Nuevo Toyota Corolla Verso

El nuevo Corolla Verso responde a las últimas tendencias del mercado en la categoría de monovolúmenes compactos: línea atractiva, motores potentes y espacio para siete ocupantes. Además, las cinco plazas de las dos últimas filas de asientos son escamoteables, lo que aumenta su practicidad.
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Nuevo Toyota Corolla Verso
Nuevo Toyota Corolla Verso

Como hemos comentado anteriormente, el nuevo Corolla Verso se ofrecerá a partir de la segunda quincena de abril con dos posibles motorizaciones, una de gasolina 1.8 y una Diesel 2.0 D-4D.

Ambas mecánicas provienen del Avensis y cumplen las actuales normativas de emisiones Euro IV. El de gasolina incorpora sistema de distribución variable inteligente, VVT-i, sistema de encendido directo y acelerador mediante sistema de control electrónico. Anuncia una cifra de potencia de 129 CV y 17,3 mkg de par máximo, mientras que el consumo de combustible homologado es de 7,7 litros por cada 100 km. En un futuro próximo está previsto el lanzamiento de una versión Diesel más potente, aunque los responsables de la marca no han anunciado datos más concretos.

Sorprende que en la versión con cambio automático MMT (transmisión manual multimodo con cambio robotizado) el consumo se rebaja en 0,2 litros por cada 100 km. Precisamente este tipo de cambio dispone de una función de arranque suave que permite iniciar el movimiento de forma progresiva.

Cuando el conductor suelta el pedal del freno, el vehículo comienza a generar un pequeño valor de par motor para facilitar la maniobra. Además, si el conductor levanta rápidamente el pedal del acelerador, el sistema mantiene la marcha que se encuentra insertada en ese momento y, si lo pisa con celeridad, el sistema elige la marcha más adecuada en ese instante. Un pulsador situado tras la palanca secuencial “Es” permite que los cambios se realicen de forma más rápida para permitir un estilo de conducción deportiva.

Como sistema de protección adicional, el mecanismo de gestión controla que no se realicen operaciones indebidas, como exceso de régimen del motor, inserción de marcha inadecuada, arranque fuera del punto muerto, etc. Un indicador acústico emitirá un pitido al engranar la marcha atrás o si se abre una puerta con una marcha insertada.

En el caso de la variante Diesel, el salto cualitativo respecto a la anterior generación del modelo es enorme, pues la potencia de la mecánica ha pasado de 90 a 116 CV y ahora ofrece un par máximo de 28,6 mkg entre 2.000 y 2.200 rpm. Además, este motor es muy respetuoso con el medio ambiente y, según anuncia la marca, es un 47 por ciento más “limpio” que sus rivales.

Una característica destacable de este motor es su sistema de gestión de mantenimiento del aceite, que comprueba de forma constante el estado del aceite del motor e informa al conductor de cuándo hay que cambiar el aceite y el filtro, mediante un testigo luminoso.

El propio dispositivo determina el deterioro del aceite en función de los hollines depositados y mediante el control de varios parámetros, como el régimen de giro del motor, la sincronización y el volumen de la inyección, y la relación de aire-combustible empleado. Cuando el valor calculado del hollín supera un nivel predeterminado, el testigo del cambio de aceite se enciende en el cuadro de instrumentos. Este sistema también avisa al conductor si el vehículo ha superado un intervalo de 30.000 km.

Prácticamente todas las especificaciones mecánicas han recibido alguna modificación respecto a los modelos de la anterior generación. Concretamente el sistema de dirección hidráulica ha modificado su posición en cuanto a la inclinación de la caña y a la posición de la caja, más baja, con intención de rebajar el centro de gravedad del conjunto. También se ha modificado la programación, de forma que resulta más rápida y directa, con tres vueltas entre topes y 11,6 m de diámetro de giro, lo que permite enlazar los virajes con bastante precisión y facilidad.

El esquema de suspensiones no varía en cuanto a concepción, aunque sí en relación al tarado. Son cómodas y absorben bien las imprecisiones del pavimento, aunque resultan algo secas, especialmente en el tren posterior. Delante opta por un sistema McPherson con muelles y amortiguadores y detrás recurre a un eje torsional con sistema de control de convergencia de las ruedas.

