Opel Astra

En abril se pone a la venta el nuevo Opel Astra. El compacto alemán ha sufrido una espectacular metamorfosis y se presenta ahora con una imagen radicalmente distinta a la que lucía en su última etapa. Y, además, será bastante más barato. El cambio promete.
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Opel Astra
Opel Astra

Interior de ruptura
Si el exterior sorprende, el interior tampoco deja indiferente. No es tan arriesgado como por fuera, pero otra vez estamos ante un cambio importante. Además de que hay más espacio (la batalla ha pasado a medir 2,61 metros), se aprecia un intento por igualar los niveles estéticos que se han alcanzado en el segmento. Así, se ha hecho un profundo rediseño de la consola central, ahora en tonos metálicos, muy deportivos, con formas angulosas y unida a la consola que va sobre el túnel de la trasmisión. El efecto resulta muy atractivo y, desde luego, está muy de moda.

El aire deportivo se ha cuidado mucho, con los relojes del panel de instrumentos enmarcados por aros metálicos y varios toques más de color titanio en el volante, en la palanca de cambios y, en algunos acabados, en los pedales.

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p> Del habitáculo, lo que menos nos ha gustado en esta primera toma de contacto ha sido lo voluminosa que es la consola central, que recorta mucho el hueco de las piernas en el asiento del acompañante. Por lo demás, la ergonomía es muy buena y, al menos en las unidades que probamos, los materiales parecen de primera calidad y los acabados, correctos.

Cuando se ponga a la venta en España (en abril), el Astra se ofrecerá con cuatro niveles de equipamiento: Essentia, Enjoy, Elegance y Cosmo. En el nivel más básico, Essentia, la dotación de serie es muy escueta. Apenas lo básico y muy pocos elementos de confort. En cambio, con el siguiente escalón, el Enjoy, ya encontramos el aire acondicionado y algunos componentes interesantes.

Después, los acabados Cosmo cuentan con el climatizador, los elevalunas eléctricos, el ordenador de a bordo, equipo de sonido con mandos en el volante... Un paso más arriba, los Elegance disponen de un equipamiento de serie muy amplio, con todo lo anterior y, además, dispositivos como los reposabrazos en los asientos delanteros, los elevalunas traseros, los espejos retrovisores eléctricos y térmicos, pantalla multifunción de 6,5 pulgadas...

En el apartado de las opciones hay mucho donde escoger para hacer el Astra más confortable. Algunos elementos que son opcionales en todos los acabados son el parabrisas atérmico (126 euros), el sistema Quick Heat de desempañado rápido (203 euros), el sensor posterior de aparcamiento (243 euros), la preinstalación para el teléfono (146 euros) y dos posibilidades de navegador, la más cara con un precio de 959 euros. Además, hay varios packs que combinan diferentes equipamientos, sobre todo en el apartado de seguridad. Estos los encontrarás más detallados en el capítulo que dedicamos al bastidor.

El aumento de tamaño de esta edición, con respecto a la anterior, permite ganar 17 mm para las piernas en las plazas traseras, además de 40 mm hacia arriba y 20 mm a lo ancho. En las plazas delanteras, la ganancia en anchura es de 40 mm. Por su parte, según indican en Opel, el maletero pasa a tener una capacidad de 380 litros, que puede alcanzar los 1.300 si se pliegan los asientos traseros.

Interior de ruptura
Si el exterior sorprende, el interior tampoco deja indiferente. No es tan arriesgado como por fuera, pero otra vez estamos ante un cambio importante. Además de que hay más espacio (la batalla ha pasado a medir 2,61 metros), se aprecia un intento por igualar los niveles estéticos que se han alcanzado en el segmento. Así, se ha hecho un profundo rediseño de la consola central, ahora en tonos metálicos, muy deportivos, con formas angulosas y unida a la consola que va sobre el túnel de la trasmisión. El efecto resulta muy atractivo y, desde luego, está muy de moda.

El aire deportivo se ha cuidado mucho, con los relojes del panel de instrumentos enmarcados por aros metálicos y varios toques más de color titanio en el volante, en la palanca de cambios y, en algunos acabados, en los pedales.

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p> Del habitáculo, lo que menos nos ha gustado en esta primera toma de contacto ha sido lo voluminosa que es la consola central, que recorta mucho el hueco de las piernas en el asiento del acompañante. Por lo demás, la ergonomía es muy buena y, al menos en las unidades que probamos, los materiales parecen de primera calidad y los acabados, correctos.

Cuando se ponga a la venta en España (en abril), el Astra se ofrecerá con cuatro niveles de equipamiento: Essentia, Enjoy, Elegance y Cosmo. En el nivel más básico, Essentia, la dotación de serie es muy escueta. Apenas lo básico y muy pocos elementos de confort. En cambio, con el siguiente escalón, el Enjoy, ya encontramos el aire acondicionado y algunos componentes interesantes.

Después, los acabados Cosmo cuentan con el climatizador, los elevalunas eléctricos, el ordenador de a bordo, equipo de sonido con mandos en el volante... Un paso más arriba, los Elegance disponen de un equipamiento de serie muy amplio, con todo lo anterior y, además, dispositivos como los reposabrazos en los asientos delanteros, los elevalunas traseros, los espejos retrovisores eléctricos y térmicos, pantalla multifunción de 6,5 pulgadas...

