Alicante se resiste a pagar por la nueva vía de circunvalación

Los peajes siguen siendo uno de los caballos de batalla entre las instituciones y los ciudadanos. Se intentan imponer diferentes filosofías. La corriente dominante en Europa en la actualidad es aquella que proclama el "quien usa paga".

Alicante necesita una nueva vía de circunvalación que descongestione el área metropolitana de la ciudad. Por ello, el Ministerio de Fomento acaba de publicar en el Boletín Oficial del Estado el comienzo de los estudios de impacto medioambiental para su construcción. Los mencionados estudios son el paso inmediatamente anterior al comienzo de la construcción de una infraestructura. Esto significa que en breve darán comienzo las obras de la vía que unirá la nacional 330 a su paso por Caudete y la autovía Sax-Castalla en la provincia de Alicante.

Pues bien, hasta aquí no habría ningún problema si no fuera porque estas obras serán financiadas mediante peaje directo de los usuarios que utilicen la vía. Una vez más surge la controversia acerca de quién debe asumir estos gastos. El partido político Bloc de Alicante ha expresado su más rotunda negativa a que sean los alicantinos quienes paguen esta infraestructura. Para el portavoz de esta formación, Antonio Arqué, es "ilógico y poco razonable pretender cobrar por un servicio fundamental para los ciudadanos del área metropolitana de Alicante, que normalmente se desplazan a puntos como las universidades de Alicante y la Miguel Hernández de Elche".

De todas formas, la redacción del proyecto no está finalizada. Por lo tanto, se desconoce el importe total de la obra y no se puede aventurar, por el momento, quién asumirá los costes.