Mazda mostrará la segunda generación del MX-5 y el Xedos 9 en París

La próxima semana abrirá sus puertas el Salón del Automóvil de París y las marcas muestran sus novedades al público. Mazda aprovechará la ocasión para relanzar su berlina Xedos 9 y su descapotable MX-5.
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Mazda mostrará la segunda generación del MX-5 y el Xedos 9 en París
Mazda mostrará la segunda generación del MX-5 y el Xedos 9 en París

El fabricante japonés mostrará en París el RX-EVOLV, un concept car que muestra la visión que tiene Mazda del coche deportivo del futuro. Este modelo agranda el concepto de deportivo tradicional ofreciendo amplitud y confort para cuatro adultos. Su motor rotativo de última generación es capaz de suministrar 280 CV y un régimen de 10.000 rpm. Su configuración, con lumbreras laterales y rotores más ligeros, también contribuye a aumentar la eficiencia del consumo y reducir las emisiones.

La amplitud y comodidad del interior es posible gracias a la larga batalla. Para introducirse en el vehículo no hay ningún montante central que entorpezca la subida y bajada del coche gracias al "Freestyle Door System". Al sentarse al volante el conductor se encuentra con el mando tipo joystick del cambio manual/automático de 6 velocidades.

La estabilidad del RX-EVOLV se ve aumentada por un sólido chasis que lleva tubos de acero hidroformados de alta resistencia en los laterales, los montantes, las barras del techo y los marcos de las puertas. Este deportivo consigue la misma rigidez de una berlina convencional gracias a estos adelantos.

Los frenos llevan ABS y un dispositivo de control de estabilidad dinámica (DSC). El Active Cornering Brake System permite al conductor conseguir un control absolutamente preciso de la fuerza de frenada en cada rueda por separado mediante unos botones montados en el volante.

Mucho antes que este concept car llegará la nueva generación del MX-5. Hasta ahora este descapotable ha conseguido ser el más vendido desde su lanzamiento en 1989, con más de 560.000 unidades vendidas en todo el mundo. Mazda quiere reforzar su privilegiada posición y presenta en París la segunda generación de este modelo que llegará al mercado europeo a finales de año.

A grandes rasgos el MX-5 sigue fiel a sus principios: un chasis compacto y ligero, un espacio interior perfectamente aprovechado, el motor colocado detrás del eje delantero y tracción trasera, una suspensión de doble brazo y un bastidor powerplant frame.

Entre las principales innovaciones se incluyen la adopción de un dispositivo de distribución de válvulas variable en el motor de 1.8 litrosDOHC. Entre sus mejoras se incluyen: la adopción del sistema de distribución variable, una mayor eficiencia en la combustión y una mayor funcionalidad del conducto de admisión entre otros. El motor suministra una potencia máxima de 107 kW (146 PS) a 7.000 rpm y un par máximo de 168 Nm a 5.600 rpm. El nuevo MX-5 estará disponible en las motorizaciones de 110 CV 1.6 litros con cambio de 5 velocidades y en un propulsor de 146 CV 1.8 litros con cambio de 5 y 6 velocidades o bien un cambio automático de 4 velocidades.

Estructuras laterales más anchas y gruesas y un aumento en el tamaño de los cartabones han aumentado la rigidez del chasis. Mientras que su robustez ha aumentado gracias al Sistema Avanzado Mazda para el Reparto y la Absorción de la Fuerza de Impacto.

El diseño se mantiene aunque con pequeñas modificaciones. Al MX-5 se le han incorporado una original parrilla de 5 puntas, nuevo paragolpes y faros con luces de cruce elipsoidales, nuevos grupos ópticos traseros y llantas de aluminio de 16 pulgadas.

El nuevo Mazda Xedos 9 y el Mazda Tribute se presentarán por primera vez en Europa durante el Salón de París. La nueva generación del Xedos 9 saldrá al mercado a finales de año e incorporará la parrilla de 5 puntos que confiere la personalidad de la marca. La personalidad de la marca también se deja ver en la línea del capó y en la forma y el uso absolutamente originales de los faros multireflectantes.

Esta berlina de tracción delantera está dotada de un motor de aluminio V6 2500, ligero y compacto, montado horizontalmente. Su potencia máxima es de 120 kW a 6.000 rpm, con un par máximo de 212 Nm a 5.000 rpm. Sus esquemas de cambio 4EC-AT han sido perfeccionados para ofrecer un funcionamiento más suave.

