Chevrolet Captiva

Tracción total, siete asientos, motores de 136 a 230 CV... El Captiva es un nuevo SUV preparado para imprevistos. Pero es mucho más: el primer todo camino ligero de la marca, el primer Diesel creado en las antiguas fábricas de Daewoo y el primer modelo de la compañía en ofrecer ESP.
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Chevrolet Captiva
Chevrolet Captiva

El Captiva incorpora el primer motor Diesel que ha salido de las antiguas fábricas coreanas de Daewoo. Este cuatro cilindros –que incorpora de serie un filtro de partículas sin mantenimiento- se ha mostrado desde el primer momento muy ágil y silencioso. Sus 150 CV oficiales son más que suficientes para afrontar cualquier repecho y movernos a ritmos vivos.

Según las cifras ofrecidas por Chevrolet, el Captiva Diesel (que se venderá con las siglas VCDi) alcanza los 186 km/h y pasa de 0 a 100 km/h en 10,6 segundos. Su consumo medio queda en 7,4 litros a los 100 kilómetros.

El Hyundai Santa Fe con motor 2.2 CRDi de 150 CV se mueve en los 179 km/h, con una aceleración 0 a 100 km/h de 11,6 segundos y un consumo de 7,3 litros. Para el Kia Sorento, estas cifras son peores, ya que su mecánica Diesel, el 2.5 CRDi, es menos potente (140 CV): velocidad punta de 170 km/h, 0-100 km/h en 14,6 segundos y consumo medio de 8,5 litros. Le ocurre lo mismo al SsangYong Kyron y su Xdi de 140 CV.

Esperaremos a que el Captiva pase por nuestro Centro Técnico, pero todo indica que estamos ante el más rápido entre los “TT light coreanos” y el que menos consume.

La unidad que llevábamos incorporaba un cambio manual de cinco velocidades. Es completamente nuevo: según datos oficiales, puede transmitir hasta 33 mkg. En autopista, echamos en falta una sexta relación de desahogo, pero –en conjunto- transmisión y motor casan perfectamente.

El Captiva no es un todo terreno de pura cepa. La tracción 4x4 tiene un funcionamiento completamente automático. El conductor no puede elegir cómo será el reparto de par. En condiciones normales, toda la fuerza irá al eje delantero. Si se necesita más tracción, el par se distribuirá hasta alcanzar un 50:50.

El nuevo control de estabilidad sí que es desconectable, lo que te permitirá meter a este modelo “en más harina”. También encontramos un sistema de protección antivuelco (denominado ARP, siglas de Active Rollover Protection): es una opción y, según explican, al detectar un volantazo, frenaría la rueda delantera del exterior de la curva y corregiría la oscilación de la carrocería. Además, se puede equipar un programa de estabilización del remolque TSA (Trailer Stabilization Assist, opcional).

En las suspensiones, sí hemos notado diferencias entre la versión Diesel y la V6. El Captiva opta por McPherson en las ruedas delanteras y cuatro brazos en el eje trasero. En la versión de gasóleo, encontramos que el conjunto es más duro y que sujetan mejor a este SUV. En el V6, hemos percibido más oscilaciones de la carrocería.

El apartado dinámico se completa con frenos de disco ventilados en las cuatro ruedas. Los neumáticos varían según el acabado: ofrecerá 215/70 R con llantas de 16 pulgadas y 235/60 R con llantas de 17.

Si quieres más prestaciones, Chevrolet también tiene una variante de gasolina V6: 3,2 litros de cilindrada, 230 CV y 30 mkg son su tarjeta de presentación. Según datos oficiales, alcanza los 204 km/h y pasa de 0 a 100 en 8,8 segundos. El consumo medio queda en 11,5 litros cada 100 kilómetros.

Esta motorización sólo se ofrecerá con una transmisión automática secuencial de cinco velocidades. También es nueva y cuenta con un programa especial denominado “Winter” (invierno).

El V6 se estira más allá, y sin despeinarse, pasa de las 5.000 rpm, y a bajo y medio régimen se muestra “como un tiro”.