En el apartado de las opciones hay mucho donde escoger para hacer el Astra más confortable. Algunos elementos que son opcionales en todos los acabados son el parabrisas atérmico (126 euros), el sistema Quick Heat de desempañado rápido (203 euros), el sensor posterior de aparcamiento (243 euros), la preinstalación para el teléfono (146 euros) y dos posibilidades de navegador, la más cara con un precio de 959 euros. Además, hay varios packs que combinan diferentes equipamientos, sobre todo en el apartado de seguridad. Estos los encontrarás más detallados en el capítulo que dedicamos al bastidor.

El aumento de tamaño de esta edición, con respecto a la anterior, permite ganar 17 mm para las piernas en las plazas traseras, además de 40 mm hacia arriba y 20 mm a lo ancho. En las plazas delanteras, la ganancia en anchura es de 40 mm. Por su parte, según indican en Opel, el maletero pasa a tener una capacidad de 380 litros, que puede alcanzar los 1.300 si se pliegan los asientos traseros.

Interior de ruptura
Si el exterior sorprende, el interior tampoco deja indiferente. No es tan arriesgado como por fuera, pero otra vez estamos ante un cambio importante. Además de que hay más espacio (la batalla ha pasado a medir 2,61 metros), se aprecia un intento por igualar los niveles estéticos que se han alcanzado en el segmento. Así, se ha hecho un profundo rediseño de la consola central, ahora en tonos metálicos, muy deportivos, con formas angulosas y unida a la consola que va sobre el túnel de la trasmisión. El efecto resulta muy atractivo y, desde luego, está muy de moda.

El aire deportivo se ha cuidado mucho, con los relojes del panel de instrumentos enmarcados por aros metálicos y varios toques más de color titanio en el volante, en la palanca de cambios y, en algunos acabados, en los pedales.

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Cuando se ponga a la venta en España (en abril), el Astra se ofrecerá con cuatro niveles de equipamiento: Essentia, Enjoy, Elegance y Cosmo. En el nivel más básico, Essentia, la dotación de serie es muy escueta. Apenas lo básico y muy pocos elementos de confort. En cambio, con el siguiente escalón, el Enjoy, ya encontramos el aire acondicionado y algunos componentes interesantes.

Después, los acabados Cosmo cuentan con el climatizador, los elevalunas eléctricos, el ordenador de a bordo, equipo de sonido con mandos en el volante... Un paso más arriba, los Elegance disponen de un equipamiento de serie muy amplio, con todo lo anterior y, además, dispositivos como los reposabrazos en los asientos delanteros, los elevalunas traseros, los espejos retrovisores eléctricos y térmicos, pantalla multifunción de 6,5 pulgadas...

En el apartado de las opciones hay mucho donde escoger para hacer el Astra más confortable. Algunos elementos que son opcionales en todos los acabados son el parabrisas atérmico (126 euros), el sistema Quick Heat de desempañado rápido (203 euros), el sensor posterior de aparcamiento (243 euros), la preinstalación para el teléfono (146 euros) y dos posibilidades de navegador, la más cara con un precio de 959 euros. Además, hay varios packs que combinan diferentes equipamientos, sobre todo en el apartado de seguridad. Estos los encontrarás más detallados en el capítulo que dedicamos al bastidor.

El aumento de tamaño de esta edición, con respecto a la anterior, permite ganar 17 mm para las piernas en las plazas traseras, además de 40 mm hacia arriba y 20 mm a lo ancho. En las plazas delanteras, la ganancia en anchura es de 40 mm. Por su parte, según indican en Opel, el maletero pasa a tener una capacidad de 380 litros, que puede alcanzar los 1.300 si se pliegan los asientos traseros.

Interior de ruptura
Si el exterior sorprende, el interior tampoco deja indiferente. No es tan arriesgado como por fuera, pero otra vez estamos ante un cambio importante. Además de que hay más espacio (la batalla ha pasado a medir 2,61 metros), se aprecia un intento por igualar los niveles estéticos que se han alcanzado en el segmento. Así, se ha hecho un profundo rediseño de la consola central, ahora en tonos metálicos, muy deportivos, con formas angulosas y unida a la consola que va sobre el túnel de la trasmisión. El efecto resulta muy atractivo y, desde luego, está muy de moda.

El aire deportivo se ha cuidado mucho, con los relojes del panel de instrumentos enmarcados por aros metálicos y varios toques más de color titanio en el volante, en la palanca de cambios y, en algunos acabados, en los pedales.

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Cuando se ponga a la venta en España (en abril), el Astra se ofrecerá con cuatro niveles de equipamiento: Essentia, Enjoy, Elegance y Cosmo. En el nivel más básico, Essentia, la dotación de serie es muy escueta. Apenas lo básico y muy pocos elementos de confort. En cambio, con el siguiente escalón, el Enjoy, ya encontramos el aire acondicionado y algunos componentes interesantes.

Después, los acabados Cosmo cuentan con el climatizador, los elevalunas eléctricos, el ordenador de a bordo, equipo de sonido con mandos en el volante... Un paso más arriba, los Elegance disponen de un equipamiento de serie muy amplio, con todo lo anterior y, además, dispositivos como los reposabrazos en los asientos delanteros, los elevalunas traseros, los espejos retrovisores eléctricos y térmicos, pantalla multifunción de 6,5 pulgadas...

