Alfa GTV, Spider y 156 GTA Selespeed

Alfa Romeo ha remodelado sus veteranos GTV y Spider, que reciben la imagen corporativa de la nueva familia italiana e incorporan mecánicas más vigorosas y eficaces. También ha dado a conocer la nueva caja de cambios Selespeed para el 156 GTA, que ayuda a extraer con facilidad todas las ventajas que aportan sus 250 CV.
Autopista -
Alfa GTV, Spider y 156 GTA Selespeed
Alfa GTV, Spider y 156 GTA Selespeed

Estas palancas disponen del tamaño justo para poderlas accionar con facilidad siempre y cuando los movimientos del volante no superen el cuarto de vuelta respecto al centro, ya que en esos casos, se acumula un poco de trabajo y es más sencillo recurrir a la “minipalanca” situada entre los dos asientos.

La programación de la centralita ha recibido una nueva gestión que permite que los cambios de marcha se produzcan con mayor rapidez y precisión. Además, ahora ofrece un comportamiento más deportivo pues, en modo manual, se mantienen las relaciones hasta el corte de encendido sin que salten automáticamente a la inmediata superior. Así, es posible apurar al límite de la misma forma que el conductor actuaría si estuviera conduciendo un “manual”. Los cambios de marcha hacia arriba han mejorado de forma significativa, siendo ahora bastante más rápidos, mientras que para reducir se mantienen como ya habíamos conocido en las anteriores generaciones: perfectos.

El golpe de gas que se produce de forma automática al efectuar una retención permite que se sincronicen a la perfección la velocidad de giro del motor con la de la caja de cambios, con lo que se evitan bruscas retenciones que podrían llevar pérdidas de adherencia en el tren delantero. Resulta delicioso llevar el motor entre la zona de par máximo hacia el tope de revoluciones y efectuar reducciones rápidas. La sensación es de manejo perfecto y dominio absoluto del motor. Si tenemos la oportunidad de llevar a alguien en el asiento de al lado, pensará que se encuentra ante un piloto muy experto, no ante un conductor normal.

De todas formas, el manejo de este cambio requiere un corto periodo de adaptación, pues si no se levanta el pie del acelerador al subir marchas se produce un pequeño tirón, incómodo para el conductor y los ocupantes. Sólo es necesario levantar ligeramente el pedal del gas y en ese mismo instante se puede accionar la leva, de forma que la marcha engrana prácticamente al instante.

Cuenta con un sistema electrónico de autoprotección que evita posibles problemas en el motor por exceso de régimen de giro. Por ejemplo, si circulamos en cuarta velocidad a unas 6.000 revoluciones e intentamos reducir a tercera, el sistema de seguridad “ignora” la orden que hemos enviado, pues el motor podría dañarse por girar a un régimen excesivo.

La marca ha anunciado que lanzará 15 nuevos productos hasta el año 2007, 11 de ellos completamente nuevos.

Otra de las modificaciones efectuadas en la programación de la centralita es la posibilidad de funcionar en modo “City” que no es más que el uso de forma automática del cambio. En este caso, el dispositivo se encarga de engranar la marcha correspondiente –hacia arriba o hacia abajo- sin necesidad de que tenga que intervenir el conductor. No obstante, si se desea realizar un cambio de forma manual, el dispositivo respeta las órdenes del conductor y, posteriormente, vuelve nuevamente a actúa como automático.

Su funcionamiento ahora es bastante más suave; el dispositivo se encarga de seleccionar la marcha más adecuada al movimiento. Permite salir en segunda velocidad de un semáforo o circular tranquilamente en sexta velocidad a 1.500 vueltas por una avenida urbana y, cuando tengamos que detenernos, no se calará.

Si ya las versiones del 156 GTA “normales” convencen por su comportamiento y prestaciones, más aún lo hace esta edición, que permite un uso más fácil, intuitivo, deportivo y seguro del cambio de marchas y, sobre todo, mucho más cómodo.

Por su parte, el nivel de equipamiento y opciones no varía respecto al GTA manual, manteniendo los mismos elementos y precios. El precio de la versión Selespeed en la berlina es de 43.650 euros, mientras que en el caso de la variante Sportwagon, la cifra aumenta hasta 44.700 euros.

Otra de las importantes novedades presentada por la marca italiana es la nueva caja de cambios Selespeed, ya conocida en otras versiones del 156 y en el 147 2.0 Twin Spark, que permite un manejo más rápido y eficaz del cambio de marchas.

Consiste en una caja de cambios robotizada, que cuenta con idénticas relaciones que el cambio manual. Tiene los mismos pares de engranajes, pero dispone de un actuador electrohidráulico para el movimiento del selector, otro para el embrague y una centralita que gobierna y coordina los movimientos de estos elementos.

Tampoco varían los desarrollos de la transmisión, ni aumenta el peso del conjunto, por lo que las prestaciones anunciadas por la marca son idénticas a las ofrecidas en las versiones con caja de cambios manual de seis relaciones. Incluso, afirma la marca, que las cifras de consumo se mantienen inalteradas respecto a las versiones de cambio convencional.

Esta nueva opción de cambio se encuentra disponible para las variantes berlina y Sportwagon del 156 GTA y el incremento de precio que supone disponer de esta tecnología tiene un coste adicional de 1.550 euros, una cifra bastante razonable si tenemos en cuenta las ventajas que aporta respecto a un cambio manual.

La caja de cambios Selespeed puede ser accionada de dos formas diferentes: desplazando ligeramente una palanca situada en el túnel central (hacia delante aumenta marchas y hacia atrás reduce) o bien a través de dos levas situadas tras el volante y solidarias a éste (con la leva de la derecha se suben las marchas y con la de la izquierda se reducen).

Estas palancas disponen del tamaño justo para poderlas accionar con facilidad siempre y cuando los movimientos del volante no superen el cuarto de vuelta respecto al centro, ya que en esos casos, se acumula un poco de trabajo y es más sencillo recurrir a la “minipalanca” situada entre los dos asientos.

La programación de la centralita ha recibido una nueva gestión que permite que los cambios de marcha se produzcan con mayor rapidez y precisión. Además, ahora ofrece un comportamiento más deportivo pues, en modo manual, se mantienen las relaciones hasta el corte de encendido sin que salten automáticamente a la inmediata superior. Así, es posible apurar al límite de la misma forma que el conductor actuaría si estuviera conduciendo un “manual”. Los cambios de marcha hacia arriba han mejorado de forma significativa, siendo ahora bastante más rápidos, mientras que para reducir se mantienen como ya habíamos conocido en las anteriores generaciones: perfectos.

