Lancia Ypsilon

La marca italiana ha sacado a la pasarela sus 555 versiones del nuevo Ypsilon, que nace, según Lancia, como un complemento de moda, capaz de adaptarse al estilo de cualquier conductor. Habrá que tener cuidado, pues tiene argumentos suficientes para convertir a los menos interesados por este mundo en auténticas “fashion victims”.
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Lancia Ypsilon
Lancia Ypsilon

Lancia ha sido muy clara y sabe que se juega mucho con el nuevo Ypsilon, llamado a recuperar las ventas de la marca italiana. De momento, sus matriculaciones ya han aumentado un 33 por ciento en nuestro país a lo largo de este año –debido a las operaciones realizadas con los modelos Thesis y Phedra- y ha previsto una subida del 100 por cien para 2004, gracias al compacto.

Sin embargo, la compañía sabe que no será fácil. El mal momento que atraviesa Fiat, su casa matriz, y el estancamiento que ha tenido lugar en la industria automovilística han provocado que Lancia se haya visto obligada a lanzar una fuerte ofensiva para asegurar su supervivencia. Así, se propone sacar al mercado un nuevo producto cada año (uno de los primeros será un monovolumen compacto) y descentralizar sus ventas, pues el 85 por ciento de ellas tienen lugar en Italia.

De momento, la firma pretende matricular 3.000 unidades en España este año y llegar hasta 6.000 en 2004. Además, los concesionarios, según anuncia, adoptarán nuevos protocolos de actuación, con el fin de ofrecer un mejor servicio al cliente.

Así, los potenciales compradores de un Lancia obtendrán un trato diferencial. Todos aquellos que lo deseen podrán comprobarlo a partir del 20 de octubre, fecha en la que los nuevos Ypsilon llegarán a los puntos de venta. La campaña de publicidad, que presenta al vehículo como un capricho, ya ha dado buenos resultados en Italia –donde, en el primer mes de comercialización, ha recibido 20.000 pedidos-. En nuestro país, ya hay 600 encargos, a pesar de que este “capricho” no es asequible para todos los bolsillos. Su nivel de exclusividad queda subrayado por su precio, que va desde los 10.800 euros (1.800.000 pesetas) de la versión básica, a los 16.400 del Ypsilon 1.3 JTD Platino.

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p> Sin embargo, para muchos merecerá la pena contar con un coche de líneas elegantes, dispositivos dignos de segmentos superiores y un habitáculo “de lujo”. A fin de cuentas, la alta costura se paga.

Lancia ha sido muy clara y sabe que se juega mucho con el nuevo Ypsilon, llamado a recuperar las ventas de la marca italiana. De momento, sus matriculaciones ya han aumentado un 33 por ciento en nuestro país a lo largo de este año –debido a las operaciones realizadas con los modelos Thesis y Phedra- y ha previsto una subida del 100 por cien para 2004, gracias al compacto.

Sin embargo, la compañía sabe que no será fácil. El mal momento que atraviesa Fiat, su casa matriz, y el estancamiento que ha tenido lugar en la industria automovilística han provocado que Lancia se haya visto obligada a lanzar una fuerte ofensiva para asegurar su supervivencia. Así, se propone sacar al mercado un nuevo producto cada año (uno de los primeros será un monovolumen compacto) y descentralizar sus ventas, pues el 85 por ciento de ellas tienen lugar en Italia.

De momento, la firma pretende matricular 3.000 unidades en España este año y llegar hasta 6.000 en 2004. Además, los concesionarios, según anuncia, adoptarán nuevos protocolos de actuación, con el fin de ofrecer un mejor servicio al cliente.

