Aprobado el gasóleo profesional

Se veía venir, pero nadie pensaba que podía ser tan inminente. El Gobierno aprobó el viernes el gasóleo profesional, una de las reivindicaciones más antiguas del transporte español. El nuevo Diesel bonificado forma parte de una batería de medidas de apoyo al mundo del transporte rodado.

Durante la semana pasada empezaron a verse signos de que algo estaba cambiando en las relaciones entre el Gobierno y los transportistas. El lunes, Magdalena Álvarez, ministra de Fomento, frenaba el inicio de las protestas de los camioneros y les proponía el inicio de negociaciones. La promesa parecía poca cosa para desmontar la huelga que los profesionales habían previsto, pero lo que no sabíamos es que, secretamente, aquel acuerdo incluía el compromiso de aprobar ya el gasóleo profesional.

Esto empezamos a barruntarlo el miércoles, cuando Hacienda explicaba públicamente que había empezado a estudiar la posibilidad de implantar las subvenciones para el combustible bonificado.

Y, al final, llegó la sorpresa: el viernes, el Consejo de Ministros aprobaba un plan de medidas dedicado a mejorar la transparencia y la competencia en el transporte de mercancías por carretera. Entre estas medidas destaca con luz propia la implantación de un gasóleo profesional, algo que los camioneros llevan años reclamando y que llega para mitigar los daños que el sector está sufriendo por culpa de la carestía del petróleo y los combustibles. En principio, el gasóleo se implantará en 2007, cuando España, obligada por la Unión Europea, tenga que revisar al alza los impuestos de los combustibles y, por tanto, subir los precios. Esto encaja con lo que anunció el miércoles Hacienda, que supeditaba la llegada del gasóleo profesional a la subida de los impuestos para el resto de combustibles.Además, el Gobierno ha decidido aumentar con 100 millones de euros la línea de préstamos que el Instituto de Crédito Oficial ofrece a las empresas de transportes. También se creará un nuevo Plan de Inspección para el sector al que podrán, si lo desean, incorporarse las comunidades autónomas. Otra de las novedades es el incremento de las ayudas destinadas al abandono de la actividad por los autónomos. Por último, se creará una mesa de trabajo para estudiar y combatir la economía sumergida y el fraude.
Por otro lado, el Plan Estratégico de Transporte por Carretera, PETRA, será sustituido por un nuevo programa para el periodo 2007-2011.En el plan de acción del Ejecutivo se han implicado varios ministerios además de Fomento. Hacienda también está muy involucrada y pondrá en marcha la mesa de fiscalidad en el transporte, además de tomar parte en la lucha contra el fraude.

Por su parte, Trabajo seguirá con la transposición de la normativa europea de tiempos de trabajo y, además, estudiará la la modificación de la normativa de la Seguridad Social en materia de enfermedades profesionales. También tiene que revisar la tarifa de las primas para la cotización a la Seguridad Social.

El ministerio de Interior pondrá en marcha un grupo de trabajo para estudiar los problemas que el transporte sufre por su integración en el tráfico, como las restricciones a la circulación o la llegada del carné por puntos.

Con todas estas novedades, parece que el sector del transporte llega, por fin, a un periodo de paz después de años de protestas y malestar.

Pero, como nunca llueve a gusto de todos, no han tardado en aparecer las quejas contra el gasóleo profesional. La Organización de Consumidores y Usuarios y la Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios protestan por la implantación de las bonificaciones para los transportistas. Creen que es una medida “discriminatoria e impresentable", ya que implicará una rebaja en los impuestos de los transportistas a cambio de subir los de todos los demás consumidores.

Los agricultores, a través de ASAJA, también se lamentan de no estar incluidos en las medidas de ayuda.