La estabilidad direccional y la calidad de rodadura se han visto aumentados gracias a una mayor rigidez en muchos elementos de su chasis, la estructura en Triple-H de Mazda y la suspensión independiente Multi-Link en las cuatro ruedas. También las prestaciones de los frenos se han visto mejorados mediante la incorporación de un dispositivo electrónico EDB para el reparto de la frenada.

Por último Mazda nos trae desde EEUU el Tribute. Este SUV (Sport Utility Vehicle) se ofrece con dos motorizaciones: un motor de 3.0 litros V6 o de 4 cilindros en línea de 2.0 litros. Su sistema de tracción integral opcional lleva un acoplamiento viscoso con función de bloqueo.

El Tribute ofrece una suspensión independiente en las cuatro ruedas, un subchasis delantero y multi-brazo trasero, una dirección precisa y un habitáculo amplio y confortable. Su larga batalla permite rodar suavemente sobre las asperezas del firme y el considerable ancho de vía contribuye a dar una sensación de estabilidad en curva.

Airbags delanteros y laterales, frenos ABS con dispositivo de reparto de frenada (EBD) y los refuerzos de "Triple-H" en el techo, los lados y el piso incorporados en el chasis completan el apartado de seguridad.

Desde el exterior la parrilla de cinco puntas, los profundos rebajes en el capó y en los parachoques reflejan la filosofía estética de Mazda. En su interior hay cinco confortables plazas de adulto además de suficiente espacio para equipajes.

Joven y elegante
Lo primero que llama la atención al ver el C-Max es la identificación de la imagen del Focus, la “herencia genética”, dicen en Ford. El nuevo coche se parece bastante a su predecesor, sobre todo viéndolo de frente. El morro mantiene la parrilla y los faros casi iguales a los del último Focus. Después, el capó es corto y muy tenso, y la línea arranca rápido hacia arriba para marcar una comba por el techo y cerrarse en la zaga en una trasera estrechada para ganar penetración aerodinámica (Cx de 0,31, el “mejor del segmento”).
Al verlo de lado se nos aparece de nuevo el Focus, pero aquí con mucha más altura. En realidad, hay que fijarse un poco para ver lo alto que es el coche, porque un hábil rebaje del borde disimula el final de los laterales y el inicio del techo, con lo que el vehículo parece más bajo de lo que luego resulta. Esta apariencia achaparrada le da un toque deportivo que, según confesó Daniel Paulin, el diseñador sueco que lo dibujó, era el objetivo buscado.

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Por detrás, el C-Max tiene más novedades. El portón domina la zaga con sus formas cuadradas. Va flanqueado por dos torres de luces casi rectangulares y recuerda vagamente a las líneas del Focus normal.

Puertas adentro, más de lo mismo. Sorprende desde el principio lo espacioso que aparenta ser el coche. Con una plataforma sólo 25 milímetros más larga y 40 milímetros más ancha, el C-Max presenta un habitáculo de proporciones muy bien trabajadas y, por ende, de aspecto amplio y despejado. A la sensación de amplitud contribuyen decisivamente la gran bandeja que va sobre el salpicadero, con más de 60 centímetros de fondo. Tan grande es que aloja sin problemas dos guanteras más que generosas.

Desde el puesto de conducción, muy cómodo, se tiene una visión del resto del habitáculo muy condicionada por la perspectiva. Las líneas de salpicadero y puertas se han pensado para alargar la mirada y dar una sensación de espacio abierto que hace todavía más grande un interior que, metro en mano, es poco mayor que el del Focus actual y menor que los de Scénic, Touran o Zafira.

Para compensar, las plazas traseras disfrutan de muchísimo sitio, sobre todo si los asientos van colocados en su posición más adelantada. Las tres banquetas son independientes y corren sobre sendos huecos (convertibles en cajones) que las mueven en diagonal, con lo que, al echarse para atrás, dejan más espacio libre para las piernas. Además, la central puede plegarse y ocultarse en el maletero, con lo que las otras dos se juntan en el centro y el coche se transforma en un 2+2 con tanto hueco para las rodillas como la más cómoda de las berlinas medias.
Claro, a cambio de irse hacia atrás, los asientos se comen parte del interesante maletero. De formas muy regularse y una boca de carga enorme y a baja altura, este maletero es uno de los puntos fuertes del coche. Habrá que esperar a que nuestro Centro Técnico lo mida con los asientos en sus posiciones más retrasadas, pero, aún así, Ford explica que se dispone de 360 litros de capacidad. Son casi 500 con las butacas adelantadas y unos 1.500 sin asientos.

La versatilidad interior es otro argumento de venta y de compra que se ha tenido muy en cuenta en este coche. Por eso, los asientos se pliegan, se desmontan, se convierten en mesas… Todo muy a la moda, con mesitas como las de los aviones y huecos por todas partes para dejar más cosas de las que uno puede llevar encima.