El Captiva incorpora el primer motor Diesel que ha salido de las antiguas fábricas coreanas de Daewoo. Este cuatro cilindros –que incorpora de serie un filtro de partículas sin mantenimiento- se ha mostrado desde el primer momento muy ágil y silencioso. Sus 150 CV oficiales son más que suficientes para afrontar cualquier repecho y movernos a ritmos vivos.

Según las cifras ofrecidas por Chevrolet, el Captiva Diesel (que se venderá con las siglas VCDi) alcanza los 186 km/h y pasa de 0 a 100 km/h en 10,6 segundos. Su consumo medio queda en 7,4 litros a los 100 kilómetros.

El Hyundai Santa Fe con motor 2.2 CRDi de 150 CV se mueve en los 179 km/h, con una aceleración 0 a 100 km/h de 11,6 segundos y un consumo de 7,3 litros. Para el Kia Sorento, estas cifras son peores, ya que su mecánica Diesel, el 2.5 CRDi, es menos potente (140 CV): velocidad punta de 170 km/h, 0-100 km/h en 14,6 segundos y consumo medio de 8,5 litros. Le ocurre lo mismo al SsangYong Kyron y su Xdi de 140 CV.

Esperaremos a que el Captiva pase por nuestro Centro Técnico, pero todo indica que estamos ante el más rápido entre los “TT light coreanos” y el que menos consume.

La unidad que llevábamos incorporaba un cambio manual de cinco velocidades. Es completamente nuevo: según datos oficiales, puede transmitir hasta 33 mkg. En autopista, echamos en falta una sexta relación de desahogo, pero –en conjunto- transmisión y motor casan perfectamente.

El Captiva no es un todo terreno de pura cepa. La tracción 4x4 tiene un funcionamiento completamente automático. El conductor no puede elegir cómo será el reparto de par. En condiciones normales, toda la fuerza irá al eje delantero. Si se necesita más tracción, el par se distribuirá hasta alcanzar un 50:50.

El nuevo control de estabilidad sí que es desconectable, lo que te permitirá meter a este modelo “en más harina”. También encontramos un sistema de protección antivuelco (denominado ARP, siglas de Active Rollover Protection): es una opción y, según explican, al detectar un volantazo, frenaría la rueda delantera del exterior de la curva y corregiría la oscilación de la carrocería. Además, se puede equipar un programa de estabilización del remolque TSA (Trailer Stabilization Assist, opcional).

En las suspensiones, sí hemos notado diferencias entre la versión Diesel y la V6. El Captiva opta por McPherson en las ruedas delanteras y cuatro brazos en el eje trasero. En la versión de gasóleo, encontramos que el conjunto es más duro y que sujetan mejor a este SUV. En el V6, hemos percibido más oscilaciones de la carrocería.

El apartado dinámico se completa con frenos de disco ventilados en las cuatro ruedas. Los neumáticos varían según el acabado: ofrecerá 215/70 R con llantas de 16 pulgadas y 235/60 R con llantas de 17.

Si quieres más prestaciones, Chevrolet también tiene una variante de gasolina V6: 3,2 litros de cilindrada, 230 CV y 30 mkg son su tarjeta de presentación. Según datos oficiales, alcanza los 204 km/h y pasa de 0 a 100 en 8,8 segundos. El consumo medio queda en 11,5 litros cada 100 kilómetros.

Esta motorización sólo se ofrecerá con una transmisión automática secuencial de cinco velocidades. También es nueva y cuenta con un programa especial denominado “Winter” (invierno).

El V6 se estira más allá, y sin despeinarse, pasa de las 5.000 rpm, y a bajo y medio régimen se muestra “como un tiro”.

El Captiva incorpora el primer motor Diesel que ha salido de las antiguas fábricas coreanas de Daewoo. Este cuatro cilindros –que incorpora de serie un filtro de partículas sin mantenimiento- se ha mostrado desde el primer momento muy ágil y silencioso. Sus 150 CV oficiales son más que suficientes para afrontar cualquier repecho y movernos a ritmos vivos.

Según las cifras ofrecidas por Chevrolet, el Captiva Diesel (que se venderá con las siglas VCDi) alcanza los 186 km/h y pasa de 0 a 100 km/h en 10,6 segundos. Su consumo medio queda en 7,4 litros a los 100 kilómetros.

