BMW Serie 3 Coupé

A partir del 26 de septiembre, BMW pone a la venta el nuevo Serie 3 Coupé, la versión tres puertas del popular Serie 3, La llegada de esta carrocería cierra la gama hasta que llegue el Cabrio y, además, supone el estreno de elementos muy esperados, como el nuevo motor tres litros con doble turbo y 306 CV, montado en el 335i.
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BMW Serie 3 Coupé
BMW Serie 3 Coupé

Desde siempre, uno de los grandes valores, si no el más importante, de los coches de BMW ha sido su chasis. Sean de la época que sean, estos bastidores siempre han estado a la vanguardia del mercado y, claro, el de este Coupé no podía quedarse atrás.

Al haber crecido hasta los 4,58 metros de longitud y los 1,78 metros de anchura, la plataforma del Coupé debe ser más estable que antes. La batalla se queda en la nada despreciable longitud de 2,76 metros, con lo que ya se puede tener una idea de lo amplia que es esta superficie de rodadura.

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p> A esa mayor amplitud de pisada, une BMW su elaborada suspensión, que lleva esquema McPherson en el eje delantero y multibrazo con cinco anclajes en el trasero. Cuenta, además, con una carrocería un 25 por ciento más rígida, beneficios de tener sólo tres puertas, y, a pesar de ser mucho más grande que antes, sólo ha aumentado su peso en 40 kg, consiguiendo, además, que el centro de gravedad esté más bajo que en la berlina.

Con esto, en la casa bávara nos animan a probar a fondo el coche y, aunque las saturadas carreteras de Sierra Nevada no permiten grandes alegrías, pudimos comprobar que su ofrecimiento no era en vano. Estable, sólido, incluso demasiado firme, el Serie 3 Coupé negocia las curvas con total solvencia, dejándonos claro que sus límites están muy lejos.
Sea con llanta 17 ó 18 (opcional), el coche se muestra bastante seco, lo que perjudica al confort, pero mejora notablemente el comportamiento.

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p> No hay que olvidar que llevamos un propulsión trasera y que, por tanto, a pesar del exquisito reparto de pesos (50-50), el coche puede buscar el sobreviraje al salir de alguna curva dando gas. No hay que preocuparse mucho, porque cuenta de serie con control de tracción y de estabilidad (desconectables en dos etapas) y porque la dirección activa de BMW responde con una eficacia que maravilla. Además, los frenos parecen inagotables.

No tuvimos ocasión de probar ninguna unidad con la tracción integral X-Drive, pero aseguran en BMW que el coche resulta todavía más estable. Esto sucede porque el sistema de gestión del par, capaz de enviar toda la fuerza a un eje o a otro en sólo 100 milisegundos, “se anticipa a las pérdidas de tracción”. Esto quiere decir que el sistema calcula la velocidad de entrada a una curva y el ángulo de giro que se imprime al volante, con lo que puede anticipar un posible subviraje o un sobreviraje, con lo que se prepara y envía par al eje que más tracción vaya a conservar.

De toda la gama de motores que finalmente tendrá el Serie 3 Coupé, en la toma de contacto pudimos conducir los gasolinas 325i y 335i. Este último, el 335i es el primero de una nueva familia de motores que, poco a poco, irá desarrollando BMW. Con sus 306 CV y su espectacular par máximo de 40,8 mkg a sólo 1.500 rpm, este motor impresiona a cualquiera.

Empieza a empujar apenas la aguja del cuentavueltas llega a los 1.000 giros y, después, mantiene ese empuje colosal hasta el entorno de las 8.000 vueltas. Es terriblemente ágil, elástico, poderoso… y tiene un sonido que cautiva. Manejado con el cambio manual de seis relaciones, permite comprobar en carne propia el arreón brutal que liberan sus seis cilindros. Con la caja automática, en cambio, ofrece una respuesta todavía más viva. Esto se debe a que BMW ha mejorado las leyes de esta caja de cambios automática de seis relaciones para que los pasos se produzcan el doble de rápido (pronto tendrá también levas en el volante). Además, en el modo deportivo, la caja reduce hasta tres marchas de inmediato para proporcionar cuanto antes la mejor respuesta al acelerador. Una verdadera delicia.