Así, los potenciales compradores de un Lancia obtendrán un trato diferencial. Todos aquellos que lo deseen podrán comprobarlo a partir del 20 de octubre, fecha en la que los nuevos Ypsilon llegarán a los puntos de venta. La campaña de publicidad, que presenta al vehículo como un capricho, ya ha dado buenos resultados en Italia –donde, en el primer mes de comercialización, ha recibido 20.000 pedidos-. En nuestro país, ya hay 600 encargos, a pesar de que este “capricho” no es asequible para todos los bolsillos. Su nivel de exclusividad queda subrayado por su precio, que va desde los 10.800 euros (1.800.000 pesetas) de la versión básica, a los 16.400 del Ypsilon 1.3 JTD Platino.

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p> Sin embargo, para muchos merecerá la pena contar con un coche de líneas elegantes, dispositivos dignos de segmentos superiores y un habitáculo “de lujo”. A fin de cuentas, la alta costura se paga.

Lancia ha sido muy clara y sabe que se juega mucho con el nuevo Ypsilon, llamado a recuperar las ventas de la marca italiana. De momento, sus matriculaciones ya han aumentado un 33 por ciento en nuestro país a lo largo de este año –debido a las operaciones realizadas con los modelos Thesis y Phedra- y ha previsto una subida del 100 por cien para 2004, gracias al compacto.

Sin embargo, la compañía sabe que no será fácil. El mal momento que atraviesa Fiat, su casa matriz, y el estancamiento que ha tenido lugar en la industria automovilística han provocado que Lancia se haya visto obligada a lanzar una fuerte ofensiva para asegurar su supervivencia. Así, se propone sacar al mercado un nuevo producto cada año (uno de los primeros será un monovolumen compacto) y descentralizar sus ventas, pues el 85 por ciento de ellas tienen lugar en Italia.

De momento, la firma pretende matricular 3.000 unidades en España este año y llegar hasta 6.000 en 2004. Además, los concesionarios, según anuncia, adoptarán nuevos protocolos de actuación, con el fin de ofrecer un mejor servicio al cliente.

Así, los potenciales compradores de un Lancia obtendrán un trato diferencial. Todos aquellos que lo deseen podrán comprobarlo a partir del 20 de octubre, fecha en la que los nuevos Ypsilon llegarán a los puntos de venta. La campaña de publicidad, que presenta al vehículo como un capricho, ya ha dado buenos resultados en Italia –donde, en el primer mes de comercialización, ha recibido 20.000 pedidos-. En nuestro país, ya hay 600 encargos, a pesar de que este “capricho” no es asequible para todos los bolsillos. Su nivel de exclusividad queda subrayado por su precio, que va desde los 10.800 euros (1.800.000 pesetas) de la versión básica, a los 16.400 del Ypsilon 1.3 JTD Platino.

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Lancia ha sido muy clara y sabe que se juega mucho con el nuevo Ypsilon, llamado a recuperar las ventas de la marca italiana. De momento, sus matriculaciones ya han aumentado un 33 por ciento en nuestro país a lo largo de este año –debido a las operaciones realizadas con los modelos Thesis y Phedra- y ha previsto una subida del 100 por cien para 2004, gracias al compacto.

Sin embargo, la compañía sabe que no será fácil. El mal momento que atraviesa Fiat, su casa matriz, y el estancamiento que ha tenido lugar en la industria automovilística han provocado que Lancia se haya visto obligada a lanzar una fuerte ofensiva para asegurar su supervivencia. Así, se propone sacar al mercado un nuevo producto cada año (uno de los primeros será un monovolumen compacto) y descentralizar sus ventas, pues el 85 por ciento de ellas tienen lugar en Italia.

De momento, la firma pretende matricular 3.000 unidades en España este año y llegar hasta 6.000 en 2004. Además, los concesionarios, según anuncia, adoptarán nuevos protocolos de actuación, con el fin de ofrecer un mejor servicio al cliente.

