Contacto: Renault Vel Satis

El Safrane ya tiene su relevo. El sustituto ha tardado en llegar y lo hace con un planteamiento y una estética inusuales entre las berlinas de alta gama. Cualidades de funcionamiento, al menos, no le faltan.
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Las plazas delanteras se pueden sentir mimadas, con asientos eléctricos calefactados desde el segundo nivel de equipamiento. Detrás se disfruta de cortinas para las ventanillas y de regulación propia de la ventilación, pero no ofrece reglaje en altura de los cinturones, las hebillas no son fáciles de abrochar, la cortinilla trasera es difícil de accionar desde dichas plazas y los asientos carecen de reglajes eléctricos. Según Renault, harían falta dimensiones de limusina y la experiencia Safrane les demostró que no era lo que quería el cliente… A cambio ofrece la practicidad de ser abatibles de manera asimétrica, aunque abatidos no llegan a dejar una plataforma horizontal.

El espacio interior es generoso, con una distancia entre ejes por encima de BMW Serie 5 o Audi A6. Sólo un Chrysler 300M ofrece más anchura interior, pero la propia postura da sensación de amplitud. A ojo de buen cubero el maletero no alcanza la capacidad de la media del segmento y la cifra oficial (460 dm3) lo corrobora. Bajo su piso oculta una rueda de emergencia de dimensiones 185/60 capaz de rodar a 130 km/h. Las de serie son unas 225/55-17 o las enormes 245/45-18 de nuestros V6 Initiale. Tamaños suficientes para albergar discos de generosas dimensiones —324 y 300 milímetros de diámetro según el tren—, en consonancia con la importante masa a detener. En este apartado llama la atención un novedoso sistema de freno automático, que actúa al cortar el contacto y que se libera cuando se acelera para iniciar el movimiento. Terminando con los frenos, incorpora de serie ESP y asistente a la frenada de emergencia.

En el apartado de la seguridad se confía en conseguir las mismas cinco estrellas obtenidas por el Laguna en la prueba Euro-NCAP, con una dotación de ocho airbags, incluidos unos de cortinilla que abarcan ambas filas de asientos. Los cinturones disponen de tensores pirotécnicos con limitadores de tensión incluso en las plazas traseras.

Cuando aparezca en el mercado, a mediados de abril, quedarán pocas opciones, siguiendo la política de Renault de ofrecer mucho equipo de serie y poco donde elegir libremente. Entre las opciones figurarán el techo practicable y para más adelante —pasado el verano— un equipo de DVD para las plazas posteriores y un control de crucero activo mediante radar. Habrá tres niveles de equipamiento, Expresion, Privilege e Initiale. Sólo el intermedio estará disponible para los motores de cuatro y seis cilindros, que añade al básico dos airbags, unos faros de xenón, tapicería mixta con Alcantara, sensores de aparcamiento y retrovisores electrocrómicos. Cuero, navegación, marquetería, memorias de asiento y llantas de 18 pulgadas completan al Initiale. El objetivo de ventas en España: 3.000 unidades anuales. A modo orientativo, los precios en Francia arrancan en 30.200 euros —2.000 euros más para su equivalente Diesel—, mientras que con motores V6 coinciden el precio Diesel y gasolina, entre 42.000 y 46.700 euros según nivel de equipamiento. Seguro que no sólo los gerentes de flotas recibirán con agrado unas bujías y unas correas de distribución con 120.000 kilómetors de duración, filtro de polen válido por 30.000 kilómetros y el doble recorrido para el filtro de aire.

Las plazas delanteras se pueden sentir mimadas, con asientos eléctricos calefactados desde el segundo nivel de equipamiento. Detrás se disfruta de cortinas para las ventanillas y de regulación propia de la ventilación, pero no ofrece reglaje en altura de los cinturones, las hebillas no son fáciles de abrochar, la cortinilla trasera es difícil de accionar desde dichas plazas y los asientos carecen de reglajes eléctricos. Según Renault, harían falta dimensiones de limusina y la experiencia Safrane les demostró que no era lo que quería el cliente… A cambio ofrece la practicidad de ser abatibles de manera asimétrica, aunque abatidos no llegan a dejar una plataforma horizontal.

