a la costa circulamos con bastante viento lateral, pero el “silbido” parecía provenir de los retrovisores exteriores, patente a velocidades no muy exageradas.

También el apartado de frenos parece cumplir sobradamente las expectativas, si bien las versiones más potentes de gasolina cuentan con un equipo sobredimensionado, mientras que las Diesel y las “pequeñas” se conforman con menor diámetro de los discos en el tren delantero. Aun así, en las versiones que tuvimos oportunidad de conducir no notamos una ausencia de potencia para la detención o un desfallecimiento del sistema de frenos. A su favor juega el equipamiento de serie para toda la gama, independientemente del acabado o la mecánica, pues todas las versiones incluyen sistema antibloqueo de frenos ABS, programa de control electrónico de estabilidad ESP con sistema antideslizamiento ASR y dispositivo de ayuda a la frenada de emergencia AFU.

En materia de seguridad pasiva no se han escatimado recursos. Prueba de ello es la incorporación de hasta nueve airbags (incluido uno para las rodillas), barras de protección laterales, etc.

Entre los sistemas que pueden ser añadidos como opción, en función de las versiones y acabados, se encuentran los faros de xenón (aunque no son adaptativos por el momento), el sistema de encendido automático de faros, sensor de lluvia, ayuda al aparcamiento, asientos tapizados en piel con sistema de reglaje eléctrico, equipos de sonido de alta fidelidad, navegadores GPS, sistema de regulación de velocidad variable, techo corredizo eléctrico, llantas de aleación con sistema de detección de la presión de inflado, alarma y pintura metalizada.

Una de las características más relevantes de los modelos de la marca del león es su elevado nivel de dinamismo. No podía ser de otra manera en este caso. Sobre una plataforma conocida, como la del C5, los ingenieros de Peugeot han desarrollado nuevos subchasis y trenes para lograr mayor eficacia en el comportamiento dinámico del 407. Pero no se trata de una sencilla evolución de los sistemas conocidos, sino que, en esta ocasión, los reponsables del desarrollo han optado por la incorporación de trenes rodantes derivados de los modelos empleados en competición, concretamente en las categorías de Superproducción y Superturismos.

Para el tren delantero se ha recurrido a un sistema muy elaborado de doble horquilla que permite un excelente guiado de las ruedas y hace que se mantengan verticales, independientemente del balanceo que se produzca en curva.

Por su parte, el tren trasero es muy similar al utilizado con anterioridad en el 406, aunque ha sido especialmente puesto a punto para este modelo. Además, el conjunto posterior, con los amortiguadores muy inclinados, prácticamente embutidos en un travesaño de aluminio de gran sección, apenas resta espacio al maletero y al habitáculo en su parte posterior.

Durante el recorrido realizado en la toma de contacto por las carreteras del sur de Portugal, tuvimos la oportunidad de comprobar el funcionamiento d elas suspensiones. Cumplen sobradamente su cometido, favoreciendo el confort de los ocupantes sin que se produzcan importantes inclinaciones de la carrocería. Sobre pavimentos en buen estado y trazados rápidos, otorgan gran sensación de seguridad al conductor, mientras proporcionan un correcto filtrado para que los ocupantes puedan viajar con un elevado grado de comodidad.

La respuesta al volante es muy rápida y no se siente especialmente pesado, aunque sí resulta un poco extraño el tremendo voladizo delantero, que la marca argumenta como elemento especialmente diseñado mediante una horquilla deformable de gran longitud, capaz de absorber gran cantidad de energía en caso de impacto y suficientemente deformable en caso de colisionar contra un peatón.

Lo que no terminó de convencernos fue el elevado nivel de ruido aerodinámico que pudimos apreciar en dos versiones de gasolina y en una Diesel. Cierto es que en las autopistas cercanas a la costa circulamos con bastante viento lateral, pero el “silbido” parecía provenir de los retrovisores exteriores, patente a velocidades no muy exageradas.

También el apartado de frenos parece cumplir sobradamente las expectativas, si bien las versiones más potentes de gasolina cuentan con un equipo sobredimensionado, mientras que las Diesel y las “pequeñas” se conforman con menor diámetro de los discos en el tren delantero. Aun así, en las versiones que tuvimos oportunidad de conducir no notamos una ausencia de potencia para la detención o un desfallecimiento del sistema de frenos. A su favor juega el equipamiento de serie para toda la gama, independientemente del acabado o la mecánica, pues todas las versiones incluyen sistema antibloqueo de frenos ABS, programa de control electrónico de estabilidad ESP con sistema antideslizamiento ASR y dispositivo de ayuda a la frenada de emergencia AFU.