Un potente equipo de frenos, fácilmente dosificable, con discos ventilados de 295 mm delante y 290 mm detrás, termina por redondear el conjunto del chasis del nuevo Corolla Verso.

El comportamiento dinámico es bastante bueno en líneas generales y resulta agradable. No llega a la facilidad de conducción de un C-Max o de un Touran, pero sí es más ágil que un Zafira. Destacan las prestaciones de la variante de gasolina, con una velocidad máxima de 195 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 10,8 segundos.

Por su parte, la versión alimentada por gasóleo se conforma con una velocidad máxima de 180 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/ en 12,6 segundos, si bien es cierto que esta versión aumenta su tara en 110 kg. También en el capítulo de consumos las diferencias son apreciables, con más de 1,2 litros de diferencia a favor del Diesel, que logra unos registros muy interesantes.

Dada la cifra de par entregada, los consumos que obtiene y la suavidad de funcionamiento que ofrece la mecánica D-4D, sin duda, ésta constituirá el grueso de las ventas del nuevo Corolla Verso, un modelo que llega al mercado con interesantes argumentos para satisfacer las necesidades de un público más joven y dinámico que el conocido en sus competidores. De hecho, la marca prevé que esta versión acapare cerca del 80 por ciento de las ventas en España.

Como hemos comentado anteriormente, el nuevo Corolla Verso se ofrecerá a partir de la segunda quincena de abril con dos posibles motorizaciones, una de gasolina 1.8 y una Diesel 2.0 D-4D.

Ambas mecánicas provienen del Avensis y cumplen las actuales normativas de emisiones Euro IV. El de gasolina incorpora sistema de distribución variable inteligente, VVT-i, sistema de encendido directo y acelerador mediante sistema de control electrónico. Anuncia una cifra de potencia de 129 CV y 17,3 mkg de par máximo, mientras que el consumo de combustible homologado es de 7,7 litros por cada 100 km. En un futuro próximo está previsto el lanzamiento de una versión Diesel más potente, aunque los responsables de la marca no han anunciado datos más concretos.

Sorprende que en la versión con cambio automático MMT (transmisión manual multimodo con cambio robotizado) el consumo se rebaja en 0,2 litros por cada 100 km. Precisamente este tipo de cambio dispone de una función de arranque suave que permite iniciar el movimiento de forma progresiva.

Cuando el conductor suelta el pedal del freno, el vehículo comienza a generar un pequeño valor de par motor para facilitar la maniobra. Además, si el conductor levanta rápidamente el pedal del acelerador, el sistema mantiene la marcha que se encuentra insertada en ese momento y, si lo pisa con celeridad, el sistema elige la marcha más adecuada en ese instante. Un pulsador situado tras la palanca secuencial “Es” permite que los cambios se realicen de forma más rápida para permitir un estilo de conducción deportiva.

Como sistema de protección adicional, el mecanismo de gestión controla que no se realicen operaciones indebidas, como exceso de régimen del motor, inserción de marcha inadecuada, arranque fuera del punto muerto, etc. Un indicador acústico emitirá un pitido al engranar la marcha atrás o si se abre una puerta con una marcha insertada.

En el caso de la variante Diesel, el salto cualitativo respecto a la anterior generación del modelo es enorme, pues la potencia de la mecánica ha pasado de 90 a 116 CV y ahora ofrece un par máximo de 28,6 mkg entre 2.000 y 2.200 rpm. Además, este motor es muy respetuoso con el medio ambiente y, según anuncia la marca, es un 47 por ciento más “limpio” que sus rivales.

Una característica destacable de este motor es su sistema de gestión de mantenimiento del aceite, que comprueba de forma constante el estado del aceite del motor e informa al conductor de cuándo hay que cambiar el aceite y el filtro, mediante un testigo luminoso.

El propio dispositivo determina el deterioro del aceite en función de los hollines depositados y mediante el control de varios parámetros, como el régimen de giro del motor, la sincronización y el volumen de la inyección, y la relación de aire-combustible empleado. Cuando el valor calculado del hollín supera un nivel predeterminado, el testigo del cambio de aceite se enciende en el cuadro de instrumentos. Este sistema también avisa al conductor si el vehículo ha superado un intervalo de 30.000 km.

