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Polémica por los difusores

Con la llegada de las verificaciones técnicas han llegado las denuncias de hasta cuatro equipos por el tema de los difusores de Brawn, Williams y Toyota. Ahora la pelota está en el tejado de la FIA, quien deberá decidir acerca de su legalidad.
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Polémica por los difusores
Polémica por los difusores

Se veía venir. Cuando Williams, Toyota, y más tarde, Brawn GP, desvelaron sus monoplazas para esta temporada, una de las piezas más importantes en el diseño de un F1, el difusor trasero, estaba llamada a crear polémica. Durante la pretemporada no fueron pocas las voces que expresaban preocupación acerca de la legalidad de los difusores de estos equipos, pero no ha sido hasta el primer GP del año cuando se ha podido protestar formalmente.

Red Bull, y en consecuencia Toro Rosso, ya había anunciado que protestaría ante la FIA por los difusores, y al llegar a Melbourne se han unido a esta protesta tanto Renault como Ferrari. BMW Sauber tampoco está de acuerdo con los difusores de sus rivales, pero no han logrado tener toda la documentación a tiempo para sumarse a la protesta formal. En el otro extremo está McLaren, que no va a protestar por esta pieza. En su caso es normal, ya que no tienen ahora mismo un coche ganador, y el diseño de un difusor del estilo de los denunciados podría hacer que su rendimiento creciese a pasos agigantados. Esta discrepancia entre los equipos puede afectar a la unidad mostrada hasta ahora por la FOTA, organización que debe mantener la fuerza de la que ahora goza para evitar que la FIA haga lo que le plazca (como en el caso del sistema de puntuación).

No obstante, la fabricación de estas piezas por parte de Brawn GP, Toyota y Williams no se debe a otra cosa que a una laguna, de las muchas que hay en el reglamento, la cual han aprovechado estas escuderías. Los equipos “sospechosos” preguntaron a la FIA en las fases iniciales del desarrollo de sus monoplazas acerca de la legalidad de sus difusores, y desde la federación dieron el visto bueno. Sin embargo, son los comisarios técnicos de cada GP los que tienen que declarar legales los coches. En el caso de no se declarados legales, entraríamos en un proceso jurídico que no acabaría hasta después del GP de Malasia. Con lo cual, si los difusores son declarados ilegales y aún así utilizados en carrera, los resultados de los dos primeros GP quedarán en suspenso hasta mediados de abril.

El Renault de Fernando Alonso está libre de toda sospecha, y su resultado puede verse muy afectado por lo que decidan los comisarios, ya que si bien Williams parece que no estará entre los puestos de cabeza, Toyota y sobre todo Brawn GP sí. No obstante, Fernando se muestra bastante cauto acerca de sus opciones, ya que hasta que no acabe la sesión de calificación del sábado nadie sabrá realmente el nivel que tiene.

Por otra parte, una de las cosas que decidió la FOTA, que era la de aportar más información al público sobre las carreras, empieza a flaquear. Ningún equipo estará obligado a desvelar si sus monoplazas llevarán o no el KERS. Y en caso de llevarlo, los espectadores no tendremos ningún método para saber cuando entra en funcionamiento el dispositivo. Podrían aprender de los americanos, que con un sencillo gráfico en pantalla mostraban que cantidad del dispositivo “Push to Pass” le quedaba a cada piloto, y cuando éste aplicaba esa potencia extra a su motor.