El Hyundai Santa Fe con motor 2.2 CRDi de 150 CV se mueve en los 179 km/h, con una aceleración 0 a 100 km/h de 11,6 segundos y un consumo de 7,3 litros. Para el Kia Sorento, estas cifras son peores, ya que su mecánica Diesel, el 2.5 CRDi, es menos potente (140 CV): velocidad punta de 170 km/h, 0-100 km/h en 14,6 segundos y consumo medio de 8,5 litros. Le ocurre lo mismo al SsangYong Kyron y su Xdi de 140 CV.

Esperaremos a que el Captiva pase por nuestro Centro Técnico, pero todo indica que estamos ante el más rápido entre los “TT light coreanos” y el que menos consume.

La unidad que llevábamos incorporaba un cambio manual de cinco velocidades. Es completamente nuevo: según datos oficiales, puede transmitir hasta 33 mkg. En autopista, echamos en falta una sexta relación de desahogo, pero –en conjunto- transmisión y motor casan perfectamente.

El Captiva no es un todo terreno de pura cepa. La tracción 4x4 tiene un funcionamiento completamente automático. El conductor no puede elegir cómo será el reparto de par. En condiciones normales, toda la fuerza irá al eje delantero. Si se necesita más tracción, el par se distribuirá hasta alcanzar un 50:50.

El nuevo control de estabilidad sí que es desconectable, lo que te permitirá meter a este modelo “en más harina”. También encontramos un sistema de protección antivuelco (denominado ARP, siglas de Active Rollover Protection): es una opción y, según explican, al detectar un volantazo, frenaría la rueda delantera del exterior de la curva y corregiría la oscilación de la carrocería. Además, se puede equipar un programa de estabilización del remolque TSA (Trailer Stabilization Assist, opcional).

En las suspensiones, sí hemos notado diferencias entre la versión Diesel y la V6. El Captiva opta por McPherson en las ruedas delanteras y cuatro brazos en el eje trasero. En la versión de gasóleo, encontramos que el conjunto es más duro y que sujetan mejor a este SUV. En el V6, hemos percibido más oscilaciones de la carrocería.

El apartado dinámico se completa con frenos de disco ventilados en las cuatro ruedas. Los neumáticos varían según el acabado: ofrecerá 215/70 R con llantas de 16 pulgadas y 235/60 R con llantas de 17.

Si quieres más prestaciones, Chevrolet también tiene una variante de gasolina V6: 3,2 litros de cilindrada, 230 CV y 30 mkg son su tarjeta de presentación. Según datos oficiales, alcanza los 204 km/h y pasa de 0 a 100 en 8,8 segundos. El consumo medio queda en 11,5 litros cada 100 kilómetros.

Esta motorización sólo se ofrecerá con una transmisión automática secuencial de cinco velocidades. También es nueva y cuenta con un programa especial denominado “Winter” (invierno).

El V6 se estira más allá, y sin despeinarse, pasa de las 5.000 rpm, y a bajo y medio régimen se muestra “como un tiro”.

El Captiva incorpora el primer motor Diesel que ha salido de las antiguas fábricas coreanas de Daewoo. Este cuatro cilindros –que incorpora de serie un filtro de partículas sin mantenimiento- se ha mostrado desde el primer momento muy ágil y silencioso. Sus 150 CV oficiales son más que suficientes para afrontar cualquier repecho y movernos a ritmos vivos.

Según las cifras ofrecidas por Chevrolet, el Captiva Diesel (que se venderá con las siglas VCDi) alcanza los 186 km/h y pasa de 0 a 100 km/h en 10,6 segundos. Su consumo medio queda en 7,4 litros a los 100 kilómetros.

El Hyundai Santa Fe con motor 2.2 CRDi de 150 CV se mueve en los 179 km/h, con una aceleración 0 a 100 km/h de 11,6 segundos y un consumo de 7,3 litros. Para el Kia Sorento, estas cifras son peores, ya que su mecánica Diesel, el 2.5 CRDi, es menos potente (140 CV): velocidad punta de 170 km/h, 0-100 km/h en 14,6 segundos y consumo medio de 8,5 litros. Le ocurre lo mismo al SsangYong Kyron y su Xdi de 140 CV.

Esperaremos a que el Captiva pase por nuestro Centro Técnico, pero todo indica que estamos ante el más rápido entre los “TT light coreanos” y el que menos consume.

