Dacia Logan Break

¿La capacidad de carga y el espacio interior de un Grand Scénic por sólo 10.000 euros? Parece broma, ¿verdad? Pues no, es real: el nuevo Dacia Logan Break ofrece todo eso como punto de partida para una oferta que, a pesar de las diferencias de calidades y de la falta de tecnología punta, resulta muy interesante. A lo mejor es que no necesitas que tu coche tenga tantas cosas…
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Dacia Logan Break
Dacia Logan Break

Aquí nadie dice eso de “el tamaño no importa”. Al contrario, el tamaño es, junto con el precio, el principal argumento de ventas del Dacia Logan Break. Construido sobre la plataforma que se utiliza para el propio Logan berlina, los Renault Clio y Modus y los Nissan Micra, el Break se beneficia de una batalla muy alargada. Hasta 23 cm más tiene este coche entre ejes, lo que da como resultado una batalla total de 2,90 metros. y una longitud de 4,45 metros. Con tanto espacio, en Dacia no se han andado por las ramas. Han dibujado un enorme habitáculo de formas cúbicas que, para qué negarlo, tiene apariencia de furgoneta un poco civilizada.

El diseño es básico, pero efectivo. Permite configurar un interior de dimensiones inusuales, con cinco o siete asientos (la tercera fila no es opcional, se ha de elegir a propósito esa versión y supone siempre un sobrepecio de 450 euros sobre las versiones de cinco asientos) y un maletero que, sin los dos asientos más retrasados, supera los 700 litros de capacidad. Como estos dos últimas banquetas son muy ligeras, sólo 16,7 kg, se pueden desmontar con suma facilidad, dejando libre toda esa enorme superficie de carga. Si se opta por llevarlas montadas, el maletero se queda en sólo 200 litros, poco, pero algo es algo.
A cambio, si se quitan las dos filas anteriores, el Logan Break se transforma en un furgón de carga: 2.350 litros de capacidad. Y por si falta sitio donde meter algo más, el coche dispone de un sinfín de compartimentos esparcidos por todo el interior. Hay hasta una repisa colgada del techo sobre la segunda fila de asientos.

Y es que, aunque en la firma dicen que, por ahora, no habrá variante comercial, es innegable que se diseñó el coche pensando en un uso de carácter profesional: el portón trasero tiene dos batientes asimétricas que se pueden configurar para abrirse con tres ángulos diferentes: 40º, 90º y 180º. Todo son facilidades para llenar el coche de mercancías… O de pasajeros, porque, con el espacio que quda para las piernas en las filas traseras, pueden ocupar este Break siete personas sin pasar apuros. La última fila tiene suficiente espacio para que dos adultos viajen con bastante comodidad, siempre que no les importe llevar las piernas un tanto flexionadas hacia arriba. Por lo demás, hay suficiente espacio para la cabeza y sobra a la altura de los hombros.

Por lo demás, el Logan Break hereda la estética interior de su hermano berlina. Es decir, una apariencia anticuada, con un diseño elemental, pero eficaz. Visualmente ya se nota que los materiales y las formas son de otro tiempo, de hace unos cuantos años. Esta impresión, claro, la corrobora el sentido del tacto, que se encuentra con texturas y calidades que, hoy por hoy, ya sólo se ven en algunos modelos coreanos y en los primeros coches que llegan de India.

Pero esto es lo que propone Dacia: bajo precio y ningún alarde. Los botones funcionan y todo está en su sitio, pero no emociona. Claro que en esta idea va implícito un acabado general un tanto pobre, algo que, en realidad, debería estar al margen de la mejor o peor calidad de los componentes.

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p> También se nota que los años pasan en los asientos, que llevan toscos y poco prácticos reglajes manuales. El volante, sin regulación de altura ni profundidad, también habla de otra época. Eso sí: como el coche es más grande, se ha reforzado la potencia de la ventilación para que calefacción y aire acondicionado lleguen hasta los pasajeros de los últimos asientos.

Para esta variante Break, en Dacia han introducido algunas modificaciones en la estética del Logan. Así, recibe un frontal nuevo, con una toma de aire más grande y novedosos faros antiniebla. En los laterales, una banda embellecedora sin pintar le da al coche un aspecto más fornido, en una línea que tiene que ver con lo que hacen muchas marcas para “disfrazar” de SUV algunos modelos.
La zaga es totalmente diferente y, además de esas formas de furgoneta, recibe unos grupos ópticos específicos. Para los faros delanteros no hay cambios de ningún tipo: las mismas formas y las mismas parábolas simples que lleva la berlina, una solución técnica que limita un poco la visibilidad con las luces de carretera.

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p> Y es que el equipamiento del coche sigue la línea abierta con la berlina: llevar lo básico. En España se venderá en dos niveles de acabado, el Ambience y el Laureate. Ambos llevan de serie, por ejemplo, el ABS con repartidor de la frenada de emergencia, airbags frontales de una etapa y llantas de chapa de 15 pulgadas. En el interior, la dotación de serie incluye reposacabezas y cinturones de tres puntos de anclaje en todas las plazas, anclajes Isofix para la fila central y la preinstalación de la radio.
A partir de ahí, el Laureate, el acabado más alto, aporta ordenador de viaje, iluminación para los asientos delanteros y algunos elementos menores más.
Para completar la dotación hay que recurrir a las opciones, que incluyen los airbags delanteros laterales, el aire acondicionado, la radio con CD, etc.
Lo interesante es que, según los datos de Dacia, la mayoría de los clientes opta por el Laureate. El más básico Ambience apenas se vende.