En materia de seguridad pasiva no se han escatimado recursos. Prueba de ello es la incorporación de hasta nueve airbags (incluido uno para las rodillas), barras de protección laterales, etc.

Entre los sistemas que pueden ser añadidos como opción, en función de las versiones y acabados, se encuentran los faros de xenón (aunque no son adaptativos por el momento), el sistema de encendido automático de faros, sensor de lluvia, ayuda al aparcamiento, asientos tapizados en piel con sistema de reglaje eléctrico, equipos de sonido de alta fidelidad, navegadores GPS, sistema de regulación de velocidad variable, techo corredizo eléctrico, llantas de aleación con sistema de detección de la presión de inflado, alarma y pintura metalizada.

Una de las características más relevantes de los modelos de la marca del león es su elevado nivel de dinamismo. No podía ser de otra manera en este caso. Sobre una plataforma conocida, como la del C5, los ingenieros de Peugeot han desarrollado nuevos subchasis y trenes para lograr mayor eficacia en el comportamiento dinámico del 407. Pero no se trata de una sencilla evolución de los sistemas conocidos, sino que, en esta ocasión, los reponsables del desarrollo han optado por la incorporación de trenes rodantes derivados de los modelos empleados en competición, concretamente en las categorías de Superproducción y Superturismos.

Para el tren delantero se ha recurrido a un sistema muy elaborado de doble horquilla que permite un excelente guiado de las ruedas y hace que se mantengan verticales, independientemente del balanceo que se produzca en curva.

Por su parte, el tren trasero es muy similar al utilizado con anterioridad en el 406, aunque ha sido especialmente puesto a punto para este modelo. Además, el conjunto posterior, con los amortiguadores muy inclinados, prácticamente embutidos en un travesaño de aluminio de gran sección, apenas resta espacio al maletero y al habitáculo en su parte posterior.

Durante el recorrido realizado en la toma de contacto por las carreteras del sur de Portugal, tuvimos la oportunidad de comprobar el funcionamiento d elas suspensiones. Cumplen sobradamente su cometido, favoreciendo el confort de los ocupantes sin que se produzcan importantes inclinaciones de la carrocería. Sobre pavimentos en buen estado y trazados rápidos, otorgan gran sensación de seguridad al conductor, mientras proporcionan un correcto filtrado para que los ocupantes puedan viajar con un elevado grado de comodidad.

La respuesta al volante es muy rápida y no se siente especialmente pesado, aunque sí resulta un poco extraño el tremendo voladizo delantero, que la marca argumenta como elemento especialmente diseñado mediante una horquilla deformable de gran longitud, capaz de absorber gran cantidad de energía en caso de impacto y suficientemente deformable en caso de colisionar contra un peatón.

Lo que no terminó de convencernos fue el elevado nivel de ruido aerodinámico que pudimos apreciar en dos versiones de gasolina y en una Diesel. Cierto es que en las autopistas cercanas a la costa circulamos con bastante viento lateral, pero el “silbido” parecía provenir de los retrovisores exteriores, patente a velocidades no muy exageradas.

También el apartado de frenos parece cumplir sobradamente las expectativas, si bien las versiones más potentes de gasolina cuentan con un equipo sobredimensionado, mientras que las Diesel y las “pequeñas” se conforman con menor diámetro de los discos en el tren delantero. Aun así, en las versiones que tuvimos oportunidad de conducir no notamos una ausencia de potencia para la detención o un desfallecimiento del sistema de frenos. A su favor juega el equipamiento de serie para toda la gama, independientemente del acabado o la mecánica, pues todas las versiones incluyen sistema antibloqueo de frenos ABS, programa de control electrónico de estabilidad ESP con sistema antideslizamiento ASR y dispositivo de ayuda a la frenada de emergencia AFU.

En materia de seguridad pasiva no se han escatimado recursos. Prueba de ello es la incorporación de hasta nueve airbags (incluido uno para las rodillas), barras de protección laterales, etc.

Entre los sistemas que pueden ser añadidos como opción, en función de las versiones y acabados, se encuentran los faros de xenón (aunque no son adaptativos por el momento), el sistema de encendido automático de faros, sensor de lluvia, ayuda al aparcamiento, asientos tapizados en piel con sistema de reglaje eléctrico, equipos de sonido de alta fidelidad, navegadores GPS, sistema de regulación de velocidad variable, techo corredizo eléctrico, llantas de aleación con sistema de detección de la presión de inflado, alarma y pintura metalizada.