En el apartado de las opciones hay mucho donde escoger para hacer el Astra más confortable. Algunos elementos que son opcionales en todos los acabados son el parabrisas atérmico (126 euros), el sistema Quick Heat de desempañado rápido (203 euros), el sensor posterior de aparcamiento (243 euros), la preinstalación para el teléfono (146 euros) y dos posibilidades de navegador, la más cara con un precio de 959 euros. Además, hay varios packs que combinan diferentes equipamientos, sobre todo en el apartado de seguridad. Estos los encontrarás más detallados en el capítulo que dedicamos al bastidor.

El aumento de tamaño de esta edición, con respecto a la anterior, permite ganar 17 mm para las piernas en las plazas traseras, además de 40 mm hacia arriba y 20 mm a lo ancho. En las plazas delanteras, la ganancia en anchura es de 40 mm. Por su parte, según indican en Opel, el maletero pasa a tener una capacidad de 380 litros, que puede alcanzar los 1.300 si se pliegan los asientos traseros.

Interior de ruptura
Si el exterior sorprende, el interior tampoco deja indiferente. No es tan arriesgado como por fuera, pero otra vez estamos ante un cambio importante. Además de que hay más espacio (la batalla ha pasado a medir 2,61 metros), se aprecia un intento por igualar los niveles estéticos que se han alcanzado en el segmento. Así, se ha hecho un profundo rediseño de la consola central, ahora en tonos metálicos, muy deportivos, con formas angulosas y unida a la consola que va sobre el túnel de la trasmisión. El efecto resulta muy atractivo y, desde luego, está muy de moda.

El aire deportivo se ha cuidado mucho, con los relojes del panel de instrumentos enmarcados por aros metálicos y varios toques más de color titanio en el volante, en la palanca de cambios y, en algunos acabados, en los pedales.

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Cuando se ponga a la venta en España (en abril), el Astra se ofrecerá con cuatro niveles de equipamiento: Essentia, Enjoy, Elegance y Cosmo. En el nivel más básico, Essentia, la dotación de serie es muy escueta. Apenas lo básico y muy pocos elementos de confort. En cambio, con el siguiente escalón, el Enjoy, ya encontramos el aire acondicionado y algunos componentes interesantes.

Después, los acabados Cosmo cuentan con el climatizador, los elevalunas eléctricos, el ordenador de a bordo, equipo de sonido con mandos en el volante... Un paso más arriba, los Elegance disponen de un equipamiento de serie muy amplio, con todo lo anterior y, además, dispositivos como los reposabrazos en los asientos delanteros, los elevalunas traseros, los espejos retrovisores eléctricos y térmicos, pantalla multifunción de 6,5 pulgadas...

En el apartado de las opciones hay mucho donde escoger para hacer el Astra más confortable. Algunos elementos que son opcionales en todos los acabados son el parabrisas atérmico (126 euros), el sistema Quick Heat de desempañado rápido (203 euros), el sensor posterior de aparcamiento (243 euros), la preinstalación para el teléfono (146 euros) y dos posibilidades de navegador, la más cara con un precio de 959 euros. Además, hay varios packs que combinan diferentes equipamientos, sobre todo en el apartado de seguridad. Estos los encontrarás más detallados en el capítulo que dedicamos al bastidor.

El aumento de tamaño de esta edición, con respecto a la anterior, permite ganar 17 mm para las piernas en las plazas traseras, además de 40 mm hacia arriba y 20 mm a lo ancho. En las plazas delanteras, la ganancia en anchura es de 40 mm. Por su parte, según indican en Opel, el maletero pasa a tener una capacidad de 380 litros, que puede alcanzar los 1.300 si se pliegan los asientos traseros.

Interior de ruptura
Si el exterior sorprende, el interior tampoco deja indiferente. No es tan arriesgado como por fuera, pero otra vez estamos ante un cambio importante. Además de que hay más espacio (la batalla ha pasado a medir 2,61 metros), se aprecia un intento por igualar los niveles estéticos que se han alcanzado en el segmento. Así, se ha hecho un profundo rediseño de la consola central, ahora en tonos metálicos, muy deportivos, con formas angulosas y unida a la consola que va sobre el túnel de la trasmisión. El efecto resulta muy atractivo y, desde luego, está muy de moda.

El aire deportivo se ha cuidado mucho, con los relojes del panel de instrumentos enmarcados por aros metálicos y varios toques más de color titanio en el volante, en la palanca de cambios y, en algunos acabados, en los pedales.

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Cuando se ponga a la venta en España (en abril), el Astra se ofrecerá con cuatro niveles de equipamiento: Essentia, Enjoy, Elegance y Cosmo. En el nivel más básico, Essentia, la dotación de serie es muy escueta. Apenas lo básico y muy pocos elementos de confort. En cambio, con el siguiente escalón, el Enjoy, ya encontramos el aire acondicionado y algunos componentes interesantes.

Después, los acabados Cosmo cuentan con el climatizador, los elevalunas eléctricos, el ordenador de a bordo, equipo de sonido con mandos en el volante... Un paso más arriba, los Elegance disponen de un equipamiento de serie muy amplio, con todo lo anterior y, además, dispositivos como los reposabrazos en los asientos delanteros, los elevalunas traseros, los espejos retrovisores eléctricos y térmicos, pantalla multifunción de 6,5 pulgadas...