Con sus seis cilindros en línea, el motor del 335i desplaza tres litros y alcanza los 306 CV de potencia. Los ingenieros de BMW han realizado un trabajo de orfebrería con esta máquina, engarzando en su culata los últimos avances de esta ciencia: inyección directa de gasolina en mezcla estequiométrica por inyectores piezoeléctricos, sistema doble vanos de variación de los tiempos de admisión y escape y Twinturbo, una tecnología que es la clave del éxito de este motor. El Twinturbo es un dispositivo de turboalimentación que utiliza dos compresores, uno para cada serie de tres cilindros. Gestionado su trabajo por un ordenador, este sistema permite extraer el máximo de cada cilindro, aprovechando, además, las bondades de la inyección directa, que optimiza cada átomo de combustible gracias a su particular admisión de aire en forma de turbulencia.

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p> Construido en aluminio (el magnesio no aguanta tanta presión), este motor ofrece las mismas prestaciones de un V8 de 300 CV, con la diferencia de que pesa 70 kg menos. Y, hablando de prestaciones, hay que recordar que este seis cilindros permite al Serie3 Coupé cubrir el 0-100 km/h en sólo 5,5 segundos y alcanzar una punta autolimitada de 250 km/h. Con todo, el consumo es bastante contenido, 9,5 litros de media cada 100 km.

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p> Con este motor, y con los demás gasolina de la gama, BMW incluye ya su nueva refrigeración con bomba de agua de funcionamiento variable: más velocidad de circulación cuando el motor trabaja a mayor carga y menos velocidad cuando va relajado. Lo mismo sucede con la bomba del aceite, que aumenta la presión del lubricante cuando hace falta más esfuerzo.

El otro motor que probamos fue el 325i, un 2,5 litros de 218 CV y 25 mkg de par máximo. Sin ser tan espectacular como el 335i, este propulsor también mueve al Coupé con gran facilidad. El 325i es una máquina bastante sofisticada que, gracias al sistema Valvetronic de apertura variable de las válvulas permite extraer unas magníficas prestaciones sin que el consumo se dispare. Sobre el Serie Coupé, destaca por su progresividad y su carácter suave y elástico. Con este corazón, la velocidad máxima es de 247 km/h y el 0 a 100 se realiza en 6,9 segundos.

Cuando la gama esté completa, se incorporará otro motor de gasolina, el 330i de 272 CV. Además, habrá dos turbodiesel, el 330d de 231 CV y el enorme 335d, que, gracias a su doble turbo, ofrece 272 CV. Éste último es el mismo motor que monta el BMW 535d.

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p> Cuando estén todos a la venta, hacia mediados de octubre, se podrá elegir entre un abanico de motores de vanguardia y grandes prestaciones, máquinas con todo el sabor de BMW y tecnología punta en su concepción.

Desde siempre, uno de los grandes valores, si no el más importante, de los coches de BMW ha sido su chasis. Sean de la época que sean, estos bastidores siempre han estado a la vanguardia del mercado y, claro, el de este Coupé no podía quedarse atrás.

Al haber crecido hasta los 4,58 metros de longitud y los 1,78 metros de anchura, la plataforma del Coupé debe ser más estable que antes. La batalla se queda en la nada despreciable longitud de 2,76 metros, con lo que ya se puede tener una idea de lo amplia que es esta superficie de rodadura.

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p> A esa mayor amplitud de pisada, une BMW su elaborada suspensión, que lleva esquema McPherson en el eje delantero y multibrazo con cinco anclajes en el trasero. Cuenta, además, con una carrocería un 25 por ciento más rígida, beneficios de tener sólo tres puertas, y, a pesar de ser mucho más grande que antes, sólo ha aumentado su peso en 40 kg, consiguiendo, además, que el centro de gravedad esté más bajo que en la berlina.

Con esto, en la casa bávara nos animan a probar a fondo el coche y, aunque las saturadas carreteras de Sierra Nevada no permiten grandes alegrías, pudimos comprobar que su ofrecimiento no era en vano. Estable, sólido, incluso demasiado firme, el Serie 3 Coupé negocia las curvas con total solvencia, dejándonos claro que sus límites están muy lejos.
Sea con llanta 17 ó 18 (opcional), el coche se muestra bastante seco, lo que perjudica al confort, pero mejora notablemente el comportamiento.

