Más que un monovolumen

Volkswagen Vehículos Comerciales ha decidido devolver su carácter lúdico a su conocida Transporter: se ha puesto manos a la obra y acaba de sacar al mercado el modelo EuroVan.
-
Más que un monovolumen

Pantalones de campana, zapatos con súper plataforma, minifalda, "melenudos", el conocido lema "haz el amor y no la guerra" y la Transporter fueron en los años 60 y 70 iconos indiscutibles de la movida "hippie". Con el tiempo, las nuevas generaciones de la conocida furgoneta de Volkswagen han ido perdiendo su carácter de vehículo para jóvenes con ganas de conocer mundo, pasando a ser un coche pensado y desarrollado, sobre todo, para ofrecer un servicio profesional. Con la nueva EuroVan, Volkswagen Vehículos Comerciales pretende devolver a su Transporter (que ahora se encuentra en su cuarta generación, después de 50 años de vida) su carácter de vehículo polivalente que sirva, tal y como dice el eslogan elegido por la marca, para "ocio y negocio".

Dentro de la familia T4, la EuroVan se sitúa entre sus hermanas Kombi y Caravelle. La primera de ellas tiene un carácter eminentemente profesional y está creada como vehículo de carga; la segunda es un vehículo para pasajeros, con un completo equipamiento y con numerosos detalles de confort. La marca tiene claro que la recién llegada quitará parte de la venta de la Kombi y de la Caravelle más básica. La EuroVan viene a competir con los grandes monovolúmenes, aunque sin olvidar su espíritu de vehículo industrial; es por esto que su principal rival es la Mercedes Vito.

El público objetivo de este modelo, según la marca, son, sobre todo, comerciantes que necesitan un vehículo para trasladar pequeñas mercancías y transportistas autónomos y que desean usarlo los fines de semana como coche familiar. VW prevé que se trata de personas que necesitan la capacidad de carga que les ofrece una furgoneta, además de las posibilidades de uso como vehículos para pasajeros. La EuroVan permite, en el caso del modelo de batalla larga, montar hasta tres filas de asientos, con todo tipo de configuraciones (2+3+3, 2+2+3, 3+3+2, 3+3+3...) y con un número máximo de ocupantes de 9, lo que le puede reportar un plus frente a los monovolúmenes tradicionales, explotando al máximo las posibilidades del carné B.

Ante el concepto bajo el que Volkswagen pretende vender este modelo, Autopista Online se ha acercado a él con la idea de que se trata de un turismo grande con posibilidades. Nos hemos puesto en el lugar de una familia media (padres y tres hijos), con perro y que sale a menudo de excursión y hemos comenzado a analizar los pros y los contras de este monovolumen grande.

En primer lugar nos decidimos por el modelo de batalla larga (3.320 mm) por su mayor capacidad y porque permite un mayor número de plazas (hasta 9) que la de batalla corta (2.920 mm). De serie, la marca ofrece el portón para acceder a la parte de atrás, la doble puerta trasera es opcional; no hay que olvidar, además, que la entrada a las plazas traseras se hace a través de una única puerta corredera.

El primer contacto, el visual, no nos desagrada. Sabemos que es una furgoneta, pero no resulta muy "pesada"; sí que nos parece un poco grande, ya que no cumple el requisito de la mayor parte de los monovolúmenes medios de contar con una plataforma de medidas similares a las de un turismo grande. Nos acercamos más y pasamos al interior del vehículo, donde, la verdad, no encontramos demasiados lujos (en realidad, se puede decir que lujo, ninguno). El salpicadero es muy sobrio, aunque los acabados no están nada mal. Sin embargo, encontramos que no tenemos muchos huecos para dejar nuestras "cositas". La guantera cuenta con dos sujetavasos y, la verdad, pocas "gracias" más se pueden encontrar en este salpicadero. La postura al volante no es furgonetera en absoluto. Por supuesto, el conductor se encuentra bastante más alto que en un turismo, pero la sensación no es exagerada. Los pedales, quizás, estén un poco elevados y resultan incómodos de pisar, ya que, en ocasiones, te obligan a levantar las piernas bastante. El asiento del conductor tiene reposabrazos, en este caso se nota que la marca ha pensado en los profesionales, que pasan muchas horas ante el volante. La sujeción de los sillones es casi nula, aunque se supone que no vamos a hacer carreras con este vehículo, pero se agradecería algo más de "arrope". Además, para nuestro gusto, son un pelín duros. Otro pero que encontramos es que al meter la quinta, tenemos que alargar mucho el brazo y se adopta una postura poco natural (en este caso en concreto, la conductora es una mujer de una altura media, en torno a 1,65, y con unos brazos conforme a esta estatura).

¿Detrás? Hay que acceder por la puerta corredera única que hay en el lateral. Menos mal que lo que tenemos son niños, porque si llegamos a tener abuela no hubiera sido fácil conseguir que subiera con facilidad al coche, ya que la altura es un poco incómoda a la hora de "embarcar o desembarcar". Eso sí, espacio, "por un tubo". Aunque ya hemos dicho compartimentos para guardar los mil y un compañeros de viaje de una familia son inexistentes.