El espacio interior es generoso, con una distancia entre ejes por encima de BMW Serie 5 o Audi A6. Sólo un Chrysler 300M ofrece más anchura interior, pero la propia postura da sensación de amplitud. A ojo de buen cubero el maletero no alcanza la capacidad de la media del segmento y la cifra oficial (460 dm3) lo corrobora. Bajo su piso oculta una rueda de emergencia de dimensiones 185/60 capaz de rodar a 130 km/h. Las de serie son unas 225/55-17 o las enormes 245/45-18 de nuestros V6 Initiale. Tamaños suficientes para albergar discos de generosas dimensiones —324 y 300 milímetros de diámetro según el tren—, en consonancia con la importante masa a detener. En este apartado llama la atención un novedoso sistema de freno automático, que actúa al cortar el contacto y que se libera cuando se acelera para iniciar el movimiento. Terminando con los frenos, incorpora de serie ESP y asistente a la frenada de emergencia.

En el apartado de la seguridad se confía en conseguir las mismas cinco estrellas obtenidas por el Laguna en la prueba Euro-NCAP, con una dotación de ocho airbags, incluidos unos de cortinilla que abarcan ambas filas de asientos. Los cinturones disponen de tensores pirotécnicos con limitadores de tensión incluso en las plazas traseras.

Cuando aparezca en el mercado, a mediados de abril, quedarán pocas opciones, siguiendo la política de Renault de ofrecer mucho equipo de serie y poco donde elegir libremente. Entre las opciones figurarán el techo practicable y para más adelante —pasado el verano— un equipo de DVD para las plazas posteriores y un control de crucero activo mediante radar. Habrá tres niveles de equipamiento, Expresion, Privilege e Initiale. Sólo el intermedio estará disponible para los motores de cuatro y seis cilindros, que añade al básico dos airbags, unos faros de xenón, tapicería mixta con Alcantara, sensores de aparcamiento y retrovisores electrocrómicos. Cuero, navegación, marquetería, memorias de asiento y llantas de 18 pulgadas completan al Initiale. El objetivo de ventas en España: 3.000 unidades anuales. A modo orientativo, los precios en Francia arrancan en 30.200 euros —2.000 euros más para su equivalente Diesel—, mientras que con motores V6 coinciden el precio Diesel y gasolina, entre 42.000 y 46.700 euros según nivel de equipamiento. Seguro que no sólo los gerentes de flotas recibirán con agrado unas bujías y unas correas de distribución con 120.000 kilómetors de duración, filtro de polen válido por 30.000 kilómetros y el doble recorrido para el filtro de aire.

Las plazas delanteras se pueden sentir mimadas, con asientos eléctricos calefactados desde el segundo nivel de equipamiento. Detrás se disfruta de cortinas para las ventanillas y de regulación propia de la ventilación, pero no ofrece reglaje en altura de los cinturones, las hebillas no son fáciles de abrochar, la cortinilla trasera es difícil de accionar desde dichas plazas y los asientos carecen de reglajes eléctricos. Según Renault, harían falta dimensiones de limusina y la experiencia Safrane les demostró que no era lo que quería el cliente… A cambio ofrece la practicidad de ser abatibles de manera asimétrica, aunque abatidos no llegan a dejar una plataforma horizontal.

El espacio interior es generoso, con una distancia entre ejes por encima de BMW Serie 5 o Audi A6. Sólo un Chrysler 300M ofrece más anchura interior, pero la propia postura da sensación de amplitud. A ojo de buen cubero el maletero no alcanza la capacidad de la media del segmento y la cifra oficial (460 dm3) lo corrobora. Bajo su piso oculta una rueda de emergencia de dimensiones 185/60 capaz de rodar a 130 km/h. Las de serie son unas 225/55-17 o las enormes 245/45-18 de nuestros V6 Initiale. Tamaños suficientes para albergar discos de generosas dimensiones —324 y 300 milímetros de diámetro según el tren—, en consonancia con la importante masa a detener. En este apartado llama la atención un novedoso sistema de freno automático, que actúa al cortar el contacto y que se libera cuando se acelera para iniciar el movimiento. Terminando con los frenos, incorpora de serie ESP y asistente a la frenada de emergencia.