La unidad que llevábamos incorporaba un cambio manual de cinco velocidades. Es completamente nuevo: según datos oficiales, puede transmitir hasta 33 mkg. En autopista, echamos en falta una sexta relación de desahogo, pero –en conjunto- transmisión y motor casan perfectamente.

El Captiva no es un todo terreno de pura cepa. La tracción 4x4 tiene un funcionamiento completamente automático. El conductor no puede elegir cómo será el reparto de par. En condiciones normales, toda la fuerza irá al eje delantero. Si se necesita más tracción, el par se distribuirá hasta alcanzar un 50:50.

El nuevo control de estabilidad sí que es desconectable, lo que te permitirá meter a este modelo “en más harina”. También encontramos un sistema de protección antivuelco (denominado ARP, siglas de Active Rollover Protection): es una opción y, según explican, al detectar un volantazo, frenaría la rueda delantera del exterior de la curva y corregiría la oscilación de la carrocería. Además, se puede equipar un programa de estabilización del remolque TSA (Trailer Stabilization Assist, opcional).

En las suspensiones, sí hemos notado diferencias entre la versión Diesel y la V6. El Captiva opta por McPherson en las ruedas delanteras y cuatro brazos en el eje trasero. En la versión de gasóleo, encontramos que el conjunto es más duro y que sujetan mejor a este SUV. En el V6, hemos percibido más oscilaciones de la carrocería.

El apartado dinámico se completa con frenos de disco ventilados en las cuatro ruedas. Los neumáticos varían según el acabado: ofrecerá 215/70 R con llantas de 16 pulgadas y 235/60 R con llantas de 17.

Si quieres más prestaciones, Chevrolet también tiene una variante de gasolina V6: 3,2 litros de cilindrada, 230 CV y 30 mkg son su tarjeta de presentación. Según datos oficiales, alcanza los 204 km/h y pasa de 0 a 100 en 8,8 segundos. El consumo medio queda en 11,5 litros cada 100 kilómetros.

Esta motorización sólo se ofrecerá con una transmisión automática secuencial de cinco velocidades. También es nueva y cuenta con un programa especial denominado “Winter” (invierno).

El V6 se estira más allá, y sin despeinarse, pasa de las 5.000 rpm, y a bajo y medio régimen se muestra “como un tiro”.

El Captiva incorpora el primer motor Diesel que ha salido de las antiguas fábricas coreanas de Daewoo. Este cuatro cilindros –que incorpora de serie un filtro de partículas sin mantenimiento- se ha mostrado desde el primer momento muy ágil y silencioso. Sus 150 CV oficiales son más que suficientes para afrontar cualquier repecho y movernos a ritmos vivos.

Según las cifras ofrecidas por Chevrolet, el Captiva Diesel (que se venderá con las siglas VCDi) alcanza los 186 km/h y pasa de 0 a 100 km/h en 10,6 segundos. Su consumo medio queda en 7,4 litros a los 100 kilómetros.

El Hyundai Santa Fe con motor 2.2 CRDi de 150 CV se mueve en los 179 km/h, con una aceleración 0 a 100 km/h de 11,6 segundos y un consumo de 7,3 litros. Para el Kia Sorento, estas cifras son peores, ya que su mecánica Diesel, el 2.5 CRDi, es menos potente (140 CV): velocidad punta de 170 km/h, 0-100 km/h en 14,6 segundos y consumo medio de 8,5 litros. Le ocurre lo mismo al SsangYong Kyron y su Xdi de 140 CV.

Esperaremos a que el Captiva pase por nuestro Centro Técnico, pero todo indica que estamos ante el más rápido entre los “TT light coreanos” y el que menos consume.

La unidad que llevábamos incorporaba un cambio manual de cinco velocidades. Es completamente nuevo: según datos oficiales, puede transmitir hasta 33 mkg. En autopista, echamos en falta una sexta relación de desahogo, pero –en conjunto- transmisión y motor casan perfectamente.

El Captiva no es un todo terreno de pura cepa. La tracción 4x4 tiene un funcionamiento completamente automático. El conductor no puede elegir cómo será el reparto de par. En condiciones normales, toda la fuerza irá al eje delantero. Si se necesita más tracción, el par se distribuirá hasta alcanzar un 50:50.

