Chrysler Sebring 200C

Chrysler quiere situarse mejor en el mercado europeo con un nuevo producto de acceso a la marca. El nuevo Sebring, desarrollado en USA con componentes del Viejo Continente –motor Diesel de origen VW-, aporta una llamativa y enorme carrocería con un interior de inusuales dimensiones.
Autopista -
Chrysler Sebring 200C
Chrysler Sebring 200C

La gama inicial para el mercado español está compuesta por una mecánica de gasolina de dos litros, cuatro cilindros y caja manual de cinco marchas producida por Global Engine Manufacturing Alliance para DaimlerChrysler, Hyundai y Mitsubishi, que desarrolla 156 CV y 19,4 mkg a 5.100 rpm, además de una polivalente Diesel 2.0 CRD de origen Volkswagen y 140 CV, que ocupará unas cifras en torno al 90 por ciento de las ventas. Para más adelante, hacia el verano, está prevista la llegada de una variante de gasolina V6 2.7 con cambio automático y las versiones descapotables –una con techo de lona y otra con techo duro-.

Durante la toma de contacto tuvimos oportunidad de conducir el Diesel CRD, un motor que mueve con soltura al Sebring, aunque no es tan exquisito como otros productos de la categoría. No llega al refinamiento y suavidad de un JTD o un HDI ni por supuesto a un i-CTDI, pero es enérgico, permite unas prestaciones brillantes y promete unas cifras de consumo muy bajas.

En cuanto al comportamiento y tacto general del coche, transmite ambiente Chrysler, con suspensiones más firmes –algo secas en compresión- y buen comportamiento dinámico, sin embargo, hay detalles que nos han parecido mejorables, como el tacto de la palanca de cambios, la citada situación de los pedales, el manejo de algunos mandos como el reostato de iluminación del cuadro o el de los intermitentes.

La gama inicial para el mercado Español contempla tres variantes, una de gasolina sólo en acabado básico Touring y otra Diesel CRD 2.0 en acabados Touring y Limited, este último con llantas de aleación de 18 pulgadas, asientos de cuero calefactados, volante en cuero y símil carey, equipo de sonido Boston Acoustics, etc. Entre las opciones disponibles destaca el navegador con mp3 y radio CD, el techo solar, un sistema para enfriar o calentar bebidas situado entre los dos asientos, lavafaros o equipo de vídeo para los usuarios de las plazas posteriores.

Por tamaño precio y prestaciones nos ha parecido un modelo interesante, pues no es excesivamente caro, incluye un equipamiento de serie muy completo y ofrece un nivel de prestaciones muy razonable. Creemos que la variante Diesel es la más interesante a todos los niveles, ya que el coche no goza de una aerodinámica especialmente favorable ni un peso muy contenido. Aún así, el 2.0 de origen Volkswagen se mueve con soltura por nuestras carreteras y con unas cifras de consumo realmente bajas. Esó sí, ni el refinamiento ni el nivel de ruido están a la altura de lo que el modelo pudiera parecer (tiene el tamaño del BMW Serie 5, pero el precio de un modelo de marca generalista). Tampoco nos ha emocionado la configuración interior, práctica en términos generales, pues ofrece gran tamaño en todas sus plazas, pero muy sosa en diseño.

La gama inicial para el mercado español está compuesta por una mecánica de gasolina de dos litros, cuatro cilindros y caja manual de cinco marchas producida por Global Engine Manufacturing Alliance para DaimlerChrysler, Hyundai y Mitsubishi, que desarrolla 156 CV y 19,4 mkg a 5.100 rpm, además de una polivalente Diesel 2.0 CRD de origen Volkswagen y 140 CV, que ocupará unas cifras en torno al 90 por ciento de las ventas. Para más adelante, hacia el verano, está prevista la llegada de una variante de gasolina V6 2.7 con cambio automático y las versiones descapotables –una con techo de lona y otra con techo duro-.

Durante la toma de contacto tuvimos oportunidad de conducir el Diesel CRD, un motor que mueve con soltura al Sebring, aunque no es tan exquisito como otros productos de la categoría. No llega al refinamiento y suavidad de un JTD o un HDI ni por supuesto a un i-CTDI, pero es enérgico, permite unas prestaciones brillantes y promete unas cifras de consumo muy bajas.

