BMW Serie 3 Coupé

A partir del 26 de septiembre, BMW pone a la venta el nuevo Serie 3 Coupé, la versión tres puertas del popular Serie 3, La llegada de esta carrocería cierra la gama hasta que llegue el Cabrio y, además, supone el estreno de elementos muy esperados, como el nuevo motor tres litros con doble turbo y 306 CV, montado en el 335i.
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BMW Serie 3 Coupé
BMW Serie 3 Coupé

Al margen de esa idea deportiva, los asientos pueden ser de varios tipos, todos con cierto aire “rácing”, pero unos más que otros. Así, tuvimos ocasión de probar unos deportivos que sujetan con una fuerza que, a veces, nos pareció excesiva. Otros, más normales, aportan un apoyo lateral suficiente y son más agradables para los viajes largos, contrarrestando un poco la dureza de las suspensiones.
Incorpora BMW con este modelo un detalle muy de agradecer: como las puertas son muy grandes (las más grandes que han hecho nunca en la firma, los cinturones de seguridad quedan muy retrasados. Para acercarlos, un ingenioso mecanismo empuja la cinta hasta dejarla a la altura de los hombros de los pasajeros. Ya lo utilizaban otras marcas, pero ahora llega a la gama BMW y hay que celebrarlo.

Los asientos traseros, en cambio, no nos han acabado de convencer. Son sólo dos, porque el central deja su espacio para la prolongación de la consola central, que se estira hasta el respaldo trasero partiendo en dos todo el habitáculo. Dicen en BMW que esa configuración contribuye a integrar a los pasajeros de las plazas traseras en el coche, haciéndolos partícipes de la conducción. La verdad es que no estamos muy de acuerdo. El coche podía haber sido igualmente 2+2 sin tener que introducir ese mazacote que es la consola, enorme obstáculo que limita el espacio en anchura para las piernas y resta desahogo a esa parte trasera. Es una pena, porque el espacio para los hombros es sobrado, lo mismo que el hueco longitudinal para las rodillas. Sin embargo, las piernas no pueden irse hacia los lados, porque la consola lo impide… No nos parece un acierto.

Por el contrario, sí lo es el maletero de este Serie 3 Coupé: con sus 430 litros de capacidad, es un compartimento de carga en toda regla, nada de esos pequeños agujeros que suelen llevar los coupés deportivos.

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A la hora de analizar la propuesta que BMW hace con el Serie 3 Coupé, llama la atención que los precios se sitúan ya en unos niveles bastante elevados. Con un mínimo que ronda los 40.000 euros, no se puede decir que estos coches sean baratos. Sin embargo, si entramos a valorar su equipamiento de serie, empezaremos a comprender por qué marcan esos precios.

BMW ha querido que los coches salgan de fábrica con un nivel de equipamiento muy elevado, tanto en el apartado mecánico como en el de confort.
Este esfuerzo se aprecia en la introducción de elementos que son muy novedosos en este segmento, como la dirección activa de BMW , que modifica la respuesta de las ruedas en función de la velocidad a la que vaya el coche. También es interesante que todos los neumáticos de serie sean Run Flat, es decir, que puedan rodar incluso después de pinchados, una opción que permite eliminar la rueda de repuesto y utilizar su hueco para otros menesteres.

De serie son también el control de tracción, el de estabilidad, el sensor de iluminación y lluvia… Un arsenal tecnológico que, según BMW, permitirá que el coche alcance sin problemas una calificación de cinco estrellas EuroNCAP en cuanto a seguridad.

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Dentro de este esfuerzo por la seguridad, merece la pena destacar el trabajo que BMW ha hecho con la iluminación. Además de incorporar de serie luces bixenón adaptativas permanentes (se iluminan solas incluso de día), ha perfeccionado su grado de asistencia en los giros, aumentando, gracias a una serie de espejos, el ángulo lateral en que pueden iluminar los focos. No contentos con esto, han introducido los frenos de iluminación variable, que aumentan la intensidad de su luz cuando las frenadas son más fuertes.
Y, como gran novedad en el segmento, BMW introduce en los Coupés el asistente de luces de carretera. Se trata de un sensor capaz de detectar la longitud de onda de las luces de los vehículos y determinar que la luz que está por delante es un coche (o una moto…). Entonces, el asistente hará por si solo el cambio de luces de carretera a luces de cruce, evitando que el conductor tenga que preocuparse por ello. Es capaz de detectar luces a un kilómetro de distancia y, cuando ya no detecta ninguna presencia, vuelve a conectar las largas.

En el capítulo de confort destaca la presencia, como elementos de serie, del climatizador, el equipo de sonido con CD, los asientos con reglajes eléctricos y el volante multifunción.

Quedan para las opciones elementos muy interesantes, como el módulo i-Drive, que da acceso al ordenador y a los diferentes sistemas electrónicos, como el climatizador, el navegador por satélite o el equipo de sonido.

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p> Resumiendo, la dotación de serie de los diferentes acabados se compone como sigue:

325i

  • Reproductor de CD
  • Llantas de aleación de 17 pulgadas con neumático Run-Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos semi eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia

    330i
  • Reproductor de CD
  • Llantas de aleación de 17 pulgadas con neumático Run Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia

    335i
  • Reproductor de CD
  • Llantas de 17 pulgadas con neumático Run-Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia
  • Tapicería de tela/cuero
  • Asientos deportivos para conductor y acompañante

    330d
  • Reproductor de CD
  • Llantas de 17 pulgadas con neumáticoRun- Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante Deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia


    Generalmente, cuando se construye un coche de este tipo, casi un modelo de nicho derivado de otro de venta masiva, las marcas tienden a aprovechar todos los elementos posibles de la producción principal para abaratar la secundaria. En BMW no han querido seguir esta línea o, al menos, no lo han hecho en lo que respecta a la imagen exterior.

    Ni una sola pieza de la ligera carrocería de los Serie 3 berlina se ha utilizado para los Coupés que, por tanto, tienen una estética claramente diferenciada y privativa.
    Más alto, más largo y más ancho que antes, el Coupé exhibe una musculatura formidable. En BMW explican que han querido hacerlo muy agresivo, tanto que la “gente, al verlo, se aparte”.

    Con esa idea, han resaltado dos enormes nervios laterales que inflan la imagen del coche por los lados. Además, han diseñado nuevos grupos ópticos delanteros que, a modo de ojos felinos, rematan un frontal largo, tenso y fornido. En la zaga, compactas líneas horizontales dan una idea de fuerza y de inquebrantable agarre a la carretera. Desde luego, si BMW quería hacer un coche que entrase por los ojos, lo ha conseguido… Las llantas, en 16 ó 17 pulgadas de serie, subrayan la fuerza de una estética arrebatadora.

    En cambio, para el interior del habitáculo, BMW ha recurrido a la composición que utiliza con los Serie 3 berlina. Así, utiliza el mismo salpicadero y la misma consola central, con idénticos tonos, tapicerías y remates.
    Es decir, los Coupés están tan bien hechos por dentro como sus hermanos los berlina y Touring. Desde luego, en la toma de contacto no encontramos un mal ajuste, ni un plástico de mala calidad, ni un acabado poco revisado. Todo encaja y todo se conjuga para dar lugar a ese ambiente único, mezcla de deportividad y refinamiento que, inconfundiblemente, caracteriza a los BMW.

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    Las mismas buenas sensaciones se notan cuando se ocupan los asientos, especialmente el del conductor, que es el ocupante más mimado por los diseñadores. Todos los mandos están cerca, todos ofrecen un sólido tacto, todo contribuye a configurar un puesto de conducción que cuesta abandonar.
    La postura al volante se encuentra con facilidad gracias a los reglajes eléctricos de los asientos y a que el propio volante se regula en altura y profundidad. Esto permite ir siempre muy cómodo, a pesar de que, por naturaleza, los asientos van situados muy abajo y la postura es siempre bastante tendida.

    Al margen de esa idea deportiva, los asientos pueden ser de varios tipos, todos con cierto aire “rácing”, pero unos más que otros. Así, tuvimos ocasión de probar unos deportivos que sujetan con una fuerza que, a veces, nos pareció excesiva. Otros, más normales, aportan un apoyo lateral suficiente y son más agradables para los viajes largos, contrarrestando un poco la dureza de las suspensiones.
    Incorpora BMW con este modelo un detalle muy de agradecer: como las puertas son muy grandes (las más grandes que han hecho nunca en la firma, los cinturones de seguridad quedan muy retrasados. Para acercarlos, un ingenioso mecanismo empuja la cinta hasta dejarla a la altura de los hombros de los pasajeros. Ya lo utilizaban otras marcas, pero ahora llega a la gama BMW y hay que celebrarlo.

    Los asientos traseros, en cambio, no nos han acabado de convencer. Son sólo dos, porque el central deja su espacio para la prolongación de la consola central, que se estira hasta el respaldo trasero partiendo en dos todo el habitáculo. Dicen en BMW que esa configuración contribuye a integrar a los pasajeros de las plazas traseras en el coche, haciéndolos partícipes de la conducción. La verdad es que no estamos muy de acuerdo. El coche podía haber sido igualmente 2+2 sin tener que introducir ese mazacote que es la consola, enorme obstáculo que limita el espacio en anchura para las piernas y resta desahogo a esa parte trasera. Es una pena, porque el espacio para los hombros es sobrado, lo mismo que el hueco longitudinal para las rodillas. Sin embargo, las piernas no pueden irse hacia los lados, porque la consola lo impide… No nos parece un acierto.