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p> No hay que olvidar que llevamos un propulsión trasera y que, por tanto, a pesar del exquisito reparto de pesos (50-50), el coche puede buscar el sobreviraje al salir de alguna curva dando gas. No hay que preocuparse mucho, porque cuenta de serie con control de tracción y de estabilidad (desconectables en dos etapas) y porque la dirección activa de BMW responde con una eficacia que maravilla. Además, los frenos parecen inagotables.

No tuvimos ocasión de probar ninguna unidad con la tracción integral X-Drive, pero aseguran en BMW que el coche resulta todavía más estable. Esto sucede porque el sistema de gestión del par, capaz de enviar toda la fuerza a un eje o a otro en sólo 100 milisegundos, “se anticipa a las pérdidas de tracción”. Esto quiere decir que el sistema calcula la velocidad de entrada a una curva y el ángulo de giro que se imprime al volante, con lo que puede anticipar un posible subviraje o un sobreviraje, con lo que se prepara y envía par al eje que más tracción vaya a conservar.

De toda la gama de motores que finalmente tendrá el Serie 3 Coupé, en la toma de contacto pudimos conducir los gasolinas 325i y 335i. Este último, el 335i es el primero de una nueva familia de motores que, poco a poco, irá desarrollando BMW. Con sus 306 CV y su espectacular par máximo de 40,8 mkg a sólo 1.500 rpm, este motor impresiona a cualquiera.

Empieza a empujar apenas la aguja del cuentavueltas llega a los 1.000 giros y, después, mantiene ese empuje colosal hasta el entorno de las 8.000 vueltas. Es terriblemente ágil, elástico, poderoso… y tiene un sonido que cautiva. Manejado con el cambio manual de seis relaciones, permite comprobar en carne propia el arreón brutal que liberan sus seis cilindros. Con la caja automática, en cambio, ofrece una respuesta todavía más viva. Esto se debe a que BMW ha mejorado las leyes de esta caja de cambios automática de seis relaciones para que los pasos se produzcan el doble de rápido (pronto tendrá también levas en el volante). Además, en el modo deportivo, la caja reduce hasta tres marchas de inmediato para proporcionar cuanto antes la mejor respuesta al acelerador. Una verdadera delicia.

Con sus seis cilindros en línea, el motor del 335i desplaza tres litros y alcanza los 306 CV de potencia. Los ingenieros de BMW han realizado un trabajo de orfebrería con esta máquina, engarzando en su culata los últimos avances de esta ciencia: inyección directa de gasolina en mezcla estequiométrica por inyectores piezoeléctricos, sistema doble vanos de variación de los tiempos de admisión y escape y Twinturbo, una tecnología que es la clave del éxito de este motor. El Twinturbo es un dispositivo de turboalimentación que utiliza dos compresores, uno para cada serie de tres cilindros. Gestionado su trabajo por un ordenador, este sistema permite extraer el máximo de cada cilindro, aprovechando, además, las bondades de la inyección directa, que optimiza cada átomo de combustible gracias a su particular admisión de aire en forma de turbulencia.

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p> Construido en aluminio (el magnesio no aguanta tanta presión), este motor ofrece las mismas prestaciones de un V8 de 300 CV, con la diferencia de que pesa 70 kg menos. Y, hablando de prestaciones, hay que recordar que este seis cilindros permite al Serie3 Coupé cubrir el 0-100 km/h en sólo 5,5 segundos y alcanzar una punta autolimitada de 250 km/h. Con todo, el consumo es bastante contenido, 9,5 litros de media cada 100 km.

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p> Con este motor, y con los demás gasolina de la gama, BMW incluye ya su nueva refrigeración con bomba de agua de funcionamiento variable: más velocidad de circulación cuando el motor trabaja a mayor carga y menos velocidad cuando va relajado. Lo mismo sucede con la bomba del aceite, que aumenta la presión del lubricante cuando hace falta más esfuerzo.

El otro motor que probamos fue el 325i, un 2,5 litros de 218 CV y 25 mkg de par máximo. Sin ser tan espectacular como el 335i, este propulsor también mueve al Coupé con gran facilidad. El 325i es una máquina bastante sofisticada que, gracias al sistema Valvetronic de apertura variable de las válvulas permite extraer unas magníficas prestaciones sin que el consumo se dispare. Sobre el Serie Coupé, destaca por su progresividad y su carácter suave y elástico. Con este corazón, la velocidad máxima es de 247 km/h y el 0 a 100 se realiza en 6,9 segundos.