Pero lo más llamativo del interior es el estilizado rediseño del salpicadero. Se dejan atrás los arriesgados escorzos del Focus y se opta por una consola más formal, con un cierto regusto alemán. Destaca el bloque central, donde se integran el equipo de sonido y el climatizador. Los botones son grandes, cómodos, de buen tacto. Lo mismo que el resto de los mandos, excepto la palanca de cambios –ahora en el salpicadero-, que peca de movimientos algo lentos y largos, aunque precisos.
Una variante del interior se podrá encontrar con los acabados Ghia, los más altos de la gama. En ellos se ofrecerá la posibilidad de montar freno de mano automático. En ese caso, el hueco de la palanca va ocupado por una guantera elevada que hace de reposabrazos y que, amén de ser muy grande, puede ser refrigerada.
En el debe del habitáculo quedan algunos plásticos del revestimiento, que no están a la altura del resto de materiales y restan calidad general. Tampoco la visibilidad en curva es idónea, pues los montantes delanteros son demasiado anchos.

En principio, el C-Max se pondrá a la venta en dos niveles de acabado, Trend y Ghia. Más adelante, cuando la gama esté completa, se añadirá el nivel básico, el Ambiente. Mientras llega ese momento, el Trend (combinado con los motores 1.6 TDCi y 1.6i) ofrecerá, entre otras cosas menores, aire acondicionado, faros antiniebla, radio con seis altavoces, volante de cuero, ordenador de viaje, manetas en el color de la carrocería, llantas de acero de 16 pulgadas y neumáticos 205/55.

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p> El escalón superior, el Ghia, acompañará, por ahora, al motor 2.0 TDCi de 136 CV. Los coches que monten este acabado contarán además con climatizador dual, freno de estacionamiento eléctrico, pomo del cambio en cuero, parrilla delantera cromada, reglajes eléctricos en el asiento del conductor, llantas de aleación de 16 pulgadas, neumáticos 205/55, sensor de lluvia en el limpiaparabrisas y encendido automático de faros.

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p> El apartado de seguridad incluye seis airbags, ABS, repartidor electrónico de frenada y apoyo a la frenada de emergencia. Como opción quedará el control de estabilidad.
También van en el apartado de opciones algunos elementos como las llantas de 17 y 18 pulgadas, la tapicería de cuero, el techo panorámico, el lector de DVD con pantalla plegable y el navegador por satélite.

El fabricante japonés mostrará en París el RX-EVOLV, un concept car que muestra la visión que tiene Mazda del coche deportivo del futuro. Este modelo agranda el concepto de deportivo tradicional ofreciendo amplitud y confort para cuatro adultos. Su motor rotativo de última generación es capaz de suministrar 280 CV y un régimen de 10.000 rpm. Su configuración, con lumbreras laterales y rotores más ligeros, también contribuye a aumentar la eficiencia del consumo y reducir las emisiones.

La amplitud y comodidad del interior es posible gracias a la larga batalla. Para introducirse en el vehículo no hay ningún montante central que entorpezca la subida y bajada del coche gracias al "Freestyle Door System". Al sentarse al volante el conductor se encuentra con el mando tipo joystick del cambio manual/automático de 6 velocidades.

La estabilidad del RX-EVOLV se ve aumentada por un sólido chasis que lleva tubos de acero hidroformados de alta resistencia en los laterales, los montantes, las barras del techo y los marcos de las puertas. Este deportivo consigue la misma rigidez de una berlina convencional gracias a estos adelantos.

Los frenos llevan ABS y un dispositivo de control de estabilidad dinámica (DSC). El Active Cornering Brake System permite al conductor conseguir un control absolutamente preciso de la fuerza de frenada en cada rueda por separado mediante unos botones montados en el volante.

Mucho antes que este concept car llegará la nueva generación del MX-5. Hasta ahora este descapotable ha conseguido ser el más vendido desde su lanzamiento en 1989, con más de 560.000 unidades vendidas en todo el mundo. Mazda quiere reforzar su privilegiada posición y presenta en París la segunda generación de este modelo que llegará al mercado europeo a finales de año.

A grandes rasgos el MX-5 sigue fiel a sus principios: un chasis compacto y ligero, un espacio interior perfectamente aprovechado, el motor colocado detrás del eje delantero y tracción trasera, una suspensión de doble brazo y un bastidor powerplant frame.

