Volkswagen se lleva el Caddy a Polonia

La imagen deportiva de Seat ya no encaja con algunas de las producciones que se llevaban a cabo en la fábrica de Martorell. Es el caso de la furgoneta Caddy, que dejó de fabricarse en junio. Ahora, el consorcio germano, al que pertenece la marca española, ha decidido que este modelo se manufacturará exclusivamente en Polonia.
-
Volkswagen se lleva el Caddy a Polonia

Poco a poco, Seat –filial española del grupo Volkswagen- se va haciendo con una imagen deportiva. Sin embargo, los “sacrificios” que conlleva esta transformación comienzan a notarse: la planta de Martorell (Barcelona), que fabricó el Caddy hasta junio, ya no podrá volver a producir esta furgoneta. Su manufactura pasa, en exclusiva, a la factoría polaca de Poznan.

Seat se queda, pues, sin la nueva generación del vehículo comercial derivado del Inca. La marca española ya sabía que ambos finalizarían su vida productiva el pasado verano, por lo que la decisión del consorcio no afectará a la capacidad de las instalaciones catalanas, especialmente teniendo en cuenta los planes que se han trazado para ellas. A principios de 2004 comenzará la fabricación del monovolumen deportivo Altea, con 60.000 unidades anuales tras la etapa de lanzamiento. Este modelo, que llegará al mercado en el segundo trimestre del próximo año, tiene una importante partida en la inversión de 1.254 millones de euros (208.648 millones de pesetas) que VW realizará en Seat hasta 2006.

En 2002, Martorell produjo 15.681 Inca –un 21,9 por ciento menos que en el ejercicio anterior- y 32.078 Caddy, una rebaja del 18,8 respecto a 2001. En total, la manufactura de ambos modelos llegaba a las 47.759 unidades, frente a los 455.677 vehículos que fabricó la planta en total.

La factoría de Poznan, que pertenece a la división de Vehículos Comerciales del grupo alemán, cuenta con un programa de inversiones de 600 millones de euros que comenzó en 1999 y finalizará en 2006. La planta ha triplicado su producción este año, hasta situarla en 120.000 unidades (en 2005, está previsto que suba hasta los 150.000 vehículos). Además, cerrará 2003 con 4.500 empleados y una facturación de 1.700 millones de euros. Las instalaciones nacieron en 1993 como una compañía que construiría vehículos comerciales ligeros a partir de kits preensamblados en el extranjero. Actualmente, es el mayor fabricante de este tipo de automóviles en Polonia.

El Caddy cambiará hasta su plataforma, pues dejará de utilizar el bastidor alargado del Ibiza para emplear el del nuevo Golf y el Touran -con los que comparte más del 50 por ciento de los componentes-, que pertenecen a un segmento superior. Precisamente, la quinta generación del “superventas” de la casa germana (no en vano, representa la quinta parte de la facturación de la empresa) comienza a dar los primeros quebraderos de cabeza a su presidente, Bernd Pischetsrieder. El objetivo de producción del vehículo para este año ha tenido que rebajarse desde las 135.000 hasta las 110.000 unidades, debido a problemas técnicos en la carrocería, los cristales y las puertas. Estos fallos han sido solucionados, según Pischetsrieder, pero el descenso de las expectativas de venta ha provocado una caída del 2,5 por ciento en las acciones del grupo.

No es el único problema asociado al nuevo Golf (encontrarás la prueba que Autopista Online ha realizado bajo estas líneas). La revista “Automobilwoche” asegura que su comercialización está siendo menor de la prevista, según una encuesta realizada entre concesionarios Volkswagen.

Un nuevo revés en otro lanzamiento pondría en una difícil situación a Folker Weissgerber, director de Producción del consorcio, quien ya ha tenido que enfrentarse a varias críticas tras los comienzos flojos de otros modelos. La falta de tirón inicial del Golf podría desestabilizar aún más las cuentas del fabricante, que aún intenta recuperarse de unas pérdidas de 1.200 millones de euros, debidas a la fortaleza del euro y a los costes que ha acarreado el relanzamiento de varios vehículos.

<

p> También la estrategia para hacerse un hueco en el segmento de los automóviles de lujo está resultando cara. Volkswagen planea invertir varios cientos de millones de euros en el Phaeton, el buque insignia de la marca. Este vehículo cuesta 65.340 euros en su versión básica y sólo se han vendido 6.000 unidades en 2003, la mitad de las previstas originalmente. El año que viene, Volkswagen ha rebajado sus pronósticos de comercialización desde las 20.000 a las 15.000 unidades.

Te recomendamos

No hay mejor manera de conocer un producto que poder probarlo a fondo. Bridgestone y ...

Vive un día único descubriendo Madrid a los mandos de los nuevos BMW C 400 X y C 400 ...

El retrato más personal que encontrarás de mítico piloto Ayrton Senna, con hasta 25 h...

SEAT, Autopista y el Máster en Styling y Diseño de la Universidad Politécnica de Vale...

Range Rover sorprendió a todos con la llegada de su último SUV. El Range Rover Velar ...

Hablar del MINI Countryman Híbrido Enchufable es hablar de un SUV camaleónico, que aú...