Citroën C4 Picasso 5 plazas

Bienvenido a la época azul, color desarrollado en exclusiva por Citroën para el C4 Picasso, su nuevo monovolumen. En cuanto comience la comercialización el 6 de marzo, será en tercero en su gama de monovolúmenes compactos.
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Citroën C4 Picasso 5 plazas
Citroën C4 Picasso 5 plazas

Sólo dos filas de asientos, todos individuales, regulables longitudinalmente y en inclinación. Todos con sus reposacabezas regulables en altura. El concepto Visiospace rompe con los moldes tradicionales de los monovolúmenes. No se trata de ir sentados muy altos, sino de sentirse más bien un espectador del tráfico. De ahí el enorme parabrisas panorámico, que puede ser complementado con un techo de cristal opcional, que cubre prácticamente la mitad del techo y que resulta especialmente enfocado a los ocupantes de las plazas posteriores. Por eso el cambio de Citroën de suministrador de equipo de sonido, abandonando su tradicional JBL por un Philips que le proporciona incluso un cajón de graves bajo el asiento del pasajero cuando se opta por el equipo hifi de audio.

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p> En esta configuración, por vez primera PSA incorpora un amplificador digital. Ahora el equipo de lector de CD admite el formato MP3 y aunque el DVD no ha llegado al equipo de navegación, el C4 Picasso puede presumir de ser el primer monovolumen compacto que ofrece la posibilidad de incorporar un teléfono integrado y navegador simultáneamente. En caso de no precisar navegador, lo suyo es optar por el equipo de Bluetooth para el manejo manos libres del teléfono.

Qué mejor sensación de aislamiento respecto de lo que sucede alrededor que crear su propio ambiente. Las ventanillas laterales están laminadas, con lo que son dobles y proporcionan aislamiento acústico e incluso una protección superior frente a la rotura. Esto se puede ampliar a las ventanillas posteriores, que también son dobles cuando se opta por la opción de privacidad con cristales oscurecidos. La última de las ventanillas no, a diferencia del Grand C4, por culpa de la curvatura a la que obliga su estética dinámica. Por si la parte acústica fuera poco, igual que se hizo en el C4 berlina, en el Picasso se podrá disponer de una gama de ambientadores, desde el eliminador de olor a tabaco hasta vainillados. En la propia guantera se ha dispuesto un hueco al efecto de guardar los distintos perfumes. Si en C4 se intentó “esconder”, en el Picasso queda bien a la vista, justo en medio del salpicadero, un mando cromado para regular la intensidad deseada. Ah, y con un seguro, al estilo de las botellas de lejía, para evitar que los niños puedan extraer el cartucho y chuparlo inadvertidamente.

El interior del C4 Picasso se ha enriquecido a niveles desconocidos hace unos años, no sólo para la marca, sino también para sus rivales. Así, el equipo de aire acondicionado abandona su habitual ubicación en el centro del salpicadero para pasar a cada uno de los extremos. De esta manera, no sólo se libera espacio, sino que también se consigue una clara regulación bizona cuando se opta por este equipamiento. En ese caso, hasta los ocupantes de las plazas posteriores lo notan, porque sobre el montante de la puerta aparece una salida de aire para ellos con posibilidad de regular la velocidad del ventilador, que se haya oculto bajo los asientos delanteros.

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p>Para quienes viven en zonas extremadamente calurosas, se ha desarrollado un sistema de climatización suplementario que incluye un equipo adicional de aire acondicionado bajo el asiento del pasajero, con el que los ocupantes de las plazas posteriores pueden elegir a voluntad la temperatura. Clima cuatrizona en un compacto: inusitado. Rizando el rizo del confort climático, Citroën estrena también un equipo de calefacción adicional para las versiones Diesel consistente en un recuperador del calor de escape mediante un serpentín arrollado al mismo. No es tan efectivo como la calefacción adicional por quemador, empleado por el Xsara Picasso y otros rivales, pero no consume nada ni contamina, pues es un recuperador de energía. En cambio, no admite la función de programación temporizada, porque obviamente sólo funciona con el motor en marcha.