El nuevo control de estabilidad sí que es desconectable, lo que te permitirá meter a este modelo “en más harina”. También encontramos un sistema de protección antivuelco (denominado ARP, siglas de Active Rollover Protection): es una opción y, según explican, al detectar un volantazo, frenaría la rueda delantera del exterior de la curva y corregiría la oscilación de la carrocería. Además, se puede equipar un programa de estabilización del remolque TSA (Trailer Stabilization Assist, opcional).

En las suspensiones, sí hemos notado diferencias entre la versión Diesel y la V6. El Captiva opta por McPherson en las ruedas delanteras y cuatro brazos en el eje trasero. En la versión de gasóleo, encontramos que el conjunto es más duro y que sujetan mejor a este SUV. En el V6, hemos percibido más oscilaciones de la carrocería.

El apartado dinámico se completa con frenos de disco ventilados en las cuatro ruedas. Los neumáticos varían según el acabado: ofrecerá 215/70 R con llantas de 16 pulgadas y 235/60 R con llantas de 17.

Si quieres más prestaciones, Chevrolet también tiene una variante de gasolina V6: 3,2 litros de cilindrada, 230 CV y 30 mkg son su tarjeta de presentación. Según datos oficiales, alcanza los 204 km/h y pasa de 0 a 100 en 8,8 segundos. El consumo medio queda en 11,5 litros cada 100 kilómetros.

Esta motorización sólo se ofrecerá con una transmisión automática secuencial de cinco velocidades. También es nueva y cuenta con un programa especial denominado “Winter” (invierno).

El V6 se estira más allá, y sin despeinarse, pasa de las 5.000 rpm, y a bajo y medio régimen se muestra “como un tiro”.

El Captiva incorpora el primer motor Diesel que ha salido de las antiguas fábricas coreanas de Daewoo. Este cuatro cilindros –que incorpora de serie un filtro de partículas sin mantenimiento- se ha mostrado desde el primer momento muy ágil y silencioso. Sus 150 CV oficiales son más que suficientes para afrontar cualquier repecho y movernos a ritmos vivos.

Según las cifras ofrecidas por Chevrolet, el Captiva Diesel (que se venderá con las siglas VCDi) alcanza los 186 km/h y pasa de 0 a 100 km/h en 10,6 segundos. Su consumo medio queda en 7,4 litros a los 100 kilómetros.

El Hyundai Santa Fe con motor 2.2 CRDi de 150 CV se mueve en los 179 km/h, con una aceleración 0 a 100 km/h de 11,6 segundos y un consumo de 7,3 litros. Para el Kia Sorento, estas cifras son peores, ya que su mecánica Diesel, el 2.5 CRDi, es menos potente (140 CV): velocidad punta de 170 km/h, 0-100 km/h en 14,6 segundos y consumo medio de 8,5 litros. Le ocurre lo mismo al SsangYong Kyron y su Xdi de 140 CV.

Esperaremos a que el Captiva pase por nuestro Centro Técnico, pero todo indica que estamos ante el más rápido entre los “TT light coreanos” y el que menos consume.

La unidad que llevábamos incorporaba un cambio manual de cinco velocidades. Es completamente nuevo: según datos oficiales, puede transmitir hasta 33 mkg. En autopista, echamos en falta una sexta relación de desahogo, pero –en conjunto- transmisión y motor casan perfectamente.

El Captiva no es un todo terreno de pura cepa. La tracción 4x4 tiene un funcionamiento completamente automático. El conductor no puede elegir cómo será el reparto de par. En condiciones normales, toda la fuerza irá al eje delantero. Si se necesita más tracción, el par se distribuirá hasta alcanzar un 50:50.

El nuevo control de estabilidad sí que es desconectable, lo que te permitirá meter a este modelo “en más harina”. También encontramos un sistema de protección antivuelco (denominado ARP, siglas de Active Rollover Protection): es una opción y, según explican, al detectar un volantazo, frenaría la rueda delantera del exterior de la curva y corregiría la oscilación de la carrocería. Además, se puede equipar un programa de estabilización del remolque TSA (Trailer Stabilization Assist, opcional).

