Jaguar X-Type Wagon

Hace menos de un año, Jaguar puso los pies en el suelo y se decidió a reconquistar un mercado que le estaba volviendo la espalda. El primer hito fue el lanzamiento de un motor Diesel; ahora, el felino se pliega a una nueva demanda de sus clientes: espacio para disfrutar de un estilo de vida lujoso pero activo. Y la respuesta se llama Wagon.
-
Jaguar X-Type Wagon
Jaguar X-Type Wagon

La primera impresión al sentarse a los mandos del X-Type Wagon, insertar primera y deslizarse sobre el asfalto es de absoluta suavidad. Cuando se lleva un tiempo circulando, llama la atención la buena insonorización del habitáculo, que, incluso en el caso del motor Diesel, permite conducir con total confort y mantener una conversación sin tener que elevar nunca el tono de voz. La gama de motores se compone de dos gasolina y un Diesel. Las mecánicas de gasolina son un 2.5 V6 de 194 CV y 24,8 mkg a 3.000 rpm y un 3.0 de 231 CV y 28,9 mkg a 3.000 rpm. En cuanto al propulsor de gasóleo, se trata de un 2.0 de inyección directa con 130 CV de potencia máxima y un par de 33,6 mkg a 1.800 rpm. Durante la toma de contacto, hemos tenido ocasión de probar dos de ellos: el Diesel y el 3.0 de gasolina, éste con tracción total y ambos con cambio manual de cinco velocidades.

En todos los casos, las suspensiones delanteras son McPherson. Detrás, multibrazo con articulación de control independiente para cada rueda. La rigidez estructural ayuda al buen comportamiento de esta suspensión, que, al menos sin carga –tal y como hemos conducido el Wagon- controla perfectamente el movimiento del coche, en recta y en curva, en firmes regulares o bacheados, sin que se aprecien inercias derivadas de la nueva configuración de masas consecuencia del "cuarto volumen" que aporta la carrocería familiar. Las cuatro ruedas cuentan con frenos de disco, ventilados los delanteros.

En el caso del 2.0 turbodiésel, con cuatro cilindros, common rail y tracción delantera, la potencia llega muy pronto, pero también se estira sin excesivos contratiempos, hasta el punto de que, en algunos momentos, uno se pregunta por qué no hay una sexta marcha (de hecho, sabemos de buena tinta que sí habrá dentro de poco un cambio de 6 velocidades). La buena respuesta y la ya mencionada falta de ruido configuran un agrado de conducción al nivel de lo esperable en una marca de lujo. Para llegar a este resultado, Jaguar ha optimizado el motor TDCI fabricado por Ford y que está presente en el Mondeo. Cuando, dentro de unas semanas, dispongamos de una unidad de pruebas, será interesante averiguar si este comportamiento varía con el maletero cargado parcial y totalmente.

Por lo que respecta al 3.0 de gasolina y tracción a las cuatro ruedas (de serie), es la motorización tope de gama y sus 231 CV mueven con soltura los 1.610 kilos del vehículo. Las prestaciones son realmente buenas y, de hecho, anuncia una velocidad máxima oficial de 232 km/h. Acelerar y recorrer carreteras de montaña a sus mandos (el contacto transcurrió por la región de los Alpes Franceses) es un auténtico placer y la tracción total, unida al resto de ayudas a la conducción con las que va equipado (control de estabilidad, ABS, repartidor electrónico de la frenada…) facilitan la labor y corrigen cualquier posible error o alegría desmedida en los trazados y las aceleraciones. Si acaso, vuelve a echarse de menos una sexta velocidad para aumentar el confort de marcha en autopistas y vías rápidas.

Todas estas cualidades dinámicas se acompañan de cifras de consumo relativamente contenidas: el Diesel gasta en ciclo combinado 5,8 litros a los 100 km y los gasolina, 9,7 litros (el 2.5) y 10,4 litros (el 3.0).

La primera impresión al sentarse a los mandos del X-Type Wagon, insertar primera y deslizarse sobre el asfalto es de absoluta suavidad. Cuando se lleva un tiempo circulando, llama la atención la buena insonorización del habitáculo, que, incluso en el caso del motor Diesel, permite conducir con total confort y mantener una conversación sin tener que elevar nunca el tono de voz. La gama de motores se compone de dos gasolina y un Diesel. Las mecánicas de gasolina son un 2.5 V6 de 194 CV y 24,8 mkg a 3.000 rpm y un 3.0 de 231 CV y 28,9 mkg a 3.000 rpm. En cuanto al propulsor de gasóleo, se trata de un 2.0 de inyección directa con 130 CV de potencia máxima y un par de 33,6 mkg a 1.800 rpm. Durante la toma de contacto, hemos tenido ocasión de probar dos de ellos: el Diesel y el 3.0 de gasolina, éste con tracción total y ambos con cambio manual de cinco velocidades.

En todos los casos, las suspensiones delanteras son McPherson. Detrás, multibrazo con articulación de control independiente para cada rueda. La rigidez estructural ayuda al buen comportamiento de esta suspensión, que, al menos sin carga –tal y como hemos conducido el Wagon- controla perfectamente el movimiento del coche, en recta y en curva, en firmes regulares o bacheados, sin que se aprecien inercias derivadas de la nueva configuración de masas consecuencia del "cuarto volumen" que aporta la carrocería familiar. Las cuatro ruedas cuentan con frenos de disco, ventilados los delanteros.

