Los 25 coches que debes conducir antes de morir

25 coches, 25 deseos. Esta es la lista definitiva de Autopista de los 25 automóviles que tienes que conducir, al menos una vez en la vida, antes de morir.
Alberto de la Torre.

Twitter: @autopista_es -

Los 25 coches que debes conducir antes de morir
Los 25 coches que debes conducir antes de morir

La redacción ha hablado y este es el resultado. Nos hemos propuesto hacer una lista de cuáles son los 25 coches que debes conducir antes de morir. 25 coches que recogen los deseos y anhelos de nuestros compañeros, pero también los mejores recuerdos. Abróchate el cinturón porque aquí encontrarás desde los clásicos más inaccesibles a joyas de la tecnología, pasando por muscle cars, divertidos populares, iconos del Campeonato del Mundo de Rallyes o coches de nuestra infancia.

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Jaguar E-Type

Jaguar E-Type

Dicen que la belleza es subjetiva. Mentira. No conocemos a nadie que no le guste el Jaguar E-Type, ni si quiera que no le parezca uno de los más bonitos de la historia. Coupé o cabrio, nos da igual. No hay uno solo feo.

Mercedes 300 SL

Unos años antes, Mercedes ya había hecho otra joya. El Mercedes-Benz 300 SL y sus alas de gaviota es, quizás, el modelo más bonito de la marca germana. Su interminable morro, la caída coupé y, sobre todo, la apertura de sus puertas: el sueño de cualquier niño.

Aston Martin DB5

De entre todos los coches que podríamos definir como “elegantes” el Aston Martin DB5 tiene un lugar destacado. Si James Bond decidió en los años 60 que éste era su coche, no hay mucho más que decir.

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Saltamos al otro lado del charco para hacer un repaso por los tres muscle cars más famosos. Nosotros preferimos los clásicos, pero tampoco hacemos ascos si tenemos que ponernos al volante de uno nuevo.

Chevrolet Corvette Stingray

Chevrolet Corvette

Nuestro preferido, el Stingray. La tercera generación del Corvette llegó en 1968 y se fabricó hasta 1982. Si a su estilo agresivo le sumamos su “Big block” nos encontramos ante un auténtico coche americano. Gasolina y un motor V8 de 7,0 litros para entregar 435 CV.

Ford Mustang

No menos americano, el Ford Mustang es uno de los clásicos más queridos. Auténtico éxito de ventas, se viene fabricando sin interrupción desde 1964. Protagonista en numerosas películas, seguro que cualquiera ha querido sentirse Steve McQueen al volante.

Chevrolet Camaro

Cerrando la lista de muscle cars, el Chevrolet Camaro llegó como rival indiscutible del Ford Mustang en 1966 y, desde entonces, ambos modelos se han ido retroalimentando. Quién fuera adolescente en los Estados Unidos de los 60 para tener a golpe de pedal su motor V8 de 6,5 litros y 370 CV.

Cerrada esta lista de clásicos casi inaccesible a día de hoy, abrimos otro camino, otra manera de entender el automóvil. Pensados para el día a día y, algunos, totalmente carentes de deportividad. Los siguientes automóviles hay que conducirlos para imaginarnos lo que era un Madrid-Barcelona hace sólo unas pocas décadas.

Seat 600

Seat 600

Es evidente que no podíamos comenzar esta selección de los clásicos más populares sin una mención al Seat 600. El coche que motorizó España y que demostró que no hay vehículo pequeño para hacer un viaje largo. La historia de este país está llena de anécdotas que giran alrededor de este clásico tan querido.

Citroën 2CV

Es muy probable que nunca un modelo con menos atractivo tanto visual (en nuestra prueba de 1967 fue calificado de “trasnochado y francamente feo”) como mecánicamente (en los 60 montaba unos nada desdeñables 18 CV) diera tanta diversión. Su espectacular suspensión permitía ser conducido por cualquier camino por poco transitable que fuera. Y hacerlo volcar todo un logro al alcance de muy pocos.

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Citroën DS

Aunque si hablamos de suspensiones, el Citroën DS, “El tiburón”, cuenta con un capítulo propio en la historia. En 1955 ya utilizaba suspensión hidráulica. Pero también llegó con un cambio de marchas semiautomático o frenos delanteros, toda una novedad en la época. Si le sumamos un diseño cautivador, tenemos un auténtico mito.

Mini Cooper

Mini Cooper

Montar en un Mini Cooper es toda una experiencia. Ligero, muy ágil y con un centro de gravedad bajo, exprimir al máximo sus 37 CV es una delicia. Pero, ya que nos ponemos a soñar, ¿por qué no imaginarnos a bordo del Mini Cooper S preparado por John Cooper enlazando curvas en Montecarlo? Allí salió vencedor del rally en 1964, 1965 y 1967.

Volkswagen Transporter T1

Aprovechando la referencia anterior a la década de los 60, hacemos una parada con el vehículo hyppie por excelencia. La Bulli es, sin duda, una de las mejores decisiones para cogerse un mes de vacaciones y disfrutar relajadamente de un viaje largo. Muy largo. ¿Alguna vez disfrutaste de sus ocho plazas empujadas por su pequeño motor de 24 CV?

Land Rover Defender

Y hablando de viajes, hay que hablar del Land Rover Defender. Auténtica piedra, el Defender conseguía llevarte allí donde te lo propusieras con su imagen cuadrada de estética tosca. El año que viene volverá, pero pierde uno de sus grandes alicientes: su imagen icónica.

Damos un salto y llegamos a la década de los ochenta, años de ligereza, de compactos, de siglas GTI, del Grupo B en un Campeonato del Mundo de Rallyes espectacular.

