Volkswagen Phaeton

Más que un nuevo modelo es una nueva estrategia. Llega envuelta en madera y cuero, con motores sofisticados, tracción integral, suspensión neumática y sistema de climatización independiente para sus cuatro ocupantes.
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Volkswagen Phaeton
Volkswagen Phaeton

Pero en el Phaeton no todo es lujo. También hay sitio para la tecnología vanguardista. Así, destacan las suspensiones neumáticas, que permiten un control determinado de la altura de la carrocería, con variaciones de más 25 y menos 15 milímetros (ésta última se activa automáticamente a partir de 160 km/h); o los amortiguadores bitubo de gas, con cuatro niveles de dureza (básico, confort,sport y sport 2) que el conductor puede preseleccionar desde la ruedecilla de la consola central, pero, sobre todo, con su sistema autoadaptativo, más o menos enérgico en función de la información recibida por los cuatro sensores de aceleración de las ruedas y los tres de la carrocería (para adaptarse al estilo de conducción y al tipo de piso), independientemente del grado de dureza preseleccionado. Se supone que el grado de confort debe ser óptimo, pero eso lo comprobaremos en condiciones de uso normales.

Lo que si hemos podido apreciar es la indudable ventaja de la tracción integral asociada al control de estabilidad sobre piso helado, especialmente en un coche de tan elevado peso como el Phaeton: 2.300 kilos el W12 y 1.920 el V6, pese a que las aletas delanteras son de material sintético, y las puertas, capós y brazos de suspensión están hechos en aluminio. Si bien el conjunto de sus características no ha sido comunicado, hemos podido tirar del hilo y confirmar algunos datos esenciales. Así, algunos sub-elementos de la plataforma se compartirán con el futuro Audi A8, como la suspensión delantera de cuatro brazos y una nueva suspensión trasera. La dirección hidráulica es convencional y los frenos son de discos autoventilados, de 337 milímetros de diámetro los delanteros, en tanto que los neumáticos son de 225 milímetros de sección con perfil 45, montados sobre llantas de hasta 18 pulgadas de diámetro.

El Volkswagen Phaeton inicia su producción la segunda semana de enero con los motores de gasolina V6 3.2 (241 CV) y W12 6.0 (420 CV). Dos meses después vendrá el Diesel W10 5.0 (313 CV) con cambio seis velocidades y, más tarde, el W8 de gasolina y un Diesel V6 2.5 de unos 180 CV, que junto con el V6 de gasolina cubrirá en torno al 60 por ciento de la demanda. Sin embargo, el Phaeton ya es un automóvil histórico como primer Volkswagen de producción tocado con la nobleza de un motor 12 cilindros. Precisamente por ello han elegido un nombre tan particular, que en tiempos definía genéricamente un tipo de coche de caballos o de carrocería descapotable. Y si en griego significa resplandeciente, en la mitología helena corresponde nada menos que al hijo del Sol y de Climene, a quien Júpiter fulminó con un rayo después de cometer algunas fechorías, fechorías que en en el caso de Volkswagen sólo esperan que afecten a Mercedes, BMW o Jaguar.

Pero en el Phaeton no todo es lujo. También hay sitio para la tecnología vanguardista. Así, destacan las suspensiones neumáticas, que permiten un control determinado de la altura de la carrocería, con variaciones de más 25 y menos 15 milímetros (ésta última se activa automáticamente a partir de 160 km/h); o los amortiguadores bitubo de gas, con cuatro niveles de dureza (básico, confort,sport y sport 2) que el conductor puede preseleccionar desde la ruedecilla de la consola central, pero, sobre todo, con su sistema autoadaptativo, más o menos enérgico en función de la información recibida por los cuatro sensores de aceleración de las ruedas y los tres de la carrocería (para adaptarse al estilo de conducción y al tipo de piso), independientemente del grado de dureza preseleccionado. Se supone que el grado de confort debe ser óptimo, pero eso lo comprobaremos en condiciones de uso normales.

