Volkswagen Phaeton

Más que un nuevo modelo es una nueva estrategia. Llega envuelta en madera y cuero, con motores sofisticados, tracción integral, suspensión neumática y sistema de climatización independiente para sus cuatro ocupantes.
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Volkswagen Phaeton
Volkswagen Phaeton

Las unidades de la presentación responden a la configuración de cuatro plazas para que los pasajeros de atrás puedan comprobar mejor el funcionamiento del sistema de climatización independiente. Cada cual puede elegir una temperatura determinada, con diferencias de hasta cuatro grados entre unas plazas y otras, gracias a unos mandos dispuestos al alcance del conductor o de los pasajeros de atrás. Éstos disponen de un módulo sobre el túnel de transmisión para seleccionar la temperatura. Es demasiado voluminoso y nos dicen que para el modelo de producción se empleará otro, reducido a la mitad de tamaño. Por lo demás, todo responde ya a la configuración definitiva, en la que se ha buscado una climatización muy eficiente, capaz de impedir que los cristales se empañen sin que el sistema resulte rumoroso ni desecando en exceso el ambiente. Tiene detalles curiosos; por ejemplo, las inserciones en madera que van a lo largo del salpicadero son retráctiles, de manera que, cuando se solicita la máxima capacidad de climatización, se levantan automáticamente y permiten un mayor flujo de aire. En posición normal se superponen a las citadas salidas de aire, de manera que no se ve ninguna rejilla, sino sólo madera; en tal caso el aire de la climatización sale por el guarnecido que cubre la parte superior del salpicadero.

El control de los elementos de confort y de la suspensión se realiza mediante la rueda que hay en medio del teclado de la consola central y se visualiza en la pantalla, que también hace las veces de monitor de TV. De izquierda a derecha dichas teclas permiten seleccionar el climatizador, el teléfono, controlar las presiones de los neumáticos, tiempo de encendido automático de luces en aparcamiento, puesta en hora del reloj, el sistema de navegación, las informaciones de tráfico, el sistema de audio y TV, el ordenador de a bordo, la llamada de emergencia o también apagar la luz de dicha pantalla. Inmediatamente debajo hay otros dos teclados para el equipo de sonido. Por último, en la base, detrás de la palanca del cambio, estan las teclas para seleccionar la calefacción de los asientos, el grado de dureza de la amortiguación y el nivel de altura de la carrocería.

Hay otras funciones que se controlan desde el volante. En el lado izquierdo del airbag está el control de velocidad de crucero; en el lado derecho, el volumen del equipo de sonido (el micro va en el plafón del techo), una tecla para activar el teléfono, otra para hablar y una ruedecilla para seleccionar el equipo de audio o el sistema de navegación, que va, junto con el CD, en la guantera.

La realización del nuevo modelo es un cúmulo de detalles de calidad. El acabado del interior recuerda al habitual de Porsche por los materiales, las costuras de la piel o el cuidado de todos los remates. Del habitáculo puede decirse que es fastuoso, por el espacio disponible y el diseño. Grandes butacones en piel e inserciones de madera en puertas y salpicadero llaman la atención, pero el más mínimo particular es también digno de elogio. El puesto de conducción ofrece todos los reglajes necesarios, mientras que los pasajeros de atrás cuentan con dos asientos, dotados de masaje lumbar, cuya posición se regula independientemente: estándar o relax. Incluso el ocupante del lado derecho puede desplazar a su antojo el asiento del pasajero delantero y así tener más espacio para sus piernas. Pero es más, si su propio asiento va en posición relax o adelantada para una postura más recostada, al abrir la puerta la banqueta recupera su posición normal, facilitando la salida del coche.

Las unidades de la presentación responden a la configuración de cuatro plazas para que los pasajeros de atrás puedan comprobar mejor el funcionamiento del sistema de climatización independiente. Cada cual puede elegir una temperatura determinada, con diferencias de hasta cuatro grados entre unas plazas y otras, gracias a unos mandos dispuestos al alcance del conductor o de los pasajeros de atrás. Éstos disponen de un módulo sobre el túnel de transmisión para seleccionar la temperatura. Es demasiado voluminoso y nos dicen que para el modelo de producción se empleará otro, reducido a la mitad de tamaño. Por lo demás, todo responde ya a la configuración definitiva, en la que se ha buscado una climatización muy eficiente, capaz de impedir que los cristales se empañen sin que el sistema resulte rumoroso ni desecando en exceso el ambiente. Tiene detalles curiosos; por ejemplo, las inserciones en madera que van a lo largo del salpicadero son retráctiles, de manera que, cuando se solicita la máxima capacidad de climatización, se levantan automáticamente y permiten un mayor flujo de aire. En posición normal se superponen a las citadas salidas de aire, de manera que no se ve ninguna rejilla, sino sólo madera; en tal caso el aire de la climatización sale por el guarnecido que cubre la parte superior del salpicadero.

