Contacto: Peugeot 307 Break

El 307 añade un nuevo vástago a su familia. Se trata del Break, un concepto muy clásico que no presenta grandes novedades frente a la versión SW, la última en llegar hasta ahora. Con el Break, un familiar a la usanza tradicional, Peugeot ofrece un coche válido para los que necesitan espacio a buen precio y no buscan la modularidad del SW.
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Contacto: Peugeot 307 Break

El paso siguiente, XS, permite contar con retrovisores eléctricos y térmicos, mando secuencial de los cristales delanteros y traseros con antipinzamiento, regulación en altura del asiento del pasajero, espejos de cortesía iluminados, ordenador de viaje y faros antiniebla.

Por último, en el XT se encuentran las llantas de aleación, el tablero de mandos a juego con las puertas y, en algunas tapicerías, elementos de madera. También hay climatización automática y reposabrazos en las plazas delanteras. El control de velocidad de crucero está disponible como opción, y al precio de 310 euros, con los acabados superiores de los HDI.

Con todo, los precios del Break oscilan entre los 16.490 euros que cuesta el 1.6 XR y los 20.230 que hay que pagar por el 2.0 HDI XT con ESP y control de crucero.

Peugeot espera que, en 2002, se vendan 3.150 unidades de este modelo, mientras que el SW tiene su techo fijado en 8.050 y, en un mes, ya se han vendido 449 ejemplares de esta variante. Para 2003, año ya completo para ambas versiones, el SW deberá vender 16.050 unidades, mientras que el Break deberá llegar a las 4.300. De ellas, un 55 por ciento corresponderán al motor de 90 CV, mientras que el HDI de 110 CV se llevará un 25 por ciento y el de gasolina, el 20 por ciento restante.

A escala mundial, el 307 ya ha colocado más de medio millón de unidades y se espera que su ritmo de ventas crezca con la llegada de las nuevas versiones. Durante la presentación, Peugeot confirmó que sus entregas mundiales han crecido un 5,4 por ciento durante el primer semestre del año, llegando ya a la cifra de 1.001.000 unidades, más de la mitad del objetivo fijado para todo el año.

Con la llegada del Break, la gama del 307 queda casi completada. Sólo falta por llegar el coupé cabrio, que pronto se dejará ver.

Con estos fundamentos mecánicos se pueden combinar tres niveles de acabado . El más básico, el XR, incluye ya los airbags, el ABS, el sistema de frenada de urgencia, el parabrisas atérmico, los elevalunas eléctricos delanteros, el telemando, el volante regulable en altura y profundidad, el asiento del conductor de altura variable, la red para el maletero, el aire acondicionado, la guantera refrigerada y las barras para el techo.

El paso siguiente, XS, permite contar con retrovisores eléctricos y térmicos, mando secuencial de los cristales delanteros y traseros con antipinzamiento, regulación en altura del asiento del pasajero, espejos de cortesía iluminados, ordenador de viaje y faros antiniebla.

Por último, en el XT se encuentran las llantas de aleación, el tablero de mandos a juego con las puertas y, en algunas tapicerías, elementos de madera. También hay climatización automática y reposabrazos en las plazas delanteras. El control de velocidad de crucero está disponible como opción, y al precio de 310 euros, con los acabados superiores de los HDI.

Con todo, los precios del Break oscilan entre los 16.490 euros que cuesta el 1.6 XR y los 20.230 que hay que pagar por el 2.0 HDI XT con ESP y control de crucero.

Peugeot espera que, en 2002, se vendan 3.150 unidades de este modelo, mientras que el SW tiene su techo fijado en 8.050 y, en un mes, ya se han vendido 449 ejemplares de esta variante. Para 2003, año ya completo para ambas versiones, el SW deberá vender 16.050 unidades, mientras que el Break deberá llegar a las 4.300. De ellas, un 55 por ciento corresponderán al motor de 90 CV, mientras que el HDI de 110 CV se llevará un 25 por ciento y el de gasolina, el 20 por ciento restante.