Una de las características más relevantes de los modelos de la marca del león es su elevado nivel de dinamismo. No podía ser de otra manera en este caso. Sobre una plataforma conocida, como la del C5, los ingenieros de Peugeot han desarrollado nuevos subchasis y trenes para lograr mayor eficacia en el comportamiento dinámico del 407. Pero no se trata de una sencilla evolución de los sistemas conocidos, sino que, en esta ocasión, los reponsables del desarrollo han optado por la incorporación de trenes rodantes derivados de los modelos empleados en competición, concretamente en las categorías de Superproducción y Superturismos.

Para el tren delantero se ha recurrido a un sistema muy elaborado de doble horquilla que permite un excelente guiado de las ruedas y hace que se mantengan verticales, independientemente del balanceo que se produzca en curva.

Por su parte, el tren trasero es muy similar al utilizado con anterioridad en el 406, aunque ha sido especialmente puesto a punto para este modelo. Además, el conjunto posterior, con los amortiguadores muy inclinados, prácticamente embutidos en un travesaño de aluminio de gran sección, apenas resta espacio al maletero y al habitáculo en su parte posterior.

Durante el recorrido realizado en la toma de contacto por las carreteras del sur de Portugal, tuvimos la oportunidad de comprobar el funcionamiento d elas suspensiones. Cumplen sobradamente su cometido, favoreciendo el confort de los ocupantes sin que se produzcan importantes inclinaciones de la carrocería. Sobre pavimentos en buen estado y trazados rápidos, otorgan gran sensación de seguridad al conductor, mientras proporcionan un correcto filtrado para que los ocupantes puedan viajar con un elevado grado de comodidad.

La respuesta al volante es muy rápida y no se siente especialmente pesado, aunque sí resulta un poco extraño el tremendo voladizo delantero, que la marca argumenta como elemento especialmente diseñado mediante una horquilla deformable de gran longitud, capaz de absorber gran cantidad de energía en caso de impacto y suficientemente deformable en caso de colisionar contra un peatón.

Lo que no terminó de convencernos fue el elevado nivel de ruido aerodinámico que pudimos apreciar en dos versiones de gasolina y en una Diesel. Cierto es que en las autopistas cercanas a la costa circulamos con bastante viento lateral, pero el “silbido” parecía provenir de los retrovisores exteriores, patente a velocidades no muy exageradas.

También el apartado de frenos parece cumplir sobradamente las expectativas, si bien las versiones más potentes de gasolina cuentan con un equipo sobredimensionado, mientras que las Diesel y las “pequeñas” se conforman con menor diámetro de los discos en el tren delantero. Aun así, en las versiones que tuvimos oportunidad de conducir no notamos una ausencia de potencia para la detención o un desfallecimiento del sistema de frenos. A su favor juega el equipamiento de serie para toda la gama, independientemente del acabado o la mecánica, pues todas las versiones incluyen sistema antibloqueo de frenos ABS, programa de control electrónico de estabilidad ESP con sistema antideslizamiento ASR y dispositivo de ayuda a la frenada de emergencia AFU.

En materia de seguridad pasiva no se han escatimado recursos. Prueba de ello es la incorporación de hasta nueve airbags (incluido uno para las rodillas), barras de protección laterales, etc.

Entre los sistemas que pueden ser añadidos como opción, en función de las versiones y acabados, se encuentran los faros de xenón (aunque no son adaptativos por el momento), el sistema de encendido automático de faros, sensor de lluvia, ayuda al aparcamiento, asientos tapizados en piel con sistema de reglaje eléctrico, equipos de sonido de alta fidelidad, navegadores GPS, sistema de regulación de velocidad variable, techo corredizo eléctrico, llantas de aleación con sistema de detección de la presión de inflado, alarma y pintura metalizada.

Una de las características más relevantes de los modelos de la marca del león es su elevado nivel de dinamismo. No podía ser de otra manera en este caso. Sobre una plataforma conocida, como la del C5, los ingenieros de Peugeot han desarrollado nuevos subchasis y trenes para lograr mayor eficacia en el comportamiento dinámico del 407. Pero no se trata de una sencilla evolución de los sistemas conocidos, sino que, en esta ocasión, los reponsables del desarrollo han optado por la incorporación de trenes rodantes derivados de los modelos empleados en competición, concretamente en las categorías de Superproducción y Superturismos.

