Absueltos los sindicalistas de Seat detenidos por agredir a un mosso el 29M

Un juzgado de Martorell (Barcelona) ha absuelto a los tres sindicalistas de la factoría de Seat que fueron detenidos por agredir a un agente de los Mossos d'Esquadra cuando participaban en un piquete informativo en la jornada de huelga general del pasado 29 de marzo.

En su sentencia, a la que ha tenido acceso Efe, el juzgado de instrucción número 6 de Martorell ha absuelto a los tres sindicalistas de las faltas de lesiones, daños y coacciones de que estaban acusados a raíz de su detención, que se produjo al mes de la huelga general.

Los trabajadores de Seat, representantes de los sindicatos CCOO y UGT, fueron juzgados por la presunta agresión que sufrió un mosso d'esquadra al que una concentración en apoyo de la huelga impidió el paso cuando acudía a su trabajo en la comisaría de Martorell (Barcelona).

La juez, de acuerdo con el criterio de la Fiscalía, ha absuelto a los procesados de las faltas de que estaban acusados dado que el propio mosso denunciante no los identificó como autores de la agresión de que fue víctima y de los daños que los piquetes causaron presuntamente en su vehículo.

La acusación particular ejercida por el agente denunciante atribuía además una falta de coacciones a los sindicalistas por haberle impedido el acceso a la carretera A-2 debido a la concentración en apoyo de la huelga.

La juez, sin embargo, descarta que la acción de los sindicalistas constituyera una coacción, porque considera que la existencia de ese delito requiere el uso de violencia.

En este caso, añade la sentencia, 'no se usó violencia en las personas ni fuerza en las cosas', ya que el propio agente denunciante manifestó que los sindicalistas le denegaron el paso, pero sin acometerle a él ni a su vehículo.

'El hecho de la mera negativa no constituiría ilícito penal alguno', añade la sentencia absolutoria.

La detención de los sindicalistas de Seat, que fueron arrestados y esposados en su lugar de trabajo un mes después del 29M, motivó que el Departamento de Interior abriera un expediente informativo sobre la actuación policial.

Los sindicatos criticaron entonces lo desproporcionado de la detención, ya que, según su versión, los agentes fueron incomunicados y desnudados en la comisaría a la que se les trasladó y presionados para que denunciaran a otros compañeros del piquete.