BMW y los planes de futuro para sus motores diésel y gasolina

En 2023, BMW tendrá hasta 25 modelos electrificados, pero durante los próximos años seguirá apostando firmemente por el diésel y la gasolina. Estos son los planes del fabricante alemán.
Jorge Serrano
BMW y los planes de futuro para sus motores diésel y gasolina
BMW y los planes de futuro para sus motores diésel y gasolina

Hace unos días, el Director Técnico de BMW Group, Klaus Froelich, en una entrevista concedida al medio de comunicación Automotive News, habló del futuro de la automoción, en el que aseguró que los motores diésel seguirán existiendo al menos otros 20 años más (hasta el año 2040), mientras que el futuro de los propulsores de gasolina se podría alargar otros 10 años más (hasta el año 2050).

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En el evento especial #NextGEN celebrado en Munich (Alemania), Froelich también afirmó que las nuevas arquitecturas de producción flexibles para vehículos eléctricos, híbridos enchufables y con motor de combustión (diésel y gasolina) forman parte de los cimientos básicos que permitirán al grupo acelerar en sus ambiciosos planes de electrificación. Entre los 25 vehículos híbridos y eléctricos puros para 2023, más de la mitad (es decir, en torno a 13-14 modelos) serán exclusivamente eléctricos.

Por todo lo dicho, está más que claro que el diésel y la gasolina aún tienen mucho futuro dentro de los próximos planes de BMW. En esta nueva estrategia, según Froelich, habrá notables cambios y novedades. Una de ellas sería la más que probable desaparición del motor turbodiésel 1.5 de tres cilindros que impulsa a las versiones de acceso de algunos BMW y Mini. ¿La razón? La actualización de la unidad mecánica diésel B37 a las nuevas regulaciones medioambientales en términos de emisiones resultaría demasiado costosa para la compañía.

BMW y los planes de futuro para sus motores diésel y gasolina

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Por otro lado, el brutal motor diésel con cuatro turbos de 3,0 litros de cubicaje y seis cilindros en línea –un propulsor que impulsa a las versiones Serie 5 M550d, X5 M50d, Serie 7 750d y X7 M50d- no se renovará con toda probabilidad, al ser demasiado complicado su desarrollo técnico y, por tanto, demasiado costoso de fabricar. El resto de motores diésel de cuatro y seis cilindros en línea sí que seguirán existiendo en la gama mecánica de BMW, pero el número máximo de turbocompresores se limitará a tres.

Por otro lado, en la oferta de gasolina, el motor que podría tener los días contados es el poderoso 6.6 V12 que impulsa al BMW Serie 7 M760Li de batalla larga de 585 CV. Su actualización a las nuevas normas anticontaminantes también resultaría demasiado cara y su rentabilidad actual es baja, a tenor de su bajo número de ventas mundiales, en los que se incluyen un buen puñado de unidades de modelos de Rolls-Royce impulsados por este V12.

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El futuro es incierto también para el motor de gasolina de grandes prestaciones 4.4 V8 TwinPower Turbo. Froelich explicó que como gran alternativa deportiva, BMW Group estaría trabajando en un súper tren motriz híbrido enchufable con una potencia máxima de hasta 500 kW (unos 680 CV) y un par máximo brutal para asegurar las máximas dosis de adrenalina a sus mandos.

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