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Limpiaparabrisas, retrovisores y faros: trucos para tenerlos a punto

Luna delantera, limpiaparabrisas, retrovisores, faros… tenerlos limpios y en buen estado repercute de forma directa en una mayor seguridad en la conducción. A continuación, te damos una serie de trucos y consejos para su cuidado y mantenimiento.
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Limpiaparabrisas, retrovisores y faros: trucos para tenerlos a punto
Limpiaparabrisas, retrovisores y faros: trucos para tenerlos a punto

Luna delantera, retrovisores y faros, estos tres elementos inciden de forma directa en una correcta visión en la conducción. Tenerlos bien cuidados y, sobre todo, limpios beneficiará de forma muy positiva tu seguridad al volante.

Luna delantera limpia

Seguro que te habrá pasado alguna vez antes de iniciar un trayecto en tu coche. Te montas en tu vehículo, te pones el cinturón y te das cuenta de que el parabrisas delantero está muy sucio. Das al mando del limpiaparabrisas y, sorpresa, no sale ningún tipo de líquido para poder limpiar la luna. En ese momento, recuerdas que ya ha pasado mucho tiempo desde que rellenaste por última vez el depósito del líquido del limpiaparabrisas. Antes de que te pase esto, te recomendamos que revises este depósito con cierta frecuencia. De todas formas, se tarda muy poco tiempo en rellenarlo.

A la hora de rellenar el depósito del limpiaparabrisas, hazlo de la siguiente forma: en primer lugar, echa agua hasta la mitad del depósito, y a continuación, termina de llenar la pequeña cubeta con un jabón especial que se vende en cualquier tipo de tienda de accesorios para el automóvil. Antes de ponerte al volante, asegúrate de que las escobillas de los limpiaparabrisas están perfectas, es decir, sin ningún tipo de objeto (pequeñas ramas y hojas de árboles, por ejemplo) que pueda ensuciar más el cristal o incluso rayarlo. Debes tener en cuenta que cuando limpias la luneta con el limpia, sólo permanece impoluta una pequeña superficie (la que abarca las escobillas), por lo que es muy recomendable que también limpies con esponja, agua y jabón toda la superficie de la luna.

Una vez limpiada la luna delantera por fuera, también debes limpiarla por dentro. Basta echar cualquier tipo de líquido limpiacristales sobre un trapo para poder limpiarla. Como ves, paso primero finalizado: tener completamente limpia la luneta delantera.

En invierno o en días de lluvia, es muy frecuente que cuando accedes al vehículo te puedas encontrar la luna delantera empañada. Para desempañarla, lo mejor es conectar a la vez el climatizador en posición de máximo calor y el aire acondicionado, con la mayor velocidad posible del ventilador y siempre en la dirección del cristal delantero. Pasados unos segundos, la visión será perfecta.

En la conducción, nó sólo verás a través del parabrisas delantero, sino que de forma muy frecuente también debes utilizar los retrovisores exteriores para hacer cualquier tipo de maniobra (adelantamiento, incorporación en una autovía, cambio de carril, etc.). Para que esta visión lateral sea la mejor posible, debes tener limpios los retrovisores. Al igual que para limpiar la luna delantera por dentro, basta con usar un paño y un líquido limpiacristales para tenerlos perfectos.

Una vez limpios los retrovisores y la luna delantera, no te debes olvidar de los faros, sobre todo cuando conduces de noche. El que estén recubiertos o no de polvo o suciedad incide directamente en la intensidad del haz de luz. También debes limpiarlos con un trapo. En un primer vistazo, tú no apreciarás que puedan o no estar limpios, pero el resto de conductores sí que se darán cuenta de ello.

A continuación, te ponemos un vídeo en el que podrás comprobar a través de imágenes todos los consejos para tener a punto la luna delantera, los retrovisores y los faros. Recuerda: una buena visión=mayor seguridad en la conducción.