El golpe de gas que se produce de forma automática al efectuar una retención permite que se sincronicen a la perfección la velocidad de giro del motor con la de la caja de cambios, con lo que se evitan bruscas retenciones que podrían llevar pérdidas de adherencia en el tren delantero. Resulta delicioso llevar el motor entre la zona de par máximo hacia el tope de revoluciones y efectuar reducciones rápidas. La sensación es de manejo perfecto y dominio absoluto del motor. Si tenemos la oportunidad de llevar a alguien en el asiento de al lado, pensará que se encuentra ante un piloto muy experto, no ante un conductor normal.

De todas formas, el manejo de este cambio requiere un corto periodo de adaptación, pues si no se levanta el pie del acelerador al subir marchas se produce un pequeño tirón, incómodo para el conductor y los ocupantes. Sólo es necesario levantar ligeramente el pedal del gas y en ese mismo instante se puede accionar la leva, de forma que la marcha engrana prácticamente al instante.

Cuenta con un sistema electrónico de autoprotección que evita posibles problemas en el motor por exceso de régimen de giro. Por ejemplo, si circulamos en cuarta velocidad a unas 6.000 revoluciones e intentamos reducir a tercera, el sistema de seguridad “ignora” la orden que hemos enviado, pues el motor podría dañarse por girar a un régimen excesivo.

La marca ha anunciado que lanzará 15 nuevos productos hasta el año 2007, 11 de ellos completamente nuevos.

Otra de las modificaciones efectuadas en la programación de la centralita es la posibilidad de funcionar en modo “City” que no es más que el uso de forma automática del cambio. En este caso, el dispositivo se encarga de engranar la marcha correspondiente –hacia arriba o hacia abajo- sin necesidad de que tenga que intervenir el conductor. No obstante, si se desea realizar un cambio de forma manual, el dispositivo respeta las órdenes del conductor y, posteriormente, vuelve nuevamente a actúa como automático.

Su funcionamiento ahora es bastante más suave; el dispositivo se encarga de seleccionar la marcha más adecuada al movimiento. Permite salir en segunda velocidad de un semáforo o circular tranquilamente en sexta velocidad a 1.500 vueltas por una avenida urbana y, cuando tengamos que detenernos, no se calará.

Si ya las versiones del 156 GTA “normales” convencen por su comportamiento y prestaciones, más aún lo hace esta edición, que permite un uso más fácil, intuitivo, deportivo y seguro del cambio de marchas y, sobre todo, mucho más cómodo.

Por su parte, el nivel de equipamiento y opciones no varía respecto al GTA manual, manteniendo los mismos elementos y precios. El precio de la versión Selespeed en la berlina es de 43.650 euros, mientras que en el caso de la variante Sportwagon, la cifra aumenta hasta 44.700 euros.

Otra de las importantes novedades presentada por la marca italiana es la nueva caja de cambios Selespeed, ya conocida en otras versiones del 156 y en el 147 2.0 Twin Spark, que permite un manejo más rápido y eficaz del cambio de marchas.

Consiste en una caja de cambios robotizada, que cuenta con idénticas relaciones que el cambio manual. Tiene los mismos pares de engranajes, pero dispone de un actuador electrohidráulico para el movimiento del selector, otro para el embrague y una centralita que gobierna y coordina los movimientos de estos elementos.

Tampoco varían los desarrollos de la transmisión, ni aumenta el peso del conjunto, por lo que las prestaciones anunciadas por la marca son idénticas a las ofrecidas en las versiones con caja de cambios manual de seis relaciones. Incluso, afirma la marca, que las cifras de consumo se mantienen inalteradas respecto a las versiones de cambio convencional.

Esta nueva opción de cambio se encuentra disponible para las variantes berlina y Sportwagon del 156 GTA y el incremento de precio que supone disponer de esta tecnología tiene un coste adicional de 1.550 euros, una cifra bastante razonable si tenemos en cuenta las ventajas que aporta respecto a un cambio manual.

La caja de cambios Selespeed puede ser accionada de dos formas diferentes: desplazando ligeramente una palanca situada en el túnel central (hacia delante aumenta marchas y hacia atrás reduce) o bien a través de dos levas situadas tras el volante y solidarias a éste (con la leva de la derecha se suben las marchas y con la de la izquierda se reducen).

Estas palancas disponen del tamaño justo para poderlas accionar con facilidad siempre y cuando los movimientos del volante no superen el cuarto de vuelta respecto al centro, ya que en esos casos, se acumula un poco de trabajo y es más sencillo recurrir a la “minipalanca” situada entre los dos asientos.

La programación de la centralita ha recibido una nueva gestión que permite que los cambios de marcha se produzcan con mayor rapidez y precisión. Además, ahora ofrece un comportamiento más deportivo pues, en modo manual, se mantienen las relaciones hasta el corte de encendido sin que salten automáticamente a la inmediata superior. Así, es posible apurar al límite de la misma forma que el conductor actuaría si estuviera conduciendo un “manual”. Los cambios de marcha hacia arriba han mejorado de forma significativa, siendo ahora bastante más rápidos, mientras que para reducir se mantienen como ya habíamos conocido en las anteriores generaciones: perfectos.

El golpe de gas que se produce de forma automática al efectuar una retención permite que se sincronicen a la perfección la velocidad de giro del motor con la de la caja de cambios, con lo que se evitan bruscas retenciones que podrían llevar pérdidas de adherencia en el tren delantero. Resulta delicioso llevar el motor entre la zona de par máximo hacia el tope de revoluciones y efectuar reducciones rápidas. La sensación es de manejo perfecto y dominio absoluto del motor. Si tenemos la oportunidad de llevar a alguien en el asiento de al lado, pensará que se encuentra ante un piloto muy experto, no ante un conductor normal.

De todas formas, el manejo de este cambio requiere un corto periodo de adaptación, pues si no se levanta el pie del acelerador al subir marchas se produce un pequeño tirón, incómodo para el conductor y los ocupantes. Sólo es necesario levantar ligeramente el pedal del gas y en ese mismo instante se puede accionar la leva, de forma que la marcha engrana prácticamente al instante.

Cuenta con un sistema electrónico de autoprotección que evita posibles problemas en el motor por exceso de régimen de giro. Por ejemplo, si circulamos en cuarta velocidad a unas 6.000 revoluciones e intentamos reducir a tercera, el sistema de seguridad “ignora” la orden que hemos enviado, pues el motor podría dañarse por girar a un régimen excesivo.