Si luz es vida y la luminosidad del habitáculo se ha cuidado durante el día, para la noche se ha desarrollado un equipo opcional de luces a base de tiras de led que tiñen de sutil color ambar el interior del C4 Picasso.

Se puede regular su intensidad, aunque siempre –al menos por el momento- en la misma tonalidad. Finas y discretas, la iluminación que procuran las tiras de led es directa, pero parece indirecta. Puertas y parasoles son los principales receptores de este equipo.

No aparca sólo, porque como la servodirección no es eléctrica, sino electrohidráulica, ni siquiera puede mover el volante por sí sola. Pero, a la que pasas junto a un hueco, te avisa mediante una instrucción auditiva y un mensaje en pantalla si a la vista del espacio para aparcar la maniobra es “no recomendable, difícil o posible”.

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p> Lo habíamos podido conducir en un prototipo de C3, todo rodeado de sensores –delante y detrás-, pero aquí, al llegar realmente a manos del público, el asistente de aparcamiento de Citroën se basta con dos sensores. Idénticos a los ultrasonidos habituales, aunque colocados en la parte más extrema del paragolpes delantero, de manera que miden perpendicularmente al eje longitudinal del coche.

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p> Pulsas un botón en el núcleo del volante marcado con la letra P, activa el intermitente del lado que quieres “medir” y circula “normalmente” por debajo de 20 km/h. De esta manera, cuando pases junto al hueco susceptible de ser utilizado para aparcar, el coche utilizará el dato de la velocidad del coche para calcular el espacio disponible.

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p> Pensado a la europea –en países como Alemania, aparcar de oído suele acabar con una denuncia en la mayoría de los casos- si sobran menos de 30 cm nos avisa que no cabemos y con 80 cm adicionales a la longitud de coche lo califica de difícil.

La practicidad ha sido una máxima del Picasso. De hecho, dentro de la definición de monovolumen que hace Citroën entran el espacio, la modularidad, tener asientos elevados iguales en todas las plazas y… prestaciones innovadoras. Llevar un departamento para estibar carga a bordo con seguridad, susceptible de ser portátil (vulgo, un carrito plegable con un anclaje eficaz en el maletero) es una de esas características del Picasso. Ha evolucionado considerablemente respecto al empleado en el Xsara, tanto en estética como en materiales. Ahora, además de unas ruedas de gran tamaño y una bolsa de material flexible, en el acabado superior –Exclusive- la bolsa es del tipo isotermo.

Sólo dos filas de asientos, todos individuales, regulables longitudinalmente y en inclinación. Todos con sus reposacabezas regulables en altura. El concepto Visiospace rompe con los moldes tradicionales de los monovolúmenes. No se trata de ir sentados muy altos, sino de sentirse más bien un espectador del tráfico. De ahí el enorme parabrisas panorámico, que puede ser complementado con un techo de cristal opcional, que cubre prácticamente la mitad del techo y que resulta especialmente enfocado a los ocupantes de las plazas posteriores. Por eso el cambio de Citroën de suministrador de equipo de sonido, abandonando su tradicional JBL por un Philips que le proporciona incluso un cajón de graves bajo el asiento del pasajero cuando se opta por el equipo hifi de audio.

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p> En esta configuración, por vez primera PSA incorpora un amplificador digital. Ahora el equipo de lector de CD admite el formato MP3 y aunque el DVD no ha llegado al equipo de navegación, el C4 Picasso puede presumir de ser el primer monovolumen compacto que ofrece la posibilidad de incorporar un teléfono integrado y navegador simultáneamente. En caso de no precisar navegador, lo suyo es optar por el equipo de Bluetooth para el manejo manos libres del teléfono.