En el apartado de las opciones hay mucho donde escoger para hacer el Astra más confortable. Algunos elementos que son opcionales en todos los acabados son el parabrisas atérmico (126 euros), el sistema Quick Heat de desempañado rápido (203 euros), el sensor posterior de aparcamiento (243 euros), la preinstalación para el teléfono (146 euros) y dos posibilidades de navegador, la más cara con un precio de 959 euros. Además, hay varios packs que combinan diferentes equipamientos, sobre todo en el apartado de seguridad. Estos los encontrarás más detallados en el capítulo que dedicamos al bastidor.

El aumento de tamaño de esta edición, con respecto a la anterior, permite ganar 17 mm para las piernas en las plazas traseras, además de 40 mm hacia arriba y 20 mm a lo ancho. En las plazas delanteras, la ganancia en anchura es de 40 mm. Por su parte, según indican en Opel, el maletero pasa a tener una capacidad de 380 litros, que puede alcanzar los 1.300 si se pliegan los asientos traseros.

Interior de ruptura
Si el exterior sorprende, el interior tampoco deja indiferente. No es tan arriesgado como por fuera, pero otra vez estamos ante un cambio importante. Además de que hay más espacio (la batalla ha pasado a medir 2,61 metros), se aprecia un intento por igualar los niveles estéticos que se han alcanzado en el segmento. Así, se ha hecho un profundo rediseño de la consola central, ahora en tonos metálicos, muy deportivos, con formas angulosas y unida a la consola que va sobre el túnel de la trasmisión. El efecto resulta muy atractivo y, desde luego, está muy de moda.

El aire deportivo se ha cuidado mucho, con los relojes del panel de instrumentos enmarcados por aros metálicos y varios toques más de color titanio en el volante, en la palanca de cambios y, en algunos acabados, en los pedales.

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Cuando se ponga a la venta en España (en abril), el Astra se ofrecerá con cuatro niveles de equipamiento: Essentia, Enjoy, Elegance y Cosmo. En el nivel más básico, Essentia, la dotación de serie es muy escueta. Apenas lo básico y muy pocos elementos de confort. En cambio, con el siguiente escalón, el Enjoy, ya encontramos el aire acondicionado y algunos componentes interesantes.

Después, los acabados Cosmo cuentan con el climatizador, los elevalunas eléctricos, el ordenador de a bordo, equipo de sonido con mandos en el volante... Un paso más arriba, los Elegance disponen de un equipamiento de serie muy amplio, con todo lo anterior y, además, dispositivos como los reposabrazos en los asientos delanteros, los elevalunas traseros, los espejos retrovisores eléctricos y térmicos, pantalla multifunción de 6,5 pulgadas...

En el apartado de las opciones hay mucho donde escoger para hacer el Astra más confortable. Algunos elementos que son opcionales en todos los acabados son el parabrisas atérmico (126 euros), el sistema Quick Heat de desempañado rápido (203 euros), el sensor posterior de aparcamiento (243 euros), la preinstalación para el teléfono (146 euros) y dos posibilidades de navegador, la más cara con un precio de 959 euros. Además, hay varios packs que combinan diferentes equipamientos, sobre todo en el apartado de seguridad. Estos los encontrarás más detallados en el capítulo que dedicamos al bastidor.

El aumento de tamaño de esta edición, con respecto a la anterior, permite ganar 17 mm para las piernas en las plazas traseras, además de 40 mm hacia arriba y 20 mm a lo ancho. En las plazas delanteras, la ganancia en anchura es de 40 mm. Por su parte, según indican en Opel, el maletero pasa a tener una capacidad de 380 litros, que puede alcanzar los 1.300 si se pliegan los asientos traseros.

Interior de ruptura
Si el exterior sorprende, el interior tampoco deja indiferente. No es tan arriesgado como por fuera, pero otra vez estamos ante un cambio importante. Además de que hay más espacio (la batalla ha pasado a medir 2,61 metros), se aprecia un intento por igualar los niveles estéticos que se han alcanzado en el segmento. Así, se ha hecho un profundo rediseño de la consola central, ahora en tonos metálicos, muy deportivos, con formas angulosas y unida a la consola que va sobre el túnel de la trasmisión. El efecto resulta muy atractivo y, desde luego, está muy de moda.

El aire deportivo se ha cuidado mucho, con los relojes del panel de instrumentos enmarcados por aros metálicos y varios toques más de color titanio en el volante, en la palanca de cambios y, en algunos acabados, en los pedales.

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Cuando se ponga a la venta en España (en abril), el Astra se ofrecerá con cuatro niveles de equipamiento: Essentia, Enjoy, Elegance y Cosmo. En el nivel más básico, Essentia, la dotación de serie es muy escueta. Apenas lo básico y muy pocos elementos de confort. En cambio, con el siguiente escalón, el Enjoy, ya encontramos el aire acondicionado y algunos componentes interesantes.

Después, los acabados Cosmo cuentan con el climatizador, los elevalunas eléctricos, el ordenador de a bordo, equipo de sonido con mandos en el volante... Un paso más arriba, los Elegance disponen de un equipamiento de serie muy amplio, con todo lo anterior y, además, dispositivos como los reposabrazos en los asientos delanteros, los elevalunas traseros, los espejos retrovisores eléctricos y térmicos, pantalla multifunción de 6,5 pulgadas...