A escala mundial, el 307 ya ha colocado más de medio millón de unidades y se espera que su ritmo de ventas crezca con la llegada de las nuevas versiones. Durante la presentación, Peugeot confirmó que sus entregas mundiales han crecido un 5,4 por ciento durante el primer semestre del año, llegando ya a la cifra de 1.001.000 unidades, más de la mitad del objetivo fijado para todo el año.

Con la llegada del Break, la gama del 307 queda casi completada. Sólo falta por llegar el coupé cabrio, que pronto se dejará ver.

Con estos fundamentos mecánicos se pueden combinar tres niveles de acabado . El más básico, el XR, incluye ya los airbags, el ABS, el sistema de frenada de urgencia, el parabrisas atérmico, los elevalunas eléctricos delanteros, el telemando, el volante regulable en altura y profundidad, el asiento del conductor de altura variable, la red para el maletero, el aire acondicionado, la guantera refrigerada y las barras para el techo.

El paso siguiente, XS, permite contar con retrovisores eléctricos y térmicos, mando secuencial de los cristales delanteros y traseros con antipinzamiento, regulación en altura del asiento del pasajero, espejos de cortesía iluminados, ordenador de viaje y faros antiniebla.

Por último, en el XT se encuentran las llantas de aleación, el tablero de mandos a juego con las puertas y, en algunas tapicerías, elementos de madera. También hay climatización automática y reposabrazos en las plazas delanteras. El control de velocidad de crucero está disponible como opción, y al precio de 310 euros, con los acabados superiores de los HDI.

Con todo, los precios del Break oscilan entre los 16.490 euros que cuesta el 1.6 XR y los 20.230 que hay que pagar por el 2.0 HDI XT con ESP y control de crucero.

Peugeot espera que, en 2002, se vendan 3.150 unidades de este modelo, mientras que el SW tiene su techo fijado en 8.050 y, en un mes, ya se han vendido 449 ejemplares de esta variante. Para 2003, año ya completo para ambas versiones, el SW deberá vender 16.050 unidades, mientras que el Break deberá llegar a las 4.300. De ellas, un 55 por ciento corresponderán al motor de 90 CV, mientras que el HDI de 110 CV se llevará un 25 por ciento y el de gasolina, el 20 por ciento restante.

A escala mundial, el 307 ya ha colocado más de medio millón de unidades y se espera que su ritmo de ventas crezca con la llegada de las nuevas versiones. Durante la presentación, Peugeot confirmó que sus entregas mundiales han crecido un 5,4 por ciento durante el primer semestre del año, llegando ya a la cifra de 1.001.000 unidades, más de la mitad del objetivo fijado para todo el año.

Con la llegada del Break, la gama del 307 queda casi completada. Sólo falta por llegar el coupé cabrio, que pronto se dejará ver.

Con estos fundamentos mecánicos se pueden combinar tres niveles de acabado . El más básico, el XR, incluye ya los airbags, el ABS, el sistema de frenada de urgencia, el parabrisas atérmico, los elevalunas eléctricos delanteros, el telemando, el volante regulable en altura y profundidad, el asiento del conductor de altura variable, la red para el maletero, el aire acondicionado, la guantera refrigerada y las barras para el techo.

El paso siguiente, XS, permite contar con retrovisores eléctricos y térmicos, mando secuencial de los cristales delanteros y traseros con antipinzamiento, regulación en altura del asiento del pasajero, espejos de cortesía iluminados, ordenador de viaje y faros antiniebla.

Por último, en el XT se encuentran las llantas de aleación, el tablero de mandos a juego con las puertas y, en algunas tapicerías, elementos de madera. También hay climatización automática y reposabrazos en las plazas delanteras. El control de velocidad de crucero está disponible como opción, y al precio de 310 euros, con los acabados superiores de los HDI.

Con todo, los precios del Break oscilan entre los 16.490 euros que cuesta el 1.6 XR y los 20.230 que hay que pagar por el 2.0 HDI XT con ESP y control de crucero.

Peugeot espera que, en 2002, se vendan 3.150 unidades de este modelo, mientras que el SW tiene su techo fijado en 8.050 y, en un mes, ya se han vendido 449 ejemplares de esta variante. Para 2003, año ya completo para ambas versiones, el SW deberá vender 16.050 unidades, mientras que el Break deberá llegar a las 4.300. De ellas, un 55 por ciento corresponderán al motor de 90 CV, mientras que el HDI de 110 CV se llevará un 25 por ciento y el de gasolina, el 20 por ciento restante.