Para el tren delantero se ha recurrido a un sistema muy elaborado de doble horquilla que permite un excelente guiado de las ruedas y hace que se mantengan verticales, independientemente del balanceo que se produzca en curva.

Por su parte, el tren trasero es muy similar al utilizado con anterioridad en el 406, aunque ha sido especialmente puesto a punto para este modelo. Además, el conjunto posterior, con los amortiguadores muy inclinados, prácticamente embutidos en un travesaño de aluminio de gran sección, apenas resta espacio al maletero y al habitáculo en su parte posterior.

Durante el recorrido realizado en la toma de contacto por las carreteras del sur de Portugal, tuvimos la oportunidad de comprobar el funcionamiento d elas suspensiones. Cumplen sobradamente su cometido, favoreciendo el confort de los ocupantes sin que se produzcan importantes inclinaciones de la carrocería. Sobre pavimentos en buen estado y trazados rápidos, otorgan gran sensación de seguridad al conductor, mientras proporcionan un correcto filtrado para que los ocupantes puedan viajar con un elevado grado de comodidad.

La respuesta al volante es muy rápida y no se siente especialmente pesado, aunque sí resulta un poco extraño el tremendo voladizo delantero, que la marca argumenta como elemento especialmente diseñado mediante una horquilla deformable de gran longitud, capaz de absorber gran cantidad de energía en caso de impacto y suficientemente deformable en caso de colisionar contra un peatón.

Lo que no terminó de convencernos fue el elevado nivel de ruido aerodinámico que pudimos apreciar en dos versiones de gasolina y en una Diesel. Cierto es que en las autopistas cercanas a la costa circulamos con bastante viento lateral, pero el “silbido” parecía provenir de los retrovisores exteriores, patente a velocidades no muy exageradas.

También el apartado de frenos parece cumplir sobradamente las expectativas, si bien las versiones más potentes de gasolina cuentan con un equipo sobredimensionado, mientras que las Diesel y las “pequeñas” se conforman con menor diámetro de los discos en el tren delantero. Aun así, en las versiones que tuvimos oportunidad de conducir no notamos una ausencia de potencia para la detención o un desfallecimiento del sistema de frenos. A su favor juega el equipamiento de serie para toda la gama, independientemente del acabado o la mecánica, pues todas las versiones incluyen sistema antibloqueo de frenos ABS, programa de control electrónico de estabilidad ESP con sistema antideslizamiento ASR y dispositivo de ayuda a la frenada de emergencia AFU.

En materia de seguridad pasiva no se han escatimado recursos. Prueba de ello es la incorporación de hasta nueve airbags (incluido uno para las rodillas), barras de protección laterales, etc.

Entre los sistemas que pueden ser añadidos como opción, en función de las versiones y acabados, se encuentran los faros de xenón (aunque no son adaptativos por el momento), el sistema de encendido automático de faros, sensor de lluvia, ayuda al aparcamiento, asientos tapizados en piel con sistema de reglaje eléctrico, equipos de sonido de alta fidelidad, navegadores GPS, sistema de regulación de velocidad variable, techo corredizo eléctrico, llantas de aleación con sistema de detección de la presión de inflado, alarma y pintura metalizada.

Una de las características más relevantes de los modelos de la marca del león es su elevado nivel de dinamismo. No podía ser de otra manera en este caso. Sobre una plataforma conocida, como la del C5, los ingenieros de Peugeot han desarrollado nuevos subchasis y trenes para lograr mayor eficacia en el comportamiento dinámico del 407. Pero no se trata de una sencilla evolución de los sistemas conocidos, sino que, en esta ocasión, los reponsables del desarrollo han optado por la incorporación de trenes rodantes derivados de los modelos empleados en competición, concretamente en las categorías de Superproducción y Superturismos.

Para el tren delantero se ha recurrido a un sistema muy elaborado de doble horquilla que permite un excelente guiado de las ruedas y hace que se mantengan verticales, independientemente del balanceo que se produzca en curva.

Por su parte, el tren trasero es muy similar al utilizado con anterioridad en el 406, aunque ha sido especialmente puesto a punto para este modelo. Además, el conjunto posterior, con los amortiguadores muy inclinados, prácticamente embutidos en un travesaño de aluminio de gran sección, apenas resta espacio al maletero y al habitáculo en su parte posterior.