En el apartado de la seguridad se confía en conseguir las mismas cinco estrellas obtenidas por el Laguna en la prueba Euro-NCAP, con una dotación de ocho airbags, incluidos unos de cortinilla que abarcan ambas filas de asientos. Los cinturones disponen de tensores pirotécnicos con limitadores de tensión incluso en las plazas traseras.

Cuando aparezca en el mercado, a mediados de abril, quedarán pocas opciones, siguiendo la política de Renault de ofrecer mucho equipo de serie y poco donde elegir libremente. Entre las opciones figurarán el techo practicable y para más adelante —pasado el verano— un equipo de DVD para las plazas posteriores y un control de crucero activo mediante radar. Habrá tres niveles de equipamiento, Expresion, Privilege e Initiale. Sólo el intermedio estará disponible para los motores de cuatro y seis cilindros, que añade al básico dos airbags, unos faros de xenón, tapicería mixta con Alcantara, sensores de aparcamiento y retrovisores electrocrómicos. Cuero, navegación, marquetería, memorias de asiento y llantas de 18 pulgadas completan al Initiale. El objetivo de ventas en España: 3.000 unidades anuales. A modo orientativo, los precios en Francia arrancan en 30.200 euros —2.000 euros más para su equivalente Diesel—, mientras que con motores V6 coinciden el precio Diesel y gasolina, entre 42.000 y 46.700 euros según nivel de equipamiento. Seguro que no sólo los gerentes de flotas recibirán con agrado unas bujías y unas correas de distribución con 120.000 kilómetors de duración, filtro de polen válido por 30.000 kilómetros y el doble recorrido para el filtro de aire.

Las plazas delanteras se pueden sentir mimadas, con asientos eléctricos calefactados desde el segundo nivel de equipamiento. Detrás se disfruta de cortinas para las ventanillas y de regulación propia de la ventilación, pero no ofrece reglaje en altura de los cinturones, las hebillas no son fáciles de abrochar, la cortinilla trasera es difícil de accionar desde dichas plazas y los asientos carecen de reglajes eléctricos. Según Renault, harían falta dimensiones de limusina y la experiencia Safrane les demostró que no era lo que quería el cliente… A cambio ofrece la practicidad de ser abatibles de manera asimétrica, aunque abatidos no llegan a dejar una plataforma horizontal.

El espacio interior es generoso, con una distancia entre ejes por encima de BMW Serie 5 o Audi A6. Sólo un Chrysler 300M ofrece más anchura interior, pero la propia postura da sensación de amplitud. A ojo de buen cubero el maletero no alcanza la capacidad de la media del segmento y la cifra oficial (460 dm3) lo corrobora. Bajo su piso oculta una rueda de emergencia de dimensiones 185/60 capaz de rodar a 130 km/h. Las de serie son unas 225/55-17 o las enormes 245/45-18 de nuestros V6 Initiale. Tamaños suficientes para albergar discos de generosas dimensiones —324 y 300 milímetros de diámetro según el tren—, en consonancia con la importante masa a detener. En este apartado llama la atención un novedoso sistema de freno automático, que actúa al cortar el contacto y que se libera cuando se acelera para iniciar el movimiento. Terminando con los frenos, incorpora de serie ESP y asistente a la frenada de emergencia.

En el apartado de la seguridad se confía en conseguir las mismas cinco estrellas obtenidas por el Laguna en la prueba Euro-NCAP, con una dotación de ocho airbags, incluidos unos de cortinilla que abarcan ambas filas de asientos. Los cinturones disponen de tensores pirotécnicos con limitadores de tensión incluso en las plazas traseras.

Cuando aparezca en el mercado, a mediados de abril, quedarán pocas opciones, siguiendo la política de Renault de ofrecer mucho equipo de serie y poco donde elegir libremente. Entre las opciones figurarán el techo practicable y para más adelante —pasado el verano— un equipo de DVD para las plazas posteriores y un control de crucero activo mediante radar. Habrá tres niveles de equipamiento, Expresion, Privilege e Initiale. Sólo el intermedio estará disponible para los motores de cuatro y seis cilindros, que añade al básico dos airbags, unos faros de xenón, tapicería mixta con Alcantara, sensores de aparcamiento y retrovisores electrocrómicos. Cuero, navegación, marquetería, memorias de asiento y llantas de 18 pulgadas completan al Initiale. El objetivo de ventas en España: 3.000 unidades anuales. A modo orientativo, los precios en Francia arrancan en 30.200 euros —2.000 euros más para su equivalente Diesel—, mientras que con motores V6 coinciden el precio Diesel y gasolina, entre 42.000 y 46.700 euros según nivel de equipamiento. Seguro que no sólo los gerentes de flotas recibirán con agrado unas bujías y unas correas de distribución con 120.000 kilómetors de duración, filtro de polen válido por 30.000 kilómetros y el doble recorrido para el filtro de aire.

