Argentina, dispuesta a "dar batalla" a las petroleras

La crisis económica, social y política que vive Argentina convierte al país austral en toda una bomba de relojería. Las compañías petroleras podrían prender la mecha de este polvorín, si siguen adelante con su incremento de precios y sus anunciados despidos. Eso sí, el presidente Eduardo Duhalde está dispuesto a "dar batalla" a estas multinacionales.

El Ejecutivo argentino tiene la difícil tarea de contentar a todos. Hace unos días se decretaba la "conciliación obligatoria", por la que los trabajadores de las petroleras no podían tomar ninguna medida de fuerza, mientras que éstas paralizaban sus temidos despidos.

Las tres compañías que operan en el país - Shell, Esso y Repsol YPF - han decidido aumentar el precio de sus carburantes, una medida con la que, según argumentan, quieren hacer frente a la subida de los costes de las materias primas. Pero, detrás de esta maniobra, se esconde una velada amenaza al Gobierno de Duhalde, ya que éste hará efectivo a partir del próximo marzo un impuesto que grava con el 20 por ciento las exportaciones del crudo y sus derivados.

Después de la reunión celebrada ayer entre ambas partes, el presidente decidía plantar cara a estas multinacionales. "Tras ganar muchísimo dinero en el pasado - según Duhalde -, las petroleras en el país deben entender que llegó el momento de perderlo" y "van a tener que entenderlo, porque estamos dispuestos a ir muy a fondo si no lo hacen".

Estas declaraciones dejan aún más maniatado al secretario de Energía, Alieto Guadagni, responsable de las negociaciones desde que tomó posesión del cargo el pasado martes (hace sólo dos días). En su investidura, se comentó la posibilidad de reemplazar el nuevo tributo del 20 por ciento por uno menor, que grave el 8 por ciento de la producción en boca del pozo.