En las suspensiones, sí hemos notado diferencias entre la versión Diesel y la V6. El Captiva opta por McPherson en las ruedas delanteras y cuatro brazos en el eje trasero. En la versión de gasóleo, encontramos que el conjunto es más duro y que sujetan mejor a este SUV. En el V6, hemos percibido más oscilaciones de la carrocería.

El apartado dinámico se completa con frenos de disco ventilados en las cuatro ruedas. Los neumáticos varían según el acabado: ofrecerá 215/70 R con llantas de 16 pulgadas y 235/60 R con llantas de 17.

Si quieres más prestaciones, Chevrolet también tiene una variante de gasolina V6: 3,2 litros de cilindrada, 230 CV y 30 mkg son su tarjeta de presentación. Según datos oficiales, alcanza los 204 km/h y pasa de 0 a 100 en 8,8 segundos. El consumo medio queda en 11,5 litros cada 100 kilómetros.

Esta motorización sólo se ofrecerá con una transmisión automática secuencial de cinco velocidades. También es nueva y cuenta con un programa especial denominado “Winter” (invierno).

El V6 se estira más allá, y sin despeinarse, pasa de las 5.000 rpm, y a bajo y medio régimen se muestra “como un tiro”.

El Captiva incorpora el primer motor Diesel que ha salido de las antiguas fábricas coreanas de Daewoo. Este cuatro cilindros –que incorpora de serie un filtro de partículas sin mantenimiento- se ha mostrado desde el primer momento muy ágil y silencioso. Sus 150 CV oficiales son más que suficientes para afrontar cualquier repecho y movernos a ritmos vivos.

Según las cifras ofrecidas por Chevrolet, el Captiva Diesel (que se venderá con las siglas VCDi) alcanza los 186 km/h y pasa de 0 a 100 km/h en 10,6 segundos. Su consumo medio queda en 7,4 litros a los 100 kilómetros.

El Hyundai Santa Fe con motor 2.2 CRDi de 150 CV se mueve en los 179 km/h, con una aceleración 0 a 100 km/h de 11,6 segundos y un consumo de 7,3 litros. Para el Kia Sorento, estas cifras son peores, ya que su mecánica Diesel, el 2.5 CRDi, es menos potente (140 CV): velocidad punta de 170 km/h, 0-100 km/h en 14,6 segundos y consumo medio de 8,5 litros. Le ocurre lo mismo al SsangYong Kyron y su Xdi de 140 CV.

Esperaremos a que el Captiva pase por nuestro Centro Técnico, pero todo indica que estamos ante el más rápido entre los “TT light coreanos” y el que menos consume.

La unidad que llevábamos incorporaba un cambio manual de cinco velocidades. Es completamente nuevo: según datos oficiales, puede transmitir hasta 33 mkg. En autopista, echamos en falta una sexta relación de desahogo, pero –en conjunto- transmisión y motor casan perfectamente.

El Captiva no es un todo terreno de pura cepa. La tracción 4x4 tiene un funcionamiento completamente automático. El conductor no puede elegir cómo será el reparto de par. En condiciones normales, toda la fuerza irá al eje delantero. Si se necesita más tracción, el par se distribuirá hasta alcanzar un 50:50.

El nuevo control de estabilidad sí que es desconectable, lo que te permitirá meter a este modelo “en más harina”. También encontramos un sistema de protección antivuelco (denominado ARP, siglas de Active Rollover Protection): es una opción y, según explican, al detectar un volantazo, frenaría la rueda delantera del exterior de la curva y corregiría la oscilación de la carrocería. Además, se puede equipar un programa de estabilización del remolque TSA (Trailer Stabilization Assist, opcional).

En las suspensiones, sí hemos notado diferencias entre la versión Diesel y la V6. El Captiva opta por McPherson en las ruedas delanteras y cuatro brazos en el eje trasero. En la versión de gasóleo, encontramos que el conjunto es más duro y que sujetan mejor a este SUV. En el V6, hemos percibido más oscilaciones de la carrocería.

El apartado dinámico se completa con frenos de disco ventilados en las cuatro ruedas. Los neumáticos varían según el acabado: ofrecerá 215/70 R con llantas de 16 pulgadas y 235/60 R con llantas de 17.