Prácticamente todas las especificaciones mecánicas han recibido alguna modificación respecto a los modelos de la anterior generación. Concretamente el sistema de dirección hidráulica ha modificado su posición en cuanto a la inclinación de la caña y a la posición de la caja, más baja, con intención de rebajar el centro de gravedad del conjunto. También se ha modificado la programación, de forma que resulta más rápida y directa, con tres vueltas entre topes y 11,6 m de diámetro de giro, lo que permite enlazar los virajes con bastante precisión y facilidad.

El esquema de suspensiones no varía en cuanto a concepción, aunque sí en relación al tarado. Son cómodas y absorben bien las imprecisiones del pavimento, aunque resultan algo secas, especialmente en el tren posterior. Delante opta por un sistema McPherson con muelles y amortiguadores y detrás recurre a un eje torsional con sistema de control de convergencia de las ruedas.

Un potente equipo de frenos, fácilmente dosificable, con discos ventilados de 295 mm delante y 290 mm detrás, termina por redondear el conjunto del chasis del nuevo Corolla Verso.

El comportamiento dinámico es bastante bueno en líneas generales y resulta agradable. No llega a la facilidad de conducción de un C-Max o de un Touran, pero sí es más ágil que un Zafira. Destacan las prestaciones de la variante de gasolina, con una velocidad máxima de 195 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 10,8 segundos.

Por su parte, la versión alimentada por gasóleo se conforma con una velocidad máxima de 180 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/ en 12,6 segundos, si bien es cierto que esta versión aumenta su tara en 110 kg. También en el capítulo de consumos las diferencias son apreciables, con más de 1,2 litros de diferencia a favor del Diesel, que logra unos registros muy interesantes.

Dada la cifra de par entregada, los consumos que obtiene y la suavidad de funcionamiento que ofrece la mecánica D-4D, sin duda, ésta constituirá el grueso de las ventas del nuevo Corolla Verso, un modelo que llega al mercado con interesantes argumentos para satisfacer las necesidades de un público más joven y dinámico que el conocido en sus competidores. De hecho, la marca prevé que esta versión acapare cerca del 80 por ciento de las ventas en España.

Como hemos comentado anteriormente, el nuevo Corolla Verso se ofrecerá a partir de la segunda quincena de abril con dos posibles motorizaciones, una de gasolina 1.8 y una Diesel 2.0 D-4D.

Ambas mecánicas provienen del Avensis y cumplen las actuales normativas de emisiones Euro IV. El de gasolina incorpora sistema de distribución variable inteligente, VVT-i, sistema de encendido directo y acelerador mediante sistema de control electrónico. Anuncia una cifra de potencia de 129 CV y 17,3 mkg de par máximo, mientras que el consumo de combustible homologado es de 7,7 litros por cada 100 km. En un futuro próximo está previsto el lanzamiento de una versión Diesel más potente, aunque los responsables de la marca no han anunciado datos más concretos.

Sorprende que en la versión con cambio automático MMT (transmisión manual multimodo con cambio robotizado) el consumo se rebaja en 0,2 litros por cada 100 km. Precisamente este tipo de cambio dispone de una función de arranque suave que permite iniciar el movimiento de forma progresiva.

Cuando el conductor suelta el pedal del freno, el vehículo comienza a generar un pequeño valor de par motor para facilitar la maniobra. Además, si el conductor levanta rápidamente el pedal del acelerador, el sistema mantiene la marcha que se encuentra insertada en ese momento y, si lo pisa con celeridad, el sistema elige la marcha más adecuada en ese instante. Un pulsador situado tras la palanca secuencial “Es” permite que los cambios se realicen de forma más rápida para permitir un estilo de conducción deportiva.

Como sistema de protección adicional, el mecanismo de gestión controla que no se realicen operaciones indebidas, como exceso de régimen del motor, inserción de marcha inadecuada, arranque fuera del punto muerto, etc. Un indicador acústico emitirá un pitido al engranar la marcha atrás o si se abre una puerta con una marcha insertada.