Las plazas delanteras se pueden sentir mimadas, con asientos eléctricos calefactados desde el segundo nivel de equipamiento. Detrás se disfruta de cortinas para las ventanillas y de regulación propia de la ventilación, pero no ofrece reglaje en altura de los cinturones, las hebillas no son fáciles de abrochar, la cortinilla trasera es difícil de accionar desde dichas plazas y los asientos carecen de reglajes eléctricos. Según Renault, harían falta dimensiones de limusina y la experiencia Safrane les demostró que no era lo que quería el cliente… A cambio ofrece la practicidad de ser abatibles de manera asimétrica, aunque abatidos no llegan a dejar una plataforma horizontal.

El espacio interior es generoso, con una distancia entre ejes por encima de BMW Serie 5 o Audi A6. Sólo un Chrysler 300M ofrece más anchura interior, pero la propia postura da sensación de amplitud. A ojo de buen cubero el maletero no alcanza la capacidad de la media del segmento y la cifra oficial (460 dm3) lo corrobora. Bajo su piso oculta una rueda de emergencia de dimensiones 185/60 capaz de rodar a 130 km/h. Las de serie son unas 225/55-17 o las enormes 245/45-18 de nuestros V6 Initiale. Tamaños suficientes para albergar discos de generosas dimensiones —324 y 300 milímetros de diámetro según el tren—, en consonancia con la importante masa a detener. En este apartado llama la atención un novedoso sistema de freno automático, que actúa al cortar el contacto y que se libera cuando se acelera para iniciar el movimiento. Terminando con los frenos, incorpora de serie ESP y asistente a la frenada de emergencia.

En el apartado de la seguridad se confía en conseguir las mismas cinco estrellas obtenidas por el Laguna en la prueba Euro-NCAP, con una dotación de ocho airbags, incluidos unos de cortinilla que abarcan ambas filas de asientos. Los cinturones disponen de tensores pirotécnicos con limitadores de tensión incluso en las plazas traseras.

Cuando aparezca en el mercado, a mediados de abril, quedarán pocas opciones, siguiendo la política de Renault de ofrecer mucho equipo de serie y poco donde elegir libremente. Entre las opciones figurarán el techo practicable y para más adelante —pasado el verano— un equipo de DVD para las plazas posteriores y un control de crucero activo mediante radar. Habrá tres niveles de equipamiento, Expresion, Privilege e Initiale. Sólo el intermedio estará disponible para los motores de cuatro y seis cilindros, que añade al básico dos airbags, unos faros de xenón, tapicería mixta con Alcantara, sensores de aparcamiento y retrovisores electrocrómicos. Cuero, navegación, marquetería, memorias de asiento y llantas de 18 pulgadas completan al Initiale. El objetivo de ventas en España: 3.000 unidades anuales. A modo orientativo, los precios en Francia arrancan en 30.200 euros —2.000 euros más para su equivalente Diesel—, mientras que con motores V6 coinciden el precio Diesel y gasolina, entre 42.000 y 46.700 euros según nivel de equipamiento. Seguro que no sólo los gerentes de flotas recibirán con agrado unas bujías y unas correas de distribución con 120.000 kilómetors de duración, filtro de polen válido por 30.000 kilómetros y el doble recorrido para el filtro de aire.

Las plazas delanteras se pueden sentir mimadas, con asientos eléctricos calefactados desde el segundo nivel de equipamiento. Detrás se disfruta de cortinas para las ventanillas y de regulación propia de la ventilación, pero no ofrece reglaje en altura de los cinturones, las hebillas no son fáciles de abrochar, la cortinilla trasera es difícil de accionar desde dichas plazas y los asientos carecen de reglajes eléctricos. Según Renault, harían falta dimensiones de limusina y la experiencia Safrane les demostró que no era lo que quería el cliente… A cambio ofrece la practicidad de ser abatibles de manera asimétrica, aunque abatidos no llegan a dejar una plataforma horizontal.

