El Nuna llega a Madrid

Pesa menos de 250 kilos y no consume ni una gota de combustible. El Nuna tiene el galardón de ser el coche solar más rápido del mundo. Está construido con fibra de carbono y kevlar -un material utilizado en los satélites- e incorpora piezas del mismísimo telescopio solar Hubble.
-
El Nuna llega a Madrid
El Nuna llega a Madrid

Los estudiantes de la Universidad Complutense de Madrid ya han podido contemplarlo. El Nuna -que pronto será desmantelado para construir a su sucesor- está de gira por los principales centros de investigación y universidades de toda Europa.

<

p> Sus creadores son ocho estudiantes holandeses, que se bautizaron como grupo Alpha Centauri, en honor a la galaxia más próxima a nuestro planeta. El nombre es de lo más adecuado, ya que el Nuna está diseñado siguiendo los cánones de la industria espacial.

<

p> Fabricado con fibra de carbono y kevlar, pesa menos de 250 kilos, aunque tiene 5 metros de largo y 1,8 de ancho. Su coeficiente aerodinámico es de 0,1 (mientras que nuestros coches, en el mejor de los casos, se mueven en torno a un 0,3).

La mayor parte del vehículo -en torno a 7,8 metros cuadrados- son placas solares, entre ellas se encuentran dos pequeñas piezas procedentes del telescopio solar Hubble. Éstas se encargan de interceptar los rayos del sol y alimentar un motor eléctrico de 12 kilos y 168 voltios.

El Nuna no sólo se ha movido por las aulas; sus creadores contaron con un laboratorio de excepción: el duro desierto australiano. Ganó el World Solar Challenge de 2001, una carrera para coches eléctricos que se celebra a través de los 3.000 kilómetros que unen Darwin con Adelaida. Para hacerse con la victoria frente a 40 adversarios, necesitó 32 horas, nueve minutos y 10 segundos y rodó a una media de 91 km/h (aunque puede superar los 100 kilómetros).

<

p>

Este monoplaza costó cerca de 1,3 millones de euros, un dinero que fue abonado por la Agencia Espacial Europea (ESA) y la empresa eléctrica holandesa Nuon. Cuando acabe su periplo universitario, el Nuna será desmantelado y sus materiales serán empleados para crear un nuevo coche que participe en la próxima edición del World Solar Challenge.

Estudiantes de la Universidad Politécnica de Cataluña crearon un monoplaza en el año 2000: el Despertaferro, que pesaba 220 kilos y disponía de un propulsor Mavilor MA-55 DC de 8 kW (unos 11 CV) de potencia, que se combinaba con baterías de 2.300 kW/h que captaban y almacenaban la energía solar a través de unas placas instaladas en la parte superior del vehículo.

AUTOPISTA TV
Te recomendamos

No hay mejor manera de conocer un producto que poder probarlo a fondo. Bridgestone y ...

El retrato más personal que encontrarás de mítico piloto Ayrton Senna, con hasta 25 h...

SEAT, Autopista y el Máster en Styling y Diseño de la Universidad Politécnica de Vale...

Range Rover sorprendió a todos con la llegada de su último SUV. El Range Rover Velar ...

Hablar del MINI Countryman Híbrido Enchufable es hablar de un SUV camaleónico, que aú...

Uno de los motivos principales a la hora de comprar un coche de segunda mano es el pr...