La marca ha anunciado que lanzará 15 nuevos productos hasta el año 2007, 11 de ellos completamente nuevos.

Otra de las modificaciones efectuadas en la programación de la centralita es la posibilidad de funcionar en modo “City” que no es más que el uso de forma automática del cambio. En este caso, el dispositivo se encarga de engranar la marcha correspondiente –hacia arriba o hacia abajo- sin necesidad de que tenga que intervenir el conductor. No obstante, si se desea realizar un cambio de forma manual, el dispositivo respeta las órdenes del conductor y, posteriormente, vuelve nuevamente a actúa como automático.

Su funcionamiento ahora es bastante más suave; el dispositivo se encarga de seleccionar la marcha más adecuada al movimiento. Permite salir en segunda velocidad de un semáforo o circular tranquilamente en sexta velocidad a 1.500 vueltas por una avenida urbana y, cuando tengamos que detenernos, no se calará.

Si ya las versiones del 156 GTA “normales” convencen por su comportamiento y prestaciones, más aún lo hace esta edición, que permite un uso más fácil, intuitivo, deportivo y seguro del cambio de marchas y, sobre todo, mucho más cómodo.

Por su parte, el nivel de equipamiento y opciones no varía respecto al GTA manual, manteniendo los mismos elementos y precios. El precio de la versión Selespeed en la berlina es de 43.650 euros, mientras que en el caso de la variante Sportwagon, la cifra aumenta hasta 44.700 euros.

Otra de las importantes novedades presentada por la marca italiana es la nueva caja de cambios Selespeed, ya conocida en otras versiones del 156 y en el 147 2.0 Twin Spark, que permite un manejo más rápido y eficaz del cambio de marchas.

Consiste en una caja de cambios robotizada, que cuenta con idénticas relaciones que el cambio manual. Tiene los mismos pares de engranajes, pero dispone de un actuador electrohidráulico para el movimiento del selector, otro para el embrague y una centralita que gobierna y coordina los movimientos de estos elementos.

Tampoco varían los desarrollos de la transmisión, ni aumenta el peso del conjunto, por lo que las prestaciones anunciadas por la marca son idénticas a las ofrecidas en las versiones con caja de cambios manual de seis relaciones. Incluso, afirma la marca, que las cifras de consumo se mantienen inalteradas respecto a las versiones de cambio convencional.

Esta nueva opción de cambio se encuentra disponible para las variantes berlina y Sportwagon del 156 GTA y el incremento de precio que supone disponer de esta tecnología tiene un coste adicional de 1.550 euros, una cifra bastante razonable si tenemos en cuenta las ventajas que aporta respecto a un cambio manual.

La caja de cambios Selespeed puede ser accionada de dos formas diferentes: desplazando ligeramente una palanca situada en el túnel central (hacia delante aumenta marchas y hacia atrás reduce) o bien a través de dos levas situadas tras el volante y solidarias a éste (con la leva de la derecha se suben las marchas y con la de la izquierda se reducen).

Estas palancas disponen del tamaño justo para poderlas accionar con facilidad siempre y cuando los movimientos del volante no superen el cuarto de vuelta respecto al centro, ya que en esos casos, se acumula un poco de trabajo y es más sencillo recurrir a la “minipalanca” situada entre los dos asientos.

La programación de la centralita ha recibido una nueva gestión que permite que los cambios de marcha se produzcan con mayor rapidez y precisión. Además, ahora ofrece un comportamiento más deportivo pues, en modo manual, se mantienen las relaciones hasta el corte de encendido sin que salten automáticamente a la inmediata superior. Así, es posible apurar al límite de la misma forma que el conductor actuaría si estuviera conduciendo un “manual”. Los cambios de marcha hacia arriba han mejorado de forma significativa, siendo ahora bastante más rápidos, mientras que para reducir se mantienen como ya habíamos conocido en las anteriores generaciones: perfectos.

El golpe de gas que se produce de forma automática al efectuar una retención permite que se sincronicen a la perfección la velocidad de giro del motor con la de la caja de cambios, con lo que se evitan bruscas retenciones que podrían llevar pérdidas de adherencia en el tren delantero. Resulta delicioso llevar el motor entre la zona de par máximo hacia el tope de revoluciones y efectuar reducciones rápidas. La sensación es de manejo perfecto y dominio absoluto del motor. Si tenemos la oportunidad de llevar a alguien en el asiento de al lado, pensará que se encuentra ante un piloto muy experto, no ante un conductor normal.

De todas formas, el manejo de este cambio requiere un corto periodo de adaptación, pues si no se levanta el pie del acelerador al subir marchas se produce un pequeño tirón, incómodo para el conductor y los ocupantes. Sólo es necesario levantar ligeramente el pedal del gas y en ese mismo instante se puede accionar la leva, de forma que la marcha engrana prácticamente al instante.

Cuenta con un sistema electrónico de autoprotección que evita posibles problemas en el motor por exceso de régimen de giro. Por ejemplo, si circulamos en cuarta velocidad a unas 6.000 revoluciones e intentamos reducir a tercera, el sistema de seguridad “ignora” la orden que hemos enviado, pues el motor podría dañarse por girar a un régimen excesivo.

La marca ha anunciado que lanzará 15 nuevos productos hasta el año 2007, 11 de ellos completamente nuevos.

Otra de las modificaciones efectuadas en la programación de la centralita es la posibilidad de funcionar en modo “City” que no es más que el uso de forma automática del cambio. En este caso, el dispositivo se encarga de engranar la marcha correspondiente –hacia arriba o hacia abajo- sin necesidad de que tenga que intervenir el conductor. No obstante, si se desea realizar un cambio de forma manual, el dispositivo respeta las órdenes del conductor y, posteriormente, vuelve nuevamente a actúa como automático.

Su funcionamiento ahora es bastante más suave; el dispositivo se encarga de seleccionar la marcha más adecuada al movimiento. Permite salir en segunda velocidad de un semáforo o circular tranquilamente en sexta velocidad a 1.500 vueltas por una avenida urbana y, cuando tengamos que detenernos, no se calará.

Si ya las versiones del 156 GTA “normales” convencen por su comportamiento y prestaciones, más aún lo hace esta edición, que permite un uso más fácil, intuitivo, deportivo y seguro del cambio de marchas y, sobre todo, mucho más cómodo.

Por su parte, el nivel de equipamiento y opciones no varía respecto al GTA manual, manteniendo los mismos elementos y precios. El precio de la versión Selespeed en la berlina es de 43.650 euros, mientras que en el caso de la variante Sportwagon, la cifra aumenta hasta 44.700 euros.