    Por el contrario, sí lo es el maletero de este Serie 3 Coupé: con sus 430 litros de capacidad, es un compartimento de carga en toda regla, nada de esos pequeños agujeros que suelen llevar los coupés deportivos.

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    A la hora de analizar la propuesta que BMW hace con el Serie 3 Coupé, llama la atención que los precios se sitúan ya en unos niveles bastante elevados. Con un mínimo que ronda los 40.000 euros, no se puede decir que estos coches sean baratos. Sin embargo, si entramos a valorar su equipamiento de serie, empezaremos a comprender por qué marcan esos precios.

    BMW ha querido que los coches salgan de fábrica con un nivel de equipamiento muy elevado, tanto en el apartado mecánico como en el de confort.
    Este esfuerzo se aprecia en la introducción de elementos que son muy novedosos en este segmento, como la dirección activa de BMW , que modifica la respuesta de las ruedas en función de la velocidad a la que vaya el coche. También es interesante que todos los neumáticos de serie sean Run Flat, es decir, que puedan rodar incluso después de pinchados, una opción que permite eliminar la rueda de repuesto y utilizar su hueco para otros menesteres.

    De serie son también el control de tracción, el de estabilidad, el sensor de iluminación y lluvia… Un arsenal tecnológico que, según BMW, permitirá que el coche alcance sin problemas una calificación de cinco estrellas EuroNCAP en cuanto a seguridad.

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    Dentro de este esfuerzo por la seguridad, merece la pena destacar el trabajo que BMW ha hecho con la iluminación. Además de incorporar de serie luces bixenón adaptativas permanentes (se iluminan solas incluso de día), ha perfeccionado su grado de asistencia en los giros, aumentando, gracias a una serie de espejos, el ángulo lateral en que pueden iluminar los focos. No contentos con esto, han introducido los frenos de iluminación variable, que aumentan la intensidad de su luz cuando las frenadas son más fuertes.
    Y, como gran novedad en el segmento, BMW introduce en los Coupés el asistente de luces de carretera. Se trata de un sensor capaz de detectar la longitud de onda de las luces de los vehículos y determinar que la luz que está por delante es un coche (o una moto…). Entonces, el asistente hará por si solo el cambio de luces de carretera a luces de cruce, evitando que el conductor tenga que preocuparse por ello. Es capaz de detectar luces a un kilómetro de distancia y, cuando ya no detecta ninguna presencia, vuelve a conectar las largas.

    En el capítulo de confort destaca la presencia, como elementos de serie, del climatizador, el equipo de sonido con CD, los asientos con reglajes eléctricos y el volante multifunción.

    Quedan para las opciones elementos muy interesantes, como el módulo i-Drive, que da acceso al ordenador y a los diferentes sistemas electrónicos, como el climatizador, el navegador por satélite o el equipo de sonido.

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    p> Resumiendo, la dotación de serie de los diferentes acabados se compone como sigue:

    325i

  • Reproductor de CD
  • Llantas de aleación de 17 pulgadas con neumático Run-Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos semi eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia

    330i
  • Reproductor de CD
  • Llantas de aleación de 17 pulgadas con neumático Run Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia

    335i
  • Reproductor de CD
  • Llantas de 17 pulgadas con neumático Run-Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia
  • Tapicería de tela/cuero
  • Asientos deportivos para conductor y acompañante

    330d
  • Reproductor de CD
  • Llantas de 17 pulgadas con neumáticoRun- Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante Deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia


    Generalmente, cuando se construye un coche de este tipo, casi un modelo de nicho derivado de otro de venta masiva, las marcas tienden a aprovechar todos los elementos posibles de la producción principal para abaratar la secundaria. En BMW no han querido seguir esta línea o, al menos, no lo han hecho en lo que respecta a la imagen exterior.

    Ni una sola pieza de la ligera carrocería de los Serie 3 berlina se ha utilizado para los Coupés que, por tanto, tienen una estética claramente diferenciada y privativa.
    Más alto, más largo y más ancho que antes, el Coupé exhibe una musculatura formidable. En BMW explican que han querido hacerlo muy agresivo, tanto que la “gente, al verlo, se aparte”.

    Con esa idea, han resaltado dos enormes nervios laterales que inflan la imagen del coche por los lados. Además, han diseñado nuevos grupos ópticos delanteros que, a modo de ojos felinos, rematan un frontal largo, tenso y fornido. En la zaga, compactas líneas horizontales dan una idea de fuerza y de inquebrantable agarre a la carretera. Desde luego, si BMW quería hacer un coche que entrase por los ojos, lo ha conseguido… Las llantas, en 16 ó 17 pulgadas de serie, subrayan la fuerza de una estética arrebatadora.

    En cambio, para el interior del habitáculo, BMW ha recurrido a la composición que utiliza con los Serie 3 berlina. Así, utiliza el mismo salpicadero y la misma consola central, con idénticos tonos, tapicerías y remates.
    Es decir, los Coupés están tan bien hechos por dentro como sus hermanos los berlina y Touring. Desde luego, en la toma de contacto no encontramos un mal ajuste, ni un plástico de mala calidad, ni un acabado poco revisado. Todo encaja y todo se conjuga para dar lugar a ese ambiente único, mezcla de deportividad y refinamiento que, inconfundiblemente, caracteriza a los BMW.

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    Las mismas buenas sensaciones se notan cuando se ocupan los asientos, especialmente el del conductor, que es el ocupante más mimado por los diseñadores. Todos los mandos están cerca, todos ofrecen un sólido tacto, todo contribuye a configurar un puesto de conducción que cuesta abandonar.
    La postura al volante se encuentra con facilidad gracias a los reglajes eléctricos de los asientos y a que el propio volante se regula en altura y profundidad. Esto permite ir siempre muy cómodo, a pesar de que, por naturaleza, los asientos van situados muy abajo y la postura es siempre bastante tendida.

    Al margen de esa idea deportiva, los asientos pueden ser de varios tipos, todos con cierto aire “rácing”, pero unos más que otros. Así, tuvimos ocasión de probar unos deportivos que sujetan con una fuerza que, a veces, nos pareció excesiva. Otros, más normales, aportan un apoyo lateral suficiente y son más agradables para los viajes largos, contrarrestando un poco la dureza de las suspensiones.
    Incorpora BMW con este modelo un detalle muy de agradecer: como las puertas son muy grandes (las más grandes que han hecho nunca en la firma, los cinturones de seguridad quedan muy retrasados. Para acercarlos, un ingenioso mecanismo empuja la cinta hasta dejarla a la altura de los hombros de los pasajeros. Ya lo utilizaban otras marcas, pero ahora llega a la gama BMW y hay que celebrarlo.

    Los asientos traseros, en cambio, no nos han acabado de convencer. Son sólo dos, porque el central deja su espacio para la prolongación de la consola central, que se estira hasta el respaldo trasero partiendo en dos todo el habitáculo. Dicen en BMW que esa configuración contribuye a integrar a los pasajeros de las plazas traseras en el coche, haciéndolos partícipes de la conducción. La verdad es que no estamos muy de acuerdo. El coche podía haber sido igualmente 2+2 sin tener que introducir ese mazacote que es la consola, enorme obstáculo que limita el espacio en anchura para las piernas y resta desahogo a esa parte trasera. Es una pena, porque el espacio para los hombros es sobrado, lo mismo que el hueco longitudinal para las rodillas. Sin embargo, las piernas no pueden irse hacia los lados, porque la consola lo impide… No nos parece un acierto.

    Por el contrario, sí lo es el maletero de este Serie 3 Coupé: con sus 430 litros de capacidad, es un compartimento de carga en toda regla, nada de esos pequeños agujeros que suelen llevar los coupés deportivos.

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    A la hora de analizar la propuesta que BMW hace con el Serie 3 Coupé, llama la atención que los precios se sitúan ya en unos niveles bastante elevados. Con un mínimo que ronda los 40.000 euros, no se puede decir que estos coches sean baratos. Sin embargo, si entramos a valorar su equipamiento de serie, empezaremos a comprender por qué marcan esos precios.

    BMW ha querido que los coches salgan de fábrica con un nivel de equipamiento muy elevado, tanto en el apartado mecánico como en el de confort.
    Este esfuerzo se aprecia en la introducción de elementos que son muy novedosos en este segmento, como la dirección activa de BMW , que modifica la respuesta de las ruedas en función de la velocidad a la que vaya el coche. También es interesante que todos los neumáticos de serie sean Run Flat, es decir, que puedan rodar incluso después de pinchados, una opción que permite eliminar la rueda de repuesto y utilizar su hueco para otros menesteres.

    De serie son también el control de tracción, el de estabilidad, el sensor de iluminación y lluvia… Un arsenal tecnológico que, según BMW, permitirá que el coche alcance sin problemas una calificación de cinco estrellas EuroNCAP en cuanto a seguridad.