En cuanto al comportamiento y tacto general del coche, transmite ambiente Chrysler, con suspensiones más firmes –algo secas en compresión- y buen comportamiento dinámico, sin embargo, hay detalles que nos han parecido mejorables, como el tacto de la palanca de cambios, la citada situación de los pedales, el manejo de algunos mandos como el reostato de iluminación del cuadro o el de los intermitentes.

La gama inicial para el mercado Español contempla tres variantes, una de gasolina sólo en acabado básico Touring y otra Diesel CRD 2.0 en acabados Touring y Limited, este último con llantas de aleación de 18 pulgadas, asientos de cuero calefactados, volante en cuero y símil carey, equipo de sonido Boston Acoustics, etc. Entre las opciones disponibles destaca el navegador con mp3 y radio CD, el techo solar, un sistema para enfriar o calentar bebidas situado entre los dos asientos, lavafaros o equipo de vídeo para los usuarios de las plazas posteriores.

Por tamaño precio y prestaciones nos ha parecido un modelo interesante, pues no es excesivamente caro, incluye un equipamiento de serie muy completo y ofrece un nivel de prestaciones muy razonable. Creemos que la variante Diesel es la más interesante a todos los niveles, ya que el coche no goza de una aerodinámica especialmente favorable ni un peso muy contenido. Aún así, el 2.0 de origen Volkswagen se mueve con soltura por nuestras carreteras y con unas cifras de consumo realmente bajas. Esó sí, ni el refinamiento ni el nivel de ruido están a la altura de lo que el modelo pudiera parecer (tiene el tamaño del BMW Serie 5, pero el precio de un modelo de marca generalista). Tampoco nos ha emocionado la configuración interior, práctica en términos generales, pues ofrece gran tamaño en todas sus plazas, pero muy sosa en diseño.

La gama inicial para el mercado español está compuesta por una mecánica de gasolina de dos litros, cuatro cilindros y caja manual de cinco marchas producida por Global Engine Manufacturing Alliance para DaimlerChrysler, Hyundai y Mitsubishi, que desarrolla 156 CV y 19,4 mkg a 5.100 rpm, además de una polivalente Diesel 2.0 CRD de origen Volkswagen y 140 CV, que ocupará unas cifras en torno al 90 por ciento de las ventas. Para más adelante, hacia el verano, está prevista la llegada de una variante de gasolina V6 2.7 con cambio automático y las versiones descapotables –una con techo de lona y otra con techo duro-.

Durante la toma de contacto tuvimos oportunidad de conducir el Diesel CRD, un motor que mueve con soltura al Sebring, aunque no es tan exquisito como otros productos de la categoría. No llega al refinamiento y suavidad de un JTD o un HDI ni por supuesto a un i-CTDI, pero es enérgico, permite unas prestaciones brillantes y promete unas cifras de consumo muy bajas.

En cuanto al comportamiento y tacto general del coche, transmite ambiente Chrysler, con suspensiones más firmes –algo secas en compresión- y buen comportamiento dinámico, sin embargo, hay detalles que nos han parecido mejorables, como el tacto de la palanca de cambios, la citada situación de los pedales, el manejo de algunos mandos como el reostato de iluminación del cuadro o el de los intermitentes.

La gama inicial para el mercado Español contempla tres variantes, una de gasolina sólo en acabado básico Touring y otra Diesel CRD 2.0 en acabados Touring y Limited, este último con llantas de aleación de 18 pulgadas, asientos de cuero calefactados, volante en cuero y símil carey, equipo de sonido Boston Acoustics, etc. Entre las opciones disponibles destaca el navegador con mp3 y radio CD, el techo solar, un sistema para enfriar o calentar bebidas situado entre los dos asientos, lavafaros o equipo de vídeo para los usuarios de las plazas posteriores.

Por tamaño precio y prestaciones nos ha parecido un modelo interesante, pues no es excesivamente caro, incluye un equipamiento de serie muy completo y ofrece un nivel de prestaciones muy razonable. Creemos que la variante Diesel es la más interesante a todos los niveles, ya que el coche no goza de una aerodinámica especialmente favorable ni un peso muy contenido. Aún así, el 2.0 de origen Volkswagen se mueve con soltura por nuestras carreteras y con unas cifras de consumo realmente bajas. Esó sí, ni el refinamiento ni el nivel de ruido están a la altura de lo que el modelo pudiera parecer (tiene el tamaño del BMW Serie 5, pero el precio de un modelo de marca generalista). Tampoco nos ha emocionado la configuración interior, práctica en términos generales, pues ofrece gran tamaño en todas sus plazas, pero muy sosa en diseño.

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