Otra de las importantes novedades presentada por la marca italiana es la nueva caja de cambios Selespeed, ya conocida en otras versiones del 156 y en el 147 2.0 Twin Spark, que permite un manejo más rápido y eficaz del cambio de marchas.

Consiste en una caja de cambios robotizada, que cuenta con idénticas relaciones que el cambio manual. Tiene los mismos pares de engranajes, pero dispone de un actuador electrohidráulico para el movimiento del selector, otro para el embrague y una centralita que gobierna y coordina los movimientos de estos elementos.

Tampoco varían los desarrollos de la transmisión, ni aumenta el peso del conjunto, por lo que las prestaciones anunciadas por la marca son idénticas a las ofrecidas en las versiones con caja de cambios manual de seis relaciones. Incluso, afirma la marca, que las cifras de consumo se mantienen inalteradas respecto a las versiones de cambio convencional.

Esta nueva opción de cambio se encuentra disponible para las variantes berlina y Sportwagon del 156 GTA y el incremento de precio que supone disponer de esta tecnología tiene un coste adicional de 1.550 euros, una cifra bastante razonable si tenemos en cuenta las ventajas que aporta respecto a un cambio manual.

La caja de cambios Selespeed puede ser accionada de dos formas diferentes: desplazando ligeramente una palanca situada en el túnel central (hacia delante aumenta marchas y hacia atrás reduce) o bien a través de dos levas situadas tras el volante y solidarias a éste (con la leva de la derecha se suben las marchas y con la de la izquierda se reducen).

Estas palancas disponen del tamaño justo para poderlas accionar con facilidad siempre y cuando los movimientos del volante no superen el cuarto de vuelta respecto al centro, ya que en esos casos, se acumula un poco de trabajo y es más sencillo recurrir a la “minipalanca” situada entre los dos asientos.

La programación de la centralita ha recibido una nueva gestión que permite que los cambios de marcha se produzcan con mayor rapidez y precisión. Además, ahora ofrece un comportamiento más deportivo pues, en modo manual, se mantienen las relaciones hasta el corte de encendido sin que salten automáticamente a la inmediata superior. Así, es posible apurar al límite de la misma forma que el conductor actuaría si estuviera conduciendo un “manual”. Los cambios de marcha hacia arriba han mejorado de forma significativa, siendo ahora bastante más rápidos, mientras que para reducir se mantienen como ya habíamos conocido en las anteriores generaciones: perfectos.

El golpe de gas que se produce de forma automática al efectuar una retención permite que se sincronicen a la perfección la velocidad de giro del motor con la de la caja de cambios, con lo que se evitan bruscas retenciones que podrían llevar pérdidas de adherencia en el tren delantero. Resulta delicioso llevar el motor entre la zona de par máximo hacia el tope de revoluciones y efectuar reducciones rápidas. La sensación es de manejo perfecto y dominio absoluto del motor. Si tenemos la oportunidad de llevar a alguien en el asiento de al lado, pensará que se encuentra ante un piloto muy experto, no ante un conductor normal.

De todas formas, el manejo de este cambio requiere un corto periodo de adaptación, pues si no se levanta el pie del acelerador al subir marchas se produce un pequeño tirón, incómodo para el conductor y los ocupantes. Sólo es necesario levantar ligeramente el pedal del gas y en ese mismo instante se puede accionar la leva, de forma que la marcha engrana prácticamente al instante.

Cuenta con un sistema electrónico de autoprotección que evita posibles problemas en el motor por exceso de régimen de giro. Por ejemplo, si circulamos en cuarta velocidad a unas 6.000 revoluciones e intentamos reducir a tercera, el sistema de seguridad “ignora” la orden que hemos enviado, pues el motor podría dañarse por girar a un régimen excesivo.

La marca ha anunciado que lanzará 15 nuevos productos hasta el año 2007, 11 de ellos completamente nuevos.

Otra de las modificaciones efectuadas en la programación de la centralita es la posibilidad de funcionar en modo “City” que no es más que el uso de forma automática del cambio. En este caso, el dispositivo se encarga de engranar la marcha correspondiente –hacia arriba o hacia abajo- sin necesidad de que tenga que intervenir el conductor. No obstante, si se desea realizar un cambio de forma manual, el dispositivo respeta las órdenes del conductor y, posteriormente, vuelve nuevamente a actúa como automático.

Su funcionamiento ahora es bastante más suave; el dispositivo se encarga de seleccionar la marcha más adecuada al movimiento. Permite salir en segunda velocidad de un semáforo o circular tranquilamente en sexta velocidad a 1.500 vueltas por una avenida urbana y, cuando tengamos que detenernos, no se calará.

Si ya las versiones del 156 GTA “normales” convencen por su comportamiento y prestaciones, más aún lo hace esta edición, que permite un uso más fácil, intuitivo, deportivo y seguro del cambio de marchas y, sobre todo, mucho más cómodo.

Por su parte, el nivel de equipamiento y opciones no varía respecto al GTA manual, manteniendo los mismos elementos y precios. El precio de la versión Selespeed en la berlina es de 43.650 euros, mientras que en el caso de la variante Sportwagon, la cifra aumenta hasta 44.700 euros.

Otra de las importantes novedades presentada por la marca italiana es la nueva caja de cambios Selespeed, ya conocida en otras versiones del 156 y en el 147 2.0 Twin Spark, que permite un manejo más rápido y eficaz del cambio de marchas.

Consiste en una caja de cambios robotizada, que cuenta con idénticas relaciones que el cambio manual. Tiene los mismos pares de engranajes, pero dispone de un actuador electrohidráulico para el movimiento del selector, otro para el embrague y una centralita que gobierna y coordina los movimientos de estos elementos.

Tampoco varían los desarrollos de la transmisión, ni aumenta el peso del conjunto, por lo que las prestaciones anunciadas por la marca son idénticas a las ofrecidas en las versiones con caja de cambios manual de seis relaciones. Incluso, afirma la marca, que las cifras de consumo se mantienen inalteradas respecto a las versiones de cambio convencional.

Esta nueva opción de cambio se encuentra disponible para las variantes berlina y Sportwagon del 156 GTA y el incremento de precio que supone disponer de esta tecnología tiene un coste adicional de 1.550 euros, una cifra bastante razonable si tenemos en cuenta las ventajas que aporta respecto a un cambio manual.