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    Dentro de este esfuerzo por la seguridad, merece la pena destacar el trabajo que BMW ha hecho con la iluminación. Además de incorporar de serie luces bixenón adaptativas permanentes (se iluminan solas incluso de día), ha perfeccionado su grado de asistencia en los giros, aumentando, gracias a una serie de espejos, el ángulo lateral en que pueden iluminar los focos. No contentos con esto, han introducido los frenos de iluminación variable, que aumentan la intensidad de su luz cuando las frenadas son más fuertes.
    Y, como gran novedad en el segmento, BMW introduce en los Coupés el asistente de luces de carretera. Se trata de un sensor capaz de detectar la longitud de onda de las luces de los vehículos y determinar que la luz que está por delante es un coche (o una moto…). Entonces, el asistente hará por si solo el cambio de luces de carretera a luces de cruce, evitando que el conductor tenga que preocuparse por ello. Es capaz de detectar luces a un kilómetro de distancia y, cuando ya no detecta ninguna presencia, vuelve a conectar las largas.

    En el capítulo de confort destaca la presencia, como elementos de serie, del climatizador, el equipo de sonido con CD, los asientos con reglajes eléctricos y el volante multifunción.

    Quedan para las opciones elementos muy interesantes, como el módulo i-Drive, que da acceso al ordenador y a los diferentes sistemas electrónicos, como el climatizador, el navegador por satélite o el equipo de sonido.

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    325i

  • Reproductor de CD
  • Llantas de aleación de 17 pulgadas con neumático Run-Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos semi eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia

    330i
  • Reproductor de CD
  • Llantas de aleación de 17 pulgadas con neumático Run Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia

    335i
  • Reproductor de CD
  • Llantas de 17 pulgadas con neumático Run-Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia
  • Tapicería de tela/cuero
  • Asientos deportivos para conductor y acompañante

    330d
  • Reproductor de CD
  • Llantas de 17 pulgadas con neumáticoRun- Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante Deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia


    Generalmente, cuando se construye un coche de este tipo, casi un modelo de nicho derivado de otro de venta masiva, las marcas tienden a aprovechar todos los elementos posibles de la producción principal para abaratar la secundaria. En BMW no han querido seguir esta línea o, al menos, no lo han hecho en lo que respecta a la imagen exterior.

    Ni una sola pieza de la ligera carrocería de los Serie 3 berlina se ha utilizado para los Coupés que, por tanto, tienen una estética claramente diferenciada y privativa.
    Más alto, más largo y más ancho que antes, el Coupé exhibe una musculatura formidable. En BMW explican que han querido hacerlo muy agresivo, tanto que la “gente, al verlo, se aparte”.

    Con esa idea, han resaltado dos enormes nervios laterales que inflan la imagen del coche por los lados. Además, han diseñado nuevos grupos ópticos delanteros que, a modo de ojos felinos, rematan un frontal largo, tenso y fornido. En la zaga, compactas líneas horizontales dan una idea de fuerza y de inquebrantable agarre a la carretera. Desde luego, si BMW quería hacer un coche que entrase por los ojos, lo ha conseguido… Las llantas, en 16 ó 17 pulgadas de serie, subrayan la fuerza de una estética arrebatadora.

    En cambio, para el interior del habitáculo, BMW ha recurrido a la composición que utiliza con los Serie 3 berlina. Así, utiliza el mismo salpicadero y la misma consola central, con idénticos tonos, tapicerías y remates.
    Es decir, los Coupés están tan bien hechos por dentro como sus hermanos los berlina y Touring. Desde luego, en la toma de contacto no encontramos un mal ajuste, ni un plástico de mala calidad, ni un acabado poco revisado. Todo encaja y todo se conjuga para dar lugar a ese ambiente único, mezcla de deportividad y refinamiento que, inconfundiblemente, caracteriza a los BMW.

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    Las mismas buenas sensaciones se notan cuando se ocupan los asientos, especialmente el del conductor, que es el ocupante más mimado por los diseñadores. Todos los mandos están cerca, todos ofrecen un sólido tacto, todo contribuye a configurar un puesto de conducción que cuesta abandonar.
    La postura al volante se encuentra con facilidad gracias a los reglajes eléctricos de los asientos y a que el propio volante se regula en altura y profundidad. Esto permite ir siempre muy cómodo, a pesar de que, por naturaleza, los asientos van situados muy abajo y la postura es siempre bastante tendida.

    Al margen de esa idea deportiva, los asientos pueden ser de varios tipos, todos con cierto aire “rácing”, pero unos más que otros. Así, tuvimos ocasión de probar unos deportivos que sujetan con una fuerza que, a veces, nos pareció excesiva. Otros, más normales, aportan un apoyo lateral suficiente y son más agradables para los viajes largos, contrarrestando un poco la dureza de las suspensiones.
    Incorpora BMW con este modelo un detalle muy de agradecer: como las puertas son muy grandes (las más grandes que han hecho nunca en la firma, los cinturones de seguridad quedan muy retrasados. Para acercarlos, un ingenioso mecanismo empuja la cinta hasta dejarla a la altura de los hombros de los pasajeros. Ya lo utilizaban otras marcas, pero ahora llega a la gama BMW y hay que celebrarlo.

    Los asientos traseros, en cambio, no nos han acabado de convencer. Son sólo dos, porque el central deja su espacio para la prolongación de la consola central, que se estira hasta el respaldo trasero partiendo en dos todo el habitáculo. Dicen en BMW que esa configuración contribuye a integrar a los pasajeros de las plazas traseras en el coche, haciéndolos partícipes de la conducción. La verdad es que no estamos muy de acuerdo. El coche podía haber sido igualmente 2+2 sin tener que introducir ese mazacote que es la consola, enorme obstáculo que limita el espacio en anchura para las piernas y resta desahogo a esa parte trasera. Es una pena, porque el espacio para los hombros es sobrado, lo mismo que el hueco longitudinal para las rodillas. Sin embargo, las piernas no pueden irse hacia los lados, porque la consola lo impide… No nos parece un acierto.

    Por el contrario, sí lo es el maletero de este Serie 3 Coupé: con sus 430 litros de capacidad, es un compartimento de carga en toda regla, nada de esos pequeños agujeros que suelen llevar los coupés deportivos.

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    A la hora de analizar la propuesta que BMW hace con el Serie 3 Coupé, llama la atención que los precios se sitúan ya en unos niveles bastante elevados. Con un mínimo que ronda los 40.000 euros, no se puede decir que estos coches sean baratos. Sin embargo, si entramos a valorar su equipamiento de serie, empezaremos a comprender por qué marcan esos precios.

    BMW ha querido que los coches salgan de fábrica con un nivel de equipamiento muy elevado, tanto en el apartado mecánico como en el de confort.
    Este esfuerzo se aprecia en la introducción de elementos que son muy novedosos en este segmento, como la dirección activa de BMW , que modifica la respuesta de las ruedas en función de la velocidad a la que vaya el coche. También es interesante que todos los neumáticos de serie sean Run Flat, es decir, que puedan rodar incluso después de pinchados, una opción que permite eliminar la rueda de repuesto y utilizar su hueco para otros menesteres.

    De serie son también el control de tracción, el de estabilidad, el sensor de iluminación y lluvia… Un arsenal tecnológico que, según BMW, permitirá que el coche alcance sin problemas una calificación de cinco estrellas EuroNCAP en cuanto a seguridad.

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    Dentro de este esfuerzo por la seguridad, merece la pena destacar el trabajo que BMW ha hecho con la iluminación. Además de incorporar de serie luces bixenón adaptativas permanentes (se iluminan solas incluso de día), ha perfeccionado su grado de asistencia en los giros, aumentando, gracias a una serie de espejos, el ángulo lateral en que pueden iluminar los focos. No contentos con esto, han introducido los frenos de iluminación variable, que aumentan la intensidad de su luz cuando las frenadas son más fuertes.
    Y, como gran novedad en el segmento, BMW introduce en los Coupés el asistente de luces de carretera. Se trata de un sensor capaz de detectar la longitud de onda de las luces de los vehículos y determinar que la luz que está por delante es un coche (o una moto…). Entonces, el asistente hará por si solo el cambio de luces de carretera a luces de cruce, evitando que el conductor tenga que preocuparse por ello. Es capaz de detectar luces a un kilómetro de distancia y, cuando ya no detecta ninguna presencia, vuelve a conectar las largas.

    En el capítulo de confort destaca la presencia, como elementos de serie, del climatizador, el equipo de sonido con CD, los asientos con reglajes eléctricos y el volante multifunción.

    Quedan para las opciones elementos muy interesantes, como el módulo i-Drive, que da acceso al ordenador y a los diferentes sistemas electrónicos, como el climatizador, el navegador por satélite o el equipo de sonido.

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    325i

  • Reproductor de CD
  • Llantas de aleación de 17 pulgadas con neumático Run-Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos semi eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia

    330i
  • Reproductor de CD
  • Llantas de aleación de 17 pulgadas con neumático Run Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia

    335i
  • Reproductor de CD
  • Llantas de 17 pulgadas con neumático Run-Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia
  • Tapicería de tela/cuero
  • Asientos deportivos para conductor y acompañante

    330d
  • Reproductor de CD
  • Llantas de 17 pulgadas con neumáticoRun- Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante Deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia


    Generalmente, cuando se construye un coche de este tipo, casi un modelo de nicho derivado de otro de venta masiva, las marcas tienden a aprovechar todos los elementos posibles de la producción principal para abaratar la secundaria. En BMW no han querido seguir esta línea o, al menos, no lo han hecho en lo que respecta a la imagen exterior.