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Versión Precio
Dacia Logan Break Ambience 1.6 90 CV 10.750 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.6 90 CV 11.450 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.6 100 CV 11.950 euros.
Dacia Logan Break Ambience 1.5 dCi 11.950 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.5 dCi 12.650 euros.
Dacia Logan Break Ambience 1.6 90 CV 7 plazas 11.200 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.6 90 CV 7 plazas 11.900 euros.

Dacia Logan Break Laureate 1.6 100 CV 7 plazas

12.400 euros.
Dacia Logan Break Ambience 1.5 dCi 7 plazas 12.400 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.5 dCi 7 plazas 13.100 euros.

Aquí nadie dice eso de “el tamaño no importa”. Al contrario, el tamaño es, junto con el precio, el principal argumento de ventas del Dacia Logan Break. Construido sobre la plataforma que se utiliza para el propio Logan berlina, los Renault Clio y Modus y los Nissan Micra, el Break se beneficia de una batalla muy alargada. Hasta 23 cm más tiene este coche entre ejes, lo que da como resultado una batalla total de 2,90 metros. y una longitud de 4,45 metros. Con tanto espacio, en Dacia no se han andado por las ramas. Han dibujado un enorme habitáculo de formas cúbicas que, para qué negarlo, tiene apariencia de furgoneta un poco civilizada.

El diseño es básico, pero efectivo. Permite configurar un interior de dimensiones inusuales, con cinco o siete asientos (la tercera fila no es opcional, se ha de elegir a propósito esa versión y supone siempre un sobrepecio de 450 euros sobre las versiones de cinco asientos) y un maletero que, sin los dos asientos más retrasados, supera los 700 litros de capacidad. Como estos dos últimas banquetas son muy ligeras, sólo 16,7 kg, se pueden desmontar con suma facilidad, dejando libre toda esa enorme superficie de carga. Si se opta por llevarlas montadas, el maletero se queda en sólo 200 litros, poco, pero algo es algo.
A cambio, si se quitan las dos filas anteriores, el Logan Break se transforma en un furgón de carga: 2.350 litros de capacidad. Y por si falta sitio donde meter algo más, el coche dispone de un sinfín de compartimentos esparcidos por todo el interior. Hay hasta una repisa colgada del techo sobre la segunda fila de asientos.

Y es que, aunque en la firma dicen que, por ahora, no habrá variante comercial, es innegable que se diseñó el coche pensando en un uso de carácter profesional: el portón trasero tiene dos batientes asimétricas que se pueden configurar para abrirse con tres ángulos diferentes: 40º, 90º y 180º. Todo son facilidades para llenar el coche de mercancías… O de pasajeros, porque, con el espacio que quda para las piernas en las filas traseras, pueden ocupar este Break siete personas sin pasar apuros. La última fila tiene suficiente espacio para que dos adultos viajen con bastante comodidad, siempre que no les importe llevar las piernas un tanto flexionadas hacia arriba. Por lo demás, hay suficiente espacio para la cabeza y sobra a la altura de los hombros.

Por lo demás, el Logan Break hereda la estética interior de su hermano berlina. Es decir, una apariencia anticuada, con un diseño elemental, pero eficaz. Visualmente ya se nota que los materiales y las formas son de otro tiempo, de hace unos cuantos años. Esta impresión, claro, la corrobora el sentido del tacto, que se encuentra con texturas y calidades que, hoy por hoy, ya sólo se ven en algunos modelos coreanos y en los primeros coches que llegan de India.

Pero esto es lo que propone Dacia: bajo precio y ningún alarde. Los botones funcionan y todo está en su sitio, pero no emociona. Claro que en esta idea va implícito un acabado general un tanto pobre, algo que, en realidad, debería estar al margen de la mejor o peor calidad de los componentes.

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p> También se nota que los años pasan en los asientos, que llevan toscos y poco prácticos reglajes manuales. El volante, sin regulación de altura ni profundidad, también habla de otra época. Eso sí: como el coche es más grande, se ha reforzado la potencia de la ventilación para que calefacción y aire acondicionado lleguen hasta los pasajeros de los últimos asientos.

Para esta variante Break, en Dacia han introducido algunas modificaciones en la estética del Logan. Así, recibe un frontal nuevo, con una toma de aire más grande y novedosos faros antiniebla. En los laterales, una banda embellecedora sin pintar le da al coche un aspecto más fornido, en una línea que tiene que ver con lo que hacen muchas marcas para “disfrazar” de SUV algunos modelos.
La zaga es totalmente diferente y, además de esas formas de furgoneta, recibe unos grupos ópticos específicos. Para los faros delanteros no hay cambios de ningún tipo: las mismas formas y las mismas parábolas simples que lleva la berlina, una solución técnica que limita un poco la visibilidad con las luces de carretera.

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p> Y es que el equipamiento del coche sigue la línea abierta con la berlina: llevar lo básico. En España se venderá en dos niveles de acabado, el Ambience y el Laureate. Ambos llevan de serie, por ejemplo, el ABS con repartidor de la frenada de emergencia, airbags frontales de una etapa y llantas de chapa de 15 pulgadas. En el interior, la dotación de serie incluye reposacabezas y cinturones de tres puntos de anclaje en todas las plazas, anclajes Isofix para la fila central y la preinstalación de la radio.
A partir de ahí, el Laureate, el acabado más alto, aporta ordenador de viaje, iluminación para los asientos delanteros y algunos elementos menores más.
Para completar la dotación hay que recurrir a las opciones, que incluyen los airbags delanteros laterales, el aire acondicionado, la radio con CD, etc.
Lo interesante es que, según los datos de Dacia, la mayoría de los clientes opta por el Laureate. El más básico Ambience apenas se vende.

