¿De qué están hechos los coches?

Aquellos tiempos en los que el hierro y la madera eran los materiales predominantes en la construcción de un coche han pasado a la historia. Ahora hablamos del magnesio, del aluminio o de las fibras de carbono. ¿Quieres saber de qué está hecho tu coche?
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¿De qué están hechos los coches?
¿De qué están hechos los coches?

¿Te has preguntado alguna vez de qué está hecho tu coche? ¿Qué materiales recubren su carrocería? ¿Qué sustancias recorren sus conductos? ¿Qué elementos bombea su motor? En la imagen que te ofrecemos un poco más abajo, puedes ver, a grandes rasgos, cómo está formado un vehículo.

No nos atrevemos a publicar una cifra, ni siquiera aproximada, de los materiales que forman un automóvil. La Confederación Española de Empresarios del Plástico afirma que un vehículo tiene unas 5.000 piezas y, de ellas, 1.200 son de plástico. ¿Nos hacemos una idea del ingente número de compuestos que pueden formar estas partes?

Utilizado para bastantes elementos del bastidor, del motor, de los asientos y en capós y llantas.

El empleo más conocido de la cerámica es en los discos de freno de automóviles de altísima gama, como por ejemplo los Porsche –en algunas versiones, incluso son opcionales-. Este material también se utiliza como base en los catalizadores (después se recubren de metales preciosos).

Se trata de uno de los materiales preferidos en el mundo deportivo, ya que es resistente y ligero. Las investigaciones realizadas para el deporte automovilístico, sobre todo en las áreas de aerodinámica –alerones, por ejemplo- se aplican después a los automóviles “de calle”. La fibra de carbono en los salpicaderos es sinónimo de deportividad. Los amantes del tuning también están muy familiarizados con este compuesto; los apliques que ponen en sus coches casi siempre son de fibra de carbono. Pero no sólo se utiliza en piezas exteriores, si se combina con poliamida y poliéster (más adelante hablaremos de estas sustancias), se pueden fabricar piezas para el motor, ya que estos compuestos son altamente resistentes al calor.

Siguen siendo los materiales por excelencia: chasis, puertas, capós, llantas, suspensiones…

Lo más importante de los líquidos que forman parte de un vehículo es su delicado reciclaje. El aceite lubricante, el agua destilada de la batería, la valvulina, el líquido de frenos o de la dirección deben ser tratados con especial atención. Si se vierten al medio ambiente, son muy dañinos. Todavía muchos coches utilizan el gas CFC en sus aires acondicionados, aunque éste está prohibido desde hace años porque destruye la capa de ozono.

Por el momento, se utiliza en pocas piezas, pero, poco a poco, les “está comiendo” el terreno a los compuestos férricos. El esqueleto de los volantes, los armazones de los asientos, las traviesas de los salpicaderos y el cárter del motor ya son de magnesio.

Platino, rodio o paladio son los metales más utilizados en los catalizadores. Gracias a sus características químicas –son capaces de “atrapar” el hidrógeno procedente de la combustión-, resultan muy útiles para controlar las emisiones contaminantes.

El titanio -muy duro y resistente- se emplea en tornillería; el cobre se puede encontrar en los cableados y el zinc se utiliza para recubrir la carrocería antes de la pintura como parte importante del tratamiento anticorrosión.

Este material se puede encontrar en muchas de las piezas de un automóvil. Depende de la formulación que tenga para que su función sea una u otra. Los más utilizados son los termoplásticos y los elastómeros. Dentro de los primeros, se incluyen el polipropileno (PP), el poliestileno (PE), la poliamida (PA) y el policloruro de vinilo (PVC). En el grupo de los segundos, se pueden hallar aquellos que están reforzados con fibra y aquellos que no.

El polipropileno se emplea en los parachoques y en las carcasas de los faros. Como el paragolpes es una de las zonas más “golpeadas”, el elemento suele mezclarse con otros plásticos para conseguir que absorba impactos. Los depósitos del combustible y del líquido de frenos se fabrican de poliamida. Los tapacubos, de otro termoplástico, el ABE (acrilonitrito-butadieno-estireno). Podríamos continuar con una lista ingente de tipos de plástico. En un margen de este párrafo, te ofrecemos un enlace para que eches un vistazo a la cantidad de compuestos plásticos que podemos encontrar (sin contabilizar los que día a día se están desarrollando).

Algunos guarnecidos de los asientos, de las puertas y del salpicadero, los alcochados, el volante e incluso partes del grupo propulsor –como los colectores de admisión- son también de plástico.

Los compuestos plásticos están sustituyendo al vidrio, pero éste todavía está presente en las lunas delantera y trasera, cristales laterales y, en ocasiones, techos solares. Las investigaciones actuales trabajan en la sustitución de lunas traseras y laterales por policarbonatos; según se calcula, se podría reducir el peso total en un 40 por ciento.

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