Así, los potenciales compradores de un Lancia obtendrán un trato diferencial. Todos aquellos que lo deseen podrán comprobarlo a partir del 20 de octubre, fecha en la que los nuevos Ypsilon llegarán a los puntos de venta. La campaña de publicidad, que presenta al vehículo como un capricho, ya ha dado buenos resultados en Italia –donde, en el primer mes de comercialización, ha recibido 20.000 pedidos-. En nuestro país, ya hay 600 encargos, a pesar de que este “capricho” no es asequible para todos los bolsillos. Su nivel de exclusividad queda subrayado por su precio, que va desde los 10.800 euros (1.800.000 pesetas) de la versión básica, a los 16.400 del Ypsilon 1.3 JTD Platino.

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Lancia ha sido muy clara y sabe que se juega mucho con el nuevo Ypsilon, llamado a recuperar las ventas de la marca italiana. De momento, sus matriculaciones ya han aumentado un 33 por ciento en nuestro país a lo largo de este año –debido a las operaciones realizadas con los modelos Thesis y Phedra- y ha previsto una subida del 100 por cien para 2004, gracias al compacto.

Sin embargo, la compañía sabe que no será fácil. El mal momento que atraviesa Fiat, su casa matriz, y el estancamiento que ha tenido lugar en la industria automovilística han provocado que Lancia se haya visto obligada a lanzar una fuerte ofensiva para asegurar su supervivencia. Así, se propone sacar al mercado un nuevo producto cada año (uno de los primeros será un monovolumen compacto) y descentralizar sus ventas, pues el 85 por ciento de ellas tienen lugar en Italia.

De momento, la firma pretende matricular 3.000 unidades en España este año y llegar hasta 6.000 en 2004. Además, los concesionarios, según anuncia, adoptarán nuevos protocolos de actuación, con el fin de ofrecer un mejor servicio al cliente.

Así, los potenciales compradores de un Lancia obtendrán un trato diferencial. Todos aquellos que lo deseen podrán comprobarlo a partir del 20 de octubre, fecha en la que los nuevos Ypsilon llegarán a los puntos de venta. La campaña de publicidad, que presenta al vehículo como un capricho, ya ha dado buenos resultados en Italia –donde, en el primer mes de comercialización, ha recibido 20.000 pedidos-. En nuestro país, ya hay 600 encargos, a pesar de que este “capricho” no es asequible para todos los bolsillos. Su nivel de exclusividad queda subrayado por su precio, que va desde los 10.800 euros (1.800.000 pesetas) de la versión básica, a los 16.400 del Ypsilon 1.3 JTD Platino.

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Lancia ha sido muy clara y sabe que se juega mucho con el nuevo Ypsilon, llamado a recuperar las ventas de la marca italiana. De momento, sus matriculaciones ya han aumentado un 33 por ciento en nuestro país a lo largo de este año –debido a las operaciones realizadas con los modelos Thesis y Phedra- y ha previsto una subida del 100 por cien para 2004, gracias al compacto.

Sin embargo, la compañía sabe que no será fácil. El mal momento que atraviesa Fiat, su casa matriz, y el estancamiento que ha tenido lugar en la industria automovilística han provocado que Lancia se haya visto obligada a lanzar una fuerte ofensiva para asegurar su supervivencia. Así, se propone sacar al mercado un nuevo producto cada año (uno de los primeros será un monovolumen compacto) y descentralizar sus ventas, pues el 85 por ciento de ellas tienen lugar en Italia.

De momento, la firma pretende matricular 3.000 unidades en España este año y llegar hasta 6.000 en 2004. Además, los concesionarios, según anuncia, adoptarán nuevos protocolos de actuación, con el fin de ofrecer un mejor servicio al cliente.

Así, los potenciales compradores de un Lancia obtendrán un trato diferencial. Todos aquellos que lo deseen podrán comprobarlo a partir del 20 de octubre, fecha en la que los nuevos Ypsilon llegarán a los puntos de venta. La campaña de publicidad, que presenta al vehículo como un capricho, ya ha dado buenos resultados en Italia –donde, en el primer mes de comercialización, ha recibido 20.000 pedidos-. En nuestro país, ya hay 600 encargos, a pesar de que este “capricho” no es asequible para todos los bolsillos. Su nivel de exclusividad queda subrayado por su precio, que va desde los 10.800 euros (1.800.000 pesetas) de la versión básica, a los 16.400 del Ypsilon 1.3 JTD Platino.