    Ni una sola pieza de la ligera carrocería de los Serie 3 berlina se ha utilizado para los Coupés que, por tanto, tienen una estética claramente diferenciada y privativa.
    Más alto, más largo y más ancho que antes, el Coupé exhibe una musculatura formidable. En BMW explican que han querido hacerlo muy agresivo, tanto que la “gente, al verlo, se aparte”.

    Con esa idea, han resaltado dos enormes nervios laterales que inflan la imagen del coche por los lados. Además, han diseñado nuevos grupos ópticos delanteros que, a modo de ojos felinos, rematan un frontal largo, tenso y fornido. En la zaga, compactas líneas horizontales dan una idea de fuerza y de inquebrantable agarre a la carretera. Desde luego, si BMW quería hacer un coche que entrase por los ojos, lo ha conseguido… Las llantas, en 16 ó 17 pulgadas de serie, subrayan la fuerza de una estética arrebatadora.

    En cambio, para el interior del habitáculo, BMW ha recurrido a la composición que utiliza con los Serie 3 berlina. Así, utiliza el mismo salpicadero y la misma consola central, con idénticos tonos, tapicerías y remates.
    Es decir, los Coupés están tan bien hechos por dentro como sus hermanos los berlina y Touring. Desde luego, en la toma de contacto no encontramos un mal ajuste, ni un plástico de mala calidad, ni un acabado poco revisado. Todo encaja y todo se conjuga para dar lugar a ese ambiente único, mezcla de deportividad y refinamiento que, inconfundiblemente, caracteriza a los BMW.

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    p>

    Las mismas buenas sensaciones se notan cuando se ocupan los asientos, especialmente el del conductor, que es el ocupante más mimado por los diseñadores. Todos los mandos están cerca, todos ofrecen un sólido tacto, todo contribuye a configurar un puesto de conducción que cuesta abandonar.
    La postura al volante se encuentra con facilidad gracias a los reglajes eléctricos de los asientos y a que el propio volante se regula en altura y profundidad. Esto permite ir siempre muy cómodo, a pesar de que, por naturaleza, los asientos van situados muy abajo y la postura es siempre bastante tendida.

    Al margen de esa idea deportiva, los asientos pueden ser de varios tipos, todos con cierto aire “rácing”, pero unos más que otros. Así, tuvimos ocasión de probar unos deportivos que sujetan con una fuerza que, a veces, nos pareció excesiva. Otros, más normales, aportan un apoyo lateral suficiente y son más agradables para los viajes largos, contrarrestando un poco la dureza de las suspensiones.
    Incorpora BMW con este modelo un detalle muy de agradecer: como las puertas son muy grandes (las más grandes que han hecho nunca en la firma, los cinturones de seguridad quedan muy retrasados. Para acercarlos, un ingenioso mecanismo empuja la cinta hasta dejarla a la altura de los hombros de los pasajeros. Ya lo utilizaban otras marcas, pero ahora llega a la gama BMW y hay que celebrarlo.

    Los asientos traseros, en cambio, no nos han acabado de convencer. Son sólo dos, porque el central deja su espacio para la prolongación de la consola central, que se estira hasta el respaldo trasero partiendo en dos todo el habitáculo. Dicen en BMW que esa configuración contribuye a integrar a los pasajeros de las plazas traseras en el coche, haciéndolos partícipes de la conducción. La verdad es que no estamos muy de acuerdo. El coche podía haber sido igualmente 2+2 sin tener que introducir ese mazacote que es la consola, enorme obstáculo que limita el espacio en anchura para las piernas y resta desahogo a esa parte trasera. Es una pena, porque el espacio para los hombros es sobrado, lo mismo que el hueco longitudinal para las rodillas. Sin embargo, las piernas no pueden irse hacia los lados, porque la consola lo impide… No nos parece un acierto.

    Por el contrario, sí lo es el maletero de este Serie 3 Coupé: con sus 430 litros de capacidad, es un compartimento de carga en toda regla, nada de esos pequeños agujeros que suelen llevar los coupés deportivos.

    <

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    A la hora de analizar la propuesta que BMW hace con el Serie 3 Coupé, llama la atención que los precios se sitúan ya en unos niveles bastante elevados. Con un mínimo que ronda los 40.000 euros, no se puede decir que estos coches sean baratos. Sin embargo, si entramos a valorar su equipamiento de serie, empezaremos a comprender por qué marcan esos precios.

    BMW ha querido que los coches salgan de fábrica con un nivel de equipamiento muy elevado, tanto en el apartado mecánico como en el de confort.
    Este esfuerzo se aprecia en la introducción de elementos que son muy novedosos en este segmento, como la dirección activa de BMW , que modifica la respuesta de las ruedas en función de la velocidad a la que vaya el coche. También es interesante que todos los neumáticos de serie sean Run Flat, es decir, que puedan rodar incluso después de pinchados, una opción que permite eliminar la rueda de repuesto y utilizar su hueco para otros menesteres.

    De serie son también el control de tracción, el de estabilidad, el sensor de iluminación y lluvia… Un arsenal tecnológico que, según BMW, permitirá que el coche alcance sin problemas una calificación de cinco estrellas EuroNCAP en cuanto a seguridad.

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    Dentro de este esfuerzo por la seguridad, merece la pena destacar el trabajo que BMW ha hecho con la iluminación. Además de incorporar de serie luces bixenón adaptativas permanentes (se iluminan solas incluso de día), ha perfeccionado su grado de asistencia en los giros, aumentando, gracias a una serie de espejos, el ángulo lateral en que pueden iluminar los focos. No contentos con esto, han introducido los frenos de iluminación variable, que aumentan la intensidad de su luz cuando las frenadas son más fuertes.
    Y, como gran novedad en el segmento, BMW introduce en los Coupés el asistente de luces de carretera. Se trata de un sensor capaz de detectar la longitud de onda de las luces de los vehículos y determinar que la luz que está por delante es un coche (o una moto…). Entonces, el asistente hará por si solo el cambio de luces de carretera a luces de cruce, evitando que el conductor tenga que preocuparse por ello. Es capaz de detectar luces a un kilómetro de distancia y, cuando ya no detecta ninguna presencia, vuelve a conectar las largas.

    En el capítulo de confort destaca la presencia, como elementos de serie, del climatizador, el equipo de sonido con CD, los asientos con reglajes eléctricos y el volante multifunción.

    Quedan para las opciones elementos muy interesantes, como el módulo i-Drive, que da acceso al ordenador y a los diferentes sistemas electrónicos, como el climatizador, el navegador por satélite o el equipo de sonido.

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    p> Resumiendo, la dotación de serie de los diferentes acabados se compone como sigue:

    325i

  • Reproductor de CD
  • Llantas de aleación de 17 pulgadas con neumático Run-Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos semi eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia

    330i
  • Reproductor de CD
  • Llantas de aleación de 17 pulgadas con neumático Run Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia

    335i
  • Reproductor de CD
  • Llantas de 17 pulgadas con neumático Run-Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia
  • Tapicería de tela/cuero
  • Asientos deportivos para conductor y acompañante

    330d
  • Reproductor de CD
  • Llantas de 17 pulgadas con neumáticoRun- Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante Deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia


    Generalmente, cuando se construye un coche de este tipo, casi un modelo de nicho derivado de otro de venta masiva, las marcas tienden a aprovechar todos los elementos posibles de la producción principal para abaratar la secundaria. En BMW no han querido seguir esta línea o, al menos, no lo han hecho en lo que respecta a la imagen exterior.

    Ni una sola pieza de la ligera carrocería de los Serie 3 berlina se ha utilizado para los Coupés que, por tanto, tienen una estética claramente diferenciada y privativa.
    Más alto, más largo y más ancho que antes, el Coupé exhibe una musculatura formidable. En BMW explican que han querido hacerlo muy agresivo, tanto que la “gente, al verlo, se aparte”.

    Con esa idea, han resaltado dos enormes nervios laterales que inflan la imagen del coche por los lados. Además, han diseñado nuevos grupos ópticos delanteros que, a modo de ojos felinos, rematan un frontal largo, tenso y fornido. En la zaga, compactas líneas horizontales dan una idea de fuerza y de inquebrantable agarre a la carretera. Desde luego, si BMW quería hacer un coche que entrase por los ojos, lo ha conseguido… Las llantas, en 16 ó 17 pulgadas de serie, subrayan la fuerza de una estética arrebatadora.

    En cambio, para el interior del habitáculo, BMW ha recurrido a la composición que utiliza con los Serie 3 berlina. Así, utiliza el mismo salpicadero y la misma consola central, con idénticos tonos, tapicerías y remates.
    Es decir, los Coupés están tan bien hechos por dentro como sus hermanos los berlina y Touring. Desde luego, en la toma de contacto no encontramos un mal ajuste, ni un plástico de mala calidad, ni un acabado poco revisado. Todo encaja y todo se conjuga para dar lugar a ese ambiente único, mezcla de deportividad y refinamiento que, inconfundiblemente, caracteriza a los BMW.

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    Las mismas buenas sensaciones se notan cuando se ocupan los asientos, especialmente el del conductor, que es el ocupante más mimado por los diseñadores. Todos los mandos están cerca, todos ofrecen un sólido tacto, todo contribuye a configurar un puesto de conducción que cuesta abandonar.
    La postura al volante se encuentra con facilidad gracias a los reglajes eléctricos de los asientos y a que el propio volante se regula en altura y profundidad. Esto permite ir siempre muy cómodo, a pesar de que, por naturaleza, los asientos van situados muy abajo y la postura es siempre bastante tendida.

