A la venta en EEUU una "caja negra" para conductores jóvenes

La compañía californiana Road Safety International está a punto de poner a la venta en Estados Unidos una "caja negra" pensada para vigilar a los conductores más jóvenes. En un país donde, en algunos estados, se puede conducir desde antes de los 16 años, la seguridad de estos inexpertos "pilotos" levanta mucha polémica. Este invento los vigila y avisa de que toman demasiados riesgos. Si no respetan sus advertencias, avisan a los padres del peligro.

A la venta en EEUU una "caja negra" para conductores jóvenes
A la venta en EEUU una "caja negra" para conductores jóvenes

El artilugio, de nombre "Teen Driver", es bien sencillo en cuanto a concepto. Se trata de una caja negra, al estilo de las que llevan los aviones, conectada a una larga lista de sensores y también a una centralita informática.
Cuando los sensores detectan, por ejemplo, excesos de velocidad (más de 90 km/h), conducción agresiva o cinturones de seguridad sin abrochar, unos altavoces emiten señales acústicas de aviso. Si el conductor cambia en ese momento su comportamiento, no habrá "chivatazo", pero, si no lo hace, la caja negra registra todos los datos y, posteriormente, se los comunica a los padres o responsables de los conductores menores de edad.

Llama la atención la idea que han tenido para evaluar la agresividad al volante: unos sensores especiales miden la aceleración lateral del coche. Si supera unos límites concretos, el ordenador entiende que el coche va dando bandazos o volantazos bruscos. Una vez más, emite un aviso que, de no ser respetado, se comunicará a los responsables.

La idea partió de Safety Road International, una empresa ubicada en California y especializada en cajas negras para aviones, coches de flotas, ambulancias, etc.

Ante el importante número de jóvenes que se ven involucrados cada año en accidentes de tráfico, Safety Road desarrolló esta caja negra pensada para que los padres puedan saber qué hacen sus hijos cuando están solos al volante.

Para comprobar qué tipo de conducción practican sus retoños, los padres que utilicen este sistema sólo tienen que introducir en un ordenador la tarjeta de memoria que acompaña a la "caja negra". En ella se graba minuto a minuto qué hace el conductor y, sobre todo, cómo lo hace.
El precio de este equipo se ha fijado en 280 dólares, más o menos la misma cantidad en euros, y, según sus creadores, su instalación es tan sencilla que cualquiera puede hacerla.

El próximo paso de Road Safety es dotar a este dispositivo de un localizador GPS. Así, además de saber qué hacen sus hijos, los padres preocupados podrán saber exactamente en dónde están: su posición se podrá seguir constantemente a través de Internet.