Audi TT

Nos hemos ido hasta el Tirol austriaco para probar el nuevo Audi TT, uno de los coches que más expectación levantan siempre entre los aficionados a las cuatro ruedas. En esta edición, el TT se hace mayor y asciende varios peldaños en la escala de los coupés deportivos. La combinación de nuevas suspensiones, el cambio S-Tronic y los motores 2.0 TFSI y 3.2 V6 marca la diferencia.
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Audi TT
Audi TT

Como ya hemos dicho, al definir el nuevo TT, el ánimo de Audi era bastante continuista. Esto ya lo vimos durante la presentación estática del coche, celebrada hace unas semanas en Berlín. Y también nos lo había explicado el diseñador, el español Jorge Díez, con quien mantuvimos una entrevista recientemente. Ahora, con los coches en la mano, hemos podido comprobar que, en efecto, las líneas maestras del nuevo TT tienen mucho que ver con las que hicieron famoso al modelo hace unos años.

Sin embargo, hay novedades. El pincel de Jorge Díez ha subrayado la musculatura de los laterales del coche, que ahora tiene algo de culturista, con todos los nervios y músculos de su carrocería acentuados al máximo.

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p> Además, se introduce ya el frontal con la parrilla que lleva toda la gama y se cambian los grupos ópticos. Especial mención nos merecen los traseros, donde las bombillas dejan paso a los leds, alineados en originales rectángulos de esquinas suavizadas, muy a la moda más tecno del diseño actual. Cuando se iluminan, contrastan con los grandes planos de chapa que conforman la carrocería y generan un agradable efecto que aligera el volumen del TT.

Dentro del coche, se sigue la misma idea: recordar al anterior TT y aportar novedades que mejoren la relación del conductor con el coche.
Los observadores encontrarán muchos detalles ya conocidos, como los aireadores que, aunque rebajados de formas, reproducen los que había antes. Los asientos de corte deportivo, que sujetan con gran fuerza y son muy duros, también siguen aquella idea de dotar al coche de elementos de mucho carácter. Además, tapizados en algunos casos en cuero y Alcantara y dotados de reglajes eléctricos, combinan muy bien la imagen “racing” con el lujo y la exclusividad propios de Audi.

Pero, además de ser estéticos, ofrecen una buena postura de conducción. Sentado ante el volante, el conductor va en una posición muy natural y los mandos están al alcance de la mano. Sin embargo, no va muy ancho: la consola del túnel central es muy alta y ocupa demasiado espacio, lo que reduce el sitio reservado a los pasajeros delanteros. Es una pena, porque, con una plataforma mayor, podría haber algo más de hueco. La ganancia, según Audi, es de 7,5 centímetros en longitud y de 2,9 centímetros en anchura, lo cual no parece gran cosa.

Claro que mucho peor lo tienen los que traten de ir atrás. Las dos plazas traseras son, prácticamente, inexistentes. Si las utilizamos para llevar algún objeto, pase, pero quien intente colocar ahí a alguien que mida más de un metro se decepcionará. Incluso el acceso es pobre: con los asientos eléctricos, sólo se abate el respaldo, mientras que la banqueta hay que moverla en un segundo tiempo.
A cambio, en Audi han querido dar mejor tratamiento al maletero. El hueco mínimo es de 290 litros, pero, si abatimos los respaldos traseros, se abre un compartimento de 700 litros, lo que ya es un maletero respetable.

En un último paso, Audi ha creído necesario engordar el equipamiento del TT para mejorar su posición en el mercado. La enorme lista de elementos de serie justifica los 35.280 euros que cuesta el Audi TT 2.5 TFSI con cambio manual. Otra cosa son los 47.330 euros que hay que pagar por el 3.2 V6 S-Tronic. A ese nivel, aunque el equipamiento es muy bueno, el precio se nos antoja elevado.

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p> Quien compre un Audi TT a partir de septiembre, contará, por ejemplo, con ABS, ESP, control de tracción, bloqueo electrónico del diferencial, airbags frontales, laterales y de cabeza, faros de xenón, llantas de 16 ó 17 pulgadas, suspensión deportiva, equipo de radio Chorus con lector de CD, climatizador, ordenador y volante regulable en altura y profundidad con mandos para el sonido y revestido en cuero.
A esto, en España se añadirán la alarma y los faros de xenón plus, que sólo se ofrecen con el 3.2. También con este motor se asocia un acabado especial con remates en aluminio que, con el 2.0 TFSI, cuenta con algunos elementos menos. Además, en septiembre estará ya disponible el navegador Plus, que lleva pantalla en color y lector de DVD. Durante el contacto, los navegadores eran los antiguos monocromo.
El acabado S-Line, más deportivo, todavía no está definido para España, pero las unidades que vimos, amén de muchos más toques de aluminio y faldones en colores diferentes, equipaban unas soberbias llantas de hasta 19 pulgadas.