Qué mejor sensación de aislamiento respecto de lo que sucede alrededor que crear su propio ambiente. Las ventanillas laterales están laminadas, con lo que son dobles y proporcionan aislamiento acústico e incluso una protección superior frente a la rotura. Esto se puede ampliar a las ventanillas posteriores, que también son dobles cuando se opta por la opción de privacidad con cristales oscurecidos. La última de las ventanillas no, a diferencia del Grand C4, por culpa de la curvatura a la que obliga su estética dinámica. Por si la parte acústica fuera poco, igual que se hizo en el C4 berlina, en el Picasso se podrá disponer de una gama de ambientadores, desde el eliminador de olor a tabaco hasta vainillados. En la propia guantera se ha dispuesto un hueco al efecto de guardar los distintos perfumes. Si en C4 se intentó “esconder”, en el Picasso queda bien a la vista, justo en medio del salpicadero, un mando cromado para regular la intensidad deseada. Ah, y con un seguro, al estilo de las botellas de lejía, para evitar que los niños puedan extraer el cartucho y chuparlo inadvertidamente.

El interior del C4 Picasso se ha enriquecido a niveles desconocidos hace unos años, no sólo para la marca, sino también para sus rivales. Así, el equipo de aire acondicionado abandona su habitual ubicación en el centro del salpicadero para pasar a cada uno de los extremos. De esta manera, no sólo se libera espacio, sino que también se consigue una clara regulación bizona cuando se opta por este equipamiento. En ese caso, hasta los ocupantes de las plazas posteriores lo notan, porque sobre el montante de la puerta aparece una salida de aire para ellos con posibilidad de regular la velocidad del ventilador, que se haya oculto bajo los asientos delanteros.

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p>Para quienes viven en zonas extremadamente calurosas, se ha desarrollado un sistema de climatización suplementario que incluye un equipo adicional de aire acondicionado bajo el asiento del pasajero, con el que los ocupantes de las plazas posteriores pueden elegir a voluntad la temperatura. Clima cuatrizona en un compacto: inusitado. Rizando el rizo del confort climático, Citroën estrena también un equipo de calefacción adicional para las versiones Diesel consistente en un recuperador del calor de escape mediante un serpentín arrollado al mismo. No es tan efectivo como la calefacción adicional por quemador, empleado por el Xsara Picasso y otros rivales, pero no consume nada ni contamina, pues es un recuperador de energía. En cambio, no admite la función de programación temporizada, porque obviamente sólo funciona con el motor en marcha.

Si luz es vida y la luminosidad del habitáculo se ha cuidado durante el día, para la noche se ha desarrollado un equipo opcional de luces a base de tiras de led que tiñen de sutil color ambar el interior del C4 Picasso.

Se puede regular su intensidad, aunque siempre –al menos por el momento- en la misma tonalidad. Finas y discretas, la iluminación que procuran las tiras de led es directa, pero parece indirecta. Puertas y parasoles son los principales receptores de este equipo.

No aparca sólo, porque como la servodirección no es eléctrica, sino electrohidráulica, ni siquiera puede mover el volante por sí sola. Pero, a la que pasas junto a un hueco, te avisa mediante una instrucción auditiva y un mensaje en pantalla si a la vista del espacio para aparcar la maniobra es “no recomendable, difícil o posible”.

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p> Lo habíamos podido conducir en un prototipo de C3, todo rodeado de sensores –delante y detrás-, pero aquí, al llegar realmente a manos del público, el asistente de aparcamiento de Citroën se basta con dos sensores. Idénticos a los ultrasonidos habituales, aunque colocados en la parte más extrema del paragolpes delantero, de manera que miden perpendicularmente al eje longitudinal del coche.

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p> Pulsas un botón en el núcleo del volante marcado con la letra P, activa el intermitente del lado que quieres “medir” y circula “normalmente” por debajo de 20 km/h. De esta manera, cuando pases junto al hueco susceptible de ser utilizado para aparcar, el coche utilizará el dato de la velocidad del coche para calcular el espacio disponible.

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p> Pensado a la europea –en países como Alemania, aparcar de oído suele acabar con una denuncia en la mayoría de los casos- si sobran menos de 30 cm nos avisa que no cabemos y con 80 cm adicionales a la longitud de coche lo califica de difícil.

La practicidad ha sido una máxima del Picasso. De hecho, dentro de la definición de monovolumen que hace Citroën entran el espacio, la modularidad, tener asientos elevados iguales en todas las plazas y… prestaciones innovadoras. Llevar un departamento para estibar carga a bordo con seguridad, susceptible de ser portátil (vulgo, un carrito plegable con un anclaje eficaz en el maletero) es una de esas características del Picasso. Ha evolucionado considerablemente respecto al empleado en el Xsara, tanto en estética como en materiales. Ahora, además de unas ruedas de gran tamaño y una bolsa de material flexible, en el acabado superior –Exclusive- la bolsa es del tipo isotermo.

