El conflicto de Landaben se radicaliza

Ayer, la plantilla de la fábrica de Volkswagen en Landaben, Navarra, había convocado nueva una jornada de paros en su ya larguísima lucha con la compañía por alcanzar un nuevo convenio colectivo. El día de lucha acabó mal: los trabajadores se enzarzaron en varios altercados que dejaron cinco heridos.
Autopista -
El conflicto de Landaben se radicaliza

Como hemos contado durante los últimos días, la plantilla de Volkswagen en Landaben mantiene un duro enfrentamiento con la Dirección de la fábrica. Después de 15 meses, no han logrado firmar un nuevo convenio colectivo y, como represalia por la mala actitud de la plantilla, la central de Volkswagen ha decidido trasladar parte de la producción del Polo a Bratislava, en Eslovaquia. La pérdida del Polo, modelo estrella de Landaben, puede acabar ahogando la factoría. Además, Volkswagen asegura que, para 2008, habrá reducido a una tercera parte sus inversiones en esta planta.

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p> Ante esta situación, los trabajadores se niegan a aceptar la decisión de la empresa y reclaman que se siga negociando el convenio colectivo. Como medida de presión, mantienen un calendario de paros en la fábrica que tuvo en la de ayer su, por el momento, última jornada.

Ayer, unos 2.000 de los 4.300 trabajadores de Landaben se manifestaron en el centro de Pamplona para exigir una nueva ronda de conversaciones con la empresa. La concentración había sido convocada por los sindicatos CC.OO., LAB y CGT y, por desgracia, acabó mal.
Después de una manifestación muy pacífica, un grupo de trabajadores exaltados trató de entrar por la fuerza en el Parlamento de Navarra. La policía foral se empleó a fondo para impedirlo, actuación que dejó cuatro trabajadores y un agente del orden heridos.

Restablecida la calma, Raúl Villar, portavoz de CC.OO., tomó la palabra para pedir a los trabajadores que “eviten caer en provocaciones” y, después, leyó un comunicado en el que analizaba la situación de la factoría.
Villar reclamó el “derecho a negociar” de los empleados y aseguró que es “preocupante el aviso de la desaceleración de las inversiones”. “Entendemos que es una medida de presión”, señaló Villar, “la empresa sigue intentando que las medidas recaigan exclusivamente sobre nuestros salarios, reduciendo y congelando pluses y recortando su cobro”.

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p> Villar recordó que, en 2002, la plantilla aceptó reducir un diez por ciento los salarios para evitar despidos. “Entonces, el señor Sanz (Miguel Sanz, presidente del Gobierno de Navarra) se contentó con sacarse una foto de la mano de Volkswagen diciendo que traía 6.000 coches más para fabricar ese año, coches que nunca llegaron”, remachó el líder sindical.

El paro de ayer, uno más de los muchos que ha organizado la plantilla, ha hecho que 600 coches se queden sin montarse, con lo que la cantidad de vehículos que no se han montado por culpa de las huelgas se acerca a los 16.000.

Con esta acción, Villar asume “de facto” el mando en las protestas, toda vez que Jesús Sánchez Bruna, miembro de UGT y presidente del comité de empresa, no había acudido al acto.
El sindicato UGT es partidario de firmar el convenio tal y como lo propone Volkswagen, con lo que no secunda las movilizaciones, con lo que sus afiliados no estaban en las calles de Pamplona. Esta ausencia motivó fuertes críticas por parte del resto de trabajadores.

Por otra parte, el comité de empresa de Volkswagen Navarra ha denunciado el despido de seis trabajadores por motivos de salud y ha exigido a la multinacional "la paralización de esta política de tensionamiento y crispación de la plantilla".
La Dirección justificó estos despidos por causas "objetivas" y los desvinculó del conflicto laboral que atraviesa la factoría.
Al respecto, el comité de empresa asegura que la Dirección "en lugar de buscar la normalización de las relaciones laborales con el objetivo de buscar una salida negociada al conflicto, inicia una política de despidos selectivos por motivos de salud, faltando a su compromiso con el comité de tratar de buscar soluciones a estas situaciones antes de aplicar la normativa legal existente".
El comité de empresa ha exigido en un comunicado la readmisión inmediata de los seis trabajadores despedidos y anunció que estudiará el inicio de acciones legales contra esta decisión de la empresa.
Por su parte, el responsable de Comunicación de Volkswagen Navarra, Pablo Mendíbil, ha comentado que, en este caso, se ha aplicado el "procedimiento de despido objetivo" con seis trabajadores que acumulaban "un número desproporcionado de días de baja", de hasta 1.794 días en los últimos 15 años.
Mendíbil destaca en este sentido que Volkswagen Navarra ha registrado en el mes de marzo de 2006 "el absentismo más alto de la historia de la empresa", un 8,26 por ciento.

Donde las aguas han vuelto a su cauce es en la relación entre General Motors y los sindicato europeos. Ayer, GM anunció que va a dar a conocer a los agentes sociales su Plan Industrial de aquí a 2014. Con esta decisión, se restablece el diálogo con los sindicatos, muy deteriorado en los últimos meses.
GM se anticipa así a las huelgas que ya había convocado el conjunto de organizaciones que se agrupan en la Federación Europea Metalúrgica.

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p> La planta española de GM, Figueruelas ,en Zaragoza, vive una situación mucho mejor. Después de firmar un nuevo convenio colectivo, la plantilla sabe que tiene el trabajo asegurado para años con la fabricación del nuevo Opel Meriva.

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