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Versión Precio
Dacia Logan Break Ambience 1.6 90 CV 10.750 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.6 90 CV 11.450 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.6 100 CV 11.950 euros.
Dacia Logan Break Ambience 1.5 dCi 11.950 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.5 dCi 12.650 euros.
Dacia Logan Break Ambience 1.6 90 CV 7 plazas 11.200 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.6 90 CV 7 plazas 11.900 euros.

Dacia Logan Break Laureate 1.6 100 CV 7 plazas

12.400 euros.
Dacia Logan Break Ambience 1.5 dCi 7 plazas 12.400 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.5 dCi 7 plazas 13.100 euros.

Aquí nadie dice eso de “el tamaño no importa”. Al contrario, el tamaño es, junto con el precio, el principal argumento de ventas del Dacia Logan Break. Construido sobre la plataforma que se utiliza para el propio Logan berlina, los Renault Clio y Modus y los Nissan Micra, el Break se beneficia de una batalla muy alargada. Hasta 23 cm más tiene este coche entre ejes, lo que da como resultado una batalla total de 2,90 metros. y una longitud de 4,45 metros. Con tanto espacio, en Dacia no se han andado por las ramas. Han dibujado un enorme habitáculo de formas cúbicas que, para qué negarlo, tiene apariencia de furgoneta un poco civilizada.

El diseño es básico, pero efectivo. Permite configurar un interior de dimensiones inusuales, con cinco o siete asientos (la tercera fila no es opcional, se ha de elegir a propósito esa versión y supone siempre un sobrepecio de 450 euros sobre las versiones de cinco asientos) y un maletero que, sin los dos asientos más retrasados, supera los 700 litros de capacidad. Como estos dos últimas banquetas son muy ligeras, sólo 16,7 kg, se pueden desmontar con suma facilidad, dejando libre toda esa enorme superficie de carga. Si se opta por llevarlas montadas, el maletero se queda en sólo 200 litros, poco, pero algo es algo.
A cambio, si se quitan las dos filas anteriores, el Logan Break se transforma en un furgón de carga: 2.350 litros de capacidad. Y por si falta sitio donde meter algo más, el coche dispone de un sinfín de compartimentos esparcidos por todo el interior. Hay hasta una repisa colgada del techo sobre la segunda fila de asientos.

Y es que, aunque en la firma dicen que, por ahora, no habrá variante comercial, es innegable que se diseñó el coche pensando en un uso de carácter profesional: el portón trasero tiene dos batientes asimétricas que se pueden configurar para abrirse con tres ángulos diferentes: 40º, 90º y 180º. Todo son facilidades para llenar el coche de mercancías… O de pasajeros, porque, con el espacio que quda para las piernas en las filas traseras, pueden ocupar este Break siete personas sin pasar apuros. La última fila tiene suficiente espacio para que dos adultos viajen con bastante comodidad, siempre que no les importe llevar las piernas un tanto flexionadas hacia arriba. Por lo demás, hay suficiente espacio para la cabeza y sobra a la altura de los hombros.

Por lo demás, el Logan Break hereda la estética interior de su hermano berlina. Es decir, una apariencia anticuada, con un diseño elemental, pero eficaz. Visualmente ya se nota que los materiales y las formas son de otro tiempo, de hace unos cuantos años. Esta impresión, claro, la corrobora el sentido del tacto, que se encuentra con texturas y calidades que, hoy por hoy, ya sólo se ven en algunos modelos coreanos y en los primeros coches que llegan de India.

Pero esto es lo que propone Dacia: bajo precio y ningún alarde. Los botones funcionan y todo está en su sitio, pero no emociona. Claro que en esta idea va implícito un acabado general un tanto pobre, algo que, en realidad, debería estar al margen de la mejor o peor calidad de los componentes.

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Para esta variante Break, en Dacia han introducido algunas modificaciones en la estética del Logan. Así, recibe un frontal nuevo, con una toma de aire más grande y novedosos faros antiniebla. En los laterales, una banda embellecedora sin pintar le da al coche un aspecto más fornido, en una línea que tiene que ver con lo que hacen muchas marcas para “disfrazar” de SUV algunos modelos.
La zaga es totalmente diferente y, además de esas formas de furgoneta, recibe unos grupos ópticos específicos. Para los faros delanteros no hay cambios de ningún tipo: las mismas formas y las mismas parábolas simples que lleva la berlina, una solución técnica que limita un poco la visibilidad con las luces de carretera.

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A partir de ahí, el Laureate, el acabado más alto, aporta ordenador de viaje, iluminación para los asientos delanteros y algunos elementos menores más.
Para completar la dotación hay que recurrir a las opciones, que incluyen los airbags delanteros laterales, el aire acondicionado, la radio con CD, etc.
Lo interesante es que, según los datos de Dacia, la mayoría de los clientes opta por el Laureate. El más básico Ambience apenas se vende.

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Versión Precio
Dacia Logan Break Ambience 1.6 90 CV 10.750 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.6 90 CV 11.450 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.6 100 CV 11.950 euros.
Dacia Logan Break Ambience 1.5 dCi 11.950 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.5 dCi 12.650 euros.
Dacia Logan Break Ambience 1.6 90 CV 7 plazas 11.200 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.6 90 CV 7 plazas 11.900 euros.

Dacia Logan Break Laureate 1.6 100 CV 7 plazas

12.400 euros.
Dacia Logan Break Ambience 1.5 dCi 7 plazas 12.400 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.5 dCi 7 plazas 13.100 euros.

