Claroscuros de la Opep

Cada vez que suben los combustibles, las compañías petroleras ponen cara de póker y dicen que es culpa de la coyuntura internacional, el mercado, la Opep.
Autopista -
Claroscuros de la Opep

Cansados de aguantar que las petroleras occidentales se llevasen el petróleo a precios irrisorios y provocasen graves tensiones entre los países productores, éstos se reunieron en Bagdad en septiembre de 1960. Cinco de ellos, Irán, Irak, Kuwait, Arabia Saudí y Venezuela, decidieron asociarse y crearon la Opep. Su objetivo era establecer un control eficaz en el flujo de petróleo hacia los países consumidores y garantizar precios justos y armonía comercial.

En 1961 se unió Qatar, en 1962 fueron Libia e Indonesia; los Emiratos Árabes Unidos se adscribirían en 1967. Más tarde, en 1969 llegó Argelia, mientras que Nigeria esperó hasta 1971. Estos son los 11 países que forman la organización en la actualidad. Ecuador fue miembro entre 1973 y 1992, mientras que Gabón participó entre 1975 y 1994.

Otros países, como México, Rusia y Noruega, se han situado tradicionalmente en la órbita de decisiones de la Opep, aunque nunca se han decidido a convertirse en socios. Estados Unidos ha estado siempre enfrentada con la Opep.

La década de los 60 fue un periodo tranquilo en el que el poder de la organización se acrecentó poco a poco. Se decidió que la sede, fijada en un principio en Ginebra (Suiza) se trasladase a la ciudad austríaca de Viena, donde sigue establecida.

Para 1970, los países de la Opep se habían quitado de encima definitivamente a las grandes petroleras internacionales. Recuperado el control sobre todos su pozos petrolíferos, los países productores empezaron a ajustar los precios a su conveniencia.

En 1973 tuvo lugar la Guerra del Yon Kippur, que enfrentó a Israel con los palestinos y sus aliados árabes. Derrotados los árabes, decretaron el embargo del petróleo que partía de Oriente Próximo hacia Estados Unidos principalmente. Las consecuencias de este embargo fueron devastadoras: el precio del crudo se disparó y las economías occidentales se hundieron en cadena.

Por primera vez se rompió la ley macroeconómica que negaba la posibilidad de un aumento simultáneo de la inflación y el desempleo. En 1973 y 1974, el índice de precios subió arrastrado por el petróleo al tiempo que caían las empresas por culpa de la carestía de los combustibles y aumentaba el desempleo. Los economistas acuñaron un término nuevo, "estagflation". Sirve para designar aquellos periodos de estancamiento económico y crecimiento continuado de la inflación. En medio de la crisis se produjo la I Reunión de Jefes de Estado, que subrayó el compromiso de la Opep con los países en desarrollo.

Occidente salió del paso y, aunque tropezó con un problema similar en 1978 y 1979, cuando triunfó la Revolución en Irán, supo encontrar medidas que paliaran en lo posible la repetición de crisis tan fuertes. Para empezar, se crearon reservas estratégicas de crudo. En España, la CORES es la entidad encargada de gestionar estos recursos y debe garantizar reservas probadas para aguantar 90 días sin suministro exterior de petróleo.

Además, los países occidentales se lanzaron a la carrera por la reducción del consumo energético. Era necesario frenar la dependencia del petróleo. Se avanzó mucho en la producción de motores eficientes, con la aparición de técnicas como la inyección de combustible, que limitan notablemente el gasto en los coches. También se invirtió gran cantidad de dinero en energías renovables y se aceleró la investigación en nuevas fuentes, como el hidrógeno como alimento para la propulsión. Actualmente, las economías desarrolladas gastan en energía la mitad de lo que gastaban en 1973 para producir lo mismo.

Más adelante, los 80 trajeron la consolidación de la Opep. Se superaron otras dos crisis importantes con precios altos y la Opep tuvo que lidiar con la guerra que enfrentó a dos de sus miembros: Irán e Irak y el inagotable conflicto árabe-israelí, además de las tensiones entre Libia y Estados Unidos.

Los años 90 arrancaron con el ataque de Irak a Kuwait, provocado en parte por la decisión del pequeño país del Golfo de extraer más petróleo y forzar una bajada de precios. Castigada por 10 años de guerra, Irak reaccionó violentamente y se apropió de los yacimientos kuwaitíes, desencandenando una serie de guerras y represalias que llevaron el precio del barril más arriba de los 40 dólares en Nueva York y Londres. Irak todavía no se ha recuperado del todo, pues su petróleo continúa embargado por la ONU como castigo a su ataque. Sólo puede vender crudo para comprar comida y medicinas.

Desde 1993 hasta 1999, los precios del barril cayeron lentamente. Ese año, la organización decidió recortar su producción y elevar las tarifas desde los 11 dólares por barril hasta los 35 que llegó a costar en octubre de 2000.

En septiembre de 2000, auspiciada por Hugo Chávez, firme impulsor de una Opep de perfil combativo, se produjo la II Reunión de Jefes de Estado. De ella, la organización salió convencida de su fortaleza, de su poder como organismo equilibrador del mercado y valuarte de los países pobres ante la arrogancia de los industrializados.

Evidentemente, desde Estados Unidos se miran con recelo estas alianzas que involucran a algunos de sus peores enemigos: Gadaffi, Hassan Hussein, el "comunista" Chávez y su amigo Fidel Castro…

Historias
LOS MEJORES VÍDEOS
Te recomendamos

El concurso de customización que BMW Motorrad y la Revista Fuel realizan durante los ...

Contar con un neumático todo tiempo como el Bridgestone Weather Control A005 te garan...

SYM se ha consolidado como una de las referencias en el mundo del scooter en nuestro ...

El retrato más personal que encontrarás de mítico piloto Ayrton Senna, con hasta 25 h...

SEAT, Autopista y el Máster en Styling y Diseño de la Universidad Politécnica de Vale...

Hablar del MINI Countryman Híbrido Enchufable es hablar de un SUV camaleónico, que aú...