Controles de droga en carretera

Pese a que el consumo de estupefacientes ya estaba tipificado como delito en el actual Código de Circulación, la entrada en vigor del nuevo carné por puntos evidencia un “traje de luces” que, a juzgar por su diseño, parece que aún no está terminado de cortar. Para terminar de complicar las cosas, el consumo de drogas crece exponencialmente en el entorno de los futuros conductores. El próximo 1 de julio, ¿podremos seguir conduciendo bajo los efectos de un antigripal o seremos considerados “delincuentes”?
-
Controles de droga en carretera
Controles de droga en carretera

Volvamos de nuevo al RACC. Para Francesc Bonet, su director médico, los signos más graves de alarma han aparecido reseñados, hace escasos días, en casi todos los medios de comunicación: se trata de los controles antidroga que la policía desplegó alrededor de los colegios, una evidencia que revela la preocupante bajada de edad en su consumo. “Y hay que tener en cuenta –señala- que estos chavales luego cogen un ciclomotor”.

“No sólo cada vez se consumen drogas en una franja de edad más joven, también se mezclan distintos tipos de droga”, aporta esta vez Tomás Santa Cecilia, director de Seguridad del RACE y psicólogo.

Y es que, según sus datos, sólo en la Comunidad de Madrid, un 6,3 por ciento de los jóvenes de entre 11 y 18 años consumió alguna vez algún tipo de estupefaciente y un 4 por ciento de éstos lo hizo durante el último año. ¿El “top five”? Cocaína, anfetamina, alucinógenos, cannabis y alcohol. Lejos del tópico, llama la atención, por otra parte, la distinción por sexos de dicha estadística. En actitudes ‘politoxicómanas’, las mujeres resultaron ser más emprendedoras que los varones, ofreciendo unos resultados de consumo del 6,7 por ciento frente al 5,9 por ciento en el caso de los hombres.

“Y, si extrapolamos a la conducción los efectos devenidos del consumo de estupefacientes –continúa Santa Cecilia-, vemos que el insomnio y la fatiga -entre sus consecuencias- multiplica el tiempo de falta de reacción por dos. La irritabilidad provoca agresividad al volante. La dificultad de concentración, mala estimación de la velocidad y las distancias”. Y así, hasta decir basta.

“No es que desde el RACE estemos totalmente a favor del nuevo carné por puntos –remata nuestro interlocutor-, es que creemos que llegamos tarde”.

La faena que hay que lidiar queda clara. Pero, cuando suene la música a estoque y muleta, ¿será realmente efectiva la implantación de un ‘drogotest’ –aún por homologar- como paliativo de un problema que no hace sino crecer exponencialmente? Para Mario Arnaldo, en el negocio de las concesiones de estos ‘drogómetros’, cabe tener en cuenta que “hay millones en juego”.

Terra Autopista quiso consultar con fuentes de la Guardia Civil de Tráfico y, pese a que como buen cuerpo militar no se permiten el lujo de opinar, sí que pudimos constatar que, a título personal, los agentes de carretera no parecen muy convencidos de los distintos métodos que se barajan desde los despachos ministeriales para la detección del consumo de drogas entre la población conductora.

Y es que, a escasos seis meses de la puesta en marcha del nuevo carné, aún quedan muchas preguntas en el aire. ¿Los controles debería hacerlos un agente o un facultativo? ¿Resulta práctico inmovilizar a un conductor durante el tiempo que dure dicho control? Desde el RACC, Francesc Bonet vuelve a aportar un poco de luz en una cuestión poco clara: “Realizar un control en carretera provoca más una sensación recaudatoria que otra cosa. Quizá sería más efectivo que se realizase a la salida de un lugar de ocio”.

Para la directora del Instituto Nacional de Toxicología (INT), Josefa Gómez, la dificultad reside en establecer una legislación que marque los límites considerados “peligrosos” y, también en fijar un baremo que dicte qué tipo de sustancias se consideran nocivas para la conducción. “A la hora de demarcar su peligrosidad, pueden darse problemas de interferencia como ocurre con ciertos psicofármacos que, en función de sus pautas de consumo, pueden considerarse más o menos perniciosos para conducir”. Así, Gómez recuerda que los primeros “alcoholímetros” dieron muchos falsos positivos, algo que -apuntamos- podría volver a ocurrir en el caso de los “drogotest”.

Según los datos del INT, las pruebas forenses solicitadas para 1.349 fallecidos en el año 2004 detectaron una ligera disminución –apenas un cuatro por ciento- de cantidad de alcohol en sangre y, sin embargo, una subida del cinco por ciento de la droga más consumida en nuestro país: la cocaína. También, se registró un leve aumento de anfetamina y derivados –lo que actualmente se entiende por éxtasis- y, en menor medida, casi aisladamente, de metadona y de benzodiazepinas.

Y es que, aunque, una vez llegado al Instituto Nacional de Toxicología el cuerpo del conductor fallecido, siempre se le hace un análisis exhaustivo de alcohol y drogas, no siempre el juez reclama que se realice una autopsia tras un accidente.

En cuanto a la realización de los controles de drogas, Gómez opina que siempre resultaría mejor que los realizase un médico o un ATS, “aunque, si los agentes están debidamente cualificados y el test correctamente homologado, tampoco sería un problema” -concluye.

Lo que de momento parece cierto es que, a medio año del inicio de la nueva temporada, aún quedan muchos kilómetros por recorrer.

En la siguiente página, te proponemos que conozcas cómo son algunos de estos “detectores” y cómo funcionan ya en algunas capitales.

Te recomendamos

El retrato más personal que encontrarás de mítico piloto Ayrton Senna, con hasta 25 h...

SEAT, Autopista y el Máster en Styling y Diseño de la Universidad Politécnica de Vale...

Range Rover sorprendió a todos con la llegada de su último SUV. El Range Rover Velar ...

Hablar del MINI Countryman Híbrido Enchufable es hablar de un SUV camaleónico, que aú...

Uno de los motivos principales a la hora de comprar un coche de segunda mano es el pr...

Casi todo cuanto imaginas se puede comprar con dinero, menos tu tiempo, pero MINI te ...