La caja de cambios Selespeed puede ser accionada de dos formas diferentes: desplazando ligeramente una palanca situada en el túnel central (hacia delante aumenta marchas y hacia atrás reduce) o bien a través de dos levas situadas tras el volante y solidarias a éste (con la leva de la derecha se suben las marchas y con la de la izquierda se reducen).

Estas palancas disponen del tamaño justo para poderlas accionar con facilidad siempre y cuando los movimientos del volante no superen el cuarto de vuelta respecto al centro, ya que en esos casos, se acumula un poco de trabajo y es más sencillo recurrir a la “minipalanca” situada entre los dos asientos.

La programación de la centralita ha recibido una nueva gestión que permite que los cambios de marcha se produzcan con mayor rapidez y precisión. Además, ahora ofrece un comportamiento más deportivo pues, en modo manual, se mantienen las relaciones hasta el corte de encendido sin que salten automáticamente a la inmediata superior. Así, es posible apurar al límite de la misma forma que el conductor actuaría si estuviera conduciendo un “manual”. Los cambios de marcha hacia arriba han mejorado de forma significativa, siendo ahora bastante más rápidos, mientras que para reducir se mantienen como ya habíamos conocido en las anteriores generaciones: perfectos.

El golpe de gas que se produce de forma automática al efectuar una retención permite que se sincronicen a la perfección la velocidad de giro del motor con la de la caja de cambios, con lo que se evitan bruscas retenciones que podrían llevar pérdidas de adherencia en el tren delantero. Resulta delicioso llevar el motor entre la zona de par máximo hacia el tope de revoluciones y efectuar reducciones rápidas. La sensación es de manejo perfecto y dominio absoluto del motor. Si tenemos la oportunidad de llevar a alguien en el asiento de al lado, pensará que se encuentra ante un piloto muy experto, no ante un conductor normal.

De todas formas, el manejo de este cambio requiere un corto periodo de adaptación, pues si no se levanta el pie del acelerador al subir marchas se produce un pequeño tirón, incómodo para el conductor y los ocupantes. Sólo es necesario levantar ligeramente el pedal del gas y en ese mismo instante se puede accionar la leva, de forma que la marcha engrana prácticamente al instante.

Cuenta con un sistema electrónico de autoprotección que evita posibles problemas en el motor por exceso de régimen de giro. Por ejemplo, si circulamos en cuarta velocidad a unas 6.000 revoluciones e intentamos reducir a tercera, el sistema de seguridad “ignora” la orden que hemos enviado, pues el motor podría dañarse por girar a un régimen excesivo.

La marca ha anunciado que lanzará 15 nuevos productos hasta el año 2007, 11 de ellos completamente nuevos.

Otra de las modificaciones efectuadas en la programación de la centralita es la posibilidad de funcionar en modo “City” que no es más que el uso de forma automática del cambio. En este caso, el dispositivo se encarga de engranar la marcha correspondiente –hacia arriba o hacia abajo- sin necesidad de que tenga que intervenir el conductor. No obstante, si se desea realizar un cambio de forma manual, el dispositivo respeta las órdenes del conductor y, posteriormente, vuelve nuevamente a actúa como automático.

Su funcionamiento ahora es bastante más suave; el dispositivo se encarga de seleccionar la marcha más adecuada al movimiento. Permite salir en segunda velocidad de un semáforo o circular tranquilamente en sexta velocidad a 1.500 vueltas por una avenida urbana y, cuando tengamos que detenernos, no se calará.

Si ya las versiones del 156 GTA “normales” convencen por su comportamiento y prestaciones, más aún lo hace esta edición, que permite un uso más fácil, intuitivo, deportivo y seguro del cambio de marchas y, sobre todo, mucho más cómodo.

Por su parte, el nivel de equipamiento y opciones no varía respecto al GTA manual, manteniendo los mismos elementos y precios. El precio de la versión Selespeed en la berlina es de 43.650 euros, mientras que en el caso de la variante Sportwagon, la cifra aumenta hasta 44.700 euros.

Otra de las importantes novedades presentada por la marca italiana es la nueva caja de cambios Selespeed, ya conocida en otras versiones del 156 y en el 147 2.0 Twin Spark, que permite un manejo más rápido y eficaz del cambio de marchas.

Consiste en una caja de cambios robotizada, que cuenta con idénticas relaciones que el cambio manual. Tiene los mismos pares de engranajes, pero dispone de un actuador electrohidráulico para el movimiento del selector, otro para el embrague y una centralita que gobierna y coordina los movimientos de estos elementos.

Tampoco varían los desarrollos de la transmisión, ni aumenta el peso del conjunto, por lo que las prestaciones anunciadas por la marca son idénticas a las ofrecidas en las versiones con caja de cambios manual de seis relaciones. Incluso, afirma la marca, que las cifras de consumo se mantienen inalteradas respecto a las versiones de cambio convencional.

Esta nueva opción de cambio se encuentra disponible para las variantes berlina y Sportwagon del 156 GTA y el incremento de precio que supone disponer de esta tecnología tiene un coste adicional de 1.550 euros, una cifra bastante razonable si tenemos en cuenta las ventajas que aporta respecto a un cambio manual.

La caja de cambios Selespeed puede ser accionada de dos formas diferentes: desplazando ligeramente una palanca situada en el túnel central (hacia delante aumenta marchas y hacia atrás reduce) o bien a través de dos levas situadas tras el volante y solidarias a éste (con la leva de la derecha se suben las marchas y con la de la izquierda se reducen).

Estas palancas disponen del tamaño justo para poderlas accionar con facilidad siempre y cuando los movimientos del volante no superen el cuarto de vuelta respecto al centro, ya que en esos casos, se acumula un poco de trabajo y es más sencillo recurrir a la “minipalanca” situada entre los dos asientos.

La programación de la centralita ha recibido una nueva gestión que permite que los cambios de marcha se produzcan con mayor rapidez y precisión. Además, ahora ofrece un comportamiento más deportivo pues, en modo manual, se mantienen las relaciones hasta el corte de encendido sin que salten automáticamente a la inmediata superior. Así, es posible apurar al límite de la misma forma que el conductor actuaría si estuviera conduciendo un “manual”. Los cambios de marcha hacia arriba han mejorado de forma significativa, siendo ahora bastante más rápidos, mientras que para reducir se mantienen como ya habíamos conocido en las anteriores generaciones: perfectos.

