Chevrolet Lacetti y Nubira VCDI

Durante los próximos meses de abril y mayo llegarán al mercado español los nuevos Chevrolet Lacetti y Nubira que se suman a la gama Diesel junto a Captiva y Epica. Se basan el mismo propulsor de dos litros VCDI, pero en este caso con turbocompresor de geometría fija y 121 CV de potencia.
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Chevrolet Lacetti y Nubira VCDI
Chevrolet Lacetti y Nubira VCDI

Como citábamos anteriormente, dispone de un common rail de segunda generación desarrollado por Bosch a una presión de 1.600 bares, turbocompresor de geometría fija y volante motor de doble masa. Destaca el bajo nivel de ruido y vibraciones procedente del motor, pues una vez alcanzada la temperatura de funcionamiento apenas se cuelan ruidos y vibraciones al interior del habitáculo. Es más, la mayor parte del ruido proviene de la propia rodadura, de las juntas de estanqueidad de las puertas y de la aerodinámica, pero no del propulsor.

Las prestaciones que anuncia son muy razonables, con cifras en torno a los 10 segundos en la aceleración de 0 a 100 km/h –dependiendo de la variante de carrocería y la transmisión elegida- y una velocidad punta sobrada, 186 ó 188 km/h, mientras que las cifras de consumo prometidas en la ficha oficial de homologación son razonables, con consumos ponderados en torno a los 6 litrosa los 100 km.

La buena entrega del motor hace que no sea necesario recurrir con frecuencia al uso de la palanca para lograr cruceros satisfactorios, ya que ofrece un desarrollo del cambio bien escalonado, con una quinta velocidad en torno a los 45 km/h que admite un uso muy versátil. Únicamente nos ha parecido un poco tosco el manejo de la palanca, algo duro, poco preciso de inserción y algo lento.

En materia de suspensiones resulta muy confortable al uso, pues ofrece bastante comodidad en general, pero un mayor punto de firmeza no le vendría mal, pues con esta mecánica Diesel muestra un grado de dinamismo superior al de las variantes de gasolina, aunque la cifra de potencia sea idéntica a la de la versión 1.8 16v.

La postura al volante es cómoda, con reglaje del volante en altura y profundidad y asiento con baqueta ajustable, además del ajuste lumbar y el tacto de la dirección no está mal, aunque muestra bastante efecto autocentrado –tiene dirección con asistencia variable- y un aro de escaso grosor resta puntos de confianza a la hora de abordar curvas cerradas con decisión. Sin llegar a la confianza que ofrecen otros competidores generalistas, muestra un buen comportamiento dinámico y, sobre todo, es muy predecible, siempre sabemos con antelación lo que va a ocurrir, pues es bastante progresivo ante las situaciones más comprometidas.

Las dimensiones de los neumáticos se mantienen en los valores medios de hace unos años, es decir 195/55 R15 con llantas de aleación en acabados CDX y CDX automático, que además incluye de serie sistema control de tracción, aunque no se ofrece el ESP de serie ni en opción.

En líneas generales nos ha parecido bastante interesante tanto el Lacetti como el Nubira Station Wagon con motor Diesel VCDI 16v. Sin duda, más que los de gasolina, pues el nuevo propulsor permite un nivel de suavidad, prestaciones y economía de uso muy superior al de las variantes de gasolina, independientemente de las posibilidades económicas que ofrece.

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p> Teniendo en cuenta el precio del modelo y el nivel de prestaciones, parece una opción recomendable, especialmente el Nubira Station Wagon, que muestra un espacio para pasajeros y carga muy destacable sin ser excesivamente grande por fuera para un uso urbano.

Como citábamos anteriormente, dispone de un common rail de segunda generación desarrollado por Bosch a una presión de 1.600 bares, turbocompresor de geometría fija y volante motor de doble masa. Destaca el bajo nivel de ruido y vibraciones procedente del motor, pues una vez alcanzada la temperatura de funcionamiento apenas se cuelan ruidos y vibraciones al interior del habitáculo. Es más, la mayor parte del ruido proviene de la propia rodadura, de las juntas de estanqueidad de las puertas y de la aerodinámica, pero no del propulsor.