A escala mundial, el 307 ya ha colocado más de medio millón de unidades y se espera que su ritmo de ventas crezca con la llegada de las nuevas versiones. Durante la presentación, Peugeot confirmó que sus entregas mundiales han crecido un 5,4 por ciento durante el primer semestre del año, llegando ya a la cifra de 1.001.000 unidades, más de la mitad del objetivo fijado para todo el año.

Con la llegada del Break, la gama del 307 queda casi completada. Sólo falta por llegar el coupé cabrio, que pronto se dejará ver.

Con estos fundamentos mecánicos se pueden combinar tres niveles de acabado . El más básico, el XR, incluye ya los airbags, el ABS, el sistema de frenada de urgencia, el parabrisas atérmico, los elevalunas eléctricos delanteros, el telemando, el volante regulable en altura y profundidad, el asiento del conductor de altura variable, la red para el maletero, el aire acondicionado, la guantera refrigerada y las barras para el techo.

El paso siguiente, XS, permite contar con retrovisores eléctricos y térmicos, mando secuencial de los cristales delanteros y traseros con antipinzamiento, regulación en altura del asiento del pasajero, espejos de cortesía iluminados, ordenador de viaje y faros antiniebla.

Por último, en el XT se encuentran las llantas de aleación, el tablero de mandos a juego con las puertas y, en algunas tapicerías, elementos de madera. También hay climatización automática y reposabrazos en las plazas delanteras. El control de velocidad de crucero está disponible como opción, y al precio de 310 euros, con los acabados superiores de los HDI.

Con todo, los precios del Break oscilan entre los 16.490 euros que cuesta el 1.6 XR y los 20.230 que hay que pagar por el 2.0 HDI XT con ESP y control de crucero.

Peugeot espera que, en 2002, se vendan 3.150 unidades de este modelo, mientras que el SW tiene su techo fijado en 8.050 y, en un mes, ya se han vendido 449 ejemplares de esta variante. Para 2003, año ya completo para ambas versiones, el SW deberá vender 16.050 unidades, mientras que el Break deberá llegar a las 4.300. De ellas, un 55 por ciento corresponderán al motor de 90 CV, mientras que el HDI de 110 CV se llevará un 25 por ciento y el de gasolina, el 20 por ciento restante.

A escala mundial, el 307 ya ha colocado más de medio millón de unidades y se espera que su ritmo de ventas crezca con la llegada de las nuevas versiones. Durante la presentación, Peugeot confirmó que sus entregas mundiales han crecido un 5,4 por ciento durante el primer semestre del año, llegando ya a la cifra de 1.001.000 unidades, más de la mitad del objetivo fijado para todo el año.

Con la llegada del Break, la gama del 307 queda casi completada. Sólo falta por llegar el coupé cabrio, que pronto se dejará ver.

Con estos fundamentos mecánicos se pueden combinar tres niveles de acabado . El más básico, el XR, incluye ya los airbags, el ABS, el sistema de frenada de urgencia, el parabrisas atérmico, los elevalunas eléctricos delanteros, el telemando, el volante regulable en altura y profundidad, el asiento del conductor de altura variable, la red para el maletero, el aire acondicionado, la guantera refrigerada y las barras para el techo.

El paso siguiente, XS, permite contar con retrovisores eléctricos y térmicos, mando secuencial de los cristales delanteros y traseros con antipinzamiento, regulación en altura del asiento del pasajero, espejos de cortesía iluminados, ordenador de viaje y faros antiniebla.

Por último, en el XT se encuentran las llantas de aleación, el tablero de mandos a juego con las puertas y, en algunas tapicerías, elementos de madera. También hay climatización automática y reposabrazos en las plazas delanteras. El control de velocidad de crucero está disponible como opción, y al precio de 310 euros, con los acabados superiores de los HDI.

Con todo, los precios del Break oscilan entre los 16.490 euros que cuesta el 1.6 XR y los 20.230 que hay que pagar por el 2.0 HDI XT con ESP y control de crucero.