Entre las principales innovaciones se incluyen la adopción de un dispositivo de distribución de válvulas variable en el motor de 1.8 litrosDOHC. Entre sus mejoras se incluyen: la adopción del sistema de distribución variable, una mayor eficiencia en la combustión y una mayor funcionalidad del conducto de admisión entre otros. El motor suministra una potencia máxima de 107 kW (146 PS) a 7.000 rpm y un par máximo de 168 Nm a 5.600 rpm. El nuevo MX-5 estará disponible en las motorizaciones de 110 CV 1.6 litros con cambio de 5 velocidades y en un propulsor de 146 CV 1.8 litros con cambio de 5 y 6 velocidades o bien un cambio automático de 4 velocidades.

Estructuras laterales más anchas y gruesas y un aumento en el tamaño de los cartabones han aumentado la rigidez del chasis. Mientras que su robustez ha aumentado gracias al Sistema Avanzado Mazda para el Reparto y la Absorción de la Fuerza de Impacto.

El diseño se mantiene aunque con pequeñas modificaciones. Al MX-5 se le han incorporado una original parrilla de 5 puntas, nuevo paragolpes y faros con luces de cruce elipsoidales, nuevos grupos ópticos traseros y llantas de aluminio de 16 pulgadas.

El nuevo Mazda Xedos 9 y el Mazda Tribute se presentarán por primera vez en Europa durante el Salón de París. La nueva generación del Xedos 9 saldrá al mercado a finales de año e incorporará la parrilla de 5 puntos que confiere la personalidad de la marca. La personalidad de la marca también se deja ver en la línea del capó y en la forma y el uso absolutamente originales de los faros multireflectantes.

Esta berlina de tracción delantera está dotada de un motor de aluminio V6 2500, ligero y compacto, montado horizontalmente. Su potencia máxima es de 120 kW a 6.000 rpm, con un par máximo de 212 Nm a 5.000 rpm. Sus esquemas de cambio 4EC-AT han sido perfeccionados para ofrecer un funcionamiento más suave.

La estabilidad direccional y la calidad de rodadura se han visto aumentados gracias a una mayor rigidez en muchos elementos de su chasis, la estructura en Triple-H de Mazda y la suspensión independiente Multi-Link en las cuatro ruedas. También las prestaciones de los frenos se han visto mejorados mediante la incorporación de un dispositivo electrónico EDB para el reparto de la frenada.

Por último Mazda nos trae desde EEUU el Tribute. Este SUV (Sport Utility Vehicle) se ofrece con dos motorizaciones: un motor de 3.0 litros V6 o de 4 cilindros en línea de 2.0 litros. Su sistema de tracción integral opcional lleva un acoplamiento viscoso con función de bloqueo.

El Tribute ofrece una suspensión independiente en las cuatro ruedas, un subchasis delantero y multi-brazo trasero, una dirección precisa y un habitáculo amplio y confortable. Su larga batalla permite rodar suavemente sobre las asperezas del firme y el considerable ancho de vía contribuye a dar una sensación de estabilidad en curva.

Airbags delanteros y laterales, frenos ABS con dispositivo de reparto de frenada (EBD) y los refuerzos de "Triple-H" en el techo, los lados y el piso incorporados en el chasis completan el apartado de seguridad.

Desde el exterior la parrilla de cinco puntas, los profundos rebajes en el capó y en los parachoques reflejan la filosofía estética de Mazda. En su interior hay cinco confortables plazas de adulto además de suficiente espacio para equipajes.

Joven y elegante
Lo primero que llama la atención al ver el C-Max es la identificación de la imagen del Focus, la “herencia genética”, dicen en Ford. El nuevo coche se parece bastante a su predecesor, sobre todo viéndolo de frente. El morro mantiene la parrilla y los faros casi iguales a los del último Focus. Después, el capó es corto y muy tenso, y la línea arranca rápido hacia arriba para marcar una comba por el techo y cerrarse en la zaga en una trasera estrechada para ganar penetración aerodinámica (Cx de 0,31, el “mejor del segmento”).
Al verlo de lado se nos aparece de nuevo el Focus, pero aquí con mucha más altura. En realidad, hay que fijarse un poco para ver lo alto que es el coche, porque un hábil rebaje del borde disimula el final de los laterales y el inicio del techo, con lo que el vehículo parece más bajo de lo que luego resulta. Esta apariencia achaparrada le da un toque deportivo que, según confesó Daniel Paulin, el diseñador sueco que lo dibujó, era el objetivo buscado.

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Por detrás, el C-Max tiene más novedades. El portón domina la zaga con sus formas cuadradas. Va flanqueado por dos torres de luces casi rectangulares y recuerda vagamente a las líneas del Focus normal.

