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España, fábrica de coches

Aunque sólo la germanizada Sociedad Española de Automóviles Turimos –SEAT- la sentimos como nuestra, son muchos los fabricantes que producen en nuestro país. Repasemos los nuevos encargos que vendrán con el marchamo Made in Spain.
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España, fábrica de coches
España, fábrica de coches

Casi dos millones de vehículos turismos se fabricaron en 2008 en nuestro país, de los que el 85 por ciento se destinaron a la exportación. En 2005 se leía en la prensa que el 50 por ciento de los 10 coches más vendidos en aquel momento en Europa provenían de nuestras fábricas. Con la apertura de fronteras y la eclosión de economías emergentes, la industria automovilística española ha tenido que rivalizar con una mano de obra más barata y unas leyes medioambientales sobre industrias más permisivas, pero el valor adquirido por nuestras fábricas seguirá siendo competitivo.

Seguramente tan buena noticia como exigente desafío ha sido la confirmación de que será Seat, en su planta de Martorell, en Barcelona, quien se encargará de la fabricación del futuro Audi Q3.

A modo de concepto y bajo el nombre de Cross Coupé Quattro, Audi ya ha dejado ver cómo será el Q3. Sus medidas lo sitúan por debajo del Q5, del que se inspira pero a la vez se desmarca. Aporta su propia seña de identidad con una parte trasera marcada por un pilar C muy inclinado. Con entrañas de A3, el motor en el Q3 irá montado transversalmente (longitudinal en el Q5) y por tanto recurrirá a una transmisión integral tipo Haldex (Torsen en el Q5). El sistema Audi Drive Selec visto en el Q5 con el que el conductor puede elegir y combinar diferentes leyes de trabajo de la suspensión, dirección, motor y cambio estaría también presente también en el Q3.

Para esta segunda generación C-Max, Ford ha articulado en dos carrocerías su monovolumen compacto para ofrecer una tradicional variante de 5 asientos y el novedoso Grand C-Max de 7 butacas. Pero su particularidad no sólo será esta. El Grand C-Max potenciará su funcionalidad con dos puertas traseras deslizantes, una configuración que permite un mayor hueco para acceder al habitáculo y en mayor medida en espacios estrechos. De esta manera, también se intenta facilitar el acceso a la tercera fila, donde se ubican dos butacas que se pliegan en el piso del maletero. Este doble recurso lo hereda del Mazda 5, modelo del Grupo Ford, del que también se ha inspirado para ofrecer una configuración de asientos 2+2+2. En concreto, en la fila central se puede plegar el asiento central y desplazar hacia el centro los laterales, de tal modo que aparecen dos cómodas plazas con mayor espacio perimetral.

Mientras se suceden las noticias sobre el plan de futuro de Opel, en la planta zaragozana de Figueruelas alternan la incertidumbre con la satisfacción de haber sido la planta elegida para la fabricación en exclusiva de la segunda generación del Meriva.

Siguiendo el lenguaje estilístico del Insignia y secundado por el nuevo Astra, el nuevo Meriva gana no sólo presencia, también mucha personalidad con la atrevida configuración de las puertas traseras de apertura enfrentada, como en modelos tan exclusivos como el Mazda RX8 o el Rolls Royce Phantom. Como en el estandarte británico, el Meriva conserva el pilar central, quizás sacrificando confort de acceso pero asegurando seguridad pasiva y rigidez torsional.

Que Renault España tiene mucho peso específico en la casa madre francesa viene de largo y todo apunta a que seguirá teniéndolo por muchos años. De hecho, del estratégico plan de futuro de vehículos eléctricos de Renault, Valladolid ya tiene su encargo.

Diseñado en Barcelona y proyectado para fabricarse en Valladolid, el Twizy, hoy un vanguardista concepto, será una castellana realidad en 2011. El papel del Twizy, entre los proyectos eléctricos mostrados por Renault, es el meramente urbano. Más corto y estrecho que un Smart Fortwo, su concepto fusiona características de coche y de moto. De hecho, el coche definitivo apostará por una disposición tándem de sus dos asientos y pseudopuertas con apertura tipo alas de mariposa. Sus baterías de Ion-litio que alimentan un motor de 20 CV, se recargarían en 3,5 horas en una toma doméstica de 220 voltios, autorizando una autonomía de 100 km y una velocidad máxima de 75 km/h.

Lo que se fabrica en España
Pequeños constructores