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Lancia ha sido muy clara y sabe que se juega mucho con el nuevo Ypsilon, llamado a recuperar las ventas de la marca italiana. De momento, sus matriculaciones ya han aumentado un 33 por ciento en nuestro país a lo largo de este año –debido a las operaciones realizadas con los modelos Thesis y Phedra- y ha previsto una subida del 100 por cien para 2004, gracias al compacto.

Sin embargo, la compañía sabe que no será fácil. El mal momento que atraviesa Fiat, su casa matriz, y el estancamiento que ha tenido lugar en la industria automovilística han provocado que Lancia se haya visto obligada a lanzar una fuerte ofensiva para asegurar su supervivencia. Así, se propone sacar al mercado un nuevo producto cada año (uno de los primeros será un monovolumen compacto) y descentralizar sus ventas, pues el 85 por ciento de ellas tienen lugar en Italia.

De momento, la firma pretende matricular 3.000 unidades en España este año y llegar hasta 6.000 en 2004. Además, los concesionarios, según anuncia, adoptarán nuevos protocolos de actuación, con el fin de ofrecer un mejor servicio al cliente.

Así, los potenciales compradores de un Lancia obtendrán un trato diferencial. Todos aquellos que lo deseen podrán comprobarlo a partir del 20 de octubre, fecha en la que los nuevos Ypsilon llegarán a los puntos de venta. La campaña de publicidad, que presenta al vehículo como un capricho, ya ha dado buenos resultados en Italia –donde, en el primer mes de comercialización, ha recibido 20.000 pedidos-. En nuestro país, ya hay 600 encargos, a pesar de que este “capricho” no es asequible para todos los bolsillos. Su nivel de exclusividad queda subrayado por su precio, que va desde los 10.800 euros (1.800.000 pesetas) de la versión básica, a los 16.400 del Ypsilon 1.3 JTD Platino.

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Lancia ha sido muy clara y sabe que se juega mucho con el nuevo Ypsilon, llamado a recuperar las ventas de la marca italiana. De momento, sus matriculaciones ya han aumentado un 33 por ciento en nuestro país a lo largo de este año –debido a las operaciones realizadas con los modelos Thesis y Phedra- y ha previsto una subida del 100 por cien para 2004, gracias al compacto.

Sin embargo, la compañía sabe que no será fácil. El mal momento que atraviesa Fiat, su casa matriz, y el estancamiento que ha tenido lugar en la industria automovilística han provocado que Lancia se haya visto obligada a lanzar una fuerte ofensiva para asegurar su supervivencia. Así, se propone sacar al mercado un nuevo producto cada año (uno de los primeros será un monovolumen compacto) y descentralizar sus ventas, pues el 85 por ciento de ellas tienen lugar en Italia.

De momento, la firma pretende matricular 3.000 unidades en España este año y llegar hasta 6.000 en 2004. Además, los concesionarios, según anuncia, adoptarán nuevos protocolos de actuación, con el fin de ofrecer un mejor servicio al cliente.

Así, los potenciales compradores de un Lancia obtendrán un trato diferencial. Todos aquellos que lo deseen podrán comprobarlo a partir del 20 de octubre, fecha en la que los nuevos Ypsilon llegarán a los puntos de venta. La campaña de publicidad, que presenta al vehículo como un capricho, ya ha dado buenos resultados en Italia –donde, en el primer mes de comercialización, ha recibido 20.000 pedidos-. En nuestro país, ya hay 600 encargos, a pesar de que este “capricho” no es asequible para todos los bolsillos. Su nivel de exclusividad queda subrayado por su precio, que va desde los 10.800 euros (1.800.000 pesetas) de la versión básica, a los 16.400 del Ypsilon 1.3 JTD Platino.

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