Aquí nadie dice eso de “el tamaño no importa”. Al contrario, el tamaño es, junto con el precio, el principal argumento de ventas del Dacia Logan Break. Construido sobre la plataforma que se utiliza para el propio Logan berlina, los Renault Clio y Modus y los Nissan Micra, el Break se beneficia de una batalla muy alargada. Hasta 23 cm más tiene este coche entre ejes, lo que da como resultado una batalla total de 2,90 metros. y una longitud de 4,45 metros. Con tanto espacio, en Dacia no se han andado por las ramas. Han dibujado un enorme habitáculo de formas cúbicas que, para qué negarlo, tiene apariencia de furgoneta un poco civilizada.

El diseño es básico, pero efectivo. Permite configurar un interior de dimensiones inusuales, con cinco o siete asientos (la tercera fila no es opcional, se ha de elegir a propósito esa versión y supone siempre un sobrepecio de 450 euros sobre las versiones de cinco asientos) y un maletero que, sin los dos asientos más retrasados, supera los 700 litros de capacidad. Como estos dos últimas banquetas son muy ligeras, sólo 16,7 kg, se pueden desmontar con suma facilidad, dejando libre toda esa enorme superficie de carga. Si se opta por llevarlas montadas, el maletero se queda en sólo 200 litros, poco, pero algo es algo.
A cambio, si se quitan las dos filas anteriores, el Logan Break se transforma en un furgón de carga: 2.350 litros de capacidad. Y por si falta sitio donde meter algo más, el coche dispone de un sinfín de compartimentos esparcidos por todo el interior. Hay hasta una repisa colgada del techo sobre la segunda fila de asientos.

Y es que, aunque en la firma dicen que, por ahora, no habrá variante comercial, es innegable que se diseñó el coche pensando en un uso de carácter profesional: el portón trasero tiene dos batientes asimétricas que se pueden configurar para abrirse con tres ángulos diferentes: 40º, 90º y 180º. Todo son facilidades para llenar el coche de mercancías… O de pasajeros, porque, con el espacio que quda para las piernas en las filas traseras, pueden ocupar este Break siete personas sin pasar apuros. La última fila tiene suficiente espacio para que dos adultos viajen con bastante comodidad, siempre que no les importe llevar las piernas un tanto flexionadas hacia arriba. Por lo demás, hay suficiente espacio para la cabeza y sobra a la altura de los hombros.

Por lo demás, el Logan Break hereda la estética interior de su hermano berlina. Es decir, una apariencia anticuada, con un diseño elemental, pero eficaz. Visualmente ya se nota que los materiales y las formas son de otro tiempo, de hace unos cuantos años. Esta impresión, claro, la corrobora el sentido del tacto, que se encuentra con texturas y calidades que, hoy por hoy, ya sólo se ven en algunos modelos coreanos y en los primeros coches que llegan de India.

Pero esto es lo que propone Dacia: bajo precio y ningún alarde. Los botones funcionan y todo está en su sitio, pero no emociona. Claro que en esta idea va implícito un acabado general un tanto pobre, algo que, en realidad, debería estar al margen de la mejor o peor calidad de los componentes.

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p> También se nota que los años pasan en los asientos, que llevan toscos y poco prácticos reglajes manuales. El volante, sin regulación de altura ni profundidad, también habla de otra época. Eso sí: como el coche es más grande, se ha reforzado la potencia de la ventilación para que calefacción y aire acondicionado lleguen hasta los pasajeros de los últimos asientos.

Para esta variante Break, en Dacia han introducido algunas modificaciones en la estética del Logan. Así, recibe un frontal nuevo, con una toma de aire más grande y novedosos faros antiniebla. En los laterales, una banda embellecedora sin pintar le da al coche un aspecto más fornido, en una línea que tiene que ver con lo que hacen muchas marcas para “disfrazar” de SUV algunos modelos.
La zaga es totalmente diferente y, además de esas formas de furgoneta, recibe unos grupos ópticos específicos. Para los faros delanteros no hay cambios de ningún tipo: las mismas formas y las mismas parábolas simples que lleva la berlina, una solución técnica que limita un poco la visibilidad con las luces de carretera.

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p> Y es que el equipamiento del coche sigue la línea abierta con la berlina: llevar lo básico. En España se venderá en dos niveles de acabado, el Ambience y el Laureate. Ambos llevan de serie, por ejemplo, el ABS con repartidor de la frenada de emergencia, airbags frontales de una etapa y llantas de chapa de 15 pulgadas. En el interior, la dotación de serie incluye reposacabezas y cinturones de tres puntos de anclaje en todas las plazas, anclajes Isofix para la fila central y la preinstalación de la radio.
A partir de ahí, el Laureate, el acabado más alto, aporta ordenador de viaje, iluminación para los asientos delanteros y algunos elementos menores más.
Para completar la dotación hay que recurrir a las opciones, que incluyen los airbags delanteros laterales, el aire acondicionado, la radio con CD, etc.
Lo interesante es que, según los datos de Dacia, la mayoría de los clientes opta por el Laureate. El más básico Ambience apenas se vende.

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Versión Precio
Dacia Logan Break Ambience 1.6 90 CV 10.750 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.6 90 CV 11.450 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.6 100 CV 11.950 euros.
Dacia Logan Break Ambience 1.5 dCi 11.950 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.5 dCi 12.650 euros.
Dacia Logan Break Ambience 1.6 90 CV 7 plazas 11.200 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.6 90 CV 7 plazas 11.900 euros.