Los acabados de la parte trasera están pensados para que no sean demasiado delicados en el caso de llevar una carga y para que no resulten demasiado "industriales". Hay que recordar que los asientos son desmontables.

En la carretera, el comportamiento de esta Transporter es bastante bueno. La respuesta desde bajas revoluciones es satisfactoria y no hay que temer que nos vaya a dejar tirados a la primera de cambio. En las cuestas, además, este vehículo sube con una facilidad pasmosa con marchas altas y no requiere de constantes cambios de marcha para que sintamos que nos está dando una respuesta convincente. En este punto hay que tener en cuenta que la marca asegura que el par máximo de los motores que equipa la EuroVan están en 195 Nm entre las 1.900 y las 2.500 rpm en el caso del propulsor de 88 CV y en 250 Nm entre 1.900 y 2.300 rpm en el de 102 CV.

Las suspensiones son muy buenas, el vehículo no se balancea y asume las irregularidades de la carretera en vacío sin problemas. Es más, al entrar en curva, la nueva T4 no da ninguna muestra de su tamaño. Los frenos son otro apartado excelente. La EuroVan cuenta con frenos de disco a las cuatro ruedas y, aunque nuestro contacto ha sido en vacío, tenemos que reconocer que la respuesta es muy buena y progresiva. Lo que sí separa a este vehículo de un monovolumen medio es el nivel de ruido. La rumorosidad en el habitáculo de esta Transporter a partir de 140 km/h se hace bastante incómodo. Hasta alcanzar esa velocidad se percibe con mucha claridad el sonido del motor, pero no molesta demasiado.

Después del acercamiento subjetivo, podemos fijarnos en los aspectos objetivos de la Transporter EuroVan. Nos referimos a los motores, el equipamiento, las opciones…

La EuroVan sale al mercado con dos motorizaciones de 88 y 102 CV; las dos son turbodiésel, de cinco cilindros y una cilindrada de 2.5 litros. La menos potente, según VW, fija su par máximo de 195 Nm entre las 1.900 y las 2.500 rpm. El consumo es de 6,9 litros a los 100 kilómetros con media carga y la velocidad máxima está en 150 km/h. La motorización de 102 CV, por su parte, presenta una cifra de par máximo entre 1.900 y 2.300 rpm, alcanza, según datos oficiales, los 157 km/h y consume una media de 6,5 litros a los 100 kilómetros.

Ambas motorizaciones equipan una caja de cambios manual de cinco velocidades y cuentan con tracción delantera. Como opción el motor de 102 CV se ofrece con el sistema de tracción total Syncro (un sistema que transmite la mayor parte de la tracción al eje delantero, hasta que por algún motivo el eje pierde adherencia, momento en el que la fuerza se traslada al eje trasero).

En cuanto a dimensiones y capacidad, se puede destacar que en el caso del modelo más pequeño, el volumen de carga es de 5,4 metros cúbicos; la longitud, de 4.789 mm; y el largo interior, de 2.485. En el de batalla larga, se encuentra un volumen de 6,3 metros cúbicos, una longitud de 5.107 mm y un largo interior de 3.320 mm. El peso máximo autorizado en el primer caso es de 2.680 kilos y en el segundo, de 2.730; en cuanto a la carga útil, se establece en 1.070 kilos para las dos versiones.

No se pude decir que los precios sean económicos. De hecho, la EuroVan con el motor de 102 CV con su equipamiento de serie sale, más o menos, por unas 4.200.000 pesetas. Este vehículo está catalogado como mixto adaptable, por lo tanto, si se le quiere dar un uso particular (no profesional) y se quiere evitar las normas que obligan a estas furgonetas a someterse con una mayor frecuencia a la ITV -anualmente- y limitan su velocidad máxima por debajo de la que se prevé de forma general -100 km/h en autopista-, será necesario abonar un precio superior.

Ante todos esos datos, la verdad es que para una familia media que piensa usar este vehículo como medio de ocio la EuroVan puede ser bastante cara y no cumplir algunos requisitos de confort a los que nos hemos acostumbrado. Sin embargo, si el uso diario que se desea hacer de este vehículo es profesional y no hay presupuesto para comprar además un vehículo "de paseo", este modelo es una buena opción.

Te recomendamos

No hay mejor manera de conocer un producto que poder probarlo a fondo. Bridgestone y ...

El retrato más personal que encontrarás de mítico piloto Ayrton Senna, con hasta 25 h...

SEAT, Autopista y el Máster en Styling y Diseño de la Universidad Politécnica de Vale...

Range Rover sorprendió a todos con la llegada de su último SUV. El Range Rover Velar ...

Hablar del MINI Countryman Híbrido Enchufable es hablar de un SUV camaleónico, que aú...

Uno de los motivos principales a la hora de comprar un coche de segunda mano es el pr...