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Loeb logró una ventaja confortable

Gracias a un ataque a ultranza, favorecido por una buena posición en la carretera, Loeb tras seis mejores tiempos absolutos de seis posibles en la jornada, logró llegar al final de esta, con 26”8 de ventaja sobre Hirvonen, a falta solo de cinco tramos para finalizar el rallye.
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Loeb logró una ventaja confortable
Loeb logró una ventaja confortable

Entre los coches de Producción, el sueco Flodin volcaba, dejando a Armindo Araujo, que había montado una bandera portuguesa en su techo, en primer lugar de la clasificación, por delante del noruego Eyvind Brynildsen (Mitsubishi Evo IX).

  1. Loeb-Elena (Citroën C4 WRC), 2 h 56’15”6;

    2. Hirvonen-Lehtinen (Ford Focus RS WRC 2008), a 26”8;
    3. Sordo-Martí (Citroën C4 WRC), a 56”4;
    4. P.Solberg-Mills (Citroën Xsara WRC), a 1’59”6;
    5. Wilson—Martin (Ford Focus WRC 08), a 3’22”9;
    6. H.Solberg-Menkerud (Ford Focus WRC08), 3’23”8;
    7. Novikov-Moscatt (Citroën C4 WRC), a 4’59”4;
    8. Östberg-Unnerud (Subaru Impreza WRC2008), a 5’00”2;
    9. Rautembach-Barrit (Citroën C4 WRC), a 6’50”6;
    10. Villagra-Diaz (Ford Focus WRC 08), a 9’35”1;
    … 12. Araujo-Ramalho (Mitsubishi Lancer Evo IX), a 16’27”0 - 1º en Producción;
    … 16. Kosciusko-Szczepaniak (Suzuki Swift S1600), a 22’13”1 – 1º en Junior; etc.

La segunda etapa del Rallye de Portugal también con un clima extraordinario, más veraniego que primaveral, debutó con Hirvonen abriendo la carretera, seguido de Sordo, Loeb y Grönholm. En el rallye, que fue visitado a primera hora por el Presidente de la FIA, Max Mosley, se intercalaban zonas estrechas y anchas, y según en que zonas, el primero estaba muy penalizado, mientras que en otras, no tanto.

Los tramos por eso eran muy traicioneros, con muchos rasantes y curvas ciegas y hay en el primer tramo el rallye tuvo dos bajas de importancia. La primera fue la de Grönholm, cuyo Subaru volcaba, cuando el gran Marcus intentaba aprovechar su excelente puesto en al carretera, mientras que en el mismo tramo se salió también Sébastien Ogier (C4 WRC), rompiendo un brazo de suspensión y retirándose. Por su parte Novikov destrozaba una