Las prestaciones que anuncia son muy razonables, con cifras en torno a los 10 segundos en la aceleración de 0 a 100 km/h –dependiendo de la variante de carrocería y la transmisión elegida- y una velocidad punta sobrada, 186 ó 188 km/h, mientras que las cifras de consumo prometidas en la ficha oficial de homologación son razonables, con consumos ponderados en torno a los 6 litrosa los 100 km.

La buena entrega del motor hace que no sea necesario recurrir con frecuencia al uso de la palanca para lograr cruceros satisfactorios, ya que ofrece un desarrollo del cambio bien escalonado, con una quinta velocidad en torno a los 45 km/h que admite un uso muy versátil. Únicamente nos ha parecido un poco tosco el manejo de la palanca, algo duro, poco preciso de inserción y algo lento.

En materia de suspensiones resulta muy confortable al uso, pues ofrece bastante comodidad en general, pero un mayor punto de firmeza no le vendría mal, pues con esta mecánica Diesel muestra un grado de dinamismo superior al de las variantes de gasolina, aunque la cifra de potencia sea idéntica a la de la versión 1.8 16v.

La postura al volante es cómoda, con reglaje del volante en altura y profundidad y asiento con baqueta ajustable, además del ajuste lumbar y el tacto de la dirección no está mal, aunque muestra bastante efecto autocentrado –tiene dirección con asistencia variable- y un aro de escaso grosor resta puntos de confianza a la hora de abordar curvas cerradas con decisión. Sin llegar a la confianza que ofrecen otros competidores generalistas, muestra un buen comportamiento dinámico y, sobre todo, es muy predecible, siempre sabemos con antelación lo que va a ocurrir, pues es bastante progresivo ante las situaciones más comprometidas.

Las dimensiones de los neumáticos se mantienen en los valores medios de hace unos años, es decir 195/55 R15 con llantas de aleación en acabados CDX y CDX automático, que además incluye de serie sistema control de tracción, aunque no se ofrece el ESP de serie ni en opción.

En líneas generales nos ha parecido bastante interesante tanto el Lacetti como el Nubira Station Wagon con motor Diesel VCDI 16v. Sin duda, más que los de gasolina, pues el nuevo propulsor permite un nivel de suavidad, prestaciones y economía de uso muy superior al de las variantes de gasolina, independientemente de las posibilidades económicas que ofrece.

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p> Teniendo en cuenta el precio del modelo y el nivel de prestaciones, parece una opción recomendable, especialmente el Nubira Station Wagon, que muestra un espacio para pasajeros y carga muy destacable sin ser excesivamente grande por fuera para un uso urbano.

Como citábamos anteriormente, dispone de un common rail de segunda generación desarrollado por Bosch a una presión de 1.600 bares, turbocompresor de geometría fija y volante motor de doble masa. Destaca el bajo nivel de ruido y vibraciones procedente del motor, pues una vez alcanzada la temperatura de funcionamiento apenas se cuelan ruidos y vibraciones al interior del habitáculo. Es más, la mayor parte del ruido proviene de la propia rodadura, de las juntas de estanqueidad de las puertas y de la aerodinámica, pero no del propulsor.

Las prestaciones que anuncia son muy razonables, con cifras en torno a los 10 segundos en la aceleración de 0 a 100 km/h –dependiendo de la variante de carrocería y la transmisión elegida- y una velocidad punta sobrada, 186 ó 188 km/h, mientras que las cifras de consumo prometidas en la ficha oficial de homologación son razonables, con consumos ponderados en torno a los 6 litrosa los 100 km.

La buena entrega del motor hace que no sea necesario recurrir con frecuencia al uso de la palanca para lograr cruceros satisfactorios, ya que ofrece un desarrollo del cambio bien escalonado, con una quinta velocidad en torno a los 45 km/h que admite un uso muy versátil. Únicamente nos ha parecido un poco tosco el manejo de la palanca, algo duro, poco preciso de inserción y algo lento.

En materia de suspensiones resulta muy confortable al uso, pues ofrece bastante comodidad en general, pero un mayor punto de firmeza no le vendría mal, pues con esta mecánica Diesel muestra un grado de dinamismo superior al de las variantes de gasolina, aunque la cifra de potencia sea idéntica a la de la versión 1.8 16v.