Audi Quattro

Audi Quattro

Teníamos muchos candidatos, pero ningún otro que no sea el Audi Quattro podía encabezar este apartado. Pilotar una de las unidades fabricadas para el Mundial de Rallyes es todo un sueño al alcance de muy pocas manos (llegó a alcanzar 510 CV para mover sus 1.060 kg por las pistas más estrechas). Pero si eres un mortal más, el Audi Quattro de calle era una toda delicia en deportividad y comodidad gracias a su revolucionaria tracción total.

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Renault 5 Copa Turbo

Al contrario de la comodidad del Audi Quattro, el Renault 5 Copa Turbo no dio pocos sustos en las carreteras españolas. Con su icónica carrocería ensanchada en la parte trasera y una mecánica que exigía unas manos experimentadas a ritmos vivos, pronto se le denominó “matapijos”. Sus 112 CV con poco más de 800 kg tenían la culpa.

Peugeot 205 GTI

Otro de los compactos que llegaron durante la década de los ochenta venidos directamente del Grupo B fue el Peugeot 205 GTI. Con las mismas señas de identidad, la versión GTI añadía algunos detalles estéticos específicos a un modelo que alcanzó los 130 CV al final de la década y los 200 CV en la edición limitada producida para su homologación en el Mundial de Rallyes.

Volkswagen Golf GTI

Pero si alguien puede presumir de su apellido GTI ese es el Volkswagen Golf. 40 años de historia contemplan a un modelo con siete generaciones a sus espaldas. Cualquiera de sus generaciones apellidadas GTI son excelentes, pero en la redacción hay un claro ganador: el MK1 siempre tendrá un hueco reservado en nuestro corazón.

Volvemos a los modelos puramente pasionales. En esta ocasión tenemos en cuenta los modelos más deportivos con los que cualquiera de nosotros ha soñado alguna vez, con aquellos con los que empapelábamos las paredes de nuestra habitación.

Porsche 911

Porsche 911

Por aclamación popular, el modelo que más se ha repetido en la redacción. El nueve-once ha salido elegido como el mejor deportivo y el más deseado entre nuestros compañeros. Poco que añadir de un modelo que viene encandilando a aficionados de todo el mundo desde 1963 y cuyo mayor problema es elegir cuál es tu modelo preferido.

Ferrari F40

El sueño de cualquier niño y quizás uno de las mayores expresiones del mito Ferrari. Se puede decir que el F40, creado para conmemorar las cuatro décadas de vida de la marca, es un coche de carreras para la calle. El mejor ejemplo es la austeridad de sus primeras unidades, con ventanillas de plástico y hasta sin alfombrillas para ahorrar el mayor peso posible.

Nissan GT-R

Y ante estos dos gigantes, Godzilla. El Nissan GT-R es considerado el matagigantes por excelencia. Sin hacer mucho ruido (metafóricamente, por supuesto) se ha ganado un lugar propio en el Olimpo. De 0 a 100 km/h en 2,9 segundos en su última versión. ¿Algo más que añadir?

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Y ahora que hemos llegado a Japón, nos quedamos en el país asiático durante los siguientes tres modelos. ¿Te atreverías a decir cuáles son? Seguro que los adivinas.

Honda NSX

Comenzaban los 90 cuando Honda se propuso hacer uno de los mejores deportivos del momento y creó el NSX. Una bestia al más puro estilo samurái con una línea imposible de confundir. El vídeo con Ayrton Senna domesticando la bestia entre curva y curva del circuito de Suzuka (zapatos y calcetines blancos de por medio) aún nos impide parpadear.

Mitsubishi Lancer EVO

Con el peso de la historia del WRC a sus espaldas, el Mitsubishi Lancer EVO ha sido otro de los modelos que nos ha hecho soñar con marcar el mejor tiempo en alguno de los tramos del Rally Safari o por las pistas finlandesas de los 1.000 lagos. Por favor, si no es mucho pedir, a mí me ponen uno rojo, como el de Tommi Mäkkinen.

Subaru Impreza

Y cómo no, el más duro competidor del Mitsubishi Lancer EVO. El Subaru Impreza, con su característico color azul y Colin McRae a los mandos nos hizo imaginarnos al volante de aquel coche de llantas doradas y alerón ridículamente grande. Con dolor os decimos que algo se rompió en nuestro corazón con la versión cinco puertas comercializada de 2008 en adelante.

Última etapa. En ésta última selección hemos querido hacer referencia a tres coches que, bien por un concepto innovador o bien por incluir la tecnología más novedosa, son tres vehículos únicos.

Audi RS2

Audi RS2

El primer coche familiar de altas prestaciones. Y es que corría el año 1994 cuando Audi rompió todos los moldes presentando un coche que haría historia. El Audi RS2 se convirtió desde el primer momento en un clásico moderno, bien por sus 315 CV de motor turbo, bien por un excelente comportamiento reforzado por su bastidor de origen Porsche.

Bugatti Veyron

Si hablamos de lujo y deportividad, muchos en la redacción nos han respondido: Bugatti Veyron. Ambos conceptos llevados al extremo en un coche que sorprendió a todo el mundo con su motor W16 de 8,0 litros, 4 turbos y 1.200 CV. Acelera de 0 a 100 km/h en 2,5 segundos y alcanza más de 400 km/h de velocidad punta. No será el más rápido en un circuito, pero esas sensaciones hay que probarlas.

Tesla Model S

Y claro, todo indica que en un futuro acabaremos conduciendo un eléctrico, una curiosa sensación la de pisar el acelerador y que ningún sonido acompañe el movimiento del coche. Pero, de momento, no hay nada como la brutal aceleración de un Tesla Model S P100D. Alcanza los 100 km/h desde parada en 2,6 segundos pero, sobre todo, tiene que sorprender esa entrega de potencia completa desde el primer momento.

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