El golpe de gas que se produce de forma automática al efectuar una retención permite que se sincronicen a la perfección la velocidad de giro del motor con la de la caja de cambios, con lo que se evitan bruscas retenciones que podrían llevar pérdidas de adherencia en el tren delantero. Resulta delicioso llevar el motor entre la zona de par máximo hacia el tope de revoluciones y efectuar reducciones rápidas. La sensación es de manejo perfecto y dominio absoluto del motor. Si tenemos la oportunidad de llevar a alguien en el asiento de al lado, pensará que se encuentra ante un piloto muy experto, no ante un conductor normal.

De todas formas, el manejo de este cambio requiere un corto periodo de adaptación, pues si no se levanta el pie del acelerador al subir marchas se produce un pequeño tirón, incómodo para el conductor y los ocupantes. Sólo es necesario levantar ligeramente el pedal del gas y en ese mismo instante se puede accionar la leva, de forma que la marcha engrana prácticamente al instante.

Cuenta con un sistema electrónico de autoprotección que evita posibles problemas en el motor por exceso de régimen de giro. Por ejemplo, si circulamos en cuarta velocidad a unas 6.000 revoluciones e intentamos reducir a tercera, el sistema de seguridad “ignora” la orden que hemos enviado, pues el motor podría dañarse por girar a un régimen excesivo.

La marca ha anunciado que lanzará 15 nuevos productos hasta el año 2007, 11 de ellos completamente nuevos.

Otra de las modificaciones efectuadas en la programación de la centralita es la posibilidad de funcionar en modo “City” que no es más que el uso de forma automática del cambio. En este caso, el dispositivo se encarga de engranar la marcha correspondiente –hacia arriba o hacia abajo- sin necesidad de que tenga que intervenir el conductor. No obstante, si se desea realizar un cambio de forma manual, el dispositivo respeta las órdenes del conductor y, posteriormente, vuelve nuevamente a actúa como automático.

Su funcionamiento ahora es bastante más suave; el dispositivo se encarga de seleccionar la marcha más adecuada al movimiento. Permite salir en segunda velocidad de un semáforo o circular tranquilamente en sexta velocidad a 1.500 vueltas por una avenida urbana y, cuando tengamos que detenernos, no se calará.

Si ya las versiones del 156 GTA “normales” convencen por su comportamiento y prestaciones, más aún lo hace esta edición, que permite un uso más fácil, intuitivo, deportivo y seguro del cambio de marchas y, sobre todo, mucho más cómodo.

Por su parte, el nivel de equipamiento y opciones no varía respecto al GTA manual, manteniendo los mismos elementos y precios. El precio de la versión Selespeed en la berlina es de 43.650 euros, mientras que en el caso de la variante Sportwagon, la cifra aumenta hasta 44.700 euros.

Otra de las importantes novedades presentada por la marca italiana es la nueva caja de cambios Selespeed, ya conocida en otras versiones del 156 y en el 147 2.0 Twin Spark, que permite un manejo más rápido y eficaz del cambio de marchas.

Consiste en una caja de cambios robotizada, que cuenta con idénticas relaciones que el cambio manual. Tiene los mismos pares de engranajes, pero dispone de un actuador electrohidráulico para el movimiento del selector, otro para el embrague y una centralita que gobierna y coordina los movimientos de estos elementos.

Tampoco varían los desarrollos de la transmisión, ni aumenta el peso del conjunto, por lo que las prestaciones anunciadas por la marca son idénticas a las ofrecidas en las versiones con caja de cambios manual de seis relaciones. Incluso, afirma la marca, que las cifras de consumo se mantienen inalteradas respecto a las versiones de cambio convencional.

Esta nueva opción de cambio se encuentra disponible para las variantes berlina y Sportwagon del 156 GTA y el incremento de precio que supone disponer de esta tecnología tiene un coste adicional de 1.550 euros, una cifra bastante razonable si tenemos en cuenta las ventajas que aporta respecto a un cambio manual.

La caja de cambios Selespeed puede ser accionada de dos formas diferentes: desplazando ligeramente una palanca situada en el túnel central (hacia delante aumenta marchas y hacia atrás reduce) o bien a través de dos levas situadas tras el volante y solidarias a éste (con la leva de la derecha se suben las marchas y con la de la izquierda se reducen).

Estas palancas disponen del tamaño justo para poderlas accionar con facilidad siempre y cuando los movimientos del volante no superen el cuarto de vuelta respecto al centro, ya que en esos casos, se acumula un poco de trabajo y es más sencillo recurrir a la “minipalanca” situada entre los dos asientos.

La programación de la centralita ha recibido una nueva gestión que permite que los cambios de marcha se produzcan con mayor rapidez y precisión. Además, ahora ofrece un comportamiento más deportivo pues, en modo manual, se mantienen las relaciones hasta el corte de encendido sin que salten automáticamente a la inmediata superior. Así, es posible apurar al límite de la misma forma que el conductor actuaría si estuviera conduciendo un “manual”. Los cambios de marcha hacia arriba han mejorado de forma significativa, siendo ahora bastante más rápidos, mientras que para reducir se mantienen como ya habíamos conocido en las anteriores generaciones: perfectos.

El golpe de gas que se produce de forma automática al efectuar una retención permite que se sincronicen a la perfección la velocidad de giro del motor con la de la caja de cambios, con lo que se evitan bruscas retenciones que podrían llevar pérdidas de adherencia en el tren delantero. Resulta delicioso llevar el motor entre la zona de par máximo hacia el tope de revoluciones y efectuar reducciones rápidas. La sensación es de manejo perfecto y dominio absoluto del motor. Si tenemos la oportunidad de llevar a alguien en el asiento de al lado, pensará que se encuentra ante un piloto muy experto, no ante un conductor normal.

De todas formas, el manejo de este cambio requiere un corto periodo de adaptación, pues si no se levanta el pie del acelerador al subir marchas se produce un pequeño tirón, incómodo para el conductor y los ocupantes. Sólo es necesario levantar ligeramente el pedal del gas y en ese mismo instante se puede accionar la leva, de forma que la marcha engrana prácticamente al instante.

Cuenta con un sistema electrónico de autoprotección que evita posibles problemas en el motor por exceso de régimen de giro. Por ejemplo, si circulamos en cuarta velocidad a unas 6.000 revoluciones e intentamos reducir a tercera, el sistema de seguridad “ignora” la orden que hemos enviado, pues el motor podría dañarse por girar a un régimen excesivo.

La marca ha anunciado que lanzará 15 nuevos productos hasta el año 2007, 11 de ellos completamente nuevos.