    Al margen de esa idea deportiva, los asientos pueden ser de varios tipos, todos con cierto aire “rácing”, pero unos más que otros. Así, tuvimos ocasión de probar unos deportivos que sujetan con una fuerza que, a veces, nos pareció excesiva. Otros, más normales, aportan un apoyo lateral suficiente y son más agradables para los viajes largos, contrarrestando un poco la dureza de las suspensiones.
    Incorpora BMW con este modelo un detalle muy de agradecer: como las puertas son muy grandes (las más grandes que han hecho nunca en la firma, los cinturones de seguridad quedan muy retrasados. Para acercarlos, un ingenioso mecanismo empuja la cinta hasta dejarla a la altura de los hombros de los pasajeros. Ya lo utilizaban otras marcas, pero ahora llega a la gama BMW y hay que celebrarlo.

    Los asientos traseros, en cambio, no nos han acabado de convencer. Son sólo dos, porque el central deja su espacio para la prolongación de la consola central, que se estira hasta el respaldo trasero partiendo en dos todo el habitáculo. Dicen en BMW que esa configuración contribuye a integrar a los pasajeros de las plazas traseras en el coche, haciéndolos partícipes de la conducción. La verdad es que no estamos muy de acuerdo. El coche podía haber sido igualmente 2+2 sin tener que introducir ese mazacote que es la consola, enorme obstáculo que limita el espacio en anchura para las piernas y resta desahogo a esa parte trasera. Es una pena, porque el espacio para los hombros es sobrado, lo mismo que el hueco longitudinal para las rodillas. Sin embargo, las piernas no pueden irse hacia los lados, porque la consola lo impide… No nos parece un acierto.

    Por el contrario, sí lo es el maletero de este Serie 3 Coupé: con sus 430 litros de capacidad, es un compartimento de carga en toda regla, nada de esos pequeños agujeros que suelen llevar los coupés deportivos.

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    A la hora de analizar la propuesta que BMW hace con el Serie 3 Coupé, llama la atención que los precios se sitúan ya en unos niveles bastante elevados. Con un mínimo que ronda los 40.000 euros, no se puede decir que estos coches sean baratos. Sin embargo, si entramos a valorar su equipamiento de serie, empezaremos a comprender por qué marcan esos precios.

    BMW ha querido que los coches salgan de fábrica con un nivel de equipamiento muy elevado, tanto en el apartado mecánico como en el de confort.
    Este esfuerzo se aprecia en la introducción de elementos que son muy novedosos en este segmento, como la dirección activa de BMW , que modifica la respuesta de las ruedas en función de la velocidad a la que vaya el coche. También es interesante que todos los neumáticos de serie sean Run Flat, es decir, que puedan rodar incluso después de pinchados, una opción que permite eliminar la rueda de repuesto y utilizar su hueco para otros menesteres.

    De serie son también el control de tracción, el de estabilidad, el sensor de iluminación y lluvia… Un arsenal tecnológico que, según BMW, permitirá que el coche alcance sin problemas una calificación de cinco estrellas EuroNCAP en cuanto a seguridad.

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    Dentro de este esfuerzo por la seguridad, merece la pena destacar el trabajo que BMW ha hecho con la iluminación. Además de incorporar de serie luces bixenón adaptativas permanentes (se iluminan solas incluso de día), ha perfeccionado su grado de asistencia en los giros, aumentando, gracias a una serie de espejos, el ángulo lateral en que pueden iluminar los focos. No contentos con esto, han introducido los frenos de iluminación variable, que aumentan la intensidad de su luz cuando las frenadas son más fuertes.
    Y, como gran novedad en el segmento, BMW introduce en los Coupés el asistente de luces de carretera. Se trata de un sensor capaz de detectar la longitud de onda de las luces de los vehículos y determinar que la luz que está por delante es un coche (o una moto…). Entonces, el asistente hará por si solo el cambio de luces de carretera a luces de cruce, evitando que el conductor tenga que preocuparse por ello. Es capaz de detectar luces a un kilómetro de distancia y, cuando ya no detecta ninguna presencia, vuelve a conectar las largas.

    En el capítulo de confort destaca la presencia, como elementos de serie, del climatizador, el equipo de sonido con CD, los asientos con reglajes eléctricos y el volante multifunción.

    Quedan para las opciones elementos muy interesantes, como el módulo i-Drive, que da acceso al ordenador y a los diferentes sistemas electrónicos, como el climatizador, el navegador por satélite o el equipo de sonido.

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    p> Resumiendo, la dotación de serie de los diferentes acabados se compone como sigue:

    325i

  • Reproductor de CD
  • Llantas de aleación de 17 pulgadas con neumático Run-Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos semi eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia

    330i
  • Reproductor de CD
  • Llantas de aleación de 17 pulgadas con neumático Run Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia

    335i
  • Reproductor de CD
  • Llantas de 17 pulgadas con neumático Run-Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia
  • Tapicería de tela/cuero
  • Asientos deportivos para conductor y acompañante

    330d
  • Reproductor de CD
  • Llantas de 17 pulgadas con neumáticoRun- Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante Deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia


    Generalmente, cuando se construye un coche de este tipo, casi un modelo de nicho derivado de otro de venta masiva, las marcas tienden a aprovechar todos los elementos posibles de la producción principal para abaratar la secundaria. En BMW no han querido seguir esta línea o, al menos, no lo han hecho en lo que respecta a la imagen exterior.

    Ni una sola pieza de la ligera carrocería de los Serie 3 berlina se ha utilizado para los Coupés que, por tanto, tienen una estética claramente diferenciada y privativa.
    Más alto, más largo y más ancho que antes, el Coupé exhibe una musculatura formidable. En BMW explican que han querido hacerlo muy agresivo, tanto que la “gente, al verlo, se aparte”.

    Con esa idea, han resaltado dos enormes nervios laterales que inflan la imagen del coche por los lados. Además, han diseñado nuevos grupos ópticos delanteros que, a modo de ojos felinos, rematan un frontal largo, tenso y fornido. En la zaga, compactas líneas horizontales dan una idea de fuerza y de inquebrantable agarre a la carretera. Desde luego, si BMW quería hacer un coche que entrase por los ojos, lo ha conseguido… Las llantas, en 16 ó 17 pulgadas de serie, subrayan la fuerza de una estética arrebatadora.

    En cambio, para el interior del habitáculo, BMW ha recurrido a la composición que utiliza con los Serie 3 berlina. Así, utiliza el mismo salpicadero y la misma consola central, con idénticos tonos, tapicerías y remates.
    Es decir, los Coupés están tan bien hechos por dentro como sus hermanos los berlina y Touring. Desde luego, en la toma de contacto no encontramos un mal ajuste, ni un plástico de mala calidad, ni un acabado poco revisado. Todo encaja y todo se conjuga para dar lugar a ese ambiente único, mezcla de deportividad y refinamiento que, inconfundiblemente, caracteriza a los BMW.

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    Las mismas buenas sensaciones se notan cuando se ocupan los asientos, especialmente el del conductor, que es el ocupante más mimado por los diseñadores. Todos los mandos están cerca, todos ofrecen un sólido tacto, todo contribuye a configurar un puesto de conducción que cuesta abandonar.
    La postura al volante se encuentra con facilidad gracias a los reglajes eléctricos de los asientos y a que el propio volante se regula en altura y profundidad. Esto permite ir siempre muy cómodo, a pesar de que, por naturaleza, los asientos van situados muy abajo y la postura es siempre bastante tendida.

    Al margen de esa idea deportiva, los asientos pueden ser de varios tipos, todos con cierto aire “rácing”, pero unos más que otros. Así, tuvimos ocasión de probar unos deportivos que sujetan con una fuerza que, a veces, nos pareció excesiva. Otros, más normales, aportan un apoyo lateral suficiente y son más agradables para los viajes largos, contrarrestando un poco la dureza de las suspensiones.
    Incorpora BMW con este modelo un detalle muy de agradecer: como las puertas son muy grandes (las más grandes que han hecho nunca en la firma, los cinturones de seguridad quedan muy retrasados. Para acercarlos, un ingenioso mecanismo empuja la cinta hasta dejarla a la altura de los hombros de los pasajeros. Ya lo utilizaban otras marcas, pero ahora llega a la gama BMW y hay que celebrarlo.

    Los asientos traseros, en cambio, no nos han acabado de convencer. Son sólo dos, porque el central deja su espacio para la prolongación de la consola central, que se estira hasta el respaldo trasero partiendo en dos todo el habitáculo. Dicen en BMW que esa configuración contribuye a integrar a los pasajeros de las plazas traseras en el coche, haciéndolos partícipes de la conducción. La verdad es que no estamos muy de acuerdo. El coche podía haber sido igualmente 2+2 sin tener que introducir ese mazacote que es la consola, enorme obstáculo que limita el espacio en anchura para las piernas y resta desahogo a esa parte trasera. Es una pena, porque el espacio para los hombros es sobrado, lo mismo que el hueco longitudinal para las rodillas. Sin embargo, las piernas no pueden irse hacia los lados, porque la consola lo impide… No nos parece un acierto.

    Por el contrario, sí lo es el maletero de este Serie 3 Coupé: con sus 430 litros de capacidad, es un compartimento de carga en toda regla, nada de esos pequeños agujeros que suelen llevar los coupés deportivos.

