Síndrome del latigazo cervical: la gran epidemia de los pequeños choques

Los síntomas no aparecen hasta días después de habernos dado ese golpe tonto. Los médicos no encontrarán ninguna explicación que justifique nuestras náuseas, vértigos, insomnio o incluso pérdida de memoria. Es el síndrome del latigazo cervical -la lesión más común en los accidentes de tráfico, un mal que se podría evitar con tan sólo colocar bien el reposacabezas-.
-
Síndrome del latigazo cervical: la gran epidemia de los pequeños choques

Se calcula que entre el 20 por ciento y el 50 por ciento de los accidentes de tráfico causan latigazos cervicales. Es, por tanto, la lesión más común entre los conductores, pero -según el último estudio realizado por la Universidad Politécnica de Cataluña, el Hospital Clínico y el consorcio sueco Autoliv- la mayoría estamos expuestos a ella.

<

p> Se produce por el movimiento del cuello y la cabeza tras un pequeño impacto en la parte de atrás del coche a baja velocidad (esos choques tontos que se producen en ciudad) y se puede evitar con tan sólo colocar bien el reposacabezas. Sin embargo, dos de cada tres españoles llevan mal puesto dicho elemento.

<

p> Así, esta lesión se ha empezado a convertir en una auténtica epidemia, de la que ya se han hecho eco las aseguradoras y los fabricantes de coches. La mitad de los afectados tarda entre uno y tres meses en recuperarse, un 40 por ciento tarda de tres meses a un año y un 10 por ciento no se recupera nunca.

<

p> El síntoma más común es un dolor de cuello o de cabeza o mareos, pero los afectados pueden llegar a sufrir hemorragias internas, lesiones musculares y, en casos extremos, hernias discales, pérdida de memoria, alteraciones visuales e, incluso, rotura de vértebras.

<

p>

Si vamos a una velocidad inferior a 25 km/h y sufrimos un golpe en la parte posterior del vehículo, el respaldo de nuestro asiento empujará nuestra espalda hacia delante, mientras la nuca queda en la misma posición. Así, se arqueará nuestra espalda, mientras que el cuello realizará una especie de giro en forma de S.

<

p> Esta torsión dura apenas un segundo. Inmediatamente, con un movimiento de rebote, volverá a su posición original. Sin embargo, en este intervalo, pueden producirse diversas lesiones en las vértebras cervicales.

<

p> Las personas altas son las que más lo sufren, ya que se adaptan más difícilmente el reposacabezas. También las mujeres están más indefensas, al tener menos masa muscular en la nuca.

El reposacabezas es una de las medidas más eficaces para evitar estos latigazos. Sin embargo, muchas veces es utilizado como un elemento de confort y no como un útil instrumento de seguridad pasiva.

<

p> El asiento debe estar lo más vertical posible, sin comprometer excesivamente la comodidad del conductor. La altura del reposacabezas tiene que ser la misma que la de la parte superior de la cabeza, con una distancia con la nuca inferior a 4 centímetros.

<

p> Éstos son los cánones ideales, pero, si nuestra talla nos acarrea algún problema, debemos ajustar el reposacabezas lo más alto posible sin sobrepasar la altura máxima de la cabeza y nunca debe quedar por debajo de la altura de los ojos.

AUTOPISTA TV
Te recomendamos

No hay mejor manera de conocer un producto que poder probarlo a fondo. Bridgestone y ...

El retrato más personal que encontrarás de mítico piloto Ayrton Senna, con hasta 25 h...

SEAT, Autopista y el Máster en Styling y Diseño de la Universidad Politécnica de Vale...

Range Rover sorprendió a todos con la llegada de su último SUV. El Range Rover Velar ...

Hablar del MINI Countryman Híbrido Enchufable es hablar de un SUV camaleónico, que aú...

Uno de los motivos principales a la hora de comprar un coche de segunda mano es el pr...