El espacio interior es generoso, con una distancia entre ejes por encima de BMW Serie 5 o Audi A6. Sólo un Chrysler 300M ofrece más anchura interior, pero la propia postura da sensación de amplitud. A ojo de buen cubero el maletero no alcanza la capacidad de la media del segmento y la cifra oficial (460 dm3) lo corrobora. Bajo su piso oculta una rueda de emergencia de dimensiones 185/60 capaz de rodar a 130 km/h. Las de serie son unas 225/55-17 o las enormes 245/45-18 de nuestros V6 Initiale. Tamaños suficientes para albergar discos de generosas dimensiones —324 y 300 milímetros de diámetro según el tren—, en consonancia con la importante masa a detener. En este apartado llama la atención un novedoso sistema de freno automático, que actúa al cortar el contacto y que se libera cuando se acelera para iniciar el movimiento. Terminando con los frenos, incorpora de serie ESP y asistente a la frenada de emergencia.

En el apartado de la seguridad se confía en conseguir las mismas cinco estrellas obtenidas por el Laguna en la prueba Euro-NCAP, con una dotación de ocho airbags, incluidos unos de cortinilla que abarcan ambas filas de asientos. Los cinturones disponen de tensores pirotécnicos con limitadores de tensión incluso en las plazas traseras.

Cuando aparezca en el mercado, a mediados de abril, quedarán pocas opciones, siguiendo la política de Renault de ofrecer mucho equipo de serie y poco donde elegir libremente. Entre las opciones figurarán el techo practicable y para más adelante —pasado el verano— un equipo de DVD para las plazas posteriores y un control de crucero activo mediante radar. Habrá tres niveles de equipamiento, Expresion, Privilege e Initiale. Sólo el intermedio estará disponible para los motores de cuatro y seis cilindros, que añade al básico dos airbags, unos faros de xenón, tapicería mixta con Alcantara, sensores de aparcamiento y retrovisores electrocrómicos. Cuero, navegación, marquetería, memorias de asiento y llantas de 18 pulgadas completan al Initiale. El objetivo de ventas en España: 3.000 unidades anuales. A modo orientativo, los precios en Francia arrancan en 30.200 euros —2.000 euros más para su equivalente Diesel—, mientras que con motores V6 coinciden el precio Diesel y gasolina, entre 42.000 y 46.700 euros según nivel de equipamiento. Seguro que no sólo los gerentes de flotas recibirán con agrado unas bujías y unas correas de distribución con 120.000 kilómetors de duración, filtro de polen válido por 30.000 kilómetros y el doble recorrido para el filtro de aire.

Las plazas delanteras se pueden sentir mimadas, con asientos eléctricos calefactados desde el segundo nivel de equipamiento. Detrás se disfruta de cortinas para las ventanillas y de regulación propia de la ventilación, pero no ofrece reglaje en altura de los cinturones, las hebillas no son fáciles de abrochar, la cortinilla trasera es difícil de accionar desde dichas plazas y los asientos carecen de reglajes eléctricos. Según Renault, harían falta dimensiones de limusina y la experiencia Safrane les demostró que no era lo que quería el cliente… A cambio ofrece la practicidad de ser abatibles de manera asimétrica, aunque abatidos no llegan a dejar una plataforma horizontal.

El espacio interior es generoso, con una distancia entre ejes por encima de BMW Serie 5 o Audi A6. Sólo un Chrysler 300M ofrece más anchura interior, pero la propia postura da sensación de amplitud. A ojo de buen cubero el maletero no alcanza la capacidad de la media del segmento y la cifra oficial (460 dm3) lo corrobora. Bajo su piso oculta una rueda de emergencia de dimensiones 185/60 capaz de rodar a 130 km/h. Las de serie son unas 225/55-17 o las enormes 245/45-18 de nuestros V6 Initiale. Tamaños suficientes para albergar discos de generosas dimensiones —324 y 300 milímetros de diámetro según el tren—, en consonancia con la importante masa a detener. En este apartado llama la atención un novedoso sistema de freno automático, que actúa al cortar el contacto y que se libera cuando se acelera para iniciar el movimiento. Terminando con los frenos, incorpora de serie ESP y asistente a la frenada de emergencia.