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    A la hora de analizar la propuesta que BMW hace con el Serie 3 Coupé, llama la atención que los precios se sitúan ya en unos niveles bastante elevados. Con un mínimo que ronda los 40.000 euros, no se puede decir que estos coches sean baratos. Sin embargo, si entramos a valorar su equipamiento de serie, empezaremos a comprender por qué marcan esos precios.

    BMW ha querido que los coches salgan de fábrica con un nivel de equipamiento muy elevado, tanto en el apartado mecánico como en el de confort.
    Este esfuerzo se aprecia en la introducción de elementos que son muy novedosos en este segmento, como la dirección activa de BMW , que modifica la respuesta de las ruedas en función de la velocidad a la que vaya el coche. También es interesante que todos los neumáticos de serie sean Run Flat, es decir, que puedan rodar incluso después de pinchados, una opción que permite eliminar la rueda de repuesto y utilizar su hueco para otros menesteres.

    De serie son también el control de tracción, el de estabilidad, el sensor de iluminación y lluvia… Un arsenal tecnológico que, según BMW, permitirá que el coche alcance sin problemas una calificación de cinco estrellas EuroNCAP en cuanto a seguridad.

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    Dentro de este esfuerzo por la seguridad, merece la pena destacar el trabajo que BMW ha hecho con la iluminación. Además de incorporar de serie luces bixenón adaptativas permanentes (se iluminan solas incluso de día), ha perfeccionado su grado de asistencia en los giros, aumentando, gracias a una serie de espejos, el ángulo lateral en que pueden iluminar los focos. No contentos con esto, han introducido los frenos de iluminación variable, que aumentan la intensidad de su luz cuando las frenadas son más fuertes.
    Y, como gran novedad en el segmento, BMW introduce en los Coupés el asistente de luces de carretera. Se trata de un sensor capaz de detectar la longitud de onda de las luces de los vehículos y determinar que la luz que está por delante es un coche (o una moto…). Entonces, el asistente hará por si solo el cambio de luces de carretera a luces de cruce, evitando que el conductor tenga que preocuparse por ello. Es capaz de detectar luces a un kilómetro de distancia y, cuando ya no detecta ninguna presencia, vuelve a conectar las largas.

    En el capítulo de confort destaca la presencia, como elementos de serie, del climatizador, el equipo de sonido con CD, los asientos con reglajes eléctricos y el volante multifunción.

    Quedan para las opciones elementos muy interesantes, como el módulo i-Drive, que da acceso al ordenador y a los diferentes sistemas electrónicos, como el climatizador, el navegador por satélite o el equipo de sonido.

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    p> Resumiendo, la dotación de serie de los diferentes acabados se compone como sigue:

    325i

  • Reproductor de CD
  • Llantas de aleación de 17 pulgadas con neumático Run-Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos semi eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia

    330i
  • Reproductor de CD
  • Llantas de aleación de 17 pulgadas con neumático Run Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia

    335i
  • Reproductor de CD
  • Llantas de 17 pulgadas con neumático Run-Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia
  • Tapicería de tela/cuero
  • Asientos deportivos para conductor y acompañante

    330d
  • Reproductor de CD
  • Llantas de 17 pulgadas con neumáticoRun- Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante Deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia


    Generalmente, cuando se construye un coche de este tipo, casi un modelo de nicho derivado de otro de venta masiva, las marcas tienden a aprovechar todos los elementos posibles de la producción principal para abaratar la secundaria. En BMW no han querido seguir esta línea o, al menos, no lo han hecho en lo que respecta a la imagen exterior.

    Ni una sola pieza de la ligera carrocería de los Serie 3 berlina se ha utilizado para los Coupés que, por tanto, tienen una estética claramente diferenciada y privativa.
    Más alto, más largo y más ancho que antes, el Coupé exhibe una musculatura formidable. En BMW explican que han querido hacerlo muy agresivo, tanto que la “gente, al verlo, se aparte”.

    Con esa idea, han resaltado dos enormes nervios laterales que inflan la imagen del coche por los lados. Además, han diseñado nuevos grupos ópticos delanteros que, a modo de ojos felinos, rematan un frontal largo, tenso y fornido. En la zaga, compactas líneas horizontales dan una idea de fuerza y de inquebrantable agarre a la carretera. Desde luego, si BMW quería hacer un coche que entrase por los ojos, lo ha conseguido… Las llantas, en 16 ó 17 pulgadas de serie, subrayan la fuerza de una estética arrebatadora.

    En cambio, para el interior del habitáculo, BMW ha recurrido a la composición que utiliza con los Serie 3 berlina. Así, utiliza el mismo salpicadero y la misma consola central, con idénticos tonos, tapicerías y remates.
    Es decir, los Coupés están tan bien hechos por dentro como sus hermanos los berlina y Touring. Desde luego, en la toma de contacto no encontramos un mal ajuste, ni un plástico de mala calidad, ni un acabado poco revisado. Todo encaja y todo se conjuga para dar lugar a ese ambiente único, mezcla de deportividad y refinamiento que, inconfundiblemente, caracteriza a los BMW.

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    Las mismas buenas sensaciones se notan cuando se ocupan los asientos, especialmente el del conductor, que es el ocupante más mimado por los diseñadores. Todos los mandos están cerca, todos ofrecen un sólido tacto, todo contribuye a configurar un puesto de conducción que cuesta abandonar.
    La postura al volante se encuentra con facilidad gracias a los reglajes eléctricos de los asientos y a que el propio volante se regula en altura y profundidad. Esto permite ir siempre muy cómodo, a pesar de que, por naturaleza, los asientos van situados muy abajo y la postura es siempre bastante tendida.

    Al margen de esa idea deportiva, los asientos pueden ser de varios tipos, todos con cierto aire “rácing”, pero unos más que otros. Así, tuvimos ocasión de probar unos deportivos que sujetan con una fuerza que, a veces, nos pareció excesiva. Otros, más normales, aportan un apoyo lateral suficiente y son más agradables para los viajes largos, contrarrestando un poco la dureza de las suspensiones.
    Incorpora BMW con este modelo un detalle muy de agradecer: como las puertas son muy grandes (las más grandes que han hecho nunca en la firma, los cinturones de seguridad quedan muy retrasados. Para acercarlos, un ingenioso mecanismo empuja la cinta hasta dejarla a la altura de los hombros de los pasajeros. Ya lo utilizaban otras marcas, pero ahora llega a la gama BMW y hay que celebrarlo.

    Los asientos traseros, en cambio, no nos han acabado de convencer. Son sólo dos, porque el central deja su espacio para la prolongación de la consola central, que se estira hasta el respaldo trasero partiendo en dos todo el habitáculo. Dicen en BMW que esa configuración contribuye a integrar a los pasajeros de las plazas traseras en el coche, haciéndolos partícipes de la conducción. La verdad es que no estamos muy de acuerdo. El coche podía haber sido igualmente 2+2 sin tener que introducir ese mazacote que es la consola, enorme obstáculo que limita el espacio en anchura para las piernas y resta desahogo a esa parte trasera. Es una pena, porque el espacio para los hombros es sobrado, lo mismo que el hueco longitudinal para las rodillas. Sin embargo, las piernas no pueden irse hacia los lados, porque la consola lo impide… No nos parece un acierto.

    Por el contrario, sí lo es el maletero de este Serie 3 Coupé: con sus 430 litros de capacidad, es un compartimento de carga en toda regla, nada de esos pequeños agujeros que suelen llevar los coupés deportivos.

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    A la hora de analizar la propuesta que BMW hace con el Serie 3 Coupé, llama la atención que los precios se sitúan ya en unos niveles bastante elevados. Con un mínimo que ronda los 40.000 euros, no se puede decir que estos coches sean baratos. Sin embargo, si entramos a valorar su equipamiento de serie, empezaremos a comprender por qué marcan esos precios.

    BMW ha querido que los coches salgan de fábrica con un nivel de equipamiento muy elevado, tanto en el apartado mecánico como en el de confort.
    Este esfuerzo se aprecia en la introducción de elementos que son muy novedosos en este segmento, como la dirección activa de BMW , que modifica la respuesta de las ruedas en función de la velocidad a la que vaya el coche. También es interesante que todos los neumáticos de serie sean Run Flat, es decir, que puedan rodar incluso después de pinchados, una opción que permite eliminar la rueda de repuesto y utilizar su hueco para otros menesteres.

    De serie son también el control de tracción, el de estabilidad, el sensor de iluminación y lluvia… Un arsenal tecnológico que, según BMW, permitirá que el coche alcance sin problemas una calificación de cinco estrellas EuroNCAP en cuanto a seguridad.

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    Dentro de este esfuerzo por la seguridad, merece la pena destacar el trabajo que BMW ha hecho con la iluminación. Además de incorporar de serie luces bixenón adaptativas permanentes (se iluminan solas incluso de día), ha perfeccionado su grado de asistencia en los giros, aumentando, gracias a una serie de espejos, el ángulo lateral en que pueden iluminar los focos. No contentos con esto, han introducido los frenos de iluminación variable, que aumentan la intensidad de su luz cuando las frenadas son más fuertes.
    Y, como gran novedad en el segmento, BMW introduce en los Coupés el asistente de luces de carretera. Se trata de un sensor capaz de detectar la longitud de onda de las luces de los vehículos y determinar que la luz que está por delante es un coche (o una moto…). Entonces, el asistente hará por si solo el cambio de luces de carretera a luces de cruce, evitando que el conductor tenga que preocuparse por ello. Es capaz de detectar luces a un kilómetro de distancia y, cuando ya no detecta ninguna presencia, vuelve a conectar las largas.