En el apartado de las opciones hay mucho donde escoger para hacer el Astra más confortable. Algunos elementos que son opcionales en todos los acabados son el parabrisas atérmico (126 euros), el sistema Quick Heat de desempañado rápido (203 euros), el sensor posterior de aparcamiento (243 euros), la preinstalación para el teléfono (146 euros) y dos posibilidades de navegador, la más cara con un precio de 959 euros. Además, hay varios packs que combinan diferentes equipamientos, sobre todo en el apartado de seguridad. Estos los encontrarás más detallados en el capítulo que dedicamos al bastidor.

El aumento de tamaño de esta edición, con respecto a la anterior, permite ganar 17 mm para las piernas en las plazas traseras, además de 40 mm hacia arriba y 20 mm a lo ancho. En las plazas delanteras, la ganancia en anchura es de 40 mm. Por su parte, según indican en Opel, el maletero pasa a tener una capacidad de 380 litros, que puede alcanzar los 1.300 si se pliegan los asientos traseros.

Interior de ruptura
Si el exterior sorprende, el interior tampoco deja indiferente. No es tan arriesgado como por fuera, pero otra vez estamos ante un cambio importante. Además de que hay más espacio (la batalla ha pasado a medir 2,61 metros), se aprecia un intento por igualar los niveles estéticos que se han alcanzado en el segmento. Así, se ha hecho un profundo rediseño de la consola central, ahora en tonos metálicos, muy deportivos, con formas angulosas y unida a la consola que va sobre el túnel de la trasmisión. El efecto resulta muy atractivo y, desde luego, está muy de moda.

El aire deportivo se ha cuidado mucho, con los relojes del panel de instrumentos enmarcados por aros metálicos y varios toques más de color titanio en el volante, en la palanca de cambios y, en algunos acabados, en los pedales.

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Cuando se ponga a la venta en España (en abril), el Astra se ofrecerá con cuatro niveles de equipamiento: Essentia, Enjoy, Elegance y Cosmo. En el nivel más básico, Essentia, la dotación de serie es muy escueta. Apenas lo básico y muy pocos elementos de confort. En cambio, con el siguiente escalón, el Enjoy, ya encontramos el aire acondicionado y algunos componentes interesantes.

Después, los acabados Cosmo cuentan con el climatizador, los elevalunas eléctricos, el ordenador de a bordo, equipo de sonido con mandos en el volante... Un paso más arriba, los Elegance disponen de un equipamiento de serie muy amplio, con todo lo anterior y, además, dispositivos como los reposabrazos en los asientos delanteros, los elevalunas traseros, los espejos retrovisores eléctricos y térmicos, pantalla multifunción de 6,5 pulgadas...

En el apartado de las opciones hay mucho donde escoger para hacer el Astra más confortable. Algunos elementos que son opcionales en todos los acabados son el parabrisas atérmico (126 euros), el sistema Quick Heat de desempañado rápido (203 euros), el sensor posterior de aparcamiento (243 euros), la preinstalación para el teléfono (146 euros) y dos posibilidades de navegador, la más cara con un precio de 959 euros. Además, hay varios packs que combinan diferentes equipamientos, sobre todo en el apartado de seguridad. Estos los encontrarás más detallados en el capítulo que dedicamos al bastidor.

El aumento de tamaño de esta edición, con respecto a la anterior, permite ganar 17 mm para las piernas en las plazas traseras, además de 40 mm hacia arriba y 20 mm a lo ancho. En las plazas delanteras, la ganancia en anchura es de 40 mm. Por su parte, según indican en Opel, el maletero pasa a tener una capacidad de 380 litros, que puede alcanzar los 1.300 si se pliegan los asientos traseros.

Interior de ruptura
Si el exterior sorprende, el interior tampoco deja indiferente. No es tan arriesgado como por fuera, pero otra vez estamos ante un cambio importante. Además de que hay más espacio (la batalla ha pasado a medir 2,61 metros), se aprecia un intento por igualar los niveles estéticos que se han alcanzado en el segmento. Así, se ha hecho un profundo rediseño de la consola central, ahora en tonos metálicos, muy deportivos, con formas angulosas y unida a la consola que va sobre el túnel de la trasmisión. El efecto resulta muy atractivo y, desde luego, está muy de moda.

El aire deportivo se ha cuidado mucho, con los relojes del panel de instrumentos enmarcados por aros metálicos y varios toques más de color titanio en el volante, en la palanca de cambios y, en algunos acabados, en los pedales.

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Cuando se ponga a la venta en España (en abril), el Astra se ofrecerá con cuatro niveles de equipamiento: Essentia, Enjoy, Elegance y Cosmo. En el nivel más básico, Essentia, la dotación de serie es muy escueta. Apenas lo básico y muy pocos elementos de confort. En cambio, con el siguiente escalón, el Enjoy, ya encontramos el aire acondicionado y algunos componentes interesantes.

Después, los acabados Cosmo cuentan con el climatizador, los elevalunas eléctricos, el ordenador de a bordo, equipo de sonido con mandos en el volante... Un paso más arriba, los Elegance disponen de un equipamiento de serie muy amplio, con todo lo anterior y, además, dispositivos como los reposabrazos en los asientos delanteros, los elevalunas traseros, los espejos retrovisores eléctricos y térmicos, pantalla multifunción de 6,5 pulgadas...