Dacia Logan Break Laureate 1.6 100 CV 7 plazas

12.400 euros.
Dacia Logan Break Ambience 1.5 dCi 7 plazas 12.400 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.5 dCi 7 plazas 13.100 euros.

Aquí nadie dice eso de “el tamaño no importa”. Al contrario, el tamaño es, junto con el precio, el principal argumento de ventas del Dacia Logan Break. Construido sobre la plataforma que se utiliza para el propio Logan berlina, los Renault Clio y Modus y los Nissan Micra, el Break se beneficia de una batalla muy alargada. Hasta 23 cm más tiene este coche entre ejes, lo que da como resultado una batalla total de 2,90 metros. y una longitud de 4,45 metros. Con tanto espacio, en Dacia no se han andado por las ramas. Han dibujado un enorme habitáculo de formas cúbicas que, para qué negarlo, tiene apariencia de furgoneta un poco civilizada.

El diseño es básico, pero efectivo. Permite configurar un interior de dimensiones inusuales, con cinco o siete asientos (la tercera fila no es opcional, se ha de elegir a propósito esa versión y supone siempre un sobrepecio de 450 euros sobre las versiones de cinco asientos) y un maletero que, sin los dos asientos más retrasados, supera los 700 litros de capacidad. Como estos dos últimas banquetas son muy ligeras, sólo 16,7 kg, se pueden desmontar con suma facilidad, dejando libre toda esa enorme superficie de carga. Si se opta por llevarlas montadas, el maletero se queda en sólo 200 litros, poco, pero algo es algo.
A cambio, si se quitan las dos filas anteriores, el Logan Break se transforma en un furgón de carga: 2.350 litros de capacidad. Y por si falta sitio donde meter algo más, el coche dispone de un sinfín de compartimentos esparcidos por todo el interior. Hay hasta una repisa colgada del techo sobre la segunda fila de asientos.

Y es que, aunque en la firma dicen que, por ahora, no habrá variante comercial, es innegable que se diseñó el coche pensando en un uso de carácter profesional: el portón trasero tiene dos batientes asimétricas que se pueden configurar para abrirse con tres ángulos diferentes: 40º, 90º y 180º. Todo son facilidades para llenar el coche de mercancías… O de pasajeros, porque, con el espacio que quda para las piernas en las filas traseras, pueden ocupar este Break siete personas sin pasar apuros. La última fila tiene suficiente espacio para que dos adultos viajen con bastante comodidad, siempre que no les importe llevar las piernas un tanto flexionadas hacia arriba. Por lo demás, hay suficiente espacio para la cabeza y sobra a la altura de los hombros.

Por lo demás, el Logan Break hereda la estética interior de su hermano berlina. Es decir, una apariencia anticuada, con un diseño elemental, pero eficaz. Visualmente ya se nota que los materiales y las formas son de otro tiempo, de hace unos cuantos años. Esta impresión, claro, la corrobora el sentido del tacto, que se encuentra con texturas y calidades que, hoy por hoy, ya sólo se ven en algunos modelos coreanos y en los primeros coches que llegan de India.

Pero esto es lo que propone Dacia: bajo precio y ningún alarde. Los botones funcionan y todo está en su sitio, pero no emociona. Claro que en esta idea va implícito un acabado general un tanto pobre, algo que, en realidad, debería estar al margen de la mejor o peor calidad de los componentes.

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Para esta variante Break, en Dacia han introducido algunas modificaciones en la estética del Logan. Así, recibe un frontal nuevo, con una toma de aire más grande y novedosos faros antiniebla. En los laterales, una banda embellecedora sin pintar le da al coche un aspecto más fornido, en una línea que tiene que ver con lo que hacen muchas marcas para “disfrazar” de SUV algunos modelos.
La zaga es totalmente diferente y, además de esas formas de furgoneta, recibe unos grupos ópticos específicos. Para los faros delanteros no hay cambios de ningún tipo: las mismas formas y las mismas parábolas simples que lleva la berlina, una solución técnica que limita un poco la visibilidad con las luces de carretera.

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A partir de ahí, el Laureate, el acabado más alto, aporta ordenador de viaje, iluminación para los asientos delanteros y algunos elementos menores más.
Para completar la dotación hay que recurrir a las opciones, que incluyen los airbags delanteros laterales, el aire acondicionado, la radio con CD, etc.
Lo interesante es que, según los datos de Dacia, la mayoría de los clientes opta por el Laureate. El más básico Ambience apenas se vende.

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Versión Precio
Dacia Logan Break Ambience 1.6 90 CV 10.750 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.6 90 CV 11.450 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.6 100 CV 11.950 euros.
Dacia Logan Break Ambience 1.5 dCi 11.950 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.5 dCi 12.650 euros.
Dacia Logan Break Ambience 1.6 90 CV 7 plazas 11.200 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.6 90 CV 7 plazas 11.900 euros.

Dacia Logan Break Laureate 1.6 100 CV 7 plazas

12.400 euros.
Dacia Logan Break Ambience 1.5 dCi 7 plazas 12.400 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.5 dCi 7 plazas 13.100 euros.

Aquí nadie dice eso de “el tamaño no importa”. Al contrario, el tamaño es, junto con el precio, el principal argumento de ventas del Dacia Logan Break. Construido sobre la plataforma que se utiliza para el propio Logan berlina, los Renault Clio y Modus y los Nissan Micra, el Break se beneficia de una batalla muy alargada. Hasta 23 cm más tiene este coche entre ejes, lo que da como resultado una batalla total de 2,90 metros. y una longitud de 4,45 metros. Con tanto espacio, en Dacia no se han andado por las ramas. Han dibujado un enorme habitáculo de formas cúbicas que, para qué negarlo, tiene apariencia de furgoneta un poco civilizada.