Sólo dos filas de asientos, todos individuales, regulables longitudinalmente y en inclinación. Todos con sus reposacabezas regulables en altura. El concepto Visiospace rompe con los moldes tradicionales de los monovolúmenes. No se trata de ir sentados muy altos, sino de sentirse más bien un espectador del tráfico. De ahí el enorme parabrisas panorámico, que puede ser complementado con un techo de cristal opcional, que cubre prácticamente la mitad del techo y que resulta especialmente enfocado a los ocupantes de las plazas posteriores. Por eso el cambio de Citroën de suministrador de equipo de sonido, abandonando su tradicional JBL por un Philips que le proporciona incluso un cajón de graves bajo el asiento del pasajero cuando se opta por el equipo hifi de audio.

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p> En esta configuración, por vez primera PSA incorpora un amplificador digital. Ahora el equipo de lector de CD admite el formato MP3 y aunque el DVD no ha llegado al equipo de navegación, el C4 Picasso puede presumir de ser el primer monovolumen compacto que ofrece la posibilidad de incorporar un teléfono integrado y navegador simultáneamente. En caso de no precisar navegador, lo suyo es optar por el equipo de Bluetooth para el manejo manos libres del teléfono.

Qué mejor sensación de aislamiento respecto de lo que sucede alrededor que crear su propio ambiente. Las ventanillas laterales están laminadas, con lo que son dobles y proporcionan aislamiento acústico e incluso una protección superior frente a la rotura. Esto se puede ampliar a las ventanillas posteriores, que también son dobles cuando se opta por la opción de privacidad con cristales oscurecidos. La última de las ventanillas no, a diferencia del Grand C4, por culpa de la curvatura a la que obliga su estética dinámica. Por si la parte acústica fuera poco, igual que se hizo en el C4 berlina, en el Picasso se podrá disponer de una gama de ambientadores, desde el eliminador de olor a tabaco hasta vainillados. En la propia guantera se ha dispuesto un hueco al efecto de guardar los distintos perfumes. Si en C4 se intentó “esconder”, en el Picasso queda bien a la vista, justo en medio del salpicadero, un mando cromado para regular la intensidad deseada. Ah, y con un seguro, al estilo de las botellas de lejía, para evitar que los niños puedan extraer el cartucho y chuparlo inadvertidamente.

El interior del C4 Picasso se ha enriquecido a niveles desconocidos hace unos años, no sólo para la marca, sino también para sus rivales. Así, el equipo de aire acondicionado abandona su habitual ubicación en el centro del salpicadero para pasar a cada uno de los extremos. De esta manera, no sólo se libera espacio, sino que también se consigue una clara regulación bizona cuando se opta por este equipamiento. En ese caso, hasta los ocupantes de las plazas posteriores lo notan, porque sobre el montante de la puerta aparece una salida de aire para ellos con posibilidad de regular la velocidad del ventilador, que se haya oculto bajo los asientos delanteros.

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p>Para quienes viven en zonas extremadamente calurosas, se ha desarrollado un sistema de climatización suplementario que incluye un equipo adicional de aire acondicionado bajo el asiento del pasajero, con el que los ocupantes de las plazas posteriores pueden elegir a voluntad la temperatura. Clima cuatrizona en un compacto: inusitado. Rizando el rizo del confort climático, Citroën estrena también un equipo de calefacción adicional para las versiones Diesel consistente en un recuperador del calor de escape mediante un serpentín arrollado al mismo. No es tan efectivo como la calefacción adicional por quemador, empleado por el Xsara Picasso y otros rivales, pero no consume nada ni contamina, pues es un recuperador de energía. En cambio, no admite la función de programación temporizada, porque obviamente sólo funciona con el motor en marcha.