En el apartado de las opciones hay mucho donde escoger para hacer el Astra más confortable. Algunos elementos que son opcionales en todos los acabados son el parabrisas atérmico (126 euros), el sistema Quick Heat de desempañado rápido (203 euros), el sensor posterior de aparcamiento (243 euros), la preinstalación para el teléfono (146 euros) y dos posibilidades de navegador, la más cara con un precio de 959 euros. Además, hay varios packs que combinan diferentes equipamientos, sobre todo en el apartado de seguridad. Estos los encontrarás más detallados en el capítulo que dedicamos al bastidor.

El aumento de tamaño de esta edición, con respecto a la anterior, permite ganar 17 mm para las piernas en las plazas traseras, además de 40 mm hacia arriba y 20 mm a lo ancho. En las plazas delanteras, la ganancia en anchura es de 40 mm. Por su parte, según indican en Opel, el maletero pasa a tener una capacidad de 380 litros, que puede alcanzar los 1.300 si se pliegan los asientos traseros.

Interior de ruptura
Si el exterior sorprende, el interior tampoco deja indiferente. No es tan arriesgado como por fuera, pero otra vez estamos ante un cambio importante. Además de que hay más espacio (la batalla ha pasado a medir 2,61 metros), se aprecia un intento por igualar los niveles estéticos que se han alcanzado en el segmento. Así, se ha hecho un profundo rediseño de la consola central, ahora en tonos metálicos, muy deportivos, con formas angulosas y unida a la consola que va sobre el túnel de la trasmisión. El efecto resulta muy atractivo y, desde luego, está muy de moda.

El aire deportivo se ha cuidado mucho, con los relojes del panel de instrumentos enmarcados por aros metálicos y varios toques más de color titanio en el volante, en la palanca de cambios y, en algunos acabados, en los pedales.

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Cuando se ponga a la venta en España (en abril), el Astra se ofrecerá con cuatro niveles de equipamiento: Essentia, Enjoy, Elegance y Cosmo. En el nivel más básico, Essentia, la dotación de serie es muy escueta. Apenas lo básico y muy pocos elementos de confort. En cambio, con el siguiente escalón, el Enjoy, ya encontramos el aire acondicionado y algunos componentes interesantes.

Después, los acabados Cosmo cuentan con el climatizador, los elevalunas eléctricos, el ordenador de a bordo, equipo de sonido con mandos en el volante... Un paso más arriba, los Elegance disponen de un equipamiento de serie muy amplio, con todo lo anterior y, además, dispositivos como los reposabrazos en los asientos delanteros, los elevalunas traseros, los espejos retrovisores eléctricos y térmicos, pantalla multifunción de 6,5 pulgadas...

En el apartado de las opciones hay mucho donde escoger para hacer el Astra más confortable. Algunos elementos que son opcionales en todos los acabados son el parabrisas atérmico (126 euros), el sistema Quick Heat de desempañado rápido (203 euros), el sensor posterior de aparcamiento (243 euros), la preinstalación para el teléfono (146 euros) y dos posibilidades de navegador, la más cara con un precio de 959 euros. Además, hay varios packs que combinan diferentes equipamientos, sobre todo en el apartado de seguridad. Estos los encontrarás más detallados en el capítulo que dedicamos al bastidor.

El aumento de tamaño de esta edición, con respecto a la anterior, permite ganar 17 mm para las piernas en las plazas traseras, además de 40 mm hacia arriba y 20 mm a lo ancho. En las plazas delanteras, la ganancia en anchura es de 40 mm. Por su parte, según indican en Opel, el maletero pasa a tener una capacidad de 380 litros, que puede alcanzar los 1.300 si se pliegan los asientos traseros.

Interior de ruptura
Si el exterior sorprende, el interior tampoco deja indiferente. No es tan arriesgado como por fuera, pero otra vez estamos ante un cambio importante. Además de que hay más espacio (la batalla ha pasado a medir 2,61 metros), se aprecia un intento por igualar los niveles estéticos que se han alcanzado en el segmento. Así, se ha hecho un profundo rediseño de la consola central, ahora en tonos metálicos, muy deportivos, con formas angulosas y unida a la consola que va sobre el túnel de la trasmisión. El efecto resulta muy atractivo y, desde luego, está muy de moda.

El aire deportivo se ha cuidado mucho, con los relojes del panel de instrumentos enmarcados por aros metálicos y varios toques más de color titanio en el volante, en la palanca de cambios y, en algunos acabados, en los pedales.

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p> Del habitáculo, lo que menos nos ha gustado en esta primera toma de contacto ha sido lo voluminosa que es la consola central, que recorta mucho el hueco de las piernas en el asiento del acompañante. Por lo demás, la ergonomía es muy buena y, al menos en las unidades que probamos, los materiales parecen de primera calidad y los acabados, correctos.

Cuando se ponga a la venta en España (en abril), el Astra se ofrecerá con cuatro niveles de equipamiento: Essentia, Enjoy, Elegance y Cosmo. En el nivel más básico, Essentia, la dotación de serie es muy escueta. Apenas lo básico y muy pocos elementos de confort. En cambio, con el siguiente escalón, el Enjoy, ya encontramos el aire acondicionado y algunos componentes interesantes.