Otra de las modificaciones efectuadas en la programación de la centralita es la posibilidad de funcionar en modo “City” que no es más que el uso de forma automática del cambio. En este caso, el dispositivo se encarga de engranar la marcha correspondiente –hacia arriba o hacia abajo- sin necesidad de que tenga que intervenir el conductor. No obstante, si se desea realizar un cambio de forma manual, el dispositivo respeta las órdenes del conductor y, posteriormente, vuelve nuevamente a actúa como automático.

Su funcionamiento ahora es bastante más suave; el dispositivo se encarga de seleccionar la marcha más adecuada al movimiento. Permite salir en segunda velocidad de un semáforo o circular tranquilamente en sexta velocidad a 1.500 vueltas por una avenida urbana y, cuando tengamos que detenernos, no se calará.

Si ya las versiones del 156 GTA “normales” convencen por su comportamiento y prestaciones, más aún lo hace esta edición, que permite un uso más fácil, intuitivo, deportivo y seguro del cambio de marchas y, sobre todo, mucho más cómodo.

Por su parte, el nivel de equipamiento y opciones no varía respecto al GTA manual, manteniendo los mismos elementos y precios. El precio de la versión Selespeed en la berlina es de 43.650 euros, mientras que en el caso de la variante Sportwagon, la cifra aumenta hasta 44.700 euros.

Otra de las importantes novedades presentada por la marca italiana es la nueva caja de cambios Selespeed, ya conocida en otras versiones del 156 y en el 147 2.0 Twin Spark, que permite un manejo más rápido y eficaz del cambio de marchas.

Consiste en una caja de cambios robotizada, que cuenta con idénticas relaciones que el cambio manual. Tiene los mismos pares de engranajes, pero dispone de un actuador electrohidráulico para el movimiento del selector, otro para el embrague y una centralita que gobierna y coordina los movimientos de estos elementos.

Tampoco varían los desarrollos de la transmisión, ni aumenta el peso del conjunto, por lo que las prestaciones anunciadas por la marca son idénticas a las ofrecidas en las versiones con caja de cambios manual de seis relaciones. Incluso, afirma la marca, que las cifras de consumo se mantienen inalteradas respecto a las versiones de cambio convencional.

Esta nueva opción de cambio se encuentra disponible para las variantes berlina y Sportwagon del 156 GTA y el incremento de precio que supone disponer de esta tecnología tiene un coste adicional de 1.550 euros, una cifra bastante razonable si tenemos en cuenta las ventajas que aporta respecto a un cambio manual.

La caja de cambios Selespeed puede ser accionada de dos formas diferentes: desplazando ligeramente una palanca situada en el túnel central (hacia delante aumenta marchas y hacia atrás reduce) o bien a través de dos levas situadas tras el volante y solidarias a éste (con la leva de la derecha se suben las marchas y con la de la izquierda se reducen).

Estas palancas disponen del tamaño justo para poderlas accionar con facilidad siempre y cuando los movimientos del volante no superen el cuarto de vuelta respecto al centro, ya que en esos casos, se acumula un poco de trabajo y es más sencillo recurrir a la “minipalanca” situada entre los dos asientos.

La programación de la centralita ha recibido una nueva gestión que permite que los cambios de marcha se produzcan con mayor rapidez y precisión. Además, ahora ofrece un comportamiento más deportivo pues, en modo manual, se mantienen las relaciones hasta el corte de encendido sin que salten automáticamente a la inmediata superior. Así, es posible apurar al límite de la misma forma que el conductor actuaría si estuviera conduciendo un “manual”. Los cambios de marcha hacia arriba han mejorado de forma significativa, siendo ahora bastante más rápidos, mientras que para reducir se mantienen como ya habíamos conocido en las anteriores generaciones: perfectos.

El golpe de gas que se produce de forma automática al efectuar una retención permite que se sincronicen a la perfección la velocidad de giro del motor con la de la caja de cambios, con lo que se evitan bruscas retenciones que podrían llevar pérdidas de adherencia en el tren delantero. Resulta delicioso llevar el motor entre la zona de par máximo hacia el tope de revoluciones y efectuar reducciones rápidas. La sensación es de manejo perfecto y dominio absoluto del motor. Si tenemos la oportunidad de llevar a alguien en el asiento de al lado, pensará que se encuentra ante un piloto muy experto, no ante un conductor normal.

De todas formas, el manejo de este cambio requiere un corto periodo de adaptación, pues si no se levanta el pie del acelerador al subir marchas se produce un pequeño tirón, incómodo para el conductor y los ocupantes. Sólo es necesario levantar ligeramente el pedal del gas y en ese mismo instante se puede accionar la leva, de forma que la marcha engrana prácticamente al instante.

Cuenta con un sistema electrónico de autoprotección que evita posibles problemas en el motor por exceso de régimen de giro. Por ejemplo, si circulamos en cuarta velocidad a unas 6.000 revoluciones e intentamos reducir a tercera, el sistema de seguridad “ignora” la orden que hemos enviado, pues el motor podría dañarse por girar a un régimen excesivo.

La marca ha anunciado que lanzará 15 nuevos productos hasta el año 2007, 11 de ellos completamente nuevos.

Otra de las modificaciones efectuadas en la programación de la centralita es la posibilidad de funcionar en modo “City” que no es más que el uso de forma automática del cambio. En este caso, el dispositivo se encarga de engranar la marcha correspondiente –hacia arriba o hacia abajo- sin necesidad de que tenga que intervenir el conductor. No obstante, si se desea realizar un cambio de forma manual, el dispositivo respeta las órdenes del conductor y, posteriormente, vuelve nuevamente a actúa como automático.

Su funcionamiento ahora es bastante más suave; el dispositivo se encarga de seleccionar la marcha más adecuada al movimiento. Permite salir en segunda velocidad de un semáforo o circular tranquilamente en sexta velocidad a 1.500 vueltas por una avenida urbana y, cuando tengamos que detenernos, no se calará.

Si ya las versiones del 156 GTA “normales” convencen por su comportamiento y prestaciones, más aún lo hace esta edición, que permite un uso más fácil, intuitivo, deportivo y seguro del cambio de marchas y, sobre todo, mucho más cómodo.

Por su parte, el nivel de equipamiento y opciones no varía respecto al GTA manual, manteniendo los mismos elementos y precios. El precio de la versión Selespeed en la berlina es de 43.650 euros, mientras que en el caso de la variante Sportwagon, la cifra aumenta hasta 44.700 euros.

Otra de las importantes novedades presentada por la marca italiana es la nueva caja de cambios Selespeed, ya conocida en otras versiones del 156 y en el 147 2.0 Twin Spark, que permite un manejo más rápido y eficaz del cambio de marchas.