    En el capítulo de confort destaca la presencia, como elementos de serie, del climatizador, el equipo de sonido con CD, los asientos con reglajes eléctricos y el volante multifunción.

    Quedan para las opciones elementos muy interesantes, como el módulo i-Drive, que da acceso al ordenador y a los diferentes sistemas electrónicos, como el climatizador, el navegador por satélite o el equipo de sonido.

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    p> Resumiendo, la dotación de serie de los diferentes acabados se compone como sigue:

    325i

  • Reproductor de CD
  • Llantas de aleación de 17 pulgadas con neumático Run-Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos semi eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia

    330i
  • Reproductor de CD
  • Llantas de aleación de 17 pulgadas con neumático Run Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia

    335i
  • Reproductor de CD
  • Llantas de 17 pulgadas con neumático Run-Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia
  • Tapicería de tela/cuero
  • Asientos deportivos para conductor y acompañante

    330d
  • Reproductor de CD
  • Llantas de 17 pulgadas con neumáticoRun- Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante Deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia


    Generalmente, cuando se construye un coche de este tipo, casi un modelo de nicho derivado de otro de venta masiva, las marcas tienden a aprovechar todos los elementos posibles de la producción principal para abaratar la secundaria. En BMW no han querido seguir esta línea o, al menos, no lo han hecho en lo que respecta a la imagen exterior.

    Ni una sola pieza de la ligera carrocería de los Serie 3 berlina se ha utilizado para los Coupés que, por tanto, tienen una estética claramente diferenciada y privativa.
    Más alto, más largo y más ancho que antes, el Coupé exhibe una musculatura formidable. En BMW explican que han querido hacerlo muy agresivo, tanto que la “gente, al verlo, se aparte”.

    Con esa idea, han resaltado dos enormes nervios laterales que inflan la imagen del coche por los lados. Además, han diseñado nuevos grupos ópticos delanteros que, a modo de ojos felinos, rematan un frontal largo, tenso y fornido. En la zaga, compactas líneas horizontales dan una idea de fuerza y de inquebrantable agarre a la carretera. Desde luego, si BMW quería hacer un coche que entrase por los ojos, lo ha conseguido… Las llantas, en 16 ó 17 pulgadas de serie, subrayan la fuerza de una estética arrebatadora.

    En cambio, para el interior del habitáculo, BMW ha recurrido a la composición que utiliza con los Serie 3 berlina. Así, utiliza el mismo salpicadero y la misma consola central, con idénticos tonos, tapicerías y remates.
    Es decir, los Coupés están tan bien hechos por dentro como sus hermanos los berlina y Touring. Desde luego, en la toma de contacto no encontramos un mal ajuste, ni un plástico de mala calidad, ni un acabado poco revisado. Todo encaja y todo se conjuga para dar lugar a ese ambiente único, mezcla de deportividad y refinamiento que, inconfundiblemente, caracteriza a los BMW.

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    Las mismas buenas sensaciones se notan cuando se ocupan los asientos, especialmente el del conductor, que es el ocupante más mimado por los diseñadores. Todos los mandos están cerca, todos ofrecen un sólido tacto, todo contribuye a configurar un puesto de conducción que cuesta abandonar.
    La postura al volante se encuentra con facilidad gracias a los reglajes eléctricos de los asientos y a que el propio volante se regula en altura y profundidad. Esto permite ir siempre muy cómodo, a pesar de que, por naturaleza, los asientos van situados muy abajo y la postura es siempre bastante tendida.

    Al margen de esa idea deportiva, los asientos pueden ser de varios tipos, todos con cierto aire “rácing”, pero unos más que otros. Así, tuvimos ocasión de probar unos deportivos que sujetan con una fuerza que, a veces, nos pareció excesiva. Otros, más normales, aportan un apoyo lateral suficiente y son más agradables para los viajes largos, contrarrestando un poco la dureza de las suspensiones.
    Incorpora BMW con este modelo un detalle muy de agradecer: como las puertas son muy grandes (las más grandes que han hecho nunca en la firma, los cinturones de seguridad quedan muy retrasados. Para acercarlos, un ingenioso mecanismo empuja la cinta hasta dejarla a la altura de los hombros de los pasajeros. Ya lo utilizaban otras marcas, pero ahora llega a la gama BMW y hay que celebrarlo.

    Los asientos traseros, en cambio, no nos han acabado de convencer. Son sólo dos, porque el central deja su espacio para la prolongación de la consola central, que se estira hasta el respaldo trasero partiendo en dos todo el habitáculo. Dicen en BMW que esa configuración contribuye a integrar a los pasajeros de las plazas traseras en el coche, haciéndolos partícipes de la conducción. La verdad es que no estamos muy de acuerdo. El coche podía haber sido igualmente 2+2 sin tener que introducir ese mazacote que es la consola, enorme obstáculo que limita el espacio en anchura para las piernas y resta desahogo a esa parte trasera. Es una pena, porque el espacio para los hombros es sobrado, lo mismo que el hueco longitudinal para las rodillas. Sin embargo, las piernas no pueden irse hacia los lados, porque la consola lo impide… No nos parece un acierto.

    Por el contrario, sí lo es el maletero de este Serie 3 Coupé: con sus 430 litros de capacidad, es un compartimento de carga en toda regla, nada de esos pequeños agujeros que suelen llevar los coupés deportivos.

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    A la hora de analizar la propuesta que BMW hace con el Serie 3 Coupé, llama la atención que los precios se sitúan ya en unos niveles bastante elevados. Con un mínimo que ronda los 40.000 euros, no se puede decir que estos coches sean baratos. Sin embargo, si entramos a valorar su equipamiento de serie, empezaremos a comprender por qué marcan esos precios.

    BMW ha querido que los coches salgan de fábrica con un nivel de equipamiento muy elevado, tanto en el apartado mecánico como en el de confort.
    Este esfuerzo se aprecia en la introducción de elementos que son muy novedosos en este segmento, como la dirección activa de BMW , que modifica la respuesta de las ruedas en función de la velocidad a la que vaya el coche. También es interesante que todos los neumáticos de serie sean Run Flat, es decir, que puedan rodar incluso después de pinchados, una opción que permite eliminar la rueda de repuesto y utilizar su hueco para otros menesteres.

    De serie son también el control de tracción, el de estabilidad, el sensor de iluminación y lluvia… Un arsenal tecnológico que, según BMW, permitirá que el coche alcance sin problemas una calificación de cinco estrellas EuroNCAP en cuanto a seguridad.

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    Dentro de este esfuerzo por la seguridad, merece la pena destacar el trabajo que BMW ha hecho con la iluminación. Además de incorporar de serie luces bixenón adaptativas permanentes (se iluminan solas incluso de día), ha perfeccionado su grado de asistencia en los giros, aumentando, gracias a una serie de espejos, el ángulo lateral en que pueden iluminar los focos. No contentos con esto, han introducido los frenos de iluminación variable, que aumentan la intensidad de su luz cuando las frenadas son más fuertes.
    Y, como gran novedad en el segmento, BMW introduce en los Coupés el asistente de luces de carretera. Se trata de un sensor capaz de detectar la longitud de onda de las luces de los vehículos y determinar que la luz que está por delante es un coche (o una moto…). Entonces, el asistente hará por si solo el cambio de luces de carretera a luces de cruce, evitando que el conductor tenga que preocuparse por ello. Es capaz de detectar luces a un kilómetro de distancia y, cuando ya no detecta ninguna presencia, vuelve a conectar las largas.

    En el capítulo de confort destaca la presencia, como elementos de serie, del climatizador, el equipo de sonido con CD, los asientos con reglajes eléctricos y el volante multifunción.

    Quedan para las opciones elementos muy interesantes, como el módulo i-Drive, que da acceso al ordenador y a los diferentes sistemas electrónicos, como el climatizador, el navegador por satélite o el equipo de sonido.

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    p> Resumiendo, la dotación de serie de los diferentes acabados se compone como sigue:

    325i

  • Reproductor de CD
  • Llantas de aleación de 17 pulgadas con neumático Run-Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos semi eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia

    330i
  • Reproductor de CD
  • Llantas de aleación de 17 pulgadas con neumático Run Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia

    335i
  • Reproductor de CD
  • Llantas de 17 pulgadas con neumático Run-Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia
  • Tapicería de tela/cuero
  • Asientos deportivos para conductor y acompañante

    330d
  • Reproductor de CD
  • Llantas de 17 pulgadas con neumáticoRun- Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante Deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia


    Generalmente, cuando se construye un coche de este tipo, casi un modelo de nicho derivado de otro de venta masiva, las marcas tienden a aprovechar todos los elementos posibles de la producción principal para abaratar la secundaria. En BMW no han querido seguir esta línea o, al menos, no lo han hecho en lo que respecta a la imagen exterior.

    Ni una sola pieza de la ligera carrocería de los Serie 3 berlina se ha utilizado para los Coupés que, por tanto, tienen una estética claramente diferenciada y privativa.
    Más alto, más largo y más ancho que antes, el Coupé exhibe una musculatura formidable. En BMW explican que han querido hacerlo muy agresivo, tanto que la “gente, al verlo, se aparte”.