Después, los acabados Cosmo cuentan con el climatizador, los elevalunas eléctricos, el ordenador de a bordo, equipo de sonido con mandos en el volante... Un paso más arriba, los Elegance disponen de un equipamiento de serie muy amplio, con todo lo anterior y, además, dispositivos como los reposabrazos en los asientos delanteros, los elevalunas traseros, los espejos retrovisores eléctricos y térmicos, pantalla multifunción de 6,5 pulgadas...

En el apartado de las opciones hay mucho donde escoger para hacer el Astra más confortable. Algunos elementos que son opcionales en todos los acabados son el parabrisas atérmico (126 euros), el sistema Quick Heat de desempañado rápido (203 euros), el sensor posterior de aparcamiento (243 euros), la preinstalación para el teléfono (146 euros) y dos posibilidades de navegador, la más cara con un precio de 959 euros. Además, hay varios packs que combinan diferentes equipamientos, sobre todo en el apartado de seguridad. Estos los encontrarás más detallados en el capítulo que dedicamos al bastidor.

El aumento de tamaño de esta edición, con respecto a la anterior, permite ganar 17 mm para las piernas en las plazas traseras, además de 40 mm hacia arriba y 20 mm a lo ancho. En las plazas delanteras, la ganancia en anchura es de 40 mm. Por su parte, según indican en Opel, el maletero pasa a tener una capacidad de 380 litros, que puede alcanzar los 1.300 si se pliegan los asientos traseros.

Interior de ruptura
Si el exterior sorprende, el interior tampoco deja indiferente. No es tan arriesgado como por fuera, pero otra vez estamos ante un cambio importante. Además de que hay más espacio (la batalla ha pasado a medir 2,61 metros), se aprecia un intento por igualar los niveles estéticos que se han alcanzado en el segmento. Así, se ha hecho un profundo rediseño de la consola central, ahora en tonos metálicos, muy deportivos, con formas angulosas y unida a la consola que va sobre el túnel de la trasmisión. El efecto resulta muy atractivo y, desde luego, está muy de moda.

El aire deportivo se ha cuidado mucho, con los relojes del panel de instrumentos enmarcados por aros metálicos y varios toques más de color titanio en el volante, en la palanca de cambios y, en algunos acabados, en los pedales.

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p> Del habitáculo, lo que menos nos ha gustado en esta primera toma de contacto ha sido lo voluminosa que es la consola central, que recorta mucho el hueco de las piernas en el asiento del acompañante. Por lo demás, la ergonomía es muy buena y, al menos en las unidades que probamos, los materiales parecen de primera calidad y los acabados, correctos.

Cuando se ponga a la venta en España (en abril), el Astra se ofrecerá con cuatro niveles de equipamiento: Essentia, Enjoy, Elegance y Cosmo. En el nivel más básico, Essentia, la dotación de serie es muy escueta. Apenas lo básico y muy pocos elementos de confort. En cambio, con el siguiente escalón, el Enjoy, ya encontramos el aire acondicionado y algunos componentes interesantes.

Después, los acabados Cosmo cuentan con el climatizador, los elevalunas eléctricos, el ordenador de a bordo, equipo de sonido con mandos en el volante... Un paso más arriba, los Elegance disponen de un equipamiento de serie muy amplio, con todo lo anterior y, además, dispositivos como los reposabrazos en los asientos delanteros, los elevalunas traseros, los espejos retrovisores eléctricos y térmicos, pantalla multifunción de 6,5 pulgadas...

En el apartado de las opciones hay mucho donde escoger para hacer el Astra más confortable. Algunos elementos que son opcionales en todos los acabados son el parabrisas atérmico (126 euros), el sistema Quick Heat de desempañado rápido (203 euros), el sensor posterior de aparcamiento (243 euros), la preinstalación para el teléfono (146 euros) y dos posibilidades de navegador, la más cara con un precio de 959 euros. Además, hay varios packs que combinan diferentes equipamientos, sobre todo en el apartado de seguridad. Estos los encontrarás más detallados en el capítulo que dedicamos al bastidor.

El aumento de tamaño de esta edición, con respecto a la anterior, permite ganar 17 mm para las piernas en las plazas traseras, además de 40 mm hacia arriba y 20 mm a lo ancho. En las plazas delanteras, la ganancia en anchura es de 40 mm. Por su parte, según indican en Opel, el maletero pasa a tener una capacidad de 380 litros, que puede alcanzar los 1.300 si se pliegan los asientos traseros.

Interior de ruptura
Si el exterior sorprende, el interior tampoco deja indiferente. No es tan arriesgado como por fuera, pero otra vez estamos ante un cambio importante. Además de que hay más espacio (la batalla ha pasado a medir 2,61 metros), se aprecia un intento por igualar los niveles estéticos que se han alcanzado en el segmento. Así, se ha hecho un profundo rediseño de la consola central, ahora en tonos metálicos, muy deportivos, con formas angulosas y unida a la consola que va sobre el túnel de la trasmisión. El efecto resulta muy atractivo y, desde luego, está muy de moda.

El aire deportivo se ha cuidado mucho, con los relojes del panel de instrumentos enmarcados por aros metálicos y varios toques más de color titanio en el volante, en la palanca de cambios y, en algunos acabados, en los pedales.