Cuando la gama esté completa, se incorporará otro motor de gasolina, el 330i de 272 CV. Además, habrá dos turbodiesel, el 330d de 231 CV y el enorme 335d, que, gracias a su doble turbo, ofrece 272 CV. Éste último es el mismo motor que monta el BMW 535d.

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p> Cuando estén todos a la venta, hacia mediados de octubre, se podrá elegir entre un abanico de motores de vanguardia y grandes prestaciones, máquinas con todo el sabor de BMW y tecnología punta en su concepción.

Desde siempre, uno de los grandes valores, si no el más importante, de los coches de BMW ha sido su chasis. Sean de la época que sean, estos bastidores siempre han estado a la vanguardia del mercado y, claro, el de este Coupé no podía quedarse atrás.

Al haber crecido hasta los 4,58 metros de longitud y los 1,78 metros de anchura, la plataforma del Coupé debe ser más estable que antes. La batalla se queda en la nada despreciable longitud de 2,76 metros, con lo que ya se puede tener una idea de lo amplia que es esta superficie de rodadura.

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Con esto, en la casa bávara nos animan a probar a fondo el coche y, aunque las saturadas carreteras de Sierra Nevada no permiten grandes alegrías, pudimos comprobar que su ofrecimiento no era en vano. Estable, sólido, incluso demasiado firme, el Serie 3 Coupé negocia las curvas con total solvencia, dejándonos claro que sus límites están muy lejos.
Sea con llanta 17 ó 18 (opcional), el coche se muestra bastante seco, lo que perjudica al confort, pero mejora notablemente el comportamiento.

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p> No hay que olvidar que llevamos un propulsión trasera y que, por tanto, a pesar del exquisito reparto de pesos (50-50), el coche puede buscar el sobreviraje al salir de alguna curva dando gas. No hay que preocuparse mucho, porque cuenta de serie con control de tracción y de estabilidad (desconectables en dos etapas) y porque la dirección activa de BMW responde con una eficacia que maravilla. Además, los frenos parecen inagotables.

No tuvimos ocasión de probar ninguna unidad con la tracción integral X-Drive, pero aseguran en BMW que el coche resulta todavía más estable. Esto sucede porque el sistema de gestión del par, capaz de enviar toda la fuerza a un eje o a otro en sólo 100 milisegundos, “se anticipa a las pérdidas de tracción”. Esto quiere decir que el sistema calcula la velocidad de entrada a una curva y el ángulo de giro que se imprime al volante, con lo que puede anticipar un posible subviraje o un sobreviraje, con lo que se prepara y envía par al eje que más tracción vaya a conservar.

De toda la gama de motores que finalmente tendrá el Serie 3 Coupé, en la toma de contacto pudimos conducir los gasolinas 325i y 335i. Este último, el 335i es el primero de una nueva familia de motores que, poco a poco, irá desarrollando BMW. Con sus 306 CV y su espectacular par máximo de 40,8 mkg a sólo 1.500 rpm, este motor impresiona a cualquiera.

Empieza a empujar apenas la aguja del cuentavueltas llega a los 1.000 giros y, después, mantiene ese empuje colosal hasta el entorno de las 8.000 vueltas. Es terriblemente ágil, elástico, poderoso… y tiene un sonido que cautiva. Manejado con el cambio manual de seis relaciones, permite comprobar en carne propia el arreón brutal que liberan sus seis cilindros. Con la caja automática, en cambio, ofrece una respuesta todavía más viva. Esto se debe a que BMW ha mejorado las leyes de esta caja de cambios automática de seis relaciones para que los pasos se produzcan el doble de rápido (pronto tendrá también levas en el volante). Además, en el modo deportivo, la caja reduce hasta tres marchas de inmediato para proporcionar cuanto antes la mejor respuesta al acelerador. Una verdadera delicia.

Con sus seis cilindros en línea, el motor del 335i desplaza tres litros y alcanza los 306 CV de potencia. Los ingenieros de BMW han realizado un trabajo de orfebrería con esta máquina, engarzando en su culata los últimos avances de esta ciencia: inyección directa de gasolina en mezcla estequiométrica por inyectores piezoeléctricos, sistema doble vanos de variación de los tiempos de admisión y escape y Twinturbo, una tecnología que es la clave del éxito de este motor. El Twinturbo es un dispositivo de turboalimentación que utiliza dos compresores, uno para cada serie de tres cilindros. Gestionado su trabajo por un ordenador, este sistema permite extraer el máximo de cada cilindro, aprovechando, además, las bondades de la inyección directa, que optimiza cada átomo de combustible gracias a su particular admisión de aire en forma de turbulencia.