Durante el recorrido realizado en la toma de contacto por las carreteras del sur de Portugal, tuvimos la oportunidad de comprobar el funcionamiento d elas suspensiones. Cumplen sobradamente su cometido, favoreciendo el confort de los ocupantes sin que se produzcan importantes inclinaciones de la carrocería. Sobre pavimentos en buen estado y trazados rápidos, otorgan gran sensación de seguridad al conductor, mientras proporcionan un correcto filtrado para que los ocupantes puedan viajar con un elevado grado de comodidad.

La respuesta al volante es muy rápida y no se siente especialmente pesado, aunque sí resulta un poco extraño el tremendo voladizo delantero, que la marca argumenta como elemento especialmente diseñado mediante una horquilla deformable de gran longitud, capaz de absorber gran cantidad de energía en caso de impacto y suficientemente deformable en caso de colisionar contra un peatón.

Lo que no terminó de convencernos fue el elevado nivel de ruido aerodinámico que pudimos apreciar en dos versiones de gasolina y en una Diesel. Cierto es que en las autopistas cercanas a la costa circulamos con bastante viento lateral, pero el “silbido” parecía provenir de los retrovisores exteriores, patente a velocidades no muy exageradas.

También el apartado de frenos parece cumplir sobradamente las expectativas, si bien las versiones más potentes de gasolina cuentan con un equipo sobredimensionado, mientras que las Diesel y las “pequeñas” se conforman con menor diámetro de los discos en el tren delantero. Aun así, en las versiones que tuvimos oportunidad de conducir no notamos una ausencia de potencia para la detención o un desfallecimiento del sistema de frenos. A su favor juega el equipamiento de serie para toda la gama, independientemente del acabado o la mecánica, pues todas las versiones incluyen sistema antibloqueo de frenos ABS, programa de control electrónico de estabilidad ESP con sistema antideslizamiento ASR y dispositivo de ayuda a la frenada de emergencia AFU.

En materia de seguridad pasiva no se han escatimado recursos. Prueba de ello es la incorporación de hasta nueve airbags (incluido uno para las rodillas), barras de protección laterales, etc.

Entre los sistemas que pueden ser añadidos como opción, en función de las versiones y acabados, se encuentran los faros de xenón (aunque no son adaptativos por el momento), el sistema de encendido automático de faros, sensor de lluvia, ayuda al aparcamiento, asientos tapizados en piel con sistema de reglaje eléctrico, equipos de sonido de alta fidelidad, navegadores GPS, sistema de regulación de velocidad variable, techo corredizo eléctrico, llantas de aleación con sistema de detección de la presión de inflado, alarma y pintura metalizada.

Una de las características más relevantes de los modelos de la marca del león es su elevado nivel de dinamismo. No podía ser de otra manera en este caso. Sobre una plataforma conocida, como la del C5, los ingenieros de Peugeot han desarrollado nuevos subchasis y trenes para lograr mayor eficacia en el comportamiento dinámico del 407. Pero no se trata de una sencilla evolución de los sistemas conocidos, sino que, en esta ocasión, los reponsables del desarrollo han optado por la incorporación de trenes rodantes derivados de los modelos empleados en competición, concretamente en las categorías de Superproducción y Superturismos.

Para el tren delantero se ha recurrido a un sistema muy elaborado de doble horquilla que permite un excelente guiado de las ruedas y hace que se mantengan verticales, independientemente del balanceo que se produzca en curva.

Por su parte, el tren trasero es muy similar al utilizado con anterioridad en el 406, aunque ha sido especialmente puesto a punto para este modelo. Además, el conjunto posterior, con los amortiguadores muy inclinados, prácticamente embutidos en un travesaño de aluminio de gran sección, apenas resta espacio al maletero y al habitáculo en su parte posterior.

Durante el recorrido realizado en la toma de contacto por las carreteras del sur de Portugal, tuvimos la oportunidad de comprobar el funcionamiento d elas suspensiones. Cumplen sobradamente su cometido, favoreciendo el confort de los ocupantes sin que se produzcan importantes inclinaciones de la carrocería. Sobre pavimentos en buen estado y trazados rápidos, otorgan gran sensación de seguridad al conductor, mientras proporcionan un correcto filtrado para que los ocupantes puedan viajar con un elevado grado de comodidad.