El diseño es básico, pero efectivo. Permite configurar un interior de dimensiones inusuales, con cinco o siete asientos (la tercera fila no es opcional, se ha de elegir a propósito esa versión y supone siempre un sobrepecio de 450 euros sobre las versiones de cinco asientos) y un maletero que, sin los dos asientos más retrasados, supera los 700 litros de capacidad. Como estos dos últimas banquetas son muy ligeras, sólo 16,7 kg, se pueden desmontar con suma facilidad, dejando libre toda esa enorme superficie de carga. Si se opta por llevarlas montadas, el maletero se queda en sólo 200 litros, poco, pero algo es algo.
A cambio, si se quitan las dos filas anteriores, el Logan Break se transforma en un furgón de carga: 2.350 litros de capacidad. Y por si falta sitio donde meter algo más, el coche dispone de un sinfín de compartimentos esparcidos por todo el interior. Hay hasta una repisa colgada del techo sobre la segunda fila de asientos.

Y es que, aunque en la firma dicen que, por ahora, no habrá variante comercial, es innegable que se diseñó el coche pensando en un uso de carácter profesional: el portón trasero tiene dos batientes asimétricas que se pueden configurar para abrirse con tres ángulos diferentes: 40º, 90º y 180º. Todo son facilidades para llenar el coche de mercancías… O de pasajeros, porque, con el espacio que quda para las piernas en las filas traseras, pueden ocupar este Break siete personas sin pasar apuros. La última fila tiene suficiente espacio para que dos adultos viajen con bastante comodidad, siempre que no les importe llevar las piernas un tanto flexionadas hacia arriba. Por lo demás, hay suficiente espacio para la cabeza y sobra a la altura de los hombros.

Por lo demás, el Logan Break hereda la estética interior de su hermano berlina. Es decir, una apariencia anticuada, con un diseño elemental, pero eficaz. Visualmente ya se nota que los materiales y las formas son de otro tiempo, de hace unos cuantos años. Esta impresión, claro, la corrobora el sentido del tacto, que se encuentra con texturas y calidades que, hoy por hoy, ya sólo se ven en algunos modelos coreanos y en los primeros coches que llegan de India.

Pero esto es lo que propone Dacia: bajo precio y ningún alarde. Los botones funcionan y todo está en su sitio, pero no emociona. Claro que en esta idea va implícito un acabado general un tanto pobre, algo que, en realidad, debería estar al margen de la mejor o peor calidad de los componentes.

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p> También se nota que los años pasan en los asientos, que llevan toscos y poco prácticos reglajes manuales. El volante, sin regulación de altura ni profundidad, también habla de otra época. Eso sí: como el coche es más grande, se ha reforzado la potencia de la ventilación para que calefacción y aire acondicionado lleguen hasta los pasajeros de los últimos asientos.

Para esta variante Break, en Dacia han introducido algunas modificaciones en la estética del Logan. Así, recibe un frontal nuevo, con una toma de aire más grande y novedosos faros antiniebla. En los laterales, una banda embellecedora sin pintar le da al coche un aspecto más fornido, en una línea que tiene que ver con lo que hacen muchas marcas para “disfrazar” de SUV algunos modelos.
La zaga es totalmente diferente y, además de esas formas de furgoneta, recibe unos grupos ópticos específicos. Para los faros delanteros no hay cambios de ningún tipo: las mismas formas y las mismas parábolas simples que lleva la berlina, una solución técnica que limita un poco la visibilidad con las luces de carretera.

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p> Y es que el equipamiento del coche sigue la línea abierta con la berlina: llevar lo básico. En España se venderá en dos niveles de acabado, el Ambience y el Laureate. Ambos llevan de serie, por ejemplo, el ABS con repartidor de la frenada de emergencia, airbags frontales de una etapa y llantas de chapa de 15 pulgadas. En el interior, la dotación de serie incluye reposacabezas y cinturones de tres puntos de anclaje en todas las plazas, anclajes Isofix para la fila central y la preinstalación de la radio.
A partir de ahí, el Laureate, el acabado más alto, aporta ordenador de viaje, iluminación para los asientos delanteros y algunos elementos menores más.
Para completar la dotación hay que recurrir a las opciones, que incluyen los airbags delanteros laterales, el aire acondicionado, la radio con CD, etc.
Lo interesante es que, según los datos de Dacia, la mayoría de los clientes opta por el Laureate. El más básico Ambience apenas se vende.

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Versión Precio
Dacia Logan Break Ambience 1.6 90 CV 10.750 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.6 90 CV 11.450 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.6 100 CV 11.950 euros.
Dacia Logan Break Ambience 1.5 dCi 11.950 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.5 dCi 12.650 euros.
Dacia Logan Break Ambience 1.6 90 CV 7 plazas 11.200 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.6 90 CV 7 plazas 11.900 euros.

Dacia Logan Break Laureate 1.6 100 CV 7 plazas

12.400 euros.
Dacia Logan Break Ambience 1.5 dCi 7 plazas 12.400 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.5 dCi 7 plazas 13.100 euros.

Aquí nadie dice eso de “el tamaño no importa”. Al contrario, el tamaño es, junto con el precio, el principal argumento de ventas del Dacia Logan Break. Construido sobre la plataforma que se utiliza para el propio Logan berlina, los Renault Clio y Modus y los Nissan Micra, el Break se beneficia de una batalla muy alargada. Hasta 23 cm más tiene este coche entre ejes, lo que da como resultado una batalla total de 2,90 metros. y una longitud de 4,45 metros. Con tanto espacio, en Dacia no se han andado por las ramas. Han dibujado un enorme habitáculo de formas cúbicas que, para qué negarlo, tiene apariencia de furgoneta un poco civilizada.