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p> Del habitáculo, lo que menos nos ha gustado en esta primera toma de contacto ha sido lo voluminosa que es la consola central, que recorta mucho el hueco de las piernas en el asiento del acompañante. Por lo demás, la ergonomía es muy buena y, al menos en las unidades que probamos, los materiales parecen de primera calidad y los acabados, correctos.

Cuando se ponga a la venta en España (en abril), el Astra se ofrecerá con cuatro niveles de equipamiento: Essentia, Enjoy, Elegance y Cosmo. En el nivel más básico, Essentia, la dotación de serie es muy escueta. Apenas lo básico y muy pocos elementos de confort. En cambio, con el siguiente escalón, el Enjoy, ya encontramos el aire acondicionado y algunos componentes interesantes.

Después, los acabados Cosmo cuentan con el climatizador, los elevalunas eléctricos, el ordenador de a bordo, equipo de sonido con mandos en el volante... Un paso más arriba, los Elegance disponen de un equipamiento de serie muy amplio, con todo lo anterior y, además, dispositivos como los reposabrazos en los asientos delanteros, los elevalunas traseros, los espejos retrovisores eléctricos y térmicos, pantalla multifunción de 6,5 pulgadas...

En el apartado de las opciones hay mucho donde escoger para hacer el Astra más confortable. Algunos elementos que son opcionales en todos los acabados son el parabrisas atérmico (126 euros), el sistema Quick Heat de desempañado rápido (203 euros), el sensor posterior de aparcamiento (243 euros), la preinstalación para el teléfono (146 euros) y dos posibilidades de navegador, la más cara con un precio de 959 euros. Además, hay varios packs que combinan diferentes equipamientos, sobre todo en el apartado de seguridad. Estos los encontrarás más detallados en el capítulo que dedicamos al bastidor.

El aumento de tamaño de esta edición, con respecto a la anterior, permite ganar 17 mm para las piernas en las plazas traseras, además de 40 mm hacia arriba y 20 mm a lo ancho. En las plazas delanteras, la ganancia en anchura es de 40 mm. Por su parte, según indican en Opel, el maletero pasa a tener una capacidad de 380 litros, que puede alcanzar los 1.300 si se pliegan los asientos traseros.

Interior de ruptura
Si el exterior sorprende, el interior tampoco deja indiferente. No es tan arriesgado como por fuera, pero otra vez estamos ante un cambio importante. Además de que hay más espacio (la batalla ha pasado a medir 2,61 metros), se aprecia un intento por igualar los niveles estéticos que se han alcanzado en el segmento. Así, se ha hecho un profundo rediseño de la consola central, ahora en tonos metálicos, muy deportivos, con formas angulosas y unida a la consola que va sobre el túnel de la trasmisión. El efecto resulta muy atractivo y, desde luego, está muy de moda.

El aire deportivo se ha cuidado mucho, con los relojes del panel de instrumentos enmarcados por aros metálicos y varios toques más de color titanio en el volante, en la palanca de cambios y, en algunos acabados, en los pedales.

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p> Del habitáculo, lo que menos nos ha gustado en esta primera toma de contacto ha sido lo voluminosa que es la consola central, que recorta mucho el hueco de las piernas en el asiento del acompañante. Por lo demás, la ergonomía es muy buena y, al menos en las unidades que probamos, los materiales parecen de primera calidad y los acabados, correctos.

Cuando se ponga a la venta en España (en abril), el Astra se ofrecerá con cuatro niveles de equipamiento: Essentia, Enjoy, Elegance y Cosmo. En el nivel más básico, Essentia, la dotación de serie es muy escueta. Apenas lo básico y muy pocos elementos de confort. En cambio, con el siguiente escalón, el Enjoy, ya encontramos el aire acondicionado y algunos componentes interesantes.

Después, los acabados Cosmo cuentan con el climatizador, los elevalunas eléctricos, el ordenador de a bordo, equipo de sonido con mandos en el volante... Un paso más arriba, los Elegance disponen de un equipamiento de serie muy amplio, con todo lo anterior y, además, dispositivos como los reposabrazos en los asientos delanteros, los elevalunas traseros, los espejos retrovisores eléctricos y térmicos, pantalla multifunción de 6,5 pulgadas...

En el apartado de las opciones hay mucho donde escoger para hacer el Astra más confortable. Algunos elementos que son opcionales en todos los acabados son el parabrisas atérmico (126 euros), el sistema Quick Heat de desempañado rápido (203 euros), el sensor posterior de aparcamiento (243 euros), la preinstalación para el teléfono (146 euros) y dos posibilidades de navegador, la más cara con un precio de 959 euros. Además, hay varios packs que combinan diferentes equipamientos, sobre todo en el apartado de seguridad. Estos los encontrarás más detallados en el capítulo que dedicamos al bastidor.

El aumento de tamaño de esta edición, con respecto a la anterior, permite ganar 17 mm para las piernas en las plazas traseras, además de 40 mm hacia arriba y 20 mm a lo ancho. En las plazas delanteras, la ganancia en anchura es de 40 mm. Por su parte, según indican en Opel, el maletero pasa a tener una capacidad de 380 litros, que puede alcanzar los 1.300 si se pliegan los asientos traseros.

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