La respuesta al volante es muy rápida y no se siente especialmente pesado, aunque sí resulta un poco extraño el tremendo voladizo delantero, que la marca argumenta como elemento especialmente diseñado mediante una horquilla deformable de gran longitud, capaz de absorber gran cantidad de energía en caso de impacto y suficientemente deformable en caso de colisionar contra un peatón.

Lo que no terminó de convencernos fue el elevado nivel de ruido aerodinámico que pudimos apreciar en dos versiones de gasolina y en una Diesel. Cierto es que en las autopistas cercanas a la costa circulamos con bastante viento lateral, pero el “silbido” parecía provenir de los retrovisores exteriores, patente a velocidades no muy exageradas.

También el apartado de frenos parece cumplir sobradamente las expectativas, si bien las versiones más potentes de gasolina cuentan con un equipo sobredimensionado, mientras que las Diesel y las “pequeñas” se conforman con menor diámetro de los discos en el tren delantero. Aun así, en las versiones que tuvimos oportunidad de conducir no notamos una ausencia de potencia para la detención o un desfallecimiento del sistema de frenos. A su favor juega el equipamiento de serie para toda la gama, independientemente del acabado o la mecánica, pues todas las versiones incluyen sistema antibloqueo de frenos ABS, programa de control electrónico de estabilidad ESP con sistema antideslizamiento ASR y dispositivo de ayuda a la frenada de emergencia AFU.

En materia de seguridad pasiva no se han escatimado recursos. Prueba de ello es la incorporación de hasta nueve airbags (incluido uno para las rodillas), barras de protección laterales, etc.

Entre los sistemas que pueden ser añadidos como opción, en función de las versiones y acabados, se encuentran los faros de xenón (aunque no son adaptativos por el momento), el sistema de encendido automático de faros, sensor de lluvia, ayuda al aparcamiento, asientos tapizados en piel con sistema de reglaje eléctrico, equipos de sonido de alta fidelidad, navegadores GPS, sistema de regulación de velocidad variable, techo corredizo eléctrico, llantas de aleación con sistema de detección de la presión de inflado, alarma y pintura metalizada.

Una de las características más relevantes de los modelos de la marca del león es su elevado nivel de dinamismo. No podía ser de otra manera en este caso. Sobre una plataforma conocida, como la del C5, los ingenieros de Peugeot han desarrollado nuevos subchasis y trenes para lograr mayor eficacia en el comportamiento dinámico del 407. Pero no se trata de una sencilla evolución de los sistemas conocidos, sino que, en esta ocasión, los reponsables del desarrollo han optado por la incorporación de trenes rodantes derivados de los modelos empleados en competición, concretamente en las categorías de Superproducción y Superturismos.

Para el tren delantero se ha recurrido a un sistema muy elaborado de doble horquilla que permite un excelente guiado de las ruedas y hace que se mantengan verticales, independientemente del balanceo que se produzca en curva.

Por su parte, el tren trasero es muy similar al utilizado con anterioridad en el 406, aunque ha sido especialmente puesto a punto para este modelo. Además, el conjunto posterior, con los amortiguadores muy inclinados, prácticamente embutidos en un travesaño de aluminio de gran sección, apenas resta espacio al maletero y al habitáculo en su parte posterior.

Durante el recorrido realizado en la toma de contacto por las carreteras del sur de Portugal, tuvimos la oportunidad de comprobar el funcionamiento d elas suspensiones. Cumplen sobradamente su cometido, favoreciendo el confort de los ocupantes sin que se produzcan importantes inclinaciones de la carrocería. Sobre pavimentos en buen estado y trazados rápidos, otorgan gran sensación de seguridad al conductor, mientras proporcionan un correcto filtrado para que los ocupantes puedan viajar con un elevado grado de comodidad.

La respuesta al volante es muy rápida y no se siente especialmente pesado, aunque sí resulta un poco extraño el tremendo voladizo delantero, que la marca argumenta como elemento especialmente diseñado mediante una horquilla deformable de gran longitud, capaz de absorber gran cantidad de energía en caso de impacto y suficientemente deformable en caso de colisionar contra un peatón.

Lo que no terminó de convencernos fue el elevado nivel de ruido aerodinámico que pudimos apreciar en dos versiones de gasolina y en una Diesel. Cierto es que en las autopistas cercanas a la costa circulamos con bastante viento lateral, pero el “silbido” parecía provenir de los retrovisores exteriores, patente a velocidades no muy exageradas.

