En Fiat se pone el sol

Hace meses que Fiat no recibe una buena noticia. A la crisis económica que vive la empresa se suman el acoso de los tiburones financieros, los bancos acreedores, la sombra de General Motors, la posible desmembración de la compañía… Por si fuera poco, la muerte de Giovanni Agnelli, el viejo patrón, abre una nueva etapa en la dirección de Fiat y arroja más sombras sobre su futuro.
-
En Fiat se pone el sol
En Fiat se pone el sol

Un siglo. En poco más de 100 años, el imperio Fiat se ha levantado, ha brillado y ha entrado en trance de descomposición. La situación que vive la compañía italiana roza el dramatismo y ninguna de las soluciones que se plantean para superar el trago parece suficientemente sólida como para devolver el esplendor perdido.

<

p> La muerte de Giovanni Agnelli, “il avoccato”, “el hombre que era Italia”, ha dejado a Fiat huérfana y con rumbo incierto. Su hermano Umberto, el nuevo presidente de honor y cabeza visible de la familia Agnelli, propietaria de un 30 por ciento de Fiat, tiene ideas muy poco atractivas para la división automovilística. Muchas veces se ha mostrado partidario de venderla o desmembrarla, con lo que no extraña el mal recibimiento que las bolsas le han dispensado: las acciones de Fiat rozan su mínimo histórico.

<

p>

En cualquier otro país, esto no hubiera sido más que otra quiebra y varios miles de parados más en la calle. Sin embargo, Italia no es un país cualquiera y, desde luego, Fiat no es una empresa más.

Fundada en 1899, FIAT, Fábrica Italiana de Automóviles de Turín, es mucho más que una empresa automovilística, es el santo y seña industrial de un país, Italia, que lucha por mantenerse en el grupo de los estados poderosos de Europa. Cerrar aunque sólo sea un almacén de Fiat es poco menos que atentar contra el interés público de Italia, contra el patrimonio de todos.
No es de extrañar que esto sea así. Fiat contribuye a la Hacienda italiana con un 22 por ciento de todo el dinero que ingresa este organismo. Da trabajo a 52.000 personas en todo el mundo y, sólo en Italia, 50.000 empleados de la industria auxiliar dependen de sus pedidos.

<

p> Sin embargo, la gestión de la compañía ha sido un desastre en los últimos años. En el bienio 2000-2001 Fiat quemó 2.000 millones de euros, unos 332.000 millones de pesetas, y no logró más que empeorar sus resultados. El punto de no retorno se atravesó en mayo de 2002, cuando el consejo de dirección de la compañía dio cuenta de unos resultados catastróficos. Para lo que iba de año, Fiat Auto, la división de motor, anotaba ya números rojos de 429 millones de euros (71.380 millones de pesetas) y un descenso del 11,2 por ciento de la facturación hasta los 5.993 millones de euros (997.151 millones de pesetas). Todavía no se sabe cómo se cerró 2002, pero, según los datos que manejan los sindicatos, la compañía ha terminado el año con unas pérdidas de 2.000 millones de euros, muy por encima de lo anunciado. Fuentes de la empresa desmienten estas cifras. Según sus responsables, las pérdidas no pasarán de los 1.163 millones de euros, lo mismo que anunciaron en el consejo de administración celebrado el 31 de octubre.
Lo peor de todo es que la deuda consolidada sobrepasa un tercio del capital de la empresa, con un montante de 1,09 billones de pesetas. Los bancos inyectaron medio billón a mediados de 2002 y la empresa ha empezado a soltar lastre vendiendo activos, pero, aun así, no se ven resultados.

<

p> El gran problema son las ventas, que llevan un rumbo dramático. La cuota de mercado en Italia, que llegó a ser del 60 por ciento en los años dorados, no pasa hoy del 31 por ciento. La situación en Europa Occidental está en mínimos históricos: un 8,4%, frente al 9,9% que controlaba hace un año. Y bajando.

Poco antes de morir, Agnelli decidió cuál sería el reparto de poder en la empresa tras su desaparición. Así, estipuló el traspaso del 30 por ciento de los títulos de la sociedad Giovanni Agnelli & Company (el holding empresarial a través del cual la familia Agnelli controla Fiat) a su esposa, Marella Caracciolo, y a su hija Margherita.
Al mismo tiempo, el nieto del Avvocato, John Philip Elkann , de 27 años, se convierte en representante legal de la citada compañía. Elkaan, que ya sustituyó a Agnelli en el consejo de administración, es considerado el heredero natural del presidente de honor.
Sin embargo, antes de acceder al trono de Fiat, Elkaan tendrá que servir bajo el gobierno de Umberto Agnelli, el nuevo patriarca, quien, posiblemente en mayo, asumirá personalmente la presidencia ejecutiva de Fiat.

<

p>

Los enfrentamientos entre Umberto y Giovanni son de sobra conocidos. El nuevo presidente es tenido por un hombre proclive a la venta de la división automovilística. Muchos analistas ven en él a la persona que desmontará Fiat Auto o, en el mejor de los casos, la venderá en bloque. Hasta los mercados consideran que no es el capitán adecuado para esta travesía tan agitada y reaccionan con ventas masivas de títulos de Fiat: las acciones italianas rondan su suelo histórico.
Ahora, todo el mundo en Italia (accionistas de Fiat, políticos, bancos, sindicatos…) están pendientes del primer consejo de administración que convoque Umberto. En él se darán muchas pistas sobre la estrategia del grupo en lo sucesivo.

<

p>

AUTOPISTA TV
Te recomendamos

No hay mejor manera de conocer un producto que poder probarlo a fondo. Bridgestone y ...

El retrato más personal que encontrarás de mítico piloto Ayrton Senna, con hasta 25 h...

SEAT, Autopista y el Máster en Styling y Diseño de la Universidad Politécnica de Vale...

Range Rover sorprendió a todos con la llegada de su último SUV. El Range Rover Velar ...

Hablar del MINI Countryman Híbrido Enchufable es hablar de un SUV camaleónico, que aú...

Uno de los motivos principales a la hora de comprar un coche de segunda mano es el pr...