Puertas adentro, más de lo mismo. Sorprende desde el principio lo espacioso que aparenta ser el coche. Con una plataforma sólo 25 milímetros más larga y 40 milímetros más ancha, el C-Max presenta un habitáculo de proporciones muy bien trabajadas y, por ende, de aspecto amplio y despejado. A la sensación de amplitud contribuyen decisivamente la gran bandeja que va sobre el salpicadero, con más de 60 centímetros de fondo. Tan grande es que aloja sin problemas dos guanteras más que generosas.

Desde el puesto de conducción, muy cómodo, se tiene una visión del resto del habitáculo muy condicionada por la perspectiva. Las líneas de salpicadero y puertas se han pensado para alargar la mirada y dar una sensación de espacio abierto que hace todavía más grande un interior que, metro en mano, es poco mayor que el del Focus actual y menor que los de Scénic, Touran o Zafira.

Para compensar, las plazas traseras disfrutan de muchísimo sitio, sobre todo si los asientos van colocados en su posición más adelantada. Las tres banquetas son independientes y corren sobre sendos huecos (convertibles en cajones) que las mueven en diagonal, con lo que, al echarse para atrás, dejan más espacio libre para las piernas. Además, la central puede plegarse y ocultarse en el maletero, con lo que las otras dos se juntan en el centro y el coche se transforma en un 2+2 con tanto hueco para las rodillas como la más cómoda de las berlinas medias.
Claro, a cambio de irse hacia atrás, los asientos se comen parte del interesante maletero. De formas muy regularse y una boca de carga enorme y a baja altura, este maletero es uno de los puntos fuertes del coche. Habrá que esperar a que nuestro Centro Técnico lo mida con los asientos en sus posiciones más retrasadas, pero, aún así, Ford explica que se dispone de 360 litros de capacidad. Son casi 500 con las butacas adelantadas y unos 1.500 sin asientos.

La versatilidad interior es otro argumento de venta y de compra que se ha tenido muy en cuenta en este coche. Por eso, los asientos se pliegan, se desmontan, se convierten en mesas… Todo muy a la moda, con mesitas como las de los aviones y huecos por todas partes para dejar más cosas de las que uno puede llevar encima.

Pero lo más llamativo del interior es el estilizado rediseño del salpicadero. Se dejan atrás los arriesgados escorzos del Focus y se opta por una consola más formal, con un cierto regusto alemán. Destaca el bloque central, donde se integran el equipo de sonido y el climatizador. Los botones son grandes, cómodos, de buen tacto. Lo mismo que el resto de los mandos, excepto la palanca de cambios –ahora en el salpicadero-, que peca de movimientos algo lentos y largos, aunque precisos.
Una variante del interior se podrá encontrar con los acabados Ghia, los más altos de la gama. En ellos se ofrecerá la posibilidad de montar freno de mano automático. En ese caso, el hueco de la palanca va ocupado por una guantera elevada que hace de reposabrazos y que, amén de ser muy grande, puede ser refrigerada.
En el debe del habitáculo quedan algunos plásticos del revestimiento, que no están a la altura del resto de materiales y restan calidad general. Tampoco la visibilidad en curva es idónea, pues los montantes delanteros son demasiado anchos.

En principio, el C-Max se pondrá a la venta en dos niveles de acabado, Trend y Ghia. Más adelante, cuando la gama esté completa, se añadirá el nivel básico, el Ambiente. Mientras llega ese momento, el Trend (combinado con los motores 1.6 TDCi y 1.6i) ofrecerá, entre otras cosas menores, aire acondicionado, faros antiniebla, radio con seis altavoces, volante de cuero, ordenador de viaje, manetas en el color de la carrocería, llantas de acero de 16 pulgadas y neumáticos 205/55.

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p> El escalón superior, el Ghia, acompañará, por ahora, al motor 2.0 TDCi de 136 CV. Los coches que monten este acabado contarán además con climatizador dual, freno de estacionamiento eléctrico, pomo del cambio en cuero, parrilla delantera cromada, reglajes eléctricos en el asiento del conductor, llantas de aleación de 16 pulgadas, neumáticos 205/55, sensor de lluvia en el limpiaparabrisas y encendido automático de faros.

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p> El apartado de seguridad incluye seis airbags, ABS, repartidor electrónico de frenada y apoyo a la frenada de emergencia. Como opción quedará el control de estabilidad.
También van en el apartado de opciones algunos elementos como las llantas de 17 y 18 pulgadas, la tapicería de cuero, el techo panorámico, el lector de DVD con pantalla plegable y el navegador por satélite.

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