DARPA Urban Challenge: la gran carrera

Once coches compiten en esta gran final con el desierto californiano de Mojave como escenario: armados de radares, láseres, GPS y potentes ordenadores, tendrán que cumplir tres misiones en menos de seis horas. Empieza la gran carrera urbana en la que el DARPA sólo prohibe una cosa: que los vehículos tengan conductor. Autopista.es ha estado allí.
-
DARPA Urban Challenge: la gran carrera
DARPA Urban Challenge: la gran carrera

Son las ocho de la mañana del 3 de noviembre y nos encontramos en la antigua base aérea de Victorville, una pequeña población californiana a tres horas al este de Los Ángeles. El trazado de calles de esta instalación militar, hoy abandonada, configura una pequeña ciudad fantasma, llena de casas, de colegios, de tiendas… habitada hace años por los militares destinados en esta base aérea y por sus familias. No puede haber un escenario más idóneo para esta carrera-simulación del tráfico urbano.

La organización del DARPA acaba de distribuir a cada equipo, en forma de coordenadas de GPS, las tres misiones, los tres itinerarios que deben recorrer. Cada una de ellas tiene alrededor de 20 millas de longitud (unos 32 km) y, en total, el vehículo debe completarlas en no más de 6 horas, sin saltarse ninguna norma de tráfico del estado de California. En el periplo, los competidores deberán incorporarse a flujos de tráfico, enfrentarse a cruces de cuatro vías, sortear obstáculos, aparcar, circular por rotondas, efectuar giros a izquierda y derecha, etc, todo ello en combinación con otros 50 vehículos convencionales, provistos de conductor humano, que actúan como “figurantes” para que la prueba se aproxime lo máximo posible a una situación real de tráfico.

Una vez que empieza el desafío, ningún equipo puede “controlar” su vehículo, aunque monitorizan sus acciones, es decir, lo observan, ven cómo actúa, pero cada decisión particular es tomada por el ordenador central del coche, que evalúa las posibilidades que hay en cada caso y ejecuta la que le parece más idónea. En lo que podríamos llamar los “boxes” de cada equipo, hemos visto a los ingenieros morderse las uñas cuando, por ejemplo, su coche se queda atascado porque el vehículo que tiene delante ha tenido un pequeño fallo, ha chocado con la acera y se ha quedado varado sin saber reaccionar. ¿Qué hará ahora el suyo? ¿Seguirá adelante sobrepasando al vehículo parado? ¿Dará la vuelta? ¿Se quedará detenido sin hacer nada mientras el tiempo pasa y se pone en riesgo la culminación de la misión? Parece raro, pero sólo el vehículo tiene la decisión. Se parece un poco a la labor de un padre, que educa como mejor cree a su hijo y luego espera que éste sepa actuar correctamente en las situaciones críticas a las que le someta la vida. Muy real, sí.

Las horas pasan, las misiones se van cumpliendo, algunos vehículos resultan descalificados por invadir aceras, chocarse con columnas… en fin, las cosas cotidianas del tráfico incluso cuando quien conduce no es humano. La carrera termina. ¿Quién habrá ganado?


El DARPA no decide de inmediato, la valoración no se basa cien por cien en datos objetivos, sino también en las “actitudes” de conducción que el jurado consigue ver en los vehículos. De hecho, hasta el día siguiente, 4 de noviembre, no pudimos saber quién había sido el brillante vencedor. De los once finalistas, cinco no pudieron completar las tres misiones; de los seis que sí lo hicieron, el que fue juzgado como mejor, y ganador por tanto de 2 millones de dólares, fue Boss, el vehículo del equipo Tartan Racing con la universidad Carnegie Mellon. (Pittsburg, Pensilvania), apoyados por General Motors, Caterpillar y Continental AG.

Se trata de un Chevrolet Tahoe con motor de 5,3 litros y una velocidad máxima de 30 millas por hora (48 km/h). Está equipado con más de 12 láseres, cámaras y radares para visualizar el entorno y es capaz de gestionar con éxito –es decir, sin tener un accidente- situaciones imprevistas que se pueden dar en el tráfico diario, como que otro vehículo se salte un stop o que el coche precedente dé un frenazo. Su cerebro evalúa cada segundo 1.000 trayectorias posibles antes de decidirse por la más adecuada.

<

p> El segundo puesto –y un millón de dólares- es para Junior (VW Passat Variant nacido de la colaboración de VW y la Universidad de Stanford) y el tercero -500.000 dólares-, para Odín, de la Universidad de Blacksburg, en Virginia.

Sin embargo, la gran victoria no es para los equipos, es para todos nosotros. Así nos lo decía Sebastián Thrun, especialista en inteligencia artificial y director del equipo de competición de Stanford, el que ganó el segundo puesto con Junior: “Quienes han ganado han sido todos los conductores que no perderán la vida porque este tipo de sistemas les evitará un accidente”. Y es cierto, el desarrollo de las tecnologías aplicadas a este proyecto ha traído consigo aplicaciones a vehículos civiles que mejoran su confort y su seguridad. Así, por ejemplo, surgió el sistema ADR con reducción de la distancia de frenada, que hoy es una de las opciones del VW Passat. Se trata de un sistema de control automático de la distancia que detecta mediante radar los vehículos que circulan por delante y que precarga de forma preventiva el sistema de frenos, lo que acorta la distancia de frenado si surge una situación de emergencia. Aquí sí que los avances de la competición se convierten en herramientas básicas para el ciudadano de a pie. Gracias a Stanley y a Boss y a Junior…. y a todo el esfuerzo, el talento y la ilusión que hemos podido ver en todos los participantes en el DARPA Urban Challenge, la mayoría estudiantes con grandes ideas, quizás uno de estos sistemas nos salve la vida un día. Todo un logro.

¿Quieres saber qué se siente en el Darpa, de noche y en medio del desierto? Te transmitimos nuestras sensaciones...

Te recomendamos

Hay un público fiel que sigue apostando por las berlinas tradicionales, y ahí el Lexu...

Espacio de carga, confort en viaje y capacidad para dormir en su interior hacen de lo...

El Kia Stinger GT, la versión más deportiva de la berlina surcoreana, se ve las caras...

Del 7 al 13 de septiembre tienes ocasión de vivir una experiencia exclusiva a los man...

El Ford Focus siempre ha sido un compacto de retos y récords, y su cuarta generación ...

Nuevo rival en circuito para el Kia Stinger GT, la versión más deportiva de la berlin...