En el apartado de la seguridad se confía en conseguir las mismas cinco estrellas obtenidas por el Laguna en la prueba Euro-NCAP, con una dotación de ocho airbags, incluidos unos de cortinilla que abarcan ambas filas de asientos. Los cinturones disponen de tensores pirotécnicos con limitadores de tensión incluso en las plazas traseras.

Cuando aparezca en el mercado, a mediados de abril, quedarán pocas opciones, siguiendo la política de Renault de ofrecer mucho equipo de serie y poco donde elegir libremente. Entre las opciones figurarán el techo practicable y para más adelante —pasado el verano— un equipo de DVD para las plazas posteriores y un control de crucero activo mediante radar. Habrá tres niveles de equipamiento, Expresion, Privilege e Initiale. Sólo el intermedio estará disponible para los motores de cuatro y seis cilindros, que añade al básico dos airbags, unos faros de xenón, tapicería mixta con Alcantara, sensores de aparcamiento y retrovisores electrocrómicos. Cuero, navegación, marquetería, memorias de asiento y llantas de 18 pulgadas completan al Initiale. El objetivo de ventas en España: 3.000 unidades anuales. A modo orientativo, los precios en Francia arrancan en 30.200 euros —2.000 euros más para su equivalente Diesel—, mientras que con motores V6 coinciden el precio Diesel y gasolina, entre 42.000 y 46.700 euros según nivel de equipamiento. Seguro que no sólo los gerentes de flotas recibirán con agrado unas bujías y unas correas de distribución con 120.000 kilómetors de duración, filtro de polen válido por 30.000 kilómetros y el doble recorrido para el filtro de aire.

Las plazas delanteras se pueden sentir mimadas, con asientos eléctricos calefactados desde el segundo nivel de equipamiento. Detrás se disfruta de cortinas para las ventanillas y de regulación propia de la ventilación, pero no ofrece reglaje en altura de los cinturones, las hebillas no son fáciles de abrochar, la cortinilla trasera es difícil de accionar desde dichas plazas y los asientos carecen de reglajes eléctricos. Según Renault, harían falta dimensiones de limusina y la experiencia Safrane les demostró que no era lo que quería el cliente… A cambio ofrece la practicidad de ser abatibles de manera asimétrica, aunque abatidos no llegan a dejar una plataforma horizontal.

El espacio interior es generoso, con una distancia entre ejes por encima de BMW Serie 5 o Audi A6. Sólo un Chrysler 300M ofrece más anchura interior, pero la propia postura da sensación de amplitud. A ojo de buen cubero el maletero no alcanza la capacidad de la media del segmento y la cifra oficial (460 dm3) lo corrobora. Bajo su piso oculta una rueda de emergencia de dimensiones 185/60 capaz de rodar a 130 km/h. Las de serie son unas 225/55-17 o las enormes 245/45-18 de nuestros V6 Initiale. Tamaños suficientes para albergar discos de generosas dimensiones —324 y 300 milímetros de diámetro según el tren—, en consonancia con la importante masa a detener. En este apartado llama la atención un novedoso sistema de freno automático, que actúa al cortar el contacto y que se libera cuando se acelera para iniciar el movimiento. Terminando con los frenos, incorpora de serie ESP y asistente a la frenada de emergencia.

En el apartado de la seguridad se confía en conseguir las mismas cinco estrellas obtenidas por el Laguna en la prueba Euro-NCAP, con una dotación de ocho airbags, incluidos unos de cortinilla que abarcan ambas filas de asientos. Los cinturones disponen de tensores pirotécnicos con limitadores de tensión incluso en las plazas traseras.