También el apartado de frenos parece cumplir sobradamente las expectativas, si bien las versiones más potentes de gasolina cuentan con un equipo sobredimensionado, mientras que las Diesel y las “pequeñas” se conforman con menor diámetro de los discos en el tren delantero. Aun así, en las versiones que tuvimos oportunidad de conducir no notamos una ausencia de potencia para la detención o un desfallecimiento del sistema de frenos. A su favor juega el equipamiento de serie para toda la gama, independientemente del acabado o la mecánica, pues todas las versiones incluyen sistema antibloqueo de frenos ABS, programa de control electrónico de estabilidad ESP con sistema antideslizamiento ASR y dispositivo de ayuda a la frenada de emergencia AFU.

En materia de seguridad pasiva no se han escatimado recursos. Prueba de ello es la incorporación de hasta nueve airbags (incluido uno para las rodillas), barras de protección laterales, etc.

Entre los sistemas que pueden ser añadidos como opción, en función de las versiones y acabados, se encuentran los faros de xenón (aunque no son adaptativos por el momento), el sistema de encendido automático de faros, sensor de lluvia, ayuda al aparcamiento, asientos tapizados en piel con sistema de reglaje eléctrico, equipos de sonido de alta fidelidad, navegadores GPS, sistema de regulación de velocidad variable, techo corredizo eléctrico, llantas de aleación con sistema de detección de la presión de inflado, alarma y pintura metalizada.

Una de las características más relevantes de los modelos de la marca del león es su elevado nivel de dinamismo. No podía ser de otra manera en este caso. Sobre una plataforma conocida, como la del C5, los ingenieros de Peugeot han desarrollado nuevos subchasis y trenes para lograr mayor eficacia en el comportamiento dinámico del 407. Pero no se trata de una sencilla evolución de los sistemas conocidos, sino que, en esta ocasión, los reponsables del desarrollo han optado por la incorporación de trenes rodantes derivados de los modelos empleados en competición, concretamente en las categorías de Superproducción y Superturismos.

Para el tren delantero se ha recurrido a un sistema muy elaborado de doble horquilla que permite un excelente guiado de las ruedas y hace que se mantengan verticales, independientemente del balanceo que se produzca en curva.

Por su parte, el tren trasero es muy similar al utilizado con anterioridad en el 406, aunque ha sido especialmente puesto a punto para este modelo. Además, el conjunto posterior, con los amortiguadores muy inclinados, prácticamente embutidos en un travesaño de aluminio de gran sección, apenas resta espacio al maletero y al habitáculo en su parte posterior.

Durante el recorrido realizado en la toma de contacto por las carreteras del sur de Portugal, tuvimos la oportunidad de comprobar el funcionamiento d elas suspensiones. Cumplen sobradamente su cometido, favoreciendo el confort de los ocupantes sin que se produzcan importantes inclinaciones de la carrocería. Sobre pavimentos en buen estado y trazados rápidos, otorgan gran sensación de seguridad al conductor, mientras proporcionan un correcto filtrado para que los ocupantes puedan viajar con un elevado grado de comodidad.

La respuesta al volante es muy rápida y no se siente especialmente pesado, aunque sí resulta un poco extraño el tremendo voladizo delantero, que la marca argumenta como elemento especialmente diseñado mediante una horquilla deformable de gran longitud, capaz de absorber gran cantidad de energía en caso de impacto y suficientemente deformable en caso de colisionar contra un peatón.

Lo que no terminó de convencernos fue el elevado nivel de ruido aerodinámico que pudimos apreciar en dos versiones de gasolina y en una Diesel. Cierto es que en las autopistas cercanas a la costa circulamos con bastante viento lateral, pero el “silbido” parecía provenir de los retrovisores exteriores, patente a velocidades no muy exageradas.

También el apartado de frenos parece cumplir sobradamente las expectativas, si bien las versiones más potentes de gasolina cuentan con un equipo sobredimensionado, mientras que las Diesel y las “pequeñas” se conforman con menor diámetro de los discos en el tren delantero. Aun así, en las versiones que tuvimos oportunidad de conducir no notamos una ausencia de potencia para la detención o un desfallecimiento del sistema de frenos. A su favor juega el equipamiento de serie para toda la gama, independientemente del acabado o la mecánica, pues todas las versiones incluyen sistema antibloqueo de frenos ABS, programa de control electrónico de estabilidad ESP con sistema antideslizamiento ASR y dispositivo de ayuda a la frenada de emergencia AFU.