Lo que si hemos podido apreciar es la indudable ventaja de la tracción integral asociada al control de estabilidad sobre piso helado, especialmente en un coche de tan elevado peso como el Phaeton: 2.300 kilos el W12 y 1.920 el V6, pese a que las aletas delanteras son de material sintético, y las puertas, capós y brazos de suspensión están hechos en aluminio. Si bien el conjunto de sus características no ha sido comunicado, hemos podido tirar del hilo y confirmar algunos datos esenciales. Así, algunos sub-elementos de la plataforma se compartirán con el futuro Audi A8, como la suspensión delantera de cuatro brazos y una nueva suspensión trasera. La dirección hidráulica es convencional y los frenos son de discos autoventilados, de 337 milímetros de diámetro los delanteros, en tanto que los neumáticos son de 225 milímetros de sección con perfil 45, montados sobre llantas de hasta 18 pulgadas de diámetro.

El Volkswagen Phaeton inicia su producción la segunda semana de enero con los motores de gasolina V6 3.2 (241 CV) y W12 6.0 (420 CV). Dos meses después vendrá el Diesel W10 5.0 (313 CV) con cambio seis velocidades y, más tarde, el W8 de gasolina y un Diesel V6 2.5 de unos 180 CV, que junto con el V6 de gasolina cubrirá en torno al 60 por ciento de la demanda. Sin embargo, el Phaeton ya es un automóvil histórico como primer Volkswagen de producción tocado con la nobleza de un motor 12 cilindros. Precisamente por ello han elegido un nombre tan particular, que en tiempos definía genéricamente un tipo de coche de caballos o de carrocería descapotable. Y si en griego significa resplandeciente, en la mitología helena corresponde nada menos que al hijo del Sol y de Climene, a quien Júpiter fulminó con un rayo después de cometer algunas fechorías, fechorías que en en el caso de Volkswagen sólo esperan que afecten a Mercedes, BMW o Jaguar.

Pero en el Phaeton no todo es lujo. También hay sitio para la tecnología vanguardista. Así, destacan las suspensiones neumáticas, que permiten un control determinado de la altura de la carrocería, con variaciones de más 25 y menos 15 milímetros (ésta última se activa automáticamente a partir de 160 km/h); o los amortiguadores bitubo de gas, con cuatro niveles de dureza (básico, confort,sport y sport 2) que el conductor puede preseleccionar desde la ruedecilla de la consola central, pero, sobre todo, con su sistema autoadaptativo, más o menos enérgico en función de la información recibida por los cuatro sensores de aceleración de las ruedas y los tres de la carrocería (para adaptarse al estilo de conducción y al tipo de piso), independientemente del grado de dureza preseleccionado. Se supone que el grado de confort debe ser óptimo, pero eso lo comprobaremos en condiciones de uso normales.

Lo que si hemos podido apreciar es la indudable ventaja de la tracción integral asociada al control de estabilidad sobre piso helado, especialmente en un coche de tan elevado peso como el Phaeton: 2.300 kilos el W12 y 1.920 el V6, pese a que las aletas delanteras son de material sintético, y las puertas, capós y brazos de suspensión están hechos en aluminio. Si bien el conjunto de sus características no ha sido comunicado, hemos podido tirar del hilo y confirmar algunos datos esenciales. Así, algunos sub-elementos de la plataforma se compartirán con el futuro Audi A8, como la suspensión delantera de cuatro brazos y una nueva suspensión trasera. La dirección hidráulica es convencional y los frenos son de discos autoventilados, de 337 milímetros de diámetro los delanteros, en tanto que los neumáticos son de 225 milímetros de sección con perfil 45, montados sobre llantas de hasta 18 pulgadas de diámetro.

El Volkswagen Phaeton inicia su producción la segunda semana de enero con los motores de gasolina V6 3.2 (241 CV) y W12 6.0 (420 CV). Dos meses después vendrá el Diesel W10 5.0 (313 CV) con cambio seis velocidades y, más tarde, el W8 de gasolina y un Diesel V6 2.5 de unos 180 CV, que junto con el V6 de gasolina cubrirá en torno al 60 por ciento de la demanda. Sin embargo, el Phaeton ya es un automóvil histórico como primer Volkswagen de producción tocado con la nobleza de un motor 12 cilindros. Precisamente por ello han elegido un nombre tan particular, que en tiempos definía genéricamente un tipo de coche de caballos o de carrocería descapotable. Y si en griego significa resplandeciente, en la mitología helena corresponde nada menos que al hijo del Sol y de Climene, a quien Júpiter fulminó con un rayo después de cometer algunas fechorías, fechorías que en en el caso de Volkswagen sólo esperan que afecten a Mercedes, BMW o Jaguar.

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