Peugeot espera que, en 2002, se vendan 3.150 unidades de este modelo, mientras que el SW tiene su techo fijado en 8.050 y, en un mes, ya se han vendido 449 ejemplares de esta variante. Para 2003, año ya completo para ambas versiones, el SW deberá vender 16.050 unidades, mientras que el Break deberá llegar a las 4.300. De ellas, un 55 por ciento corresponderán al motor de 90 CV, mientras que el HDI de 110 CV se llevará un 25 por ciento y el de gasolina, el 20 por ciento restante.

A escala mundial, el 307 ya ha colocado más de medio millón de unidades y se espera que su ritmo de ventas crezca con la llegada de las nuevas versiones. Durante la presentación, Peugeot confirmó que sus entregas mundiales han crecido un 5,4 por ciento durante el primer semestre del año, llegando ya a la cifra de 1.001.000 unidades, más de la mitad del objetivo fijado para todo el año.

Con la llegada del Break, la gama del 307 queda casi completada. Sólo falta por llegar el coupé cabrio, que pronto se dejará ver.

Con estos fundamentos mecánicos se pueden combinar tres niveles de acabado . El más básico, el XR, incluye ya los airbags, el ABS, el sistema de frenada de urgencia, el parabrisas atérmico, los elevalunas eléctricos delanteros, el telemando, el volante regulable en altura y profundidad, el asiento del conductor de altura variable, la red para el maletero, el aire acondicionado, la guantera refrigerada y las barras para el techo.

El paso siguiente, XS, permite contar con retrovisores eléctricos y térmicos, mando secuencial de los cristales delanteros y traseros con antipinzamiento, regulación en altura del asiento del pasajero, espejos de cortesía iluminados, ordenador de viaje y faros antiniebla.

Por último, en el XT se encuentran las llantas de aleación, el tablero de mandos a juego con las puertas y, en algunas tapicerías, elementos de madera. También hay climatización automática y reposabrazos en las plazas delanteras. El control de velocidad de crucero está disponible como opción, y al precio de 310 euros, con los acabados superiores de los HDI.

Con todo, los precios del Break oscilan entre los 16.490 euros que cuesta el 1.6 XR y los 20.230 que hay que pagar por el 2.0 HDI XT con ESP y control de crucero.

Peugeot espera que, en 2002, se vendan 3.150 unidades de este modelo, mientras que el SW tiene su techo fijado en 8.050 y, en un mes, ya se han vendido 449 ejemplares de esta variante. Para 2003, año ya completo para ambas versiones, el SW deberá vender 16.050 unidades, mientras que el Break deberá llegar a las 4.300. De ellas, un 55 por ciento corresponderán al motor de 90 CV, mientras que el HDI de 110 CV se llevará un 25 por ciento y el de gasolina, el 20 por ciento restante.

A escala mundial, el 307 ya ha colocado más de medio millón de unidades y se espera que su ritmo de ventas crezca con la llegada de las nuevas versiones. Durante la presentación, Peugeot confirmó que sus entregas mundiales han crecido un 5,4 por ciento durante el primer semestre del año, llegando ya a la cifra de 1.001.000 unidades, más de la mitad del objetivo fijado para todo el año.

Con la llegada del Break, la gama del 307 queda casi completada. Sólo falta por llegar el coupé cabrio, que pronto se dejará ver.

Con estos fundamentos mecánicos se pueden combinar tres niveles de acabado . El más básico, el XR, incluye ya los airbags, el ABS, el sistema de frenada de urgencia, el parabrisas atérmico, los elevalunas eléctricos delanteros, el telemando, el volante regulable en altura y profundidad, el asiento del conductor de altura variable, la red para el maletero, el aire acondicionado, la guantera refrigerada y las barras para el techo.

El paso siguiente, XS, permite contar con retrovisores eléctricos y térmicos, mando secuencial de los cristales delanteros y traseros con antipinzamiento, regulación en altura del asiento del pasajero, espejos de cortesía iluminados, ordenador de viaje y faros antiniebla.