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El otro motor que probamos fue el 325i, un 2,5 litros de 218 CV y 25 mkg de par máximo. Sin ser tan espectacular como el 335i, este propulsor también mueve al Coupé con gran facilidad. El 325i es una máquina bastante sofisticada que, gracias al sistema Valvetronic de apertura variable de las válvulas permite extraer unas magníficas prestaciones sin que el consumo se dispare. Sobre el Serie Coupé, destaca por su progresividad y su carácter suave y elástico. Con este corazón, la velocidad máxima es de 247 km/h y el 0 a 100 se realiza en 6,9 segundos.

Cuando la gama esté completa, se incorporará otro motor de gasolina, el 330i de 272 CV. Además, habrá dos turbodiesel, el 330d de 231 CV y el enorme 335d, que, gracias a su doble turbo, ofrece 272 CV. Éste último es el mismo motor que monta el BMW 535d.

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Desde siempre, uno de los grandes valores, si no el más importante, de los coches de BMW ha sido su chasis. Sean de la época que sean, estos bastidores siempre han estado a la vanguardia del mercado y, claro, el de este Coupé no podía quedarse atrás.

Al haber crecido hasta los 4,58 metros de longitud y los 1,78 metros de anchura, la plataforma del Coupé debe ser más estable que antes. La batalla se queda en la nada despreciable longitud de 2,76 metros, con lo que ya se puede tener una idea de lo amplia que es esta superficie de rodadura.

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Con esto, en la casa bávara nos animan a probar a fondo el coche y, aunque las saturadas carreteras de Sierra Nevada no permiten grandes alegrías, pudimos comprobar que su ofrecimiento no era en vano. Estable, sólido, incluso demasiado firme, el Serie 3 Coupé negocia las curvas con total solvencia, dejándonos claro que sus límites están muy lejos.
Sea con llanta 17 ó 18 (opcional), el coche se muestra bastante seco, lo que perjudica al confort, pero mejora notablemente el comportamiento.

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p> No hay que olvidar que llevamos un propulsión trasera y que, por tanto, a pesar del exquisito reparto de pesos (50-50), el coche puede buscar el sobreviraje al salir de alguna curva dando gas. No hay que preocuparse mucho, porque cuenta de serie con control de tracción y de estabilidad (desconectables en dos etapas) y porque la dirección activa de BMW responde con una eficacia que maravilla. Además, los frenos parecen inagotables.

No tuvimos ocasión de probar ninguna unidad con la tracción integral X-Drive, pero aseguran en BMW que el coche resulta todavía más estable. Esto sucede porque el sistema de gestión del par, capaz de enviar toda la fuerza a un eje o a otro en sólo 100 milisegundos, “se anticipa a las pérdidas de tracción”. Esto quiere decir que el sistema calcula la velocidad de entrada a una curva y el ángulo de giro que se imprime al volante, con lo que puede anticipar un posible subviraje o un sobreviraje, con lo que se prepara y envía par al eje que más tracción vaya a conservar.

De toda la gama de motores que finalmente tendrá el Serie 3 Coupé, en la toma de contacto pudimos conducir los gasolinas 325i y 335i. Este último, el 335i es el primero de una nueva familia de motores que, poco a poco, irá desarrollando BMW. Con sus 306 CV y su espectacular par máximo de 40,8 mkg a sólo 1.500 rpm, este motor impresiona a cualquiera.

Empieza a empujar apenas la aguja del cuentavueltas llega a los 1.000 giros y, después, mantiene ese empuje colosal hasta el entorno de las 8.000 vueltas. Es terriblemente ágil, elástico, poderoso… y tiene un sonido que cautiva. Manejado con el cambio manual de seis relaciones, permite comprobar en carne propia el arreón brutal que liberan sus seis cilindros. Con la caja automática, en cambio, ofrece una respuesta todavía más viva. Esto se debe a que BMW ha mejorado las leyes de esta caja de cambios automática de seis relaciones para que los pasos se produzcan el doble de rápido (pronto tendrá también levas en el volante). Además, en el modo deportivo, la caja reduce hasta tres marchas de inmediato para proporcionar cuanto antes la mejor respuesta al acelerador. Una verdadera delicia.

