Publicidad

Las marcas norteamericanas se estrellan

La debilidad de la economía estadounidense y los elevados precios de la gasolina volvieron a golpear con violencia a los principales fabricantes de automóviles, que casi sin excepción registraron fuertes pérdidas durante julio. General Motors, por ejemplo, reconoció el viernes que los 15.500 millones de dólares que perdió durante el segundo trimestre del año y la dramática caída de las ventas en EE.UU. podrían obligarle a eliminar más puestos de trabajo en Norteamérica.
-
Las marcas norteamericanas se estrellan
Las marcas norteamericanas se estrellan

General Motors (GM), Ford, Chrysler y Toyota terminaron el mes de julio con dramáticas caídas en ventas. Las mayores pérdidas correspondieron a los fabricantes estadounidenses General Motors y Chrysler.

Para GM, la demanda se redujo un 26,7 por ciento el pasado mes. Así pues, el pasado viernes, 1 de agosto, fue un día de malas noticias para GM, que a primeras horas del anunció 15.500 millones de dólares de pérdidas en el segundo trimestre del año.

Sólo en otras dos ocasiones en sus 100 años de historia GM había obtenido peores resultados en un trimestre.

GM y Chrysler están sufriendo más que ninguno el giro de 180 grados de los hábitos compradores de los estadounidenses, que han pasado de conducir en masa todoterreno y "pickup" a favorecer autos más pequeños y con un consumo de gasolina más moderado. Así, Chrysler perdió un 29 por ciento de sus ventas.

GM dijo que sus ventas de camionetas —categoría en la que se incluyentodoterreno (SUV), "pickup", monovolúmenes, camionetas y furgonetas— se redujeron un 41,5 por ciento durante el mes de julio.

Además, las ventas de turismos disminuyeron un 12,1 por ciento. A final de mes, GM terminó con una demanda total de 235.184 unidades.

A pesar de los malos resultados, los directivos de GM intentaron exhibir su mejor cara.

El vicepresidente de GM para Ventas en Norteamérica, Mark LaNeve, afirmó: "Obviamente, la debilidad en el mercado de camionetas persistió en julio, aunque seguimos manteniendo nuestra cuota gracias a nuestro liderazgo en economía de combustible en muchos segmentos".

Ford también sufrió pérdidas dramáticas, un 14,9 por ciento de reducción, ante la drástica caída de las ventas de todoterreno y "pickup". Pero al menos, el segundo fabricante estadounidense pudo exhibir resultados positivos en las ventas de turismos.

Ford terminó julio con un aumento de la venta de coches del ocho por ciento, con la demanda del Ford Focus un 16 por ciento más elevada que hace un año.

Jim Farley calificó de "bomba" los resultados de ventas en Texas, donde Ford casi ha duplicado las ventas del pequeño Focus. Texas es el mercado clásico de grandes "pickup" y todoterreno, cuyo elevado consumo de gasolina se ha convertido en una cruz tanto parar los consumidores como para los fabricantes de automóviles.

"Si podemos aumentar las ventas de pequeños autos en Texas, podemos aumentarlas en cualquier sitio", dijo Farley.

La dura realidad económica estadounidense también está mordiendo a Toyota, que hasta hace poco registraba mes tras mes aumentos de sus ventas.

La bonanza de Toyota se ha acabado. En julio, la demanda del principal fabricante japonés se redujo un 18,7 por ciento y sus ventas quedaron en 197.424 vehículos.

El mayor descenso de las ventas de Toyota se produjo en la categoría de camionetas, donde la división Toyota perdió un 32,7 por ciento de las ventas y la división de vehículos de lujo Lexus un 20,3 por ciento.

Honda, el segundo fabricante japonés, también se tuvo que conformar con números rojos. Sus ventas se redujeron un 9,2 por ciento y sus directivos reconocieron que tendrán que ajustar su producción a las necesidades del mercado estadounidense.

El descenso de las cifras de ventas de Honda se debió exclusivamente a la caída de la demanda de camionetas. Mientras que las ventas de coches de la división Honda aumentaron un 5,2 por ciento, las de camionetas cayeron un 28 por ciento.

La nota discordante la dio Nissan que, a pesar de las difíciles condiciones en Estados Unidos, registró un aumento de su demanda en julio del 8,5 por ciento. En total, el grupo Nissan —formado por las divisiones Nissan e Infiniti— vendió 95.319 unidades.

Nissan aumentó sus ventas tanto en turismos como en camionetas de forma significativa, un 17,7 por ciento, hasta alcanzar 36.207 unidades.

El director financiero de General Motors, Ray Young, admitió el pasado viernes que la eliminación de casi 19.000 puestos de trabajo en las plantas de producción norteamericanas puede que sea insuficiente ante la imparable caída de las ventas de la principal compañía de automóviles estadounidense.

GM ha pasado de emplear en 2006 a 113.000 personas en sus factorías estadounidenses a unas 55.000 en la actualidad.

La caída de las ventas del sector del automóvil en Estados Unidos y la pérdida de cuota de GM en su mercado doméstico se tradujo en una reducción de ingresos en el segundo trimestre de 29.700 millones de dólares a 19.800 millones. Las pérdidas aumentaron en este periodo de 88 millones a 9.300 millones de dólares.

"El declive fue principalmente atribuible a la gran debilidad del mercado estadounidense y la pérdida de producción debido a los paros en American Axle y varias instalaciones de GM durante mayo y junio" dijo General Motors al anunciar los resultados financieros del segundo trimestre.

El fabricante explicó que de los 15.500 millones de dólares de pérdidas, 3.300 millones correspondieron a los costes de las bajas incentivadas de 19.000 trabajadores en Norteamérica, 2.800 millones a la provisión de reservas de Delphi, 1.100 millones a la reestructuración y reducción de producción en Norteamérica.

Otros 1.300 millones de dólares corresponden a las pérdidas de GMAC, la financiera en la que GM mantiene un interés del 49 por ciento.

La liquidez de la compañía se ha convertido en la principal preocupación financiera de GM porque la empresa prevé ahora que la crisis en Norteamérica se prolongará hasta el año 2010.

A mediados de julio, GM anunció nuevas medidas para reducir sus costes en Norteamérica en aproximadamente 15.000 millones de dólares de aquí a finales del 2009. Para ello, GM eliminará unos 5.000 puestos de trabajo en sus oficinas en Estados Unidos y Canadá, lo que reducirá sus costes en este capítulo en un 20 por ciento.

Además GM quiere vender activos —como la marca de todoterreno Hummer— por valor de unos 5.000 millones de dólares y reducir su producción en 300.000 unidades.

A pesar de las masivas pérdidas, el tercer trimestre de mayores pérdidas en los 100 años de historia de la compañía, el presidente de GM, Rick Wagoner, afirmó a través de un comunicado que el plan de reestructuración de la empresa está funcionando.

En Europa, GM terminó el trimestre con unas ganancias de 20 millones de dólares y en la región de América Latina, África y el Oriente Medio, los beneficios fueron 445 millones de dólares. Sólo en Asia-Pacífico GM registró unas pérdidas de 163 millones de dólares.