Versión Cambio Precio
Audi TT 2.0 FSI Manual 35.280 euros.
Audi TT 2.0 FSI S-Tronic 37.780 euros.
Audi TT 3.2 V6 Manual 44.830 eruos.
Audi TT 3.2 V6 S-Tronic 47.330 euros.

Como ya hemos dicho, al definir el nuevo TT, el ánimo de Audi era bastante continuista. Esto ya lo vimos durante la presentación estática del coche, celebrada hace unas semanas en Berlín. Y también nos lo había explicado el diseñador, el español Jorge Díez, con quien mantuvimos una entrevista recientemente. Ahora, con los coches en la mano, hemos podido comprobar que, en efecto, las líneas maestras del nuevo TT tienen mucho que ver con las que hicieron famoso al modelo hace unos años.

Sin embargo, hay novedades. El pincel de Jorge Díez ha subrayado la musculatura de los laterales del coche, que ahora tiene algo de culturista, con todos los nervios y músculos de su carrocería acentuados al máximo.

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p> Además, se introduce ya el frontal con la parrilla que lleva toda la gama y se cambian los grupos ópticos. Especial mención nos merecen los traseros, donde las bombillas dejan paso a los leds, alineados en originales rectángulos de esquinas suavizadas, muy a la moda más tecno del diseño actual. Cuando se iluminan, contrastan con los grandes planos de chapa que conforman la carrocería y generan un agradable efecto que aligera el volumen del TT.

Dentro del coche, se sigue la misma idea: recordar al anterior TT y aportar novedades que mejoren la relación del conductor con el coche.
Los observadores encontrarán muchos detalles ya conocidos, como los aireadores que, aunque rebajados de formas, reproducen los que había antes. Los asientos de corte deportivo, que sujetan con gran fuerza y son muy duros, también siguen aquella idea de dotar al coche de elementos de mucho carácter. Además, tapizados en algunos casos en cuero y Alcantara y dotados de reglajes eléctricos, combinan muy bien la imagen “racing” con el lujo y la exclusividad propios de Audi.

Pero, además de ser estéticos, ofrecen una buena postura de conducción. Sentado ante el volante, el conductor va en una posición muy natural y los mandos están al alcance de la mano. Sin embargo, no va muy ancho: la consola del túnel central es muy alta y ocupa demasiado espacio, lo que reduce el sitio reservado a los pasajeros delanteros. Es una pena, porque, con una plataforma mayor, podría haber algo más de hueco. La ganancia, según Audi, es de 7,5 centímetros en longitud y de 2,9 centímetros en anchura, lo cual no parece gran cosa.

Claro que mucho peor lo tienen los que traten de ir atrás. Las dos plazas traseras son, prácticamente, inexistentes. Si las utilizamos para llevar algún objeto, pase, pero quien intente colocar ahí a alguien que mida más de un metro se decepcionará. Incluso el acceso es pobre: con los asientos eléctricos, sólo se abate el respaldo, mientras que la banqueta hay que moverla en un segundo tiempo.
A cambio, en Audi han querido dar mejor tratamiento al maletero. El hueco mínimo es de 290 litros, pero, si abatimos los respaldos traseros, se abre un compartimento de 700 litros, lo que ya es un maletero respetable.

En un último paso, Audi ha creído necesario engordar el equipamiento del TT para mejorar su posición en el mercado. La enorme lista de elementos de serie justifica los 35.280 euros que cuesta el Audi TT 2.5 TFSI con cambio manual. Otra cosa son los 47.330 euros que hay que pagar por el 3.2 V6 S-Tronic. A ese nivel, aunque el equipamiento es muy bueno, el precio se nos antoja elevado.

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p> Quien compre un Audi TT a partir de septiembre, contará, por ejemplo, con ABS, ESP, control de tracción, bloqueo electrónico del diferencial, airbags frontales, laterales y de cabeza, faros de xenón, llantas de 16 ó 17 pulgadas, suspensión deportiva, equipo de radio Chorus con lector de CD, climatizador, ordenador y volante regulable en altura y profundidad con mandos para el sonido y revestido en cuero.
A esto, en España se añadirán la alarma y los faros de xenón plus, que sólo se ofrecen con el 3.2. También con este motor se asocia un acabado especial con remates en aluminio que, con el 2.0 TFSI, cuenta con algunos elementos menos. Además, en septiembre estará ya disponible el navegador Plus, que lleva pantalla en color y lector de DVD. Durante el contacto, los navegadores eran los antiguos monocromo.
El acabado S-Line, más deportivo, todavía no está definido para España, pero las unidades que vimos, amén de muchos más toques de aluminio y faldones en colores diferentes, equipaban unas soberbias llantas de hasta 19 pulgadas.

Versión Cambio Precio
Audi TT 2.0 FSI Manual 35.280 euros.
Audi TT 2.0 FSI S-Tronic 37.780 euros.
Audi TT 3.2 V6 Manual 44.830 eruos.
Audi TT 3.2 V6 S-Tronic 47.330 euros.

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