Cuando aparezca en el mercado, a mediados de abril, quedarán pocas opciones, siguiendo la política de Renault de ofrecer mucho equipo de serie y poco donde elegir libremente. Entre las opciones figurarán el techo practicable y para más adelante —pasado el verano— un equipo de DVD para las plazas posteriores y un control de crucero activo mediante radar. Habrá tres niveles de equipamiento, Expresion, Privilege e Initiale. Sólo el intermedio estará disponible para los motores de cuatro y seis cilindros, que añade al básico dos airbags, unos faros de xenón, tapicería mixta con Alcantara, sensores de aparcamiento y retrovisores electrocrómicos. Cuero, navegación, marquetería, memorias de asiento y llantas de 18 pulgadas completan al Initiale. El objetivo de ventas en España: 3.000 unidades anuales. A modo orientativo, los precios en Francia arrancan en 30.200 euros —2.000 euros más para su equivalente Diesel—, mientras que con motores V6 coinciden el precio Diesel y gasolina, entre 42.000 y 46.700 euros según nivel de equipamiento. Seguro que no sólo los gerentes de flotas recibirán con agrado unas bujías y unas correas de distribución con 120.000 kilómetors de duración, filtro de polen válido por 30.000 kilómetros y el doble recorrido para el filtro de aire.

Las plazas delanteras se pueden sentir mimadas, con asientos eléctricos calefactados desde el segundo nivel de equipamiento. Detrás se disfruta de cortinas para las ventanillas y de regulación propia de la ventilación, pero no ofrece reglaje en altura de los cinturones, las hebillas no son fáciles de abrochar, la cortinilla trasera es difícil de accionar desde dichas plazas y los asientos carecen de reglajes eléctricos. Según Renault, harían falta dimensiones de limusina y la experiencia Safrane les demostró que no era lo que quería el cliente… A cambio ofrece la practicidad de ser abatibles de manera asimétrica, aunque abatidos no llegan a dejar una plataforma horizontal.

El espacio interior es generoso, con una distancia entre ejes por encima de BMW Serie 5 o Audi A6. Sólo un Chrysler 300M ofrece más anchura interior, pero la propia postura da sensación de amplitud. A ojo de buen cubero el maletero no alcanza la capacidad de la media del segmento y la cifra oficial (460 dm3) lo corrobora. Bajo su piso oculta una rueda de emergencia de dimensiones 185/60 capaz de rodar a 130 km/h. Las de serie son unas 225/55-17 o las enormes 245/45-18 de nuestros V6 Initiale. Tamaños suficientes para albergar discos de generosas dimensiones —324 y 300 milímetros de diámetro según el tren—, en consonancia con la importante masa a detener. En este apartado llama la atención un novedoso sistema de freno automático, que actúa al cortar el contacto y que se libera cuando se acelera para iniciar el movimiento. Terminando con los frenos, incorpora de serie ESP y asistente a la frenada de emergencia.

En el apartado de la seguridad se confía en conseguir las mismas cinco estrellas obtenidas por el Laguna en la prueba Euro-NCAP, con una dotación de ocho airbags, incluidos unos de cortinilla que abarcan ambas filas de asientos. Los cinturones disponen de tensores pirotécnicos con limitadores de tensión incluso en las plazas traseras.

Cuando aparezca en el mercado, a mediados de abril, quedarán pocas opciones, siguiendo la política de Renault de ofrecer mucho equipo de serie y poco donde elegir libremente. Entre las opciones figurarán el techo practicable y para más adelante —pasado el verano— un equipo de DVD para las plazas posteriores y un control de crucero activo mediante radar. Habrá tres niveles de equipamiento, Expresion, Privilege e Initiale. Sólo el intermedio estará disponible para los motores de cuatro y seis cilindros, que añade al básico dos airbags, unos faros de xenón, tapicería mixta con Alcantara, sensores de aparcamiento y retrovisores electrocrómicos. Cuero, navegación, marquetería, memorias de asiento y llantas de 18 pulgadas completan al Initiale. El objetivo de ventas en España: 3.000 unidades anuales. A modo orientativo, los precios en Francia arrancan en 30.200 euros —2.000 euros más para su equivalente Diesel—, mientras que con motores V6 coinciden el precio Diesel y gasolina, entre 42.000 y 46.700 euros según nivel de equipamiento. Seguro que no sólo los gerentes de flotas recibirán con agrado unas bujías y unas correas de distribución con 120.000 kilómetors de duración, filtro de polen válido por 30.000 kilómetros y el doble recorrido para el filtro de aire.

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