Trampas para conductores en la nueva Ley de Garantías

Las asociaciones de consumidores ya la denominan “la prueba diabólica”. Si han pasado seis meses desde la compra de un coche, el usuario debe demostrar que no ha provocado las averías para poder reclamar. No es el único vacío legal que la nueva ley de garantías deja para los conductores: sigue leyendo, te enseñamos cómo debes actuar.
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Trampas para conductores en la nueva Ley de Garantías
Trampas para conductores en la nueva Ley de Garantías

La nueva Ley de Garantías ya está vigente en España y sienta un precedente único en nuestro país: a partir de ahora, el vendedor es el responsable de los posibles defectos de sus productos.

Los concesionarios no podrán escudarse en los tan temidos “defectos de fábrica”. Si el coche venía defectuoso, el usuario no tendrá que reclamar al fabricante. Además, podrá solicitar que le reparen la deficiencia, que le hagan una rebaja del precio o que le cambien el producto.

Sin embargo, y tal como explica la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), en el nuevo texto legal “hay trampas”. A partir de ahora, se amplía el plazo de garantía de los nuevos productos hasta dos años (si compramos un coche de segunda mano, será de un año), pero se pone una barrera temporal. Durante los seis primeros seis meses, es el vendedor el que debe demostrar que su producto no tiene las deficiencias que el usuario alega. Pasado este tiempo, ocurre al revés: el comprador tendrá que probar que el problema está en la fabricación y no en el mal uso.

La OCU alega que se trata de una “prueba diabólica”: según aseguran, este articulado limita el plazo de garantía, ya que el consumidor (sobre todo los que compren un coche) tendrán muchas dificultades para demostrar que el fallo venía de fábrica.

Automovilistas Europeos Asociados (AEA) advierte que no sólo tenemos derecho a reclamar ante una avería. La nueva ley establece que la garantía cubre todo aquello que vaya en contra de la “conformidad del contrato”.
AEA explica que también se puede reclamar cuando nuestro coche no se ajuste a la descripción que de él hizo el vendedor o no posea las cualidades de los modelos que hayamos visto en el concesionario. También nos recomienda que guardemos toda la publicidad, los catálogos o las informaciones de prensa sobre nuestro modelo: servirán de prueba para reclamar que el producto no es igual al anunciado.
Si quieres conseguir asesoramiento gratuito, AEA te atiende en el teléfono 91 559 49 40.

El plazo de garantía no es el único problema que la nueva ley plantea a los conductores. Como demuestra AEA, el texto establece que los consumidores tienen derecho a la sustitución o reparación de su vehículo durante dos años “siempre que la reparación no sea desproporcionada”. Pero “¿qué es desproporcionado?”, se preguntan. Este término –según aseguran- deja cierta manga ancha al vendedor.

El conductor también podría encontrar dificultades en su reclamación a talleres. La nueva ley afecta a todos los bienes de consumo nuevos, ya sea un coche o un tornillo. Sin embargo, los centros de reparación se presentan como meros intermediarios: ANEPA (Agrupación Nacional de Empresas Profesionales de Automoción) alega que ellos sólo cambian piezas, no las fabrican, por lo que se harían responsables simplemente de la mala instalación.

Por ejemplo, si nos instalan un aire acondicionado, la garantía nos cubrirá durante dos años. Eso sí, si éste presenta algún fallo, el litigio afectará al usuario, al instalador y al vendedor… Demasiados implicados para una ley que –en teoría- quería agilizar las reclamaciones.

Hemos pedido consejo a Facua (Federación de Consumidores y Usuarios en Acción) sobre qué hacer si tenemos problemas con nuestro coche nuevo.
En primer lugar, según Facua, “no hay que aguantarse”. Desde que se compra un producto, si lo reparan y no queda bien, se tiene derecho a la devolución del dinero. No tienen por qué obligarnos a hacer un vía crucis eterno entre diferentes talleres.

1.-Siempre que nos hagan una reparación en el concesionario dentro del período de garantía tenemos que pedir copia del parte de reparaciones, donde se especifica qué se le ha hecho y qué le ocurría a nuestro vehículo.
2.- Cuando emprendamos nuestras primeras acciones y reclamemos la devolución del dinero o el cambio del vehículo a nuestro concesionario, lo deberemos hacer por escrito. Lo mejor es pedir la hoja de reclamaciones del centro.
Si no estamos conformes con lo acordado, es el momento de acudir a los tribunales. Primero, hay que poner una reclamación ante la administración de Consumo de nuestra comunidad autónoma. Si el resultado no es el esperado, el consumidor puede acudir a la vía judicial. Facua recomienda que no demos estos pasos solos. Lo mejor, acudir a una asociación de consumidores.

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