En el caso del 2.0 turbodiésel, con cuatro cilindros, common rail y tracción delantera, la potencia llega muy pronto, pero también se estira sin excesivos contratiempos, hasta el punto de que, en algunos momentos, uno se pregunta por qué no hay una sexta marcha (de hecho, sabemos de buena tinta que sí habrá dentro de poco un cambio de 6 velocidades). La buena respuesta y la ya mencionada falta de ruido configuran un agrado de conducción al nivel de lo esperable en una marca de lujo. Para llegar a este resultado, Jaguar ha optimizado el motor TDCI fabricado por Ford y que está presente en el Mondeo. Cuando, dentro de unas semanas, dispongamos de una unidad de pruebas, será interesante averiguar si este comportamiento varía con el maletero cargado parcial y totalmente.

Por lo que respecta al 3.0 de gasolina y tracción a las cuatro ruedas (de serie), es la motorización tope de gama y sus 231 CV mueven con soltura los 1.610 kilos del vehículo. Las prestaciones son realmente buenas y, de hecho, anuncia una velocidad máxima oficial de 232 km/h. Acelerar y recorrer carreteras de montaña a sus mandos (el contacto transcurrió por la región de los Alpes Franceses) es un auténtico placer y la tracción total, unida al resto de ayudas a la conducción con las que va equipado (control de estabilidad, ABS, repartidor electrónico de la frenada…) facilitan la labor y corrigen cualquier posible error o alegría desmedida en los trazados y las aceleraciones. Si acaso, vuelve a echarse de menos una sexta velocidad para aumentar el confort de marcha en autopistas y vías rápidas.

Todas estas cualidades dinámicas se acompañan de cifras de consumo relativamente contenidas: el Diesel gasta en ciclo combinado 5,8 litros a los 100 km y los gasolina, 9,7 litros (el 2.5) y 10,4 litros (el 3.0).

La primera impresión al sentarse a los mandos del X-Type Wagon, insertar primera y deslizarse sobre el asfalto es de absoluta suavidad. Cuando se lleva un tiempo circulando, llama la atención la buena insonorización del habitáculo, que, incluso en el caso del motor Diesel, permite conducir con total confort y mantener una conversación sin tener que elevar nunca el tono de voz. La gama de motores se compone de dos gasolina y un Diesel. Las mecánicas de gasolina son un 2.5 V6 de 194 CV y 24,8 mkg a 3.000 rpm y un 3.0 de 231 CV y 28,9 mkg a 3.000 rpm. En cuanto al propulsor de gasóleo, se trata de un 2.0 de inyección directa con 130 CV de potencia máxima y un par de 33,6 mkg a 1.800 rpm. Durante la toma de contacto, hemos tenido ocasión de probar dos de ellos: el Diesel y el 3.0 de gasolina, éste con tracción total y ambos con cambio manual de cinco velocidades.

En todos los casos, las suspensiones delanteras son McPherson. Detrás, multibrazo con articulación de control independiente para cada rueda. La rigidez estructural ayuda al buen comportamiento de esta suspensión, que, al menos sin carga –tal y como hemos conducido el Wagon- controla perfectamente el movimiento del coche, en recta y en curva, en firmes regulares o bacheados, sin que se aprecien inercias derivadas de la nueva configuración de masas consecuencia del "cuarto volumen" que aporta la carrocería familiar. Las cuatro ruedas cuentan con frenos de disco, ventilados los delanteros.

En el caso del 2.0 turbodiésel, con cuatro cilindros, common rail y tracción delantera, la potencia llega muy pronto, pero también se estira sin excesivos contratiempos, hasta el punto de que, en algunos momentos, uno se pregunta por qué no hay una sexta marcha (de hecho, sabemos de buena tinta que sí habrá dentro de poco un cambio de 6 velocidades). La buena respuesta y la ya mencionada falta de ruido configuran un agrado de conducción al nivel de lo esperable en una marca de lujo. Para llegar a este resultado, Jaguar ha optimizado el motor TDCI fabricado por Ford y que está presente en el Mondeo. Cuando, dentro de unas semanas, dispongamos de una unidad de pruebas, será interesante averiguar si este comportamiento varía con el maletero cargado parcial y totalmente.

Por lo que respecta al 3.0 de gasolina y tracción a las cuatro ruedas (de serie), es la motorización tope de gama y sus 231 CV mueven con soltura los 1.610 kilos del vehículo. Las prestaciones son realmente buenas y, de hecho, anuncia una velocidad máxima oficial de 232 km/h. Acelerar y recorrer carreteras de montaña a sus mandos (el contacto transcurrió por la región de los Alpes Franceses) es un auténtico placer y la tracción total, unida al resto de ayudas a la conducción con las que va equipado (control de estabilidad, ABS, repartidor electrónico de la frenada…) facilitan la labor y corrigen cualquier posible error o alegría desmedida en los trazados y las aceleraciones. Si acaso, vuelve a echarse de menos una sexta velocidad para aumentar el confort de marcha en autopistas y vías rápidas.

Todas estas cualidades dinámicas se acompañan de cifras de consumo relativamente contenidas: el Diesel gasta en ciclo combinado 5,8 litros a los 100 km y los gasolina, 9,7 litros (el 2.5) y 10,4 litros (el 3.0).

Galería relacionada

Jagaur X-Type Wagon

AUTOPISTA TV
Te recomendamos

No hay mejor manera de conocer un producto que poder probarlo a fondo. Bridgestone y ...

El retrato más personal que encontrarás de mítico piloto Ayrton Senna, con hasta 25 h...

SEAT, Autopista y el Máster en Styling y Diseño de la Universidad Politécnica de Vale...

Range Rover sorprendió a todos con la llegada de su último SUV. El Range Rover Velar ...

Hablar del MINI Countryman Híbrido Enchufable es hablar de un SUV camaleónico, que aú...

Uno de los motivos principales a la hora de comprar un coche de segunda mano es el pr...