Con sus seis cilindros en línea, el motor del 335i desplaza tres litros y alcanza los 306 CV de potencia. Los ingenieros de BMW han realizado un trabajo de orfebrería con esta máquina, engarzando en su culata los últimos avances de esta ciencia: inyección directa de gasolina en mezcla estequiométrica por inyectores piezoeléctricos, sistema doble vanos de variación de los tiempos de admisión y escape y Twinturbo, una tecnología que es la clave del éxito de este motor. El Twinturbo es un dispositivo de turboalimentación que utiliza dos compresores, uno para cada serie de tres cilindros. Gestionado su trabajo por un ordenador, este sistema permite extraer el máximo de cada cilindro, aprovechando, además, las bondades de la inyección directa, que optimiza cada átomo de combustible gracias a su particular admisión de aire en forma de turbulencia.

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El otro motor que probamos fue el 325i, un 2,5 litros de 218 CV y 25 mkg de par máximo. Sin ser tan espectacular como el 335i, este propulsor también mueve al Coupé con gran facilidad. El 325i es una máquina bastante sofisticada que, gracias al sistema Valvetronic de apertura variable de las válvulas permite extraer unas magníficas prestaciones sin que el consumo se dispare. Sobre el Serie Coupé, destaca por su progresividad y su carácter suave y elástico. Con este corazón, la velocidad máxima es de 247 km/h y el 0 a 100 se realiza en 6,9 segundos.

Cuando la gama esté completa, se incorporará otro motor de gasolina, el 330i de 272 CV. Además, habrá dos turbodiesel, el 330d de 231 CV y el enorme 335d, que, gracias a su doble turbo, ofrece 272 CV. Éste último es el mismo motor que monta el BMW 535d.

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Desde siempre, uno de los grandes valores, si no el más importante, de los coches de BMW ha sido su chasis. Sean de la época que sean, estos bastidores siempre han estado a la vanguardia del mercado y, claro, el de este Coupé no podía quedarse atrás.

Al haber crecido hasta los 4,58 metros de longitud y los 1,78 metros de anchura, la plataforma del Coupé debe ser más estable que antes. La batalla se queda en la nada despreciable longitud de 2,76 metros, con lo que ya se puede tener una idea de lo amplia que es esta superficie de rodadura.

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Con esto, en la casa bávara nos animan a probar a fondo el coche y, aunque las saturadas carreteras de Sierra Nevada no permiten grandes alegrías, pudimos comprobar que su ofrecimiento no era en vano. Estable, sólido, incluso demasiado firme, el Serie 3 Coupé negocia las curvas con total solvencia, dejándonos claro que sus límites están muy lejos.
Sea con llanta 17 ó 18 (opcional), el coche se muestra bastante seco, lo que perjudica al confort, pero mejora notablemente el comportamiento.

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No tuvimos ocasión de probar ninguna unidad con la tracción integral X-Drive, pero aseguran en BMW que el coche resulta todavía más estable. Esto sucede porque el sistema de gestión del par, capaz de enviar toda la fuerza a un eje o a otro en sólo 100 milisegundos, “se anticipa a las pérdidas de tracción”. Esto quiere decir que el sistema calcula la velocidad de entrada a una curva y el ángulo de giro que se imprime al volante, con lo que puede anticipar un posible subviraje o un sobreviraje, con lo que se prepara y envía par al eje que más tracción vaya a conservar.

De toda la gama de motores que finalmente tendrá el Serie 3 Coupé, en la toma de contacto pudimos conducir los gasolinas 325i y 335i. Este último, el 335i es el primero de una nueva familia de motores que, poco a poco, irá desarrollando BMW. Con sus 306 CV y su espectacular par máximo de 40,8 mkg a sólo 1.500 rpm, este motor impresiona a cualquiera.

Empieza a empujar apenas la aguja del cuentavueltas llega a los 1.000 giros y, después, mantiene ese empuje colosal hasta el entorno de las 8.000 vueltas. Es terriblemente ágil, elástico, poderoso… y tiene un sonido que cautiva. Manejado con el cambio manual de seis relaciones, permite comprobar en carne propia el arreón brutal que liberan sus seis cilindros. Con la caja automática, en cambio, ofrece una respuesta todavía más viva. Esto se debe a que BMW ha mejorado las leyes de esta caja de cambios automática de seis relaciones para que los pasos se produzcan el doble de rápido (pronto tendrá también levas en el volante). Además, en el modo deportivo, la caja reduce hasta tres marchas de inmediato para proporcionar cuanto antes la mejor respuesta al acelerador. Una verdadera delicia.

