La rentabilidad de los concesionarios baja un 34 por ciento

La crisis en el mercado automovilístico, el aumento en las ofertas y descuentos en los coches y –en menor medida- la entrada en vigor del nuevo reglamento europeo de distribución de vehículos han incidido negativamente en la rentabilidad de los concesionarios, que ha descendido un 34 por ciento.
-
La rentabilidad de los concesionarios baja un 34 por ciento
La rentabilidad de los concesionarios baja un 34 por ciento

La facturación de las empresas distribuidoras de vehículos que operan en España se redujo el año pasado un 1,18 por ciento, hasta los 20.793 millones de euros, lo que significa que cada concesionario registró una media de 6,6 millones de euros. Sin embargo, los datos más alarmantes afectan al beneficio conjunto del sector, que cayó a los 271,58 millones, lo que representa una rebaja del 34,28 por ciento respecto a 2001. En total, el ingreso por la venta de coches nuevos bajó un 4,72 por ciento, hasta los 13.833 millones de euros.

Cuando el mercado automovilístico se encuentra en una situación como la actual (las matriculaciones, que registraron una caída del 6,6 por ciento el año pasado, han descendido un 5,7 por ciento en el primer trimestre de 2003), la solución que ofrecen las marcas para animar las ventas es aumentar las ofertas o descuentos sobre sus vehículos. Sin embargo, esta práctica reduce la rentabilidad de los concesionarios, cuyos beneficios sobre ventas en 2002 han caído el 1,3 por ciento, según datos de Faconauto –la patronal del sector-.

Este margen es el habitual para los distribuidores de firmas generalistas, mientras que los puntos de venta de marcas de lujo manejan unas cifras cercanas (y, en algunos casos, superiores) al 2,5 por ciento; en cualquier caso, la media no alcanza la rentabilidad del sector en Europa, que se sitúa en torno al 2 por ciento. Sin embargo, a pesar de los resultados negativos y de la reducción de beneficios, la bajada de los gastos financieros -gracias a la caída de los tipos de interés- permitió a los concesionarios salvar el año.

Por desgracia, se trata de una práctica con la que es difícil terminar: cuando las ventas bajan, aumentan las ofertas y esto provoca que los distribuidores ganen cada vez menos por cada automóvil matriculado. Además, a pesar de que los fabricantes lo niegan, Faconauto –según afirma el diario económico Expansión- parece tener claro que existe una “guerra comercial” y de precios entre las distintas marcas, que presionan a sus concesionarios para acelerar los descuentos, con la consiguiente reducción de beneficios. La solución, según los expertos, es que se apueste por un aumento del peso de las actividades de seguros, alquiler o recambios y talleres, con unos márgenes más altos que la distribución. Los puntos de venta apenas han invertido para diversificar el sector del servicio de reparaciones, que representa, desde 1998, el 20 por ciento de su facturación.

Otro de los recursos es la fidelización de los clientes o la concentración de los concesionarios –con el fin de reducir gastos-, especialmente ahora que, tras la entrada en vigor del reglamento de distribución en Europa (que podría rebajar aún más los márgenes de beneficios), se impulsará el proceso de agrupación en el sector. La nueva ley también influirá negativamente en el desarrollo del negocio, pues aumentará la competitividad y se necesitarán mayores recursos para sostener las ventas, en un momento en el que los vehículos se acumulan en stock. Así, además de la concentración, los empresarios tendrán que revisar su relación con los proveedores, que pretender fijar normas (sistemas de calidad certificados, implantación de indicadores de gestión…) en la forma de comercialización de sus vehículos

Otra de las consecuencias de la crisis de la industria automovilística es el aumento de las automatriculaciones (los coches conocidos como “kilómetro cero”), que el año pasado alcanzaron unas ventas de 51.606 unidades, lo que representa un incremento del 15,5 por ciento respecto al año anterior y el 4 por ciento del total de vehículos comercializados, según el informe remitido por Aniacam (Asociación Nacional de Importadores). En 2001, cuando el mercado español alcanzó una cifra récord de ventas, las automatriculaciones constituyeron un tres por ciento del total.

Estos coches son adquiridos por las propias marcas o sus concesionarios y se matriculan para alcanzar los objetivos de ventas. Sin embargo, esta práctica incide negativamente en la rentabilidad de las empresas, pues la comercialización se realiza a un precio por debajo del umbral de rentabilidad necesario, además de distorsionar el mercado de vehículos de segunda mano e, incluso, el de automóviles nuevos: según Germán López Madrid, presidente de Aniacam, “estas cifras ponen de manifiesto que la situación del mercado es peor de lo que muestran las estadísticas”, ya que las matriculaciones de turismos descendieron un 6,5 por ciento el año pasado y, si se restan las ventas que corresponden a las automatriculaciones, la caída habría llegado al 7 por ciento.

<

p> La crisis también afecta a las compañías de “renting” (alquiler de vehículos a largo plazo), que facturaron 1.366 millones de euros en 2002, un 36,6 por ciento más que en el ejercicio anterior, aunque lejos de la subida del 50 por ciento registrada en 1999. Peor fue la evolución de las empresas de alquiler a corto plazo, aunque sus resultados también fueron positivos, pues incrementaron un 4,3 por ciento su facturación, que llegó a los 960 millones de euros.

Te recomendamos

No hay mejor manera de conocer un producto que poder probarlo a fondo. Bridgestone y ...

El retrato más personal que encontrarás de mítico piloto Ayrton Senna, con hasta 25 h...

SEAT, Autopista y el Máster en Styling y Diseño de la Universidad Politécnica de Vale...

Range Rover sorprendió a todos con la llegada de su último SUV. El Range Rover Velar ...

Hablar del MINI Countryman Híbrido Enchufable es hablar de un SUV camaleónico, que aú...

Uno de los motivos principales a la hora de comprar un coche de segunda mano es el pr...