    Con esa idea, han resaltado dos enormes nervios laterales que inflan la imagen del coche por los lados. Además, han diseñado nuevos grupos ópticos delanteros que, a modo de ojos felinos, rematan un frontal largo, tenso y fornido. En la zaga, compactas líneas horizontales dan una idea de fuerza y de inquebrantable agarre a la carretera. Desde luego, si BMW quería hacer un coche que entrase por los ojos, lo ha conseguido… Las llantas, en 16 ó 17 pulgadas de serie, subrayan la fuerza de una estética arrebatadora.

    En cambio, para el interior del habitáculo, BMW ha recurrido a la composición que utiliza con los Serie 3 berlina. Así, utiliza el mismo salpicadero y la misma consola central, con idénticos tonos, tapicerías y remates.
    Es decir, los Coupés están tan bien hechos por dentro como sus hermanos los berlina y Touring. Desde luego, en la toma de contacto no encontramos un mal ajuste, ni un plástico de mala calidad, ni un acabado poco revisado. Todo encaja y todo se conjuga para dar lugar a ese ambiente único, mezcla de deportividad y refinamiento que, inconfundiblemente, caracteriza a los BMW.

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    Las mismas buenas sensaciones se notan cuando se ocupan los asientos, especialmente el del conductor, que es el ocupante más mimado por los diseñadores. Todos los mandos están cerca, todos ofrecen un sólido tacto, todo contribuye a configurar un puesto de conducción que cuesta abandonar.
    La postura al volante se encuentra con facilidad gracias a los reglajes eléctricos de los asientos y a que el propio volante se regula en altura y profundidad. Esto permite ir siempre muy cómodo, a pesar de que, por naturaleza, los asientos van situados muy abajo y la postura es siempre bastante tendida.

    Al margen de esa idea deportiva, los asientos pueden ser de varios tipos, todos con cierto aire “rácing”, pero unos más que otros. Así, tuvimos ocasión de probar unos deportivos que sujetan con una fuerza que, a veces, nos pareció excesiva. Otros, más normales, aportan un apoyo lateral suficiente y son más agradables para los viajes largos, contrarrestando un poco la dureza de las suspensiones.
    Incorpora BMW con este modelo un detalle muy de agradecer: como las puertas son muy grandes (las más grandes que han hecho nunca en la firma, los cinturones de seguridad quedan muy retrasados. Para acercarlos, un ingenioso mecanismo empuja la cinta hasta dejarla a la altura de los hombros de los pasajeros. Ya lo utilizaban otras marcas, pero ahora llega a la gama BMW y hay que celebrarlo.

    Los asientos traseros, en cambio, no nos han acabado de convencer. Son sólo dos, porque el central deja su espacio para la prolongación de la consola central, que se estira hasta el respaldo trasero partiendo en dos todo el habitáculo. Dicen en BMW que esa configuración contribuye a integrar a los pasajeros de las plazas traseras en el coche, haciéndolos partícipes de la conducción. La verdad es que no estamos muy de acuerdo. El coche podía haber sido igualmente 2+2 sin tener que introducir ese mazacote que es la consola, enorme obstáculo que limita el espacio en anchura para las piernas y resta desahogo a esa parte trasera. Es una pena, porque el espacio para los hombros es sobrado, lo mismo que el hueco longitudinal para las rodillas. Sin embargo, las piernas no pueden irse hacia los lados, porque la consola lo impide… No nos parece un acierto.

    Por el contrario, sí lo es el maletero de este Serie 3 Coupé: con sus 430 litros de capacidad, es un compartimento de carga en toda regla, nada de esos pequeños agujeros que suelen llevar los coupés deportivos.

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    A la hora de analizar la propuesta que BMW hace con el Serie 3 Coupé, llama la atención que los precios se sitúan ya en unos niveles bastante elevados. Con un mínimo que ronda los 40.000 euros, no se puede decir que estos coches sean baratos. Sin embargo, si entramos a valorar su equipamiento de serie, empezaremos a comprender por qué marcan esos precios.

    BMW ha querido que los coches salgan de fábrica con un nivel de equipamiento muy elevado, tanto en el apartado mecánico como en el de confort.
    Este esfuerzo se aprecia en la introducción de elementos que son muy novedosos en este segmento, como la dirección activa de BMW , que modifica la respuesta de las ruedas en función de la velocidad a la que vaya el coche. También es interesante que todos los neumáticos de serie sean Run Flat, es decir, que puedan rodar incluso después de pinchados, una opción que permite eliminar la rueda de repuesto y utilizar su hueco para otros menesteres.

    De serie son también el control de tracción, el de estabilidad, el sensor de iluminación y lluvia… Un arsenal tecnológico que, según BMW, permitirá que el coche alcance sin problemas una calificación de cinco estrellas EuroNCAP en cuanto a seguridad.

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    Dentro de este esfuerzo por la seguridad, merece la pena destacar el trabajo que BMW ha hecho con la iluminación. Además de incorporar de serie luces bixenón adaptativas permanentes (se iluminan solas incluso de día), ha perfeccionado su grado de asistencia en los giros, aumentando, gracias a una serie de espejos, el ángulo lateral en que pueden iluminar los focos. No contentos con esto, han introducido los frenos de iluminación variable, que aumentan la intensidad de su luz cuando las frenadas son más fuertes.
    Y, como gran novedad en el segmento, BMW introduce en los Coupés el asistente de luces de carretera. Se trata de un sensor capaz de detectar la longitud de onda de las luces de los vehículos y determinar que la luz que está por delante es un coche (o una moto…). Entonces, el asistente hará por si solo el cambio de luces de carretera a luces de cruce, evitando que el conductor tenga que preocuparse por ello. Es capaz de detectar luces a un kilómetro de distancia y, cuando ya no detecta ninguna presencia, vuelve a conectar las largas.

    En el capítulo de confort destaca la presencia, como elementos de serie, del climatizador, el equipo de sonido con CD, los asientos con reglajes eléctricos y el volante multifunción.

    Quedan para las opciones elementos muy interesantes, como el módulo i-Drive, que da acceso al ordenador y a los diferentes sistemas electrónicos, como el climatizador, el navegador por satélite o el equipo de sonido.

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    p> Resumiendo, la dotación de serie de los diferentes acabados se compone como sigue:

    325i

  • Reproductor de CD
  • Llantas de aleación de 17 pulgadas con neumático Run-Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos semi eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia

    330i
  • Reproductor de CD
  • Llantas de aleación de 17 pulgadas con neumático Run Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia

    335i
  • Reproductor de CD
  • Llantas de 17 pulgadas con neumático Run-Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia
  • Tapicería de tela/cuero
  • Asientos deportivos para conductor y acompañante

    330d
  • Reproductor de CD
  • Llantas de 17 pulgadas con neumáticoRun- Flat
  • Lavado de faros
  • Luces de xenón
  • Asientos eléctricos conductor y pasajero
  • Volante Deportivo de cuero con multifunción
  • Climatizador automático
  • Paquete para fumadores
  • Sensor de lluvia


    Generalmente, cuando se construye un coche de este tipo, casi un modelo de nicho derivado de otro de venta masiva, las marcas tienden a aprovechar todos los elementos posibles de la producción principal para abaratar la secundaria. En BMW no han querido seguir esta línea o, al menos, no lo han hecho en lo que respecta a la imagen exterior.

    Ni una sola pieza de la ligera carrocería de los Serie 3 berlina se ha utilizado para los Coupés que, por tanto, tienen una estética claramente diferenciada y privativa.
    Más alto, más largo y más ancho que antes, el Coupé exhibe una musculatura formidable. En BMW explican que han querido hacerlo muy agresivo, tanto que la “gente, al verlo, se aparte”.

    Con esa idea, han resaltado dos enormes nervios laterales que inflan la imagen del coche por los lados. Además, han diseñado nuevos grupos ópticos delanteros que, a modo de ojos felinos, rematan un frontal largo, tenso y fornido. En la zaga, compactas líneas horizontales dan una idea de fuerza y de inquebrantable agarre a la carretera. Desde luego, si BMW quería hacer un coche que entrase por los ojos, lo ha conseguido… Las llantas, en 16 ó 17 pulgadas de serie, subrayan la fuerza de una estética arrebatadora.

    En cambio, para el interior del habitáculo, BMW ha recurrido a la composición que utiliza con los Serie 3 berlina. Así, utiliza el mismo salpicadero y la misma consola central, con idénticos tonos, tapicerías y remates.
    Es decir, los Coupés están tan bien hechos por dentro como sus hermanos los berlina y Touring. Desde luego, en la toma de contacto no encontramos un mal ajuste, ni un plástico de mala calidad, ni un acabado poco revisado. Todo encaja y todo se conjuga para dar lugar a ese ambiente único, mezcla de deportividad y refinamiento que, inconfundiblemente, caracteriza a los BMW.

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    Las mismas buenas sensaciones se notan cuando se ocupan los asientos, especialmente el del conductor, que es el ocupante más mimado por los diseñadores. Todos los mandos están cerca, todos ofrecen un sólido tacto, todo contribuye a configurar un puesto de conducción que cuesta abandonar.
    La postura al volante se encuentra con facilidad gracias a los reglajes eléctricos de los asientos y a que el propio volante se regula en altura y profundidad. Esto permite ir siempre muy cómodo, a pesar de que, por naturaleza, los asientos van situados muy abajo y la postura es siempre bastante tendida.

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