Aplazada la huelga de portacoches

De momento, la Asociación Nacional de Portavehículos no hará huelga. Los transportistas de coches han logrado que los fabricantes de automóviles se sienten con ellos a negociar nuevas tarifas que les permitan mitigar el impacto de la subida del precio del combustible.

En principio, los camiones que transportan coches, auténticos vasos sanguíneos de la distribución automovilística en España, habían convocado un paro nacional para ayer, 22 de noviembre. Reclamaban una subida en sus tarifas para enjugar en lo posible el aumento de costes que se deriva del alto precio actual de los combustibles.
Sin embargo, han conseguido que los fabricantes negocien con ellos, con lo que, por ahora, la huelga se anula y se aplaza hasta el próximo 29 de noviembre.

El aplazamiento es un gesto de buena voluntad por parte de los transportistas. Reaccionan así ante la actitud más positiva de los fabricantes que, según la Asociación Nacional de Portacoches, han accedido a negociar después de negarse durante toda la semana pasada. Hasta el viernes pasada, sólo General Motors España había accedido a discutir las nuevas tarifas, y eso porque está obligada por una cláusula de revisión automática de precios incluida en los contratos que firma con sus transportistas. Como ya informamos hace unos días, los portacoches quieren una subida del nueve por ciento en los precios que cobran a las marcas por llevar sus coches hasta los concesionarios. Esta subida está fundamentada en los datos de incremento de costes que ha hecho públicos el observatorio de costes del Ministerio de Fomento. Con el aumento de precios del gasóleo durante los últimos meses, los gastos de los camioneros se han disparado, con lo que exigen que esta subida sea compensada.La flota de portacoches de España está formada por unos 6.000 camiones, el 50 por ciento de los cuales pertenece a las empresas que forman la Asociación Nacional de Portacoches. La otra mitad son vehículos subcontratados a otros profesionales. Además de los costes del gasóleo, este sector soporta, según su patronal, una situación de “absoluta precariedad".Cada día de camiones parados, el sector del automóvil se resiente. El ritmo de matriculaciones desciende y, por tanto, se pone en peligro el objetivo anula de 1,5 millones de coches vendidos. La última vez que pararon los camiones fue en 2000. Entonces, los portacoches sostuvieron 47 días de huelga, lo que afectó a 50.000 compradores y, según la patronal de los concesionarios, las ventas de aquel mes de diciembre bajaron un 20,7 por ciento.