En materia de seguridad pasiva no se han escatimado recursos. Prueba de ello es la incorporación de hasta nueve airbags (incluido uno para las rodillas), barras de protección laterales, etc.

Entre los sistemas que pueden ser añadidos como opción, en función de las versiones y acabados, se encuentran los faros de xenón (aunque no son adaptativos por el momento), el sistema de encendido automático de faros, sensor de lluvia, ayuda al aparcamiento, asientos tapizados en piel con sistema de reglaje eléctrico, equipos de sonido de alta fidelidad, navegadores GPS, sistema de regulación de velocidad variable, techo corredizo eléctrico, llantas de aleación con sistema de detección de la presión de inflado, alarma y pintura metalizada.

Una de las características más relevantes de los modelos de la marca del león es su elevado nivel de dinamismo. No podía ser de otra manera en este caso. Sobre una plataforma conocida, como la del C5, los ingenieros de Peugeot han desarrollado nuevos subchasis y trenes para lograr mayor eficacia en el comportamiento dinámico del 407. Pero no se trata de una sencilla evolución de los sistemas conocidos, sino que, en esta ocasión, los reponsables del desarrollo han optado por la incorporación de trenes rodantes derivados de los modelos empleados en competición, concretamente en las categorías de Superproducción y Superturismos.

Para el tren delantero se ha recurrido a un sistema muy elaborado de doble horquilla que permite un excelente guiado de las ruedas y hace que se mantengan verticales, independientemente del balanceo que se produzca en curva.

Por su parte, el tren trasero es muy similar al utilizado con anterioridad en el 406, aunque ha sido especialmente puesto a punto para este modelo. Además, el conjunto posterior, con los amortiguadores muy inclinados, prácticamente embutidos en un travesaño de aluminio de gran sección, apenas resta espacio al maletero y al habitáculo en su parte posterior.

Durante el recorrido realizado en la toma de contacto por las carreteras del sur de Portugal, tuvimos la oportunidad de comprobar el funcionamiento d elas suspensiones. Cumplen sobradamente su cometido, favoreciendo el confort de los ocupantes sin que se produzcan importantes inclinaciones de la carrocería. Sobre pavimentos en buen estado y trazados rápidos, otorgan gran sensación de seguridad al conductor, mientras proporcionan un correcto filtrado para que los ocupantes puedan viajar con un elevado grado de comodidad.

La respuesta al volante es muy rápida y no se siente especialmente pesado, aunque sí resulta un poco extraño el tremendo voladizo delantero, que la marca argumenta como elemento especialmente diseñado mediante una horquilla deformable de gran longitud, capaz de absorber gran cantidad de energía en caso de impacto y suficientemente deformable en caso de colisionar contra un peatón.

Lo que no terminó de convencernos fue el elevado nivel de ruido aerodinámico que pudimos apreciar en dos versiones de gasolina y en una Diesel. Cierto es que en las autopistas cercanas a la costa circulamos con bastante viento lateral, pero el “silbido” parecía provenir de los retrovisores exteriores, patente a velocidades no muy exageradas.

También el apartado de frenos parece cumplir sobradamente las expectativas, si bien las versiones más potentes de gasolina cuentan con un equipo sobredimensionado, mientras que las Diesel y las “pequeñas” se conforman con menor diámetro de los discos en el tren delantero. Aun así, en las versiones que tuvimos oportunidad de conducir no notamos una ausencia de potencia para la detención o un desfallecimiento del sistema de frenos. A su favor juega el equipamiento de serie para toda la gama, independientemente del acabado o la mecánica, pues todas las versiones incluyen sistema antibloqueo de frenos ABS, programa de control electrónico de estabilidad ESP con sistema antideslizamiento ASR y dispositivo de ayuda a la frenada de emergencia AFU.

En materia de seguridad pasiva no se han escatimado recursos. Prueba de ello es la incorporación de hasta nueve airbags (incluido uno para las rodillas), barras de protección laterales, etc.

Entre los sistemas que pueden ser añadidos como opción, en función de las versiones y acabados, se encuentran los faros de xenón (aunque no son adaptativos por el momento), el sistema de encendido automático de faros, sensor de lluvia, ayuda al aparcamiento, asientos tapizados en piel con sistema de reglaje eléctrico, equipos de sonido de alta fidelidad, navegadores GPS, sistema de regulación de velocidad variable, techo corredizo eléctrico, llantas de aleación con sistema de detección de la presión de inflado, alarma y pintura metalizada.

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