La crisis obstaculiza la mejora de la competitividad en la industria lusa

La industria de Portugal continúa enfrascada en la lucha por mejorar su competitividad, todavía dominada por sectores de corte tradicional como el textil, el calzado o el corcho, aunque algunas excepciones indican ya el camino a seguir.
Autopista -
La crisis obstaculiza la mejora de la competitividad en la industria lusa

La profunda crisis que atraviesa el país, agobiado por los mercados y sin previsión de regresar al crecimiento antes de 2013, supone un obstáculo más a este proceso de conversión que en su desarrollo ya se ha llevado por delante a centenares de empresas.

Sólo en los últimos diez años el peso del sector industrial en el PIB luso ha pasado de superar el 30 % a rondar el 20 % en la actualidad.

En consecuencia, Portugal se ha convertido en un país 'de servicios', sector que representa más del 75 % de su economía.

Según las estadísticas comunitarias, Portugal se sitúa en la cola de los países miembros de la UE en cuanto a productividad, sólo por delante de Estonia, Lituania, Rumanía, Letonia y Bulgaria.

La estructura de la industria portuguesa, basada en las pymes y en la que el del textil y el calzado es uno de los principales sectores -sólo por detrás del alimentario-, justifica en parte los problemas competitivos del país, según un informe divulgado por la patronal lusa a finales de 2010.

'La industria incorpora debilidades relevantes dado el peso de sectores tradicionales, con niveles bajos de intensidad tecnológica y de personal cualificado', apunta el estudio.

También subraya que los avances del país no se han traducido 'en una reestructuración efectiva para dar un mayor peso a los sectores intensivos en tecnología o I+D' y que todavía 'continúa basándose excesivamente en factores tradicionales de competitividad', como los bajos salarios.

En contraste, durante los últimos años han surgido iniciativas empresariales altamente internacionalizadas y especializadas en productos de gran calidad, incluso en estos sectores tradicionales, como firmas de zapatos (con marcas como Fly London, Luís Onofre o Eject) o empresas dedicadas al corcho, producto en el que Portugal aglutina el 53 % de la producción mundial.

Otro ejemplo es Volkswagen Autoeuropa, la mayor fábrica de todo el país y convertida desde su apertura, en 1995, en un pilar para la economía lusa, con una facturación en 2011 superior a los 1.600 millones de euros, equivalente al 1 % del PIB portugués.

Según explicó esta semana en un encuentro con la prensa extranjera el director general de Autoeuropa, António de Melo Pires, el suyo es un caso de 'alta productividad' debido a la inversión en tecnología, pero también a las negociaciones mantenidas con los trabajadores, que aceptaron flexibilizar sus horarios a cambio de conservar sus puestos de trabajo.

Con 3.450 trabajadores directos -el 0,06 % de la población activa lusa-, la fábrica producirá este año unos 130.000 vehículos, de los cuáles el 98,9 % se dirigirá a otros países.

Sólo las ventas al extranjero de esta planta -encargada en exclusiva de la producción de los modelos Sharan, Scirocco, Eos y Seat Alhambra- equivalen al 4 % de las exportaciones portuguesas, aunque llegaron a representar hasta el 12 % a finales de la década de 1990.

Para competir con el este de Europa, donde Volkswagen tiene varias fábricas, De Melo Pires subraya la importancia tanto para Portugal como para España de cambiar su línea ferroviaria a ancho europeo y reforzar su competitividad.

'El cambio de vía en España supone hoy a Autoeuropa seis horas de retraso e incrementa los costes de transporte un 15 %', aseguró el director de la planta.

Reforzar la competitividad del país es uno de los objetivos del Gobierno conservador luso, aunque la decisión de ampliar su política de recortes para cumplir con sus compromisos de reducción del déficit -adquiridos con la UE y el FMI a cambio del rescate financiero- son vistos por algunos analistas como contraproducentes.

Una de sus últimas medidas es incrementar en media hora la jornada laboral en el sector privado, lo que para algunos puede ayudar a aumentar la producción, pero guarda poca relación con la productividad.

De Melo Peris señaló que en Portugal se necesita empleo, aunque puntualizó que no se puede 'apostar por especializarnos en mano de obra intensiva y de baja calidad. En el pasado se vio que es un modelo que no funciona'.

AUTOPISTA TV
Te recomendamos

SYM se ha consolidado como una de las referencias en el mundo del scooter en nuestro ...

No hay mejor manera de conocer un producto que poder probarlo a fondo. Bridgestone y ...

El retrato más personal que encontrarás de mítico piloto Ayrton Senna, con hasta 25 h...

SEAT, Autopista y el Máster en Styling y Diseño de la Universidad Politécnica de Vale...

Range Rover sorprendió a todos con la llegada de su último SUV. El Range Rover Velar ...

Hablar del MINI Countryman Híbrido Enchufable es hablar de un SUV camaleónico, que aú...