El diseño es básico, pero efectivo. Permite configurar un interior de dimensiones inusuales, con cinco o siete asientos (la tercera fila no es opcional, se ha de elegir a propósito esa versión y supone siempre un sobrepecio de 450 euros sobre las versiones de cinco asientos) y un maletero que, sin los dos asientos más retrasados, supera los 700 litros de capacidad. Como estos dos últimas banquetas son muy ligeras, sólo 16,7 kg, se pueden desmontar con suma facilidad, dejando libre toda esa enorme superficie de carga. Si se opta por llevarlas montadas, el maletero se queda en sólo 200 litros, poco, pero algo es algo.
A cambio, si se quitan las dos filas anteriores, el Logan Break se transforma en un furgón de carga: 2.350 litros de capacidad. Y por si falta sitio donde meter algo más, el coche dispone de un sinfín de compartimentos esparcidos por todo el interior. Hay hasta una repisa colgada del techo sobre la segunda fila de asientos.

Y es que, aunque en la firma dicen que, por ahora, no habrá variante comercial, es innegable que se diseñó el coche pensando en un uso de carácter profesional: el portón trasero tiene dos batientes asimétricas que se pueden configurar para abrirse con tres ángulos diferentes: 40º, 90º y 180º. Todo son facilidades para llenar el coche de mercancías… O de pasajeros, porque, con el espacio que quda para las piernas en las filas traseras, pueden ocupar este Break siete personas sin pasar apuros. La última fila tiene suficiente espacio para que dos adultos viajen con bastante comodidad, siempre que no les importe llevar las piernas un tanto flexionadas hacia arriba. Por lo demás, hay suficiente espacio para la cabeza y sobra a la altura de los hombros.

Por lo demás, el Logan Break hereda la estética interior de su hermano berlina. Es decir, una apariencia anticuada, con un diseño elemental, pero eficaz. Visualmente ya se nota que los materiales y las formas son de otro tiempo, de hace unos cuantos años. Esta impresión, claro, la corrobora el sentido del tacto, que se encuentra con texturas y calidades que, hoy por hoy, ya sólo se ven en algunos modelos coreanos y en los primeros coches que llegan de India.

Pero esto es lo que propone Dacia: bajo precio y ningún alarde. Los botones funcionan y todo está en su sitio, pero no emociona. Claro que en esta idea va implícito un acabado general un tanto pobre, algo que, en realidad, debería estar al margen de la mejor o peor calidad de los componentes.

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p> También se nota que los años pasan en los asientos, que llevan toscos y poco prácticos reglajes manuales. El volante, sin regulación de altura ni profundidad, también habla de otra época. Eso sí: como el coche es más grande, se ha reforzado la potencia de la ventilación para que calefacción y aire acondicionado lleguen hasta los pasajeros de los últimos asientos.

Para esta variante Break, en Dacia han introducido algunas modificaciones en la estética del Logan. Así, recibe un frontal nuevo, con una toma de aire más grande y novedosos faros antiniebla. En los laterales, una banda embellecedora sin pintar le da al coche un aspecto más fornido, en una línea que tiene que ver con lo que hacen muchas marcas para “disfrazar” de SUV algunos modelos.
La zaga es totalmente diferente y, además de esas formas de furgoneta, recibe unos grupos ópticos específicos. Para los faros delanteros no hay cambios de ningún tipo: las mismas formas y las mismas parábolas simples que lleva la berlina, una solución técnica que limita un poco la visibilidad con las luces de carretera.

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p> Y es que el equipamiento del coche sigue la línea abierta con la berlina: llevar lo básico. En España se venderá en dos niveles de acabado, el Ambience y el Laureate. Ambos llevan de serie, por ejemplo, el ABS con repartidor de la frenada de emergencia, airbags frontales de una etapa y llantas de chapa de 15 pulgadas. En el interior, la dotación de serie incluye reposacabezas y cinturones de tres puntos de anclaje en todas las plazas, anclajes Isofix para la fila central y la preinstalación de la radio.
A partir de ahí, el Laureate, el acabado más alto, aporta ordenador de viaje, iluminación para los asientos delanteros y algunos elementos menores más.
Para completar la dotación hay que recurrir a las opciones, que incluyen los airbags delanteros laterales, el aire acondicionado, la radio con CD, etc.
Lo interesante es que, según los datos de Dacia, la mayoría de los clientes opta por el Laureate. El más básico Ambience apenas se vende.

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Versión Precio
Dacia Logan Break Ambience 1.6 90 CV 10.750 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.6 90 CV 11.450 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.6 100 CV 11.950 euros.
Dacia Logan Break Ambience 1.5 dCi 11.950 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.5 dCi 12.650 euros.
Dacia Logan Break Ambience 1.6 90 CV 7 plazas 11.200 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.6 90 CV 7 plazas 11.900 euros.

Dacia Logan Break Laureate 1.6 100 CV 7 plazas

12.400 euros.
Dacia Logan Break Ambience 1.5 dCi 7 plazas 12.400 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.5 dCi 7 plazas 13.100 euros.