El control de los elementos de confort y de la suspensión se realiza mediante la rueda que hay en medio del teclado de la consola central y se visualiza en la pantalla, que también hace las veces de monitor de TV. De izquierda a derecha dichas teclas permiten seleccionar el climatizador, el teléfono, controlar las presiones de los neumáticos, tiempo de encendido automático de luces en aparcamiento, puesta en hora del reloj, el sistema de navegación, las informaciones de tráfico, el sistema de audio y TV, el ordenador de a bordo, la llamada de emergencia o también apagar la luz de dicha pantalla. Inmediatamente debajo hay otros dos teclados para el equipo de sonido. Por último, en la base, detrás de la palanca del cambio, estan las teclas para seleccionar la calefacción de los asientos, el grado de dureza de la amortiguación y el nivel de altura de la carrocería.

Hay otras funciones que se controlan desde el volante. En el lado izquierdo del airbag está el control de velocidad de crucero; en el lado derecho, el volumen del equipo de sonido (el micro va en el plafón del techo), una tecla para activar el teléfono, otra para hablar y una ruedecilla para seleccionar el equipo de audio o el sistema de navegación, que va, junto con el CD, en la guantera.

La realización del nuevo modelo es un cúmulo de detalles de calidad. El acabado del interior recuerda al habitual de Porsche por los materiales, las costuras de la piel o el cuidado de todos los remates. Del habitáculo puede decirse que es fastuoso, por el espacio disponible y el diseño. Grandes butacones en piel e inserciones de madera en puertas y salpicadero llaman la atención, pero el más mínimo particular es también digno de elogio. El puesto de conducción ofrece todos los reglajes necesarios, mientras que los pasajeros de atrás cuentan con dos asientos, dotados de masaje lumbar, cuya posición se regula independientemente: estándar o relax. Incluso el ocupante del lado derecho puede desplazar a su antojo el asiento del pasajero delantero y así tener más espacio para sus piernas. Pero es más, si su propio asiento va en posición relax o adelantada para una postura más recostada, al abrir la puerta la banqueta recupera su posición normal, facilitando la salida del coche.

Las unidades de la presentación responden a la configuración de cuatro plazas para que los pasajeros de atrás puedan comprobar mejor el funcionamiento del sistema de climatización independiente. Cada cual puede elegir una temperatura determinada, con diferencias de hasta cuatro grados entre unas plazas y otras, gracias a unos mandos dispuestos al alcance del conductor o de los pasajeros de atrás. Éstos disponen de un módulo sobre el túnel de transmisión para seleccionar la temperatura. Es demasiado voluminoso y nos dicen que para el modelo de producción se empleará otro, reducido a la mitad de tamaño. Por lo demás, todo responde ya a la configuración definitiva, en la que se ha buscado una climatización muy eficiente, capaz de impedir que los cristales se empañen sin que el sistema resulte rumoroso ni desecando en exceso el ambiente. Tiene detalles curiosos; por ejemplo, las inserciones en madera que van a lo largo del salpicadero son retráctiles, de manera que, cuando se solicita la máxima capacidad de climatización, se levantan automáticamente y permiten un mayor flujo de aire. En posición normal se superponen a las citadas salidas de aire, de manera que no se ve ninguna rejilla, sino sólo madera; en tal caso el aire de la climatización sale por el guarnecido que cubre la parte superior del salpicadero.

El control de los elementos de confort y de la suspensión se realiza mediante la rueda que hay en medio del teclado de la consola central y se visualiza en la pantalla, que también hace las veces de monitor de TV. De izquierda a derecha dichas teclas permiten seleccionar el climatizador, el teléfono, controlar las presiones de los neumáticos, tiempo de encendido automático de luces en aparcamiento, puesta en hora del reloj, el sistema de navegación, las informaciones de tráfico, el sistema de audio y TV, el ordenador de a bordo, la llamada de emergencia o también apagar la luz de dicha pantalla. Inmediatamente debajo hay otros dos teclados para el equipo de sonido. Por último, en la base, detrás de la palanca del cambio, estan las teclas para seleccionar la calefacción de los asientos, el grado de dureza de la amortiguación y el nivel de altura de la carrocería.

Hay otras funciones que se controlan desde el volante. En el lado izquierdo del airbag está el control de velocidad de crucero; en el lado derecho, el volumen del equipo de sonido (el micro va en el plafón del techo), una tecla para activar el teléfono, otra para hablar y una ruedecilla para seleccionar el equipo de audio o el sistema de navegación, que va, junto con el CD, en la guantera.

La realización del nuevo modelo es un cúmulo de detalles de calidad. El acabado del interior recuerda al habitual de Porsche por los materiales, las costuras de la piel o el cuidado de todos los remates. Del habitáculo puede decirse que es fastuoso, por el espacio disponible y el diseño. Grandes butacones en piel e inserciones de madera en puertas y salpicadero llaman la atención, pero el más mínimo particular es también digno de elogio. El puesto de conducción ofrece todos los reglajes necesarios, mientras que los pasajeros de atrás cuentan con dos asientos, dotados de masaje lumbar, cuya posición se regula independientemente: estándar o relax. Incluso el ocupante del lado derecho puede desplazar a su antojo el asiento del pasajero delantero y así tener más espacio para sus piernas. Pero es más, si su propio asiento va en posición relax o adelantada para una postura más recostada, al abrir la puerta la banqueta recupera su posición normal, facilitando la salida del coche.

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