Si luz es vida y la luminosidad del habitáculo se ha cuidado durante el día, para la noche se ha desarrollado un equipo opcional de luces a base de tiras de led que tiñen de sutil color ambar el interior del C4 Picasso.

Se puede regular su intensidad, aunque siempre –al menos por el momento- en la misma tonalidad. Finas y discretas, la iluminación que procuran las tiras de led es directa, pero parece indirecta. Puertas y parasoles son los principales receptores de este equipo.

No aparca sólo, porque como la servodirección no es eléctrica, sino electrohidráulica, ni siquiera puede mover el volante por sí sola. Pero, a la que pasas junto a un hueco, te avisa mediante una instrucción auditiva y un mensaje en pantalla si a la vista del espacio para aparcar la maniobra es “no recomendable, difícil o posible”.

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p> Lo habíamos podido conducir en un prototipo de C3, todo rodeado de sensores –delante y detrás-, pero aquí, al llegar realmente a manos del público, el asistente de aparcamiento de Citroën se basta con dos sensores. Idénticos a los ultrasonidos habituales, aunque colocados en la parte más extrema del paragolpes delantero, de manera que miden perpendicularmente al eje longitudinal del coche.

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p> Pulsas un botón en el núcleo del volante marcado con la letra P, activa el intermitente del lado que quieres “medir” y circula “normalmente” por debajo de 20 km/h. De esta manera, cuando pases junto al hueco susceptible de ser utilizado para aparcar, el coche utilizará el dato de la velocidad del coche para calcular el espacio disponible.

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p> Pensado a la europea –en países como Alemania, aparcar de oído suele acabar con una denuncia en la mayoría de los casos- si sobran menos de 30 cm nos avisa que no cabemos y con 80 cm adicionales a la longitud de coche lo califica de difícil.

La practicidad ha sido una máxima del Picasso. De hecho, dentro de la definición de monovolumen que hace Citroën entran el espacio, la modularidad, tener asientos elevados iguales en todas las plazas y… prestaciones innovadoras. Llevar un departamento para estibar carga a bordo con seguridad, susceptible de ser portátil (vulgo, un carrito plegable con un anclaje eficaz en el maletero) es una de esas características del Picasso. Ha evolucionado considerablemente respecto al empleado en el Xsara, tanto en estética como en materiales. Ahora, además de unas ruedas de gran tamaño y una bolsa de material flexible, en el acabado superior –Exclusive- la bolsa es del tipo isotermo.

Sólo dos filas de asientos, todos individuales, regulables longitudinalmente y en inclinación. Todos con sus reposacabezas regulables en altura. El concepto Visiospace rompe con los moldes tradicionales de los monovolúmenes. No se trata de ir sentados muy altos, sino de sentirse más bien un espectador del tráfico. De ahí el enorme parabrisas panorámico, que puede ser complementado con un techo de cristal opcional, que cubre prácticamente la mitad del techo y que resulta especialmente enfocado a los ocupantes de las plazas posteriores. Por eso el cambio de Citroën de suministrador de equipo de sonido, abandonando su tradicional JBL por un Philips que le proporciona incluso un cajón de graves bajo el asiento del pasajero cuando se opta por el equipo hifi de audio.

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p> En esta configuración, por vez primera PSA incorpora un amplificador digital. Ahora el equipo de lector de CD admite el formato MP3 y aunque el DVD no ha llegado al equipo de navegación, el C4 Picasso puede presumir de ser el primer monovolumen compacto que ofrece la posibilidad de incorporar un teléfono integrado y navegador simultáneamente. En caso de no precisar navegador, lo suyo es optar por el equipo de Bluetooth para el manejo manos libres del teléfono.

Qué mejor sensación de aislamiento respecto de lo que sucede alrededor que crear su propio ambiente. Las ventanillas laterales están laminadas, con lo que son dobles y proporcionan aislamiento acústico e incluso una protección superior frente a la rotura. Esto se puede ampliar a las ventanillas posteriores, que también son dobles cuando se opta por la opción de privacidad con cristales oscurecidos. La última de las ventanillas no, a diferencia del Grand C4, por culpa de la curvatura a la que obliga su estética dinámica. Por si la parte acústica fuera poco, igual que se hizo en el C4 berlina, en el Picasso se podrá disponer de una gama de ambientadores, desde el eliminador de olor a tabaco hasta vainillados. En la propia guantera se ha dispuesto un hueco al efecto de guardar los distintos perfumes. Si en C4 se intentó “esconder”, en el Picasso queda bien a la vista, justo en medio del salpicadero, un mando cromado para regular la intensidad deseada. Ah, y con un seguro, al estilo de las botellas de lejía, para evitar que los niños puedan extraer el cartucho y chuparlo inadvertidamente.