Con sus seis cilindros en línea, el motor del 335i desplaza tres litros y alcanza los 306 CV de potencia. Los ingenieros de BMW han realizado un trabajo de orfebrería con esta máquina, engarzando en su culata los últimos avances de esta ciencia: inyección directa de gasolina en mezcla estequiométrica por inyectores piezoeléctricos, sistema doble vanos de variación de los tiempos de admisión y escape y Twinturbo, una tecnología que es la clave del éxito de este motor. El Twinturbo es un dispositivo de turboalimentación que utiliza dos compresores, uno para cada serie de tres cilindros. Gestionado su trabajo por un ordenador, este sistema permite extraer el máximo de cada cilindro, aprovechando, además, las bondades de la inyección directa, que optimiza cada átomo de combustible gracias a su particular admisión de aire en forma de turbulencia.

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El otro motor que probamos fue el 325i, un 2,5 litros de 218 CV y 25 mkg de par máximo. Sin ser tan espectacular como el 335i, este propulsor también mueve al Coupé con gran facilidad. El 325i es una máquina bastante sofisticada que, gracias al sistema Valvetronic de apertura variable de las válvulas permite extraer unas magníficas prestaciones sin que el consumo se dispare. Sobre el Serie Coupé, destaca por su progresividad y su carácter suave y elástico. Con este corazón, la velocidad máxima es de 247 km/h y el 0 a 100 se realiza en 6,9 segundos.

Cuando la gama esté completa, se incorporará otro motor de gasolina, el 330i de 272 CV. Además, habrá dos turbodiesel, el 330d de 231 CV y el enorme 335d, que, gracias a su doble turbo, ofrece 272 CV. Éste último es el mismo motor que monta el BMW 535d.

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Desde siempre, uno de los grandes valores, si no el más importante, de los coches de BMW ha sido su chasis. Sean de la época que sean, estos bastidores siempre han estado a la vanguardia del mercado y, claro, el de este Coupé no podía quedarse atrás.

Al haber crecido hasta los 4,58 metros de longitud y los 1,78 metros de anchura, la plataforma del Coupé debe ser más estable que antes. La batalla se queda en la nada despreciable longitud de 2,76 metros, con lo que ya se puede tener una idea de lo amplia que es esta superficie de rodadura.

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p> A esa mayor amplitud de pisada, une BMW su elaborada suspensión, que lleva esquema McPherson en el eje delantero y multibrazo con cinco anclajes en el trasero. Cuenta, además, con una carrocería un 25 por ciento más rígida, beneficios de tener sólo tres puertas, y, a pesar de ser mucho más grande que antes, sólo ha aumentado su peso en 40 kg, consiguiendo, además, que el centro de gravedad esté más bajo que en la berlina.

Con esto, en la casa bávara nos animan a probar a fondo el coche y, aunque las saturadas carreteras de Sierra Nevada no permiten grandes alegrías, pudimos comprobar que su ofrecimiento no era en vano. Estable, sólido, incluso demasiado firme, el Serie 3 Coupé negocia las curvas con total solvencia, dejándonos claro que sus límites están muy lejos.
Sea con llanta 17 ó 18 (opcional), el coche se muestra bastante seco, lo que perjudica al confort, pero mejora notablemente el comportamiento.

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p> No hay que olvidar que llevamos un propulsión trasera y que, por tanto, a pesar del exquisito reparto de pesos (50-50), el coche puede buscar el sobreviraje al salir de alguna curva dando gas. No hay que preocuparse mucho, porque cuenta de serie con control de tracción y de estabilidad (desconectables en dos etapas) y porque la dirección activa de BMW responde con una eficacia que maravilla. Además, los frenos parecen inagotables.