Aquí nadie dice eso de “el tamaño no importa”. Al contrario, el tamaño es, junto con el precio, el principal argumento de ventas del Dacia Logan Break. Construido sobre la plataforma que se utiliza para el propio Logan berlina, los Renault Clio y Modus y los Nissan Micra, el Break se beneficia de una batalla muy alargada. Hasta 23 cm más tiene este coche entre ejes, lo que da como resultado una batalla total de 2,90 metros. y una longitud de 4,45 metros. Con tanto espacio, en Dacia no se han andado por las ramas. Han dibujado un enorme habitáculo de formas cúbicas que, para qué negarlo, tiene apariencia de furgoneta un poco civilizada.

El diseño es básico, pero efectivo. Permite configurar un interior de dimensiones inusuales, con cinco o siete asientos (la tercera fila no es opcional, se ha de elegir a propósito esa versión y supone siempre un sobrepecio de 450 euros sobre las versiones de cinco asientos) y un maletero que, sin los dos asientos más retrasados, supera los 700 litros de capacidad. Como estos dos últimas banquetas son muy ligeras, sólo 16,7 kg, se pueden desmontar con suma facilidad, dejando libre toda esa enorme superficie de carga. Si se opta por llevarlas montadas, el maletero se queda en sólo 200 litros, poco, pero algo es algo.
A cambio, si se quitan las dos filas anteriores, el Logan Break se transforma en un furgón de carga: 2.350 litros de capacidad. Y por si falta sitio donde meter algo más, el coche dispone de un sinfín de compartimentos esparcidos por todo el interior. Hay hasta una repisa colgada del techo sobre la segunda fila de asientos.

Y es que, aunque en la firma dicen que, por ahora, no habrá variante comercial, es innegable que se diseñó el coche pensando en un uso de carácter profesional: el portón trasero tiene dos batientes asimétricas que se pueden configurar para abrirse con tres ángulos diferentes: 40º, 90º y 180º. Todo son facilidades para llenar el coche de mercancías… O de pasajeros, porque, con el espacio que quda para las piernas en las filas traseras, pueden ocupar este Break siete personas sin pasar apuros. La última fila tiene suficiente espacio para que dos adultos viajen con bastante comodidad, siempre que no les importe llevar las piernas un tanto flexionadas hacia arriba. Por lo demás, hay suficiente espacio para la cabeza y sobra a la altura de los hombros.

Por lo demás, el Logan Break hereda la estética interior de su hermano berlina. Es decir, una apariencia anticuada, con un diseño elemental, pero eficaz. Visualmente ya se nota que los materiales y las formas son de otro tiempo, de hace unos cuantos años. Esta impresión, claro, la corrobora el sentido del tacto, que se encuentra con texturas y calidades que, hoy por hoy, ya sólo se ven en algunos modelos coreanos y en los primeros coches que llegan de India.

Pero esto es lo que propone Dacia: bajo precio y ningún alarde. Los botones funcionan y todo está en su sitio, pero no emociona. Claro que en esta idea va implícito un acabado general un tanto pobre, algo que, en realidad, debería estar al margen de la mejor o peor calidad de los componentes.

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p> También se nota que los años pasan en los asientos, que llevan toscos y poco prácticos reglajes manuales. El volante, sin regulación de altura ni profundidad, también habla de otra época. Eso sí: como el coche es más grande, se ha reforzado la potencia de la ventilación para que calefacción y aire acondicionado lleguen hasta los pasajeros de los últimos asientos.

Para esta variante Break, en Dacia han introducido algunas modificaciones en la estética del Logan. Así, recibe un frontal nuevo, con una toma de aire más grande y novedosos faros antiniebla. En los laterales, una banda embellecedora sin pintar le da al coche un aspecto más fornido, en una línea que tiene que ver con lo que hacen muchas marcas para “disfrazar” de SUV algunos modelos.
La zaga es totalmente diferente y, además de esas formas de furgoneta, recibe unos grupos ópticos específicos. Para los faros delanteros no hay cambios de ningún tipo: las mismas formas y las mismas parábolas simples que lleva la berlina, una solución técnica que limita un poco la visibilidad con las luces de carretera.

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p> Y es que el equipamiento del coche sigue la línea abierta con la berlina: llevar lo básico. En España se venderá en dos niveles de acabado, el Ambience y el Laureate. Ambos llevan de serie, por ejemplo, el ABS con repartidor de la frenada de emergencia, airbags frontales de una etapa y llantas de chapa de 15 pulgadas. En el interior, la dotación de serie incluye reposacabezas y cinturones de tres puntos de anclaje en todas las plazas, anclajes Isofix para la fila central y la preinstalación de la radio.
A partir de ahí, el Laureate, el acabado más alto, aporta ordenador de viaje, iluminación para los asientos delanteros y algunos elementos menores más.
Para completar la dotación hay que recurrir a las opciones, que incluyen los airbags delanteros laterales, el aire acondicionado, la radio con CD, etc.
Lo interesante es que, según los datos de Dacia, la mayoría de los clientes opta por el Laureate. El más básico Ambience apenas se vende.

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Versión Precio
Dacia Logan Break Ambience 1.6 90 CV 10.750 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.6 90 CV 11.450 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.6 100 CV 11.950 euros.
Dacia Logan Break Ambience 1.5 dCi 11.950 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.5 dCi 12.650 euros.
Dacia Logan Break Ambience 1.6 90 CV 7 plazas 11.200 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.6 90 CV 7 plazas 11.900 euros.

Dacia Logan Break Laureate 1.6 100 CV 7 plazas

12.400 euros.
Dacia Logan Break Ambience 1.5 dCi 7 plazas 12.400 euros.
Dacia Logan Break Laureate 1.5 dCi 7 plazas 13.100 euros.

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