El interior del C4 Picasso se ha enriquecido a niveles desconocidos hace unos años, no sólo para la marca, sino también para sus rivales. Así, el equipo de aire acondicionado abandona su habitual ubicación en el centro del salpicadero para pasar a cada uno de los extremos. De esta manera, no sólo se libera espacio, sino que también se consigue una clara regulación bizona cuando se opta por este equipamiento. En ese caso, hasta los ocupantes de las plazas posteriores lo notan, porque sobre el montante de la puerta aparece una salida de aire para ellos con posibilidad de regular la velocidad del ventilador, que se haya oculto bajo los asientos delanteros.

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p>Para quienes viven en zonas extremadamente calurosas, se ha desarrollado un sistema de climatización suplementario que incluye un equipo adicional de aire acondicionado bajo el asiento del pasajero, con el que los ocupantes de las plazas posteriores pueden elegir a voluntad la temperatura. Clima cuatrizona en un compacto: inusitado. Rizando el rizo del confort climático, Citroën estrena también un equipo de calefacción adicional para las versiones Diesel consistente en un recuperador del calor de escape mediante un serpentín arrollado al mismo. No es tan efectivo como la calefacción adicional por quemador, empleado por el Xsara Picasso y otros rivales, pero no consume nada ni contamina, pues es un recuperador de energía. En cambio, no admite la función de programación temporizada, porque obviamente sólo funciona con el motor en marcha.

Si luz es vida y la luminosidad del habitáculo se ha cuidado durante el día, para la noche se ha desarrollado un equipo opcional de luces a base de tiras de led que tiñen de sutil color ambar el interior del C4 Picasso.

Se puede regular su intensidad, aunque siempre –al menos por el momento- en la misma tonalidad. Finas y discretas, la iluminación que procuran las tiras de led es directa, pero parece indirecta. Puertas y parasoles son los principales receptores de este equipo.

No aparca sólo, porque como la servodirección no es eléctrica, sino electrohidráulica, ni siquiera puede mover el volante por sí sola. Pero, a la que pasas junto a un hueco, te avisa mediante una instrucción auditiva y un mensaje en pantalla si a la vista del espacio para aparcar la maniobra es “no recomendable, difícil o posible”.

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p> Lo habíamos podido conducir en un prototipo de C3, todo rodeado de sensores –delante y detrás-, pero aquí, al llegar realmente a manos del público, el asistente de aparcamiento de Citroën se basta con dos sensores. Idénticos a los ultrasonidos habituales, aunque colocados en la parte más extrema del paragolpes delantero, de manera que miden perpendicularmente al eje longitudinal del coche.

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p> Pulsas un botón en el núcleo del volante marcado con la letra P, activa el intermitente del lado que quieres “medir” y circula “normalmente” por debajo de 20 km/h. De esta manera, cuando pases junto al hueco susceptible de ser utilizado para aparcar, el coche utilizará el dato de la velocidad del coche para calcular el espacio disponible.

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La practicidad ha sido una máxima del Picasso. De hecho, dentro de la definición de monovolumen que hace Citroën entran el espacio, la modularidad, tener asientos elevados iguales en todas las plazas y… prestaciones innovadoras. Llevar un departamento para estibar carga a bordo con seguridad, susceptible de ser portátil (vulgo, un carrito plegable con un anclaje eficaz en el maletero) es una de esas características del Picasso. Ha evolucionado considerablemente respecto al empleado en el Xsara, tanto en estética como en materiales. Ahora, además de unas ruedas de gran tamaño y una bolsa de material flexible, en el acabado superior –Exclusive- la bolsa es del tipo isotermo.

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