¿El Gran Hermano en nuestro coche?

Si sobrepasas los límites, te avisan e, incluso, actúan sobre el pedal de tu acelerador. No es ciencia ficción; en Mataró, veinte personas rigen su conducción bajo los mandatos de sofisticados controles de velocidad guiados vía satélite. Es sólo un primer paso; en el futuro, podrían gobernar el coche por ti. ¿Estarías dispuesto?
Autopista -
¿El Gran Hermano en nuestro coche?
¿El Gran Hermano en nuestro coche?

Pero, ¿qué problemas pueden acarrear estos aparatos? ¿Resultarán peligrosos? ¿Sus beneficios serán suficientes para justificar su costo?

¿Qué opinan los expertos del motor sobre estos limitadores?

Mario Arnaldo, presidente de Automovilistas Europeos Asociados (AEA), reflexiona sobre los inconvenientes económicos, sobre los problemas de seguridad que acarrearía este sistema y también sobre la eficacia de los actuales límites de velocidad.

“En enero de 2002, se prohibieron los detectores de radar en los coches. Se argumentó que los conductores los utilizaban para detectar la presencia de policía, pero también podían ayudar para muchas más cosas. Por ejemplo, sirven para detectar obstáculos. España eliminó así una ayuda tecnológica que podría ser muy útil en materia de seguridad”, explica Arnaldo.

Además, esta tecnología hoy por hoy es muy cara. “Cualquier ayuda tecnológica es bienvenida. Sin embargo, cuesta mucho dinero que podría destinarse a otros elementos que todavía no son de serie, como el ABS, el airbag o los sistemas antialcohol [se refiere a aparatos como el Alcolok, un sistema que conecta un etilómetro al encendido del motor. Cuando el conductor quiere arrancar el vehículo, previamente debe someterse a un control de alcoholemia]… No hay que olvidar que, cuando Reagan quiso hacer obligatorios los airbags en EE.UU., las ventas de vehículos se reducieron notablemente. La seguridad hay que conciliarla con el precio que el usuario y el mercado pueden asumir”, nos aclara.

Por último, Arnaldo se pregunta por qué está obsesión con limitar la velocidad. “El exceso de velocidad no tiene una incidencia tan directa en los accidentes de tráfico como ellos defienden. Se está criminalizando. El problema no es rebasar los límites de velocidad, sino la velocidad inadecuada. En España, existen limitaciones genéricas que en ocasiones pueden resultar peligrosas”.

¿Y qué inconvenientes puede tener este tipo de sistemas? “El ejemplo lo encontramos en los camiones. Muchos poseen una especie de controles de velocidad y no es raro encontrarnos a dos de estos vehículos circulando en paralelo en autopista durante grandes tramos. Una reserva de potencia se puede traducir en una reserva de velocidad que nos puede sacar de algún peligro. Es el uso que demos a esa reserva de potencia donde puede encontrarse el problema”, puntúa Arnaldo.

También hemos querido conocer la opinión de varios jurados de “The Car of the Year”. Ellos son los que deciden cada año qué coche es el mejor de todos los que se venden en Europa. El apartado de seguridad es mirado por estos profesionales con lupa.

Eduardo Azpilicueta, secretario de “The Car of the Year”, nos comenta que el experimento de Mataró podría ser “un paso más en una dirección que supone no confiar en los conductores y controlarlos por medios externos. Es artificializar el proceso”.

“¿Por qué se realiza este esfuerzo tecnológico? ¿Por qué no se aplican esos mismos aparatos para regular la señalización de las carreteras? En el fondo, se trata de una medida rápida, que sólo viene bien a los administradores. Sería más lógico actuar sobre los límites, hacerlos variables según el tráfico o las condiciones meteorológicas. Los satélites podrían advertir a los conductores de cuándo se ha producido un accidente, dónde ha habido un vertido, qué zonas sufren bancos de niebla…”, nos aclara.

“Es la técnica del Gran Hermano. En el fondo quieren tratar a la gente como si fueran bebés. Sería más eficaz controlar si todos aquellos que han accedido al carné valen para conducir. Se debería revisar periódicamente si se está en condiciones de ponerse al volante. Hoy por hoy, es un coladero que deja pasar a cualquiera”, nos precisa Azpilicueta.

Alberto Mallo, subdirector general de Información de Motorpress-Ibérica y miembro del jurado de “The car of the year”, asegura que toda ayuda que aporte un plus de seguridad es buena, pero, para ver si el sistema es positivo, habría que tener en cuenta multitud de factores.

“El principal problema de estos sistemas es que el conductor se relaje y piense que se lo van a dar todo hecho y no preste atención a la conducción. Puede haber un exceso de confianza. Además, habría que estudiar si los límites de velocidad son los razonables”, declara Mallo.

“El conductor –nos explica- debe seguir ejerciendo el control sobre el coche. El accidente se puede dar igual a 60 que a 80 km/h”.

Precisamente, el Real Automóvil Club de España (RACE) acaba de presentar un estudio sobre los controles inteligentes de velocidad (aparatos que miden mediante sensores la distancia que nos separa de los coches que nos preceden y actúan de manera independiente). Según explican, éstos “tienen que ser considerados como un elemento de confort más que de seguridad. No hay que bajar la guardia, porque el aparato no reaccionará con la misma rapidez que el conductor cuando se precise una frenada de emergencia”.
El RACE ha observado que tanto la velocidad deseada como la distancia de seguridad se mantienen satisfactoriamente en condiciones de circulación normales: carretera de trazado principalmente recto, sin cambios de rasante y con el firme seco. Sin embargo, no debe utilizarse en niebla, lluvia intensa, superficie deslizante, atascos, carreteras sinuosas o con muchos cambios de rasante, con vehículos de dos ruedas circulando alrededor… En definitiva, cuando sus radares no se muestren demasiado efectivos.

Para Arturo de Andrés, director técnico de la revista especializada Autovía y miembro del jurado de “The car of the year”, “no se puede sustituir el sentido común, la lógica, por un corsé”. “Quieren cambiar el saber conducir bien, con civismo, educación y técnica, por normas”, precisa.

“Ya hay sistemas que avisan al conductor si sobrepasa la velocidad. También existen controles de crucero que mantienen la velocidad constante. Aplicar maneras más coercitivas supone una desconfianza al conductor y cuesta mucho más. Además, encarecería el producto y el tráfico no es sólo un generador de muertos, también es un motor económico muy importante para un país”, nos asegura Arturo de Andrés. “Este Gran Hermano vigila, pero no educa y ésa es la clave”.

Historias
LOS MEJORES VÍDEOS
Te recomendamos

El concurso de customización que BMW Motorrad y la Revista Fuel realizan durante los ...

Contar con un neumático todo tiempo como el Bridgestone Weather Control A005 te garan...

SYM se ha consolidado como una de las referencias en el mundo del scooter en nuestro ...

El retrato más personal que encontrarás de mítico piloto Ayrton Senna, con hasta 25 h...

SEAT, Autopista y el Máster en Styling y Diseño de la Universidad Politécnica de Vale...

Hablar del MINI Countryman Híbrido Enchufable es hablar de un SUV camaleónico, que aú...