No tuvimos ocasión de probar ninguna unidad con la tracción integral X-Drive, pero aseguran en BMW que el coche resulta todavía más estable. Esto sucede porque el sistema de gestión del par, capaz de enviar toda la fuerza a un eje o a otro en sólo 100 milisegundos, “se anticipa a las pérdidas de tracción”. Esto quiere decir que el sistema calcula la velocidad de entrada a una curva y el ángulo de giro que se imprime al volante, con lo que puede anticipar un posible subviraje o un sobreviraje, con lo que se prepara y envía par al eje que más tracción vaya a conservar.

De toda la gama de motores que finalmente tendrá el Serie 3 Coupé, en la toma de contacto pudimos conducir los gasolinas 325i y 335i. Este último, el 335i es el primero de una nueva familia de motores que, poco a poco, irá desarrollando BMW. Con sus 306 CV y su espectacular par máximo de 40,8 mkg a sólo 1.500 rpm, este motor impresiona a cualquiera.

Empieza a empujar apenas la aguja del cuentavueltas llega a los 1.000 giros y, después, mantiene ese empuje colosal hasta el entorno de las 8.000 vueltas. Es terriblemente ágil, elástico, poderoso… y tiene un sonido que cautiva. Manejado con el cambio manual de seis relaciones, permite comprobar en carne propia el arreón brutal que liberan sus seis cilindros. Con la caja automática, en cambio, ofrece una respuesta todavía más viva. Esto se debe a que BMW ha mejorado las leyes de esta caja de cambios automática de seis relaciones para que los pasos se produzcan el doble de rápido (pronto tendrá también levas en el volante). Además, en el modo deportivo, la caja reduce hasta tres marchas de inmediato para proporcionar cuanto antes la mejor respuesta al acelerador. Una verdadera delicia.

Con sus seis cilindros en línea, el motor del 335i desplaza tres litros y alcanza los 306 CV de potencia. Los ingenieros de BMW han realizado un trabajo de orfebrería con esta máquina, engarzando en su culata los últimos avances de esta ciencia: inyección directa de gasolina en mezcla estequiométrica por inyectores piezoeléctricos, sistema doble vanos de variación de los tiempos de admisión y escape y Twinturbo, una tecnología que es la clave del éxito de este motor. El Twinturbo es un dispositivo de turboalimentación que utiliza dos compresores, uno para cada serie de tres cilindros. Gestionado su trabajo por un ordenador, este sistema permite extraer el máximo de cada cilindro, aprovechando, además, las bondades de la inyección directa, que optimiza cada átomo de combustible gracias a su particular admisión de aire en forma de turbulencia.

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p> Construido en aluminio (el magnesio no aguanta tanta presión), este motor ofrece las mismas prestaciones de un V8 de 300 CV, con la diferencia de que pesa 70 kg menos. Y, hablando de prestaciones, hay que recordar que este seis cilindros permite al Serie3 Coupé cubrir el 0-100 km/h en sólo 5,5 segundos y alcanzar una punta autolimitada de 250 km/h. Con todo, el consumo es bastante contenido, 9,5 litros de media cada 100 km.

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p> Con este motor, y con los demás gasolina de la gama, BMW incluye ya su nueva refrigeración con bomba de agua de funcionamiento variable: más velocidad de circulación cuando el motor trabaja a mayor carga y menos velocidad cuando va relajado. Lo mismo sucede con la bomba del aceite, que aumenta la presión del lubricante cuando hace falta más esfuerzo.

El otro motor que probamos fue el 325i, un 2,5 litros de 218 CV y 25 mkg de par máximo. Sin ser tan espectacular como el 335i, este propulsor también mueve al Coupé con gran facilidad. El 325i es una máquina bastante sofisticada que, gracias al sistema Valvetronic de apertura variable de las válvulas permite extraer unas magníficas prestaciones sin que el consumo se dispare. Sobre el Serie Coupé, destaca por su progresividad y su carácter suave y elástico. Con este corazón, la velocidad máxima es de 247 km/h y el 0 a 100 se realiza en 6,9 segundos.

Cuando la gama esté completa, se incorporará otro motor de gasolina, el 330i de 272 CV. Además, habrá dos turbodiesel, el 330d de 231 CV y el enorme 335d, que, gracias a su doble turbo, ofrece 272 CV. Éste último es el mismo motor que monta el BMW 535d.

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p> Cuando estén todos a la venta, hacia mediados de octubre, se podrá elegir entre un abanico de motores de vanguardia y grandes prestaciones, máquinas con todo el sabor de BMW y tecnología punta en su concepción.

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BMW Serie 3 Coupé Técnica

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