A Seat le va a costar recuperarse

Seat ha anunciado un descenso en su facturación para este año de un 8,6 por ciento. Además, no creen en la recuperación a corto plazo y eso que quieren prescindir de casi 1.400 empleados para reducir costes.

La industria no sólo vive de flexibilidad
La industria no sólo vive de flexibilidad

Los sindicatos y la Dirección de Seat continúan inmersos en las negociaciones para mantener la marca en nuestro país. Sin embargo, la facturación va a caer durante este ejercicio casi nueve puntos y no se prevé una recuperación ni a corto ni a medio plazo.

Los ingresos por ventas previstos para este ejercicio se situarán en 5.358 millones de euros, un 8,6 por ciento menos que los registrados el pasado año. Pero esto no es todo: en 2006 se espera una nueva caída de la facturación, pero, eso sí, más leve: de un 5,6 por ciento. Hasta dentro de un lustro no esperan beneficios.

En Seat hay una nueva estrategia comercial: no les importa vender menos coches, pero sí necesitan sacar de ellos mayor margen comercial. Además, reconocen que la buscada “fama" rácing que querían imprimir a sus modelos en general no ha cuajado como esperaban.

Mientras aclaran las posiciones, los sindicatos y la Dirección, hoy sin el mediador designado por la Generalitat de Cataluña, continúan negociando las condiciones del Expediente de Regulación de Empleo presentado hace dos semanas. Hay dos puntos clave en torno a los cuales gira el debate: reducir los 1.346 puestos de trabajo sobrantes con las mejores condiciones posibles para los despedidosy reducir el impacto social que supondrá la pérdida de los empleos, no sólo en las plantas de Zona Franca y Martorell, sino en las factorías de proveedores de los alrededores. En el sindicato CGT de Zona Franca no entienden la política de la Dirección de Seat. La firma acaba de hacer un llamamiento a 329 empleados para que vayan a trabajar el sábado próximo. Según estos representantes de los trabajadores, “no se puede defender que haya un excedente de 1.400 empleos y llamar a gente a trabajar los fines de semana". La dirección de Seat ha propuesto a los sindicatos una serie de medidas de flexibilidad adicionales para minimizar el impacto del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que fue presentado el pasado 4 de noviembre y en el que se incluía el despido de 1.346 trabajadores.

En una reunión mantenida con los sindicatos, la tercera tras la presentación del ERE, la compañía se ha comprometido a estudiar distintas posibilidades para un centenar de trabajadores de 60 o más años que no se han acogido al contrato-relevo que ha ofrecido la empresa. Éste establece la jubilación parcial del empleado y su sustitución por una persona joven que cobraría un 30 por ciento menos.

Lo que parece descartado, según Seat, son las jubilaciones anticipadas, pues “son inviables por cuestiones organizativas y económicas". Por el contrario, la compañía sí ofrece bajas incentivadas a empleados mayores de 58 años, a las que ya se han apuntado 26 personas, que cobrarán el 90 por ciento de su salario y los sindicatos han propuesto un plan de prejubilaciones, al que podrían acogerse un millar de empleados, cuyo coste está cifrado en 115 millones de euros.
Mientras, uno de los proveedores de Seat, Honeywell, ha presentado un ERE ante la Autoridad laboral para eliminar 26 jornadas de trabajo para febrero del año que viene. La marca, que ha aprovechado la crisis del fabricante de origen español para presentar su Expediente de Regulación de Empleo, da trabajo a 112 personas y trabaja para otras constructores como Nissan, Opel, BMW y Volvo en Zona Franca. La situación de la automoción es delicada en toda Europa. De hecho, en los últimos dos años los fabricantes de coches han echado a la calle a 42.000 puestos de trabajo; desde 1999 han perdido su empleo 101.460 trabajadores de este sector. Según un estudio que aparece hoy en la edición impresa de El Mundo, el problema es estructural y se irá agudizando con el tiempo.