Consiste en una caja de cambios robotizada, que cuenta con idénticas relaciones que el cambio manual. Tiene los mismos pares de engranajes, pero dispone de un actuador electrohidráulico para el movimiento del selector, otro para el embrague y una centralita que gobierna y coordina los movimientos de estos elementos.

Tampoco varían los desarrollos de la transmisión, ni aumenta el peso del conjunto, por lo que las prestaciones anunciadas por la marca son idénticas a las ofrecidas en las versiones con caja de cambios manual de seis relaciones. Incluso, afirma la marca, que las cifras de consumo se mantienen inalteradas respecto a las versiones de cambio convencional.

Esta nueva opción de cambio se encuentra disponible para las variantes berlina y Sportwagon del 156 GTA y el incremento de precio que supone disponer de esta tecnología tiene un coste adicional de 1.550 euros, una cifra bastante razonable si tenemos en cuenta las ventajas que aporta respecto a un cambio manual.

La caja de cambios Selespeed puede ser accionada de dos formas diferentes: desplazando ligeramente una palanca situada en el túnel central (hacia delante aumenta marchas y hacia atrás reduce) o bien a través de dos levas situadas tras el volante y solidarias a éste (con la leva de la derecha se suben las marchas y con la de la izquierda se reducen).

Estas palancas disponen del tamaño justo para poderlas accionar con facilidad siempre y cuando los movimientos del volante no superen el cuarto de vuelta respecto al centro, ya que en esos casos, se acumula un poco de trabajo y es más sencillo recurrir a la “minipalanca” situada entre los dos asientos.

La programación de la centralita ha recibido una nueva gestión que permite que los cambios de marcha se produzcan con mayor rapidez y precisión. Además, ahora ofrece un comportamiento más deportivo pues, en modo manual, se mantienen las relaciones hasta el corte de encendido sin que salten automáticamente a la inmediata superior. Así, es posible apurar al límite de la misma forma que el conductor actuaría si estuviera conduciendo un “manual”. Los cambios de marcha hacia arriba han mejorado de forma significativa, siendo ahora bastante más rápidos, mientras que para reducir se mantienen como ya habíamos conocido en las anteriores generaciones: perfectos.

El golpe de gas que se produce de forma automática al efectuar una retención permite que se sincronicen a la perfección la velocidad de giro del motor con la de la caja de cambios, con lo que se evitan bruscas retenciones que podrían llevar pérdidas de adherencia en el tren delantero. Resulta delicioso llevar el motor entre la zona de par máximo hacia el tope de revoluciones y efectuar reducciones rápidas. La sensación es de manejo perfecto y dominio absoluto del motor. Si tenemos la oportunidad de llevar a alguien en el asiento de al lado, pensará que se encuentra ante un piloto muy experto, no ante un conductor normal.

De todas formas, el manejo de este cambio requiere un corto periodo de adaptación, pues si no se levanta el pie del acelerador al subir marchas se produce un pequeño tirón, incómodo para el conductor y los ocupantes. Sólo es necesario levantar ligeramente el pedal del gas y en ese mismo instante se puede accionar la leva, de forma que la marcha engrana prácticamente al instante.

Cuenta con un sistema electrónico de autoprotección que evita posibles problemas en el motor por exceso de régimen de giro. Por ejemplo, si circulamos en cuarta velocidad a unas 6.000 revoluciones e intentamos reducir a tercera, el sistema de seguridad “ignora” la orden que hemos enviado, pues el motor podría dañarse por girar a un régimen excesivo.

La marca ha anunciado que lanzará 15 nuevos productos hasta el año 2007, 11 de ellos completamente nuevos.

Otra de las modificaciones efectuadas en la programación de la centralita es la posibilidad de funcionar en modo “City” que no es más que el uso de forma automática del cambio. En este caso, el dispositivo se encarga de engranar la marcha correspondiente –hacia arriba o hacia abajo- sin necesidad de que tenga que intervenir el conductor. No obstante, si se desea realizar un cambio de forma manual, el dispositivo respeta las órdenes del conductor y, posteriormente, vuelve nuevamente a actúa como automático.

Su funcionamiento ahora es bastante más suave; el dispositivo se encarga de seleccionar la marcha más adecuada al movimiento. Permite salir en segunda velocidad de un semáforo o circular tranquilamente en sexta velocidad a 1.500 vueltas por una avenida urbana y, cuando tengamos que detenernos, no se calará.

Si ya las versiones del 156 GTA “normales” convencen por su comportamiento y prestaciones, más aún lo hace esta edición, que permite un uso más fácil, intuitivo, deportivo y seguro del cambio de marchas y, sobre todo, mucho más cómodo.

Por su parte, el nivel de equipamiento y opciones no varía respecto al GTA manual, manteniendo los mismos elementos y precios. El precio de la versión Selespeed en la berlina es de 43.650 euros, mientras que en el caso de la variante Sportwagon, la cifra aumenta hasta 44.700 euros.

Otra de las importantes novedades presentada por la marca italiana es la nueva caja de cambios Selespeed, ya conocida en otras versiones del 156 y en el 147 2.0 Twin Spark, que permite un manejo más rápido y eficaz del cambio de marchas.

Consiste en una caja de cambios robotizada, que cuenta con idénticas relaciones que el cambio manual. Tiene los mismos pares de engranajes, pero dispone de un actuador electrohidráulico para el movimiento del selector, otro para el embrague y una centralita que gobierna y coordina los movimientos de estos elementos.

Tampoco varían los desarrollos de la transmisión, ni aumenta el peso del conjunto, por lo que las prestaciones anunciadas por la marca son idénticas a las ofrecidas en las versiones con caja de cambios manual de seis relaciones. Incluso, afirma la marca, que las cifras de consumo se mantienen inalteradas respecto a las versiones de cambio convencional.

Esta nueva opción de cambio se encuentra disponible para las variantes berlina y Sportwagon del 156 GTA y el incremento de precio que supone disponer de esta tecnología tiene un coste adicional de 1.550 euros, una cifra bastante razonable si tenemos en cuenta las ventajas que aporta respecto a un cambio manual.

La caja de cambios Selespeed puede ser accionada de dos formas diferentes: desplazando ligeramente una palanca situada en el túnel central (hacia delante aumenta marchas y hacia atrás reduce) o bien a través de dos levas situadas tras el volante y solidarias a éste (con la leva de la derecha se suben las marchas y con la de la izquierda se reducen).

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