Si quieres más prestaciones, Chevrolet también tiene una variante de gasolina V6: 3,2 litros de cilindrada, 230 CV y 30 mkg son su tarjeta de presentación. Según datos oficiales, alcanza los 204 km/h y pasa de 0 a 100 en 8,8 segundos. El consumo medio queda en 11,5 litros cada 100 kilómetros.

Esta motorización sólo se ofrecerá con una transmisión automática secuencial de cinco velocidades. También es nueva y cuenta con un programa especial denominado “Winter” (invierno).

El V6 se estira más allá, y sin despeinarse, pasa de las 5.000 rpm, y a bajo y medio régimen se muestra “como un tiro”.

El Captiva incorpora el primer motor Diesel que ha salido de las antiguas fábricas coreanas de Daewoo. Este cuatro cilindros –que incorpora de serie un filtro de partículas sin mantenimiento- se ha mostrado desde el primer momento muy ágil y silencioso. Sus 150 CV oficiales son más que suficientes para afrontar cualquier repecho y movernos a ritmos vivos.

Según las cifras ofrecidas por Chevrolet, el Captiva Diesel (que se venderá con las siglas VCDi) alcanza los 186 km/h y pasa de 0 a 100 km/h en 10,6 segundos. Su consumo medio queda en 7,4 litros a los 100 kilómetros.

El Hyundai Santa Fe con motor 2.2 CRDi de 150 CV se mueve en los 179 km/h, con una aceleración 0 a 100 km/h de 11,6 segundos y un consumo de 7,3 litros. Para el Kia Sorento, estas cifras son peores, ya que su mecánica Diesel, el 2.5 CRDi, es menos potente (140 CV): velocidad punta de 170 km/h, 0-100 km/h en 14,6 segundos y consumo medio de 8,5 litros. Le ocurre lo mismo al SsangYong Kyron y su Xdi de 140 CV.

Esperaremos a que el Captiva pase por nuestro Centro Técnico, pero todo indica que estamos ante el más rápido entre los “TT light coreanos” y el que menos consume.

La unidad que llevábamos incorporaba un cambio manual de cinco velocidades. Es completamente nuevo: según datos oficiales, puede transmitir hasta 33 mkg. En autopista, echamos en falta una sexta relación de desahogo, pero –en conjunto- transmisión y motor casan perfectamente.

El Captiva no es un todo terreno de pura cepa. La tracción 4x4 tiene un funcionamiento completamente automático. El conductor no puede elegir cómo será el reparto de par. En condiciones normales, toda la fuerza irá al eje delantero. Si se necesita más tracción, el par se distribuirá hasta alcanzar un 50:50.

El nuevo control de estabilidad sí que es desconectable, lo que te permitirá meter a este modelo “en más harina”. También encontramos un sistema de protección antivuelco (denominado ARP, siglas de Active Rollover Protection): es una opción y, según explican, al detectar un volantazo, frenaría la rueda delantera del exterior de la curva y corregiría la oscilación de la carrocería. Además, se puede equipar un programa de estabilización del remolque TSA (Trailer Stabilization Assist, opcional).

En las suspensiones, sí hemos notado diferencias entre la versión Diesel y la V6. El Captiva opta por McPherson en las ruedas delanteras y cuatro brazos en el eje trasero. En la versión de gasóleo, encontramos que el conjunto es más duro y que sujetan mejor a este SUV. En el V6, hemos percibido más oscilaciones de la carrocería.

El apartado dinámico se completa con frenos de disco ventilados en las cuatro ruedas. Los neumáticos varían según el acabado: ofrecerá 215/70 R con llantas de 16 pulgadas y 235/60 R con llantas de 17.

Si quieres más prestaciones, Chevrolet también tiene una variante de gasolina V6: 3,2 litros de cilindrada, 230 CV y 30 mkg son su tarjeta de presentación. Según datos oficiales, alcanza los 204 km/h y pasa de 0 a 100 en 8,8 segundos. El consumo medio queda en 11,5 litros cada 100 kilómetros.

Esta motorización sólo se ofrecerá con una transmisión automática secuencial de cinco velocidades. También es nueva y cuenta con un programa especial denominado “Winter” (invierno).

El V6 se estira más allá, y sin despeinarse, pasa de las 5.000 rpm, y a bajo y medio régimen se muestra “como un tiro”.

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