Por último, en el XT se encuentran las llantas de aleación, el tablero de mandos a juego con las puertas y, en algunas tapicerías, elementos de madera. También hay climatización automática y reposabrazos en las plazas delanteras. El control de velocidad de crucero está disponible como opción, y al precio de 310 euros, con los acabados superiores de los HDI.

Con todo, los precios del Break oscilan entre los 16.490 euros que cuesta el 1.6 XR y los 20.230 que hay que pagar por el 2.0 HDI XT con ESP y control de crucero.

Peugeot espera que, en 2002, se vendan 3.150 unidades de este modelo, mientras que el SW tiene su techo fijado en 8.050 y, en un mes, ya se han vendido 449 ejemplares de esta variante. Para 2003, año ya completo para ambas versiones, el SW deberá vender 16.050 unidades, mientras que el Break deberá llegar a las 4.300. De ellas, un 55 por ciento corresponderán al motor de 90 CV, mientras que el HDI de 110 CV se llevará un 25 por ciento y el de gasolina, el 20 por ciento restante.

A escala mundial, el 307 ya ha colocado más de medio millón de unidades y se espera que su ritmo de ventas crezca con la llegada de las nuevas versiones. Durante la presentación, Peugeot confirmó que sus entregas mundiales han crecido un 5,4 por ciento durante el primer semestre del año, llegando ya a la cifra de 1.001.000 unidades, más de la mitad del objetivo fijado para todo el año.

Con la llegada del Break, la gama del 307 queda casi completada. Sólo falta por llegar el coupé cabrio, que pronto se dejará ver.

Con estos fundamentos mecánicos se pueden combinar tres niveles de acabado . El más básico, el XR, incluye ya los airbags, el ABS, el sistema de frenada de urgencia, el parabrisas atérmico, los elevalunas eléctricos delanteros, el telemando, el volante regulable en altura y profundidad, el asiento del conductor de altura variable, la red para el maletero, el aire acondicionado, la guantera refrigerada y las barras para el techo.

El paso siguiente, XS, permite contar con retrovisores eléctricos y térmicos, mando secuencial de los cristales delanteros y traseros con antipinzamiento, regulación en altura del asiento del pasajero, espejos de cortesía iluminados, ordenador de viaje y faros antiniebla.

Por último, en el XT se encuentran las llantas de aleación, el tablero de mandos a juego con las puertas y, en algunas tapicerías, elementos de madera. También hay climatización automática y reposabrazos en las plazas delanteras. El control de velocidad de crucero está disponible como opción, y al precio de 310 euros, con los acabados superiores de los HDI.

Con todo, los precios del Break oscilan entre los 16.490 euros que cuesta el 1.6 XR y los 20.230 que hay que pagar por el 2.0 HDI XT con ESP y control de crucero.

Peugeot espera que, en 2002, se vendan 3.150 unidades de este modelo, mientras que el SW tiene su techo fijado en 8.050 y, en un mes, ya se han vendido 449 ejemplares de esta variante. Para 2003, año ya completo para ambas versiones, el SW deberá vender 16.050 unidades, mientras que el Break deberá llegar a las 4.300. De ellas, un 55 por ciento corresponderán al motor de 90 CV, mientras que el HDI de 110 CV se llevará un 25 por ciento y el de gasolina, el 20 por ciento restante.

A escala mundial, el 307 ya ha colocado más de medio millón de unidades y se espera que su ritmo de ventas crezca con la llegada de las nuevas versiones. Durante la presentación, Peugeot confirmó que sus entregas mundiales han crecido un 5,4 por ciento durante el primer semestre del año, llegando ya a la cifra de 1.001.000 unidades, más de la mitad del objetivo fijado para todo el año.

Con la llegada del Break, la gama del 307 queda casi completada. Sólo falta por llegar el coupé cabrio, que pronto se dejará ver.

Con estos fundamentos mecánicos se pueden combinar tres niveles de acabado . El más básico, el XR, incluye ya los airbags, el ABS, el sistema de frenada de urgencia, el parabrisas atérmico, los elevalunas eléctricos delanteros, el telemando, el volante regulable en altura y profundidad, el asiento del conductor de altura variable, la red para el maletero, el aire acondicionado, la guantera refrigerada y las barras para el techo.

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