La postura al volante es cómoda, con reglaje del volante en altura y profundidad y asiento con baqueta ajustable, además del ajuste lumbar y el tacto de la dirección no está mal, aunque muestra bastante efecto autocentrado –tiene dirección con asistencia variable- y un aro de escaso grosor resta puntos de confianza a la hora de abordar curvas cerradas con decisión. Sin llegar a la confianza que ofrecen otros competidores generalistas, muestra un buen comportamiento dinámico y, sobre todo, es muy predecible, siempre sabemos con antelación lo que va a ocurrir, pues es bastante progresivo ante las situaciones más comprometidas.

Las dimensiones de los neumáticos se mantienen en los valores medios de hace unos años, es decir 195/55 R15 con llantas de aleación en acabados CDX y CDX automático, que además incluye de serie sistema control de tracción, aunque no se ofrece el ESP de serie ni en opción.

En líneas generales nos ha parecido bastante interesante tanto el Lacetti como el Nubira Station Wagon con motor Diesel VCDI 16v. Sin duda, más que los de gasolina, pues el nuevo propulsor permite un nivel de suavidad, prestaciones y economía de uso muy superior al de las variantes de gasolina, independientemente de las posibilidades económicas que ofrece.

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p> Teniendo en cuenta el precio del modelo y el nivel de prestaciones, parece una opción recomendable, especialmente el Nubira Station Wagon, que muestra un espacio para pasajeros y carga muy destacable sin ser excesivamente grande por fuera para un uso urbano.

Como citábamos anteriormente, dispone de un common rail de segunda generación desarrollado por Bosch a una presión de 1.600 bares, turbocompresor de geometría fija y volante motor de doble masa. Destaca el bajo nivel de ruido y vibraciones procedente del motor, pues una vez alcanzada la temperatura de funcionamiento apenas se cuelan ruidos y vibraciones al interior del habitáculo. Es más, la mayor parte del ruido proviene de la propia rodadura, de las juntas de estanqueidad de las puertas y de la aerodinámica, pero no del propulsor.

Las prestaciones que anuncia son muy razonables, con cifras en torno a los 10 segundos en la aceleración de 0 a 100 km/h –dependiendo de la variante de carrocería y la transmisión elegida- y una velocidad punta sobrada, 186 ó 188 km/h, mientras que las cifras de consumo prometidas en la ficha oficial de homologación son razonables, con consumos ponderados en torno a los 6 litrosa los 100 km.

La buena entrega del motor hace que no sea necesario recurrir con frecuencia al uso de la palanca para lograr cruceros satisfactorios, ya que ofrece un desarrollo del cambio bien escalonado, con una quinta velocidad en torno a los 45 km/h que admite un uso muy versátil. Únicamente nos ha parecido un poco tosco el manejo de la palanca, algo duro, poco preciso de inserción y algo lento.

En materia de suspensiones resulta muy confortable al uso, pues ofrece bastante comodidad en general, pero un mayor punto de firmeza no le vendría mal, pues con esta mecánica Diesel muestra un grado de dinamismo superior al de las variantes de gasolina, aunque la cifra de potencia sea idéntica a la de la versión 1.8 16v.

La postura al volante es cómoda, con reglaje del volante en altura y profundidad y asiento con baqueta ajustable, además del ajuste lumbar y el tacto de la dirección no está mal, aunque muestra bastante efecto autocentrado –tiene dirección con asistencia variable- y un aro de escaso grosor resta puntos de confianza a la hora de abordar curvas cerradas con decisión. Sin llegar a la confianza que ofrecen otros competidores generalistas, muestra un buen comportamiento dinámico y, sobre todo, es muy predecible, siempre sabemos con antelación lo que va a ocurrir, pues es bastante progresivo ante las situaciones más comprometidas.

Las dimensiones de los neumáticos se mantienen en los valores medios de hace unos años, es decir 195/55 R15 con llantas de aleación en acabados CDX y CDX automático, que además incluye de serie sistema control de tracción, aunque no se ofrece el ESP de serie ni en opción.

En líneas generales nos ha parecido bastante interesante tanto el Lacetti como el Nubira Station Wagon con motor Diesel VCDI 16v. Sin duda, más que los de gasolina, pues el nuevo propulsor permite un nivel de suavidad, prestaciones y economía de uso muy superior al de las variantes de gasolina, independientemente de las posibilidades económicas que ofrece.

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p> Teniendo en cuenta el precio del modelo y el nivel de prestaciones, parece una opción recomendable, especialmente el Nubira Station Wagon, que muestra un espacio para pasajeros y carga muy destacable sin ser excesivamente grande por fuera para un uso urbano.

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