La lucha contra la “violencia vial”

Por desgracia, fueron necesarios varios siniestros de tráfico para que naciera “Stop accidentes”, una asociación dedicada a evitar que, cada año, más de 5.500 personas fallezcan en las carreteras españolas. Los fundadores y máximos responsables de la entidad perdieron a alguien cercano en un accidente de circulación y, lejos de cruzarse de brazos, luchan contra lo que denominan “violencia vial”, indicando sin tapujos quiénes son los culpables de la misma.
-
La lucha contra la “violencia vial”
La lucha contra la “violencia vial”

Varios culpables
Aunque un proceso legal determine un responsable, lo cierto es que varios factores pueden estar implicados en un accidente de tráfico: el estado de las vías, una publicidad que incita a la agresividad o que ensalza la rapidez de un vehículo e, incluso, unas penas demasiado “blandas” para los infractores. “Stop accidentes”, además de intentar paliar en la medida de lo posible la sensación de indefensión del demandante y de orientarle en sus acciones, ha realizado una serie de actuaciones que, de llegar a buen puerto, reducirán el número de víctimas en la carretera.

La primera de ellas se centró en la redacción de la nueva Ley de Tráfico. Como otras entidades, la asociación dirigida por Ana María pidió que se prohibiera terminantemente el uso del móvil mientras se circula y exigió que se tipificara como sanción muy grave la conducción temeraria.

Éstas son sólo algunas de las contribuciones finalmente aceptadas, pero hay más: “Stop accidentes” también solicitó la reglamentación de elementos reflectantes que hagan visible al conductor (los polémicos chalecos, en los que unos ven un elemento necesario y otros un simple negocio). Tras un compendio de alegaciones presentadas ante el Ministerio del Interior –entre las que se recordaba que tres de cada 10 atropellos se producen de noche o con poca luminosidad-, ya se ha puesto en marcha una normativa que obligará a los camioneros y, más tarde, a todos los automovilistas, a utilizar una de estas prendas cuando deban salir del coche en condiciones de baja visibilidad.

A pesar de este paso adelante -similar al conseguido cuando se suprimió, a petición de la organización, la denominación “vía rápida” para las autopistas y autovías en el borrador del Reglamento General de Circulación-, “Stop accidentes” sabe que aún queda mucho por hacer: no son suficientes los pactos por la movilidad como el firmado con el Ayuntamiento de Barcelona o los cursos y proyectos sobre charlas y eventos, si no se consigue involucrar a la Administración.

En este sentido, se ha considerado prioritaria la identificación de los llamados “puntos negros” por parte del Ministerio de Fomento. Sin embargo, el gabinete representado por Francisco Álvarez-Cascos no ha querido hacer una definición de lo que, oficialmente, se denomina “Tramo de Concentración de Accidentes”, ni facilitar su número. Según el dominical “El País Semanal”, hay 510 en toda España. Estas carreteras representan el 4 por ciento de las existentes en nuestro territorio y en ellas se concentran el 20 por ciento de los siniestros graves que tienen lugar a lo largo de un año.

Existen más asociaciones en España que se ocupan de las consecuencias de los incidentes de circulación. Una de ellas es P(A)T (Asociación Española de Prevención de Accidentes de Tráfico), que ofrece a sus socios “ayuda humana, legal y médica. Además, elabora pequeños estudios técnicos”, como explica Jesús Rogés, jefe de proyectos de la entidad. Todos los afectados se reúnen periódicamente para que los especialistas (voluntarios que no perciben salario alguno por su labor, indica Jesús) traten sus dolencias. Con estas actuaciones pretenden evitar “el olvido social y político que hay sobre los siniestros” y, para ello, han elaborado un manifiesto que puedes leer en su página web: www.pat-apat.org.

No sólo es culpa, lógicamente, de carreteras más o menos peligrosas o de curvas mal señalizadas: nuestra actitud al volante también está implicada, en un porcentaje muy alto, en los siniestros. En “Stop accidentes” opinan que este comportamiento se encuentra condicionado por lo que vemos en televisión: películas y publicidad fomentan, en muchas ocasiones, la agresividad al volante, sin dar una explicación sobre las consecuencias que puede acarrear esta conducta.

La Ley 19/2001 establece: “Se prohibe la publicidad en relación con vehículos a motor que ofrezca en su argumentación escrita o verbal, en sus elementos sonoros o en sus imágenes incitación a la velocidad excesiva, a la conducción temeraria, a situaciones de peligro (...) o que induzca al conductor a una falsa o no justificada sensación de seguridad”. Sin embargo, los anuncios sobre coches rara vez contribuyen –en opinión de la entidad- a la transmisión de un mensaje que se ajuste a normas cívicas o de seguridad vial, algo especialmente sangrante si se tiene en cuenta que esta publicidad, con más medios económicos que la realizada por la Dirección General de Tráfico, reduce el impacto de las campañas de este organismo.

Para evitar este “efecto perverso”, la asociación ha solicitado la regulación del código de la publicidad sobre vehículos a motor y ha propuesto la creación de un tributo específico que grave levemente la emisión de este tipo de “spots”. Asimismo, ha planteado el establecimiento de unos premios –similares a los existentes en Alemania- a los anuncios que promuevan la seguridad vial. Estos galardones, argumenta “Stop accidentes”, supondrían un valor añadido para la propia campaña.

AUTOPISTA TV
Te recomendamos

No hay mejor manera de conocer un producto que poder probarlo a fondo. Bridgestone y ...

El retrato más personal que encontrarás de mítico piloto Ayrton Senna, con hasta 25 h...

SEAT, Autopista y el Máster en Styling y Diseño de la Universidad Politécnica de Vale...

Range Rover sorprendió a todos con la llegada de su último SUV. El Range Rover Velar ...

Hablar del MINI Countryman Híbrido Enchufable es hablar de un SUV camaleónico, que aú...

Uno de los motivos principales a la hora de comprar un coche de segunda mano es el pr...