En el caso de la variante Diesel, el salto cualitativo respecto a la anterior generación del modelo es enorme, pues la potencia de la mecánica ha pasado de 90 a 116 CV y ahora ofrece un par máximo de 28,6 mkg entre 2.000 y 2.200 rpm. Además, este motor es muy respetuoso con el medio ambiente y, según anuncia la marca, es un 47 por ciento más “limpio” que sus rivales.

Una característica destacable de este motor es su sistema de gestión de mantenimiento del aceite, que comprueba de forma constante el estado del aceite del motor e informa al conductor de cuándo hay que cambiar el aceite y el filtro, mediante un testigo luminoso.

El propio dispositivo determina el deterioro del aceite en función de los hollines depositados y mediante el control de varios parámetros, como el régimen de giro del motor, la sincronización y el volumen de la inyección, y la relación de aire-combustible empleado. Cuando el valor calculado del hollín supera un nivel predeterminado, el testigo del cambio de aceite se enciende en el cuadro de instrumentos. Este sistema también avisa al conductor si el vehículo ha superado un intervalo de 30.000 km.

Prácticamente todas las especificaciones mecánicas han recibido alguna modificación respecto a los modelos de la anterior generación. Concretamente el sistema de dirección hidráulica ha modificado su posición en cuanto a la inclinación de la caña y a la posición de la caja, más baja, con intención de rebajar el centro de gravedad del conjunto. También se ha modificado la programación, de forma que resulta más rápida y directa, con tres vueltas entre topes y 11,6 m de diámetro de giro, lo que permite enlazar los virajes con bastante precisión y facilidad.

El esquema de suspensiones no varía en cuanto a concepción, aunque sí en relación al tarado. Son cómodas y absorben bien las imprecisiones del pavimento, aunque resultan algo secas, especialmente en el tren posterior. Delante opta por un sistema McPherson con muelles y amortiguadores y detrás recurre a un eje torsional con sistema de control de convergencia de las ruedas.

Un potente equipo de frenos, fácilmente dosificable, con discos ventilados de 295 mm delante y 290 mm detrás, termina por redondear el conjunto del chasis del nuevo Corolla Verso.

El comportamiento dinámico es bastante bueno en líneas generales y resulta agradable. No llega a la facilidad de conducción de un C-Max o de un Touran, pero sí es más ágil que un Zafira. Destacan las prestaciones de la variante de gasolina, con una velocidad máxima de 195 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 10,8 segundos.

Por su parte, la versión alimentada por gasóleo se conforma con una velocidad máxima de 180 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/ en 12,6 segundos, si bien es cierto que esta versión aumenta su tara en 110 kg. También en el capítulo de consumos las diferencias son apreciables, con más de 1,2 litros de diferencia a favor del Diesel, que logra unos registros muy interesantes.

Dada la cifra de par entregada, los consumos que obtiene y la suavidad de funcionamiento que ofrece la mecánica D-4D, sin duda, ésta constituirá el grueso de las ventas del nuevo Corolla Verso, un modelo que llega al mercado con interesantes argumentos para satisfacer las necesidades de un público más joven y dinámico que el conocido en sus competidores. De hecho, la marca prevé que esta versión acapare cerca del 80 por ciento de las ventas en España.

Como hemos comentado anteriormente, el nuevo Corolla Verso se ofrecerá a partir de la segunda quincena de abril con dos posibles motorizaciones, una de gasolina 1.8 y una Diesel 2.0 D-4D.

Ambas mecánicas provienen del Avensis y cumplen las actuales normativas de emisiones Euro IV. El de gasolina incorpora sistema de distribución variable inteligente, VVT-i, sistema de encendido directo y acelerador mediante sistema de control electrónico. Anuncia una cifra de potencia de 129 CV y 17,3 mkg de par máximo, mientras que el consumo de combustible homologado es de 7,7 litros por cada 100 km. En un futuro próximo está previsto el lanzamiento de una versión Diesel más potente, aunque los responsables de la marca no han anunciado datos más concretos.

Sorprende que en la versión con cambio automático MMT (transmisión manual multimodo con cambio robotizado) el consumo se rebaja en 0,2 litros por cada 100 km. Precisamente este tipo de cambio dispone de una función de arranque suave que permite iniciar el movimiento de forma progresiva.

Cuando el conductor suelta el pedal del freno, el vehículo comienza a generar un pequeño valor de par motor para facilitar la maniobra. Además, si el conductor levanta rápidamente el pedal del acelerador, el sistema mantiene la marcha que se encuentra insertada en ese momento y, si lo pisa con celeridad, el sistema elige la marcha más adecuada en ese instante. Un pulsador situado tras la palanca secuencial “Es” permite que los cambios se realicen de forma más rápida para permitir un estilo de conducción deportiva.

Como sistema de protección adicional, el mecanismo de gestión controla que no se realicen operaciones indebidas, como exceso de régimen del motor, inserción de marcha inadecuada, arranque fuera del punto muerto, etc. Un indicador acústico emitirá un pitido al engranar la marcha atrás o si se abre una puerta con una marcha insertada.

En el caso de la variante Diesel, el salto cualitativo respecto a la anterior generación del modelo es enorme, pues la potencia de la mecánica ha pasado de 90 a 116 CV y ahora ofrece un par máximo de 28,6 mkg entre 2.000 y 2.200 rpm. Además, este motor es muy respetuoso con el medio ambiente y, según anuncia la marca, es un 47 por ciento más “limpio” que sus rivales.

Una característica destacable de este motor es su sistema de gestión de mantenimiento del aceite, que comprueba de forma constante el estado del aceite del motor e informa al conductor de cuándo hay que cambiar el aceite y el filtro, mediante un testigo luminoso.

El propio dispositivo determina el deterioro del aceite en función de los hollines depositados y mediante el control de varios parámetros, como el régimen de giro del motor, la sincronización y el volumen de la inyección, y la relación de aire-combustible empleado. Cuando el valor calculado del hollín supera un nivel predeterminado, el testigo del cambio de aceite se enciende en el cuadro de instrumentos. Este sistema también avisa al conductor si el vehículo ha superado un intervalo de 30.000 km.

Prácticamente todas las especificaciones mecánicas han recibido alguna modificación respecto a los modelos de la anterior generación. Concretamente el sistema de dirección hidráulica ha modificado su posición en cuanto a la inclinación de la caña y a la posición de la caja, más baja, con intención de rebajar el centro de gravedad del conjunto. También se ha modificado la programación, de forma que resulta más rápida y directa, con tres vueltas entre topes y 11,6 m de diámetro de giro, lo que permite enlazar los virajes con bastante precisión y facilidad.

El esquema de suspensiones no varía en cuanto a concepción, aunque sí en relación al tarado. Son cómodas y absorben bien las imprecisiones del pavimento, aunque resultan algo secas, especialmente en el tren posterior. Delante opta por un sistema McPherson con muelles y amortiguadores y detrás recurre a un eje torsional con sistema de control de convergencia de las ruedas.

Un potente equipo de frenos, fácilmente dosificable, con discos ventilados de 295 mm delante y 290 mm detrás, termina por redondear el conjunto del chasis del nuevo Corolla Verso.

El comportamiento dinámico es bastante bueno en líneas generales y resulta agradable. No llega a la facilidad de conducción de un C-Max o de un Touran, pero sí es más ágil que un Zafira. Destacan las prestaciones de la variante de gasolina, con una velocidad máxima de 195 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 10,8 segundos.

Por su parte, la versión alimentada por gasóleo se conforma con una velocidad máxima de 180 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/ en 12,6 segundos, si bien es cierto que esta versión aumenta su tara en 110 kg. También en el capítulo de consumos las diferencias son apreciables, con más de 1,2 litros de diferencia a favor del Diesel, que logra unos registros muy interesantes.

Dada la cifra de par entregada, los consumos que obtiene y la suavidad de funcionamiento que ofrece la mecánica D-4D, sin duda, ésta constituirá el grueso de las ventas del nuevo Corolla Verso, un modelo que llega al mercado con interesantes argumentos para satisfacer las necesidades de un público más joven y dinámico que el conocido en sus competidores. De hecho, la marca prevé que esta versión acapare cerca del 80 por ciento de las ventas en España.

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