Accidentes de tráfico: 42 millones de euros diarios

Luis Montoro, director del Instituto de Tráfico y Seguridad Vial de la Universidad de Valencia, tiene los datos: España se gasta cada día 42 millones de euros en pagar los daños causados por los accidentes de tráfico. Es decir, un total de 400 euros por habitante y año.

Luis Montoro es, probablemente, el mayor experto de España en seguridad vial. Al menos, así lo reconocen su méritos académicos y la repercusión de su doctrina. A lo largo de los últimos meses, el profesor de la Universidad de Valencia incide en un aspecto poco conocido del tráfico: su repercusión económica.

Ayer, durante una intervención en los cursos de verano de la Universidad Menéndez Pelayo de Santander, Montoro cifró en 42 millones de euros diarios el precio que paga España por la siniestralidad en las carreteras. Este calculo lleva a otro: 400 euros por ciudadano al año, es decir, unas 60.000 pesetas. Este es el dinero que se va en atención médica, peritaje de accidentes, trámites, gastos personales de los implicados, indemnizaciones, bajas laborales, desperfectos en las infraestructuras, etc. Según Montoro, estas cifras españolas están muy por encima de las medias de la Unión Europea. Baste decir que la media de muertes en España por cada 1.000 accidentes es de 58, mientras que la comunitaria es de 48. Además, las víctimas mortales por cada millón de habitantes son 114 en Europa y 151 en España.
Esto significa que cada día mueren en nuestras vías públicas 15 personas, mientras que otras 450 resultan heridas graves. Además, cada 12 horas muere un peatón y, cada tres días, un ciclista. En 2002 (ejercicio que se cerró con 98.433 siniestros), el gasto fue de 16.011 millones de euros en todo el año, una cantidad superior a la destinada por los Presupuestos Generales del Estado para la Sanidad (13.963 millones de euros). Las aseguradoras corrieron con la mayor parte de este desembolso. Según Unespa (patronal del sector), la cobertura de incidentes supuso un gasto de 7.300 millones de euros.
Desde 1991 y hasta 2002, los accidentes han costado a la sociedad más de 100.000 millones de euros.
Los accidentes de tráfico se han convertido en la primera causa de muerte para las personas entre 1 y 34 años. Desde los 35 a los 39 años, el SIDA desbanca a los siniestros como motivo principal de fallecimiento, aunque éstos vuelven a la primera posición en el tramo comprendido entre los 40 y los 44 años.
Sin embargo, la evolución de los indicadores de seguridad vial es positiva: el riesgo de morir en las carreteras españolas por cada kilómetro recorrido se ha reducido en un 60 por ciento desde 1980 hasta 2002. El número de accidentes con víctimas se mantiene prácticamente estable (en torno a los 100.000 cada año) desde 1989, a pesar del aumento de la movilidad. Sin embargo, la siniestralidad española sigue siendo muy superior a la media europea y está lejos de la obtenida por los países considerados como los más seguros: Reino Unido, Holanda y Suecia. Montoro exhibió también en Santander los datos que suele presentar para explicar por qué se producen los accidentes de tráfico. Indica que hay cuatro motivos fundamentales: el vehículo, las infraestructuras, la supervisión policial y el factor humano.Preguntado sobre la polémica desatada estos días con la intención del Gobierno de reducir los límites de velocidad para minimizar la contaminación, Montoro explica que “es una buena opción pensarlo", pero supondrá “un cambio extraordinario muy problemático para la circulación". Añade que “los límites de velocidad hoy en día están dentro de los márgenes de seguridad deseables". Para Luis Montoro, el factor humano es clave en gran parte de los accidentes, sobre todo porque, en ocasiones, agrava los problemas que pueda tener el coche.En este sentido, se subraya que un 50 por ciento de los conductores reconoce que alguna vez ha dejado pasar hasta un mes antes de reparar una avería grave en su vehículo. De esta forma, los errores humanos tienen presencia en un porcentaje de accidentes que va del 70 al 90 por ciento.
Después, entre un 4 y un 8 por ciento de los siniestros son achacables a defectos técnicos. Dentro de estos errores de los coches, un 70 por ciento se produce por culpa de los neumáticos. Parece claro que es preciso modernizar el parque móvil, que es uno de los más vetustos de Europa. En este sentido, Mario Arnaldo, de Automovilistas Europeos Asociados, reclamaba hace dos días en Autopista Online mayores y mejores ayudas para el cambio de vehículo. Arnaldo denuncia que el Plan Prever no está dando los resultados deseados porque no funciona adecuadamente en la sustitución de vehículos usados por otros de segunda mano (con menos de cinco años de antigüedad).
Por último, Montoro coloca entre un 15 y 20 por ciento de los accidentes en el debe de las infraestructuras. Sus problemas de inseguridad y el mal estado de conservación son fundamentales. Como se ve, cada vez está más claro que el mal estado de las vías es culpable de muchas víctimas. El Comisariado Europeo del Automóvi, CEA, ha pedido a la Administración que se haga público el listado de puntos negros de las carreteras españolas, igual que se ha publicado el de radares. Además, se exige que estos lugares fatídicos sean debidamente señalizados y, cuanto antes, corregidos.

Según datos de la DGT, hay 959 puntos negros en España, un 12,7 por ciento más de los que había en 2003, año en el que 263 personas se dejaron la vida en estos tramos. Montoro cree que, a pesar de lo preocupante de la situación, al menos hay algo positivo, porque un 96 por ciento de la población asegura ser consciente del grave problema que suponen los accidentes.

En la misma línea, el experto cree que un 95 por ciento de los conductores cumple las normas, con lo que “deben endurecerse las sanciones contra el otro cinco por ciento". “De poco van a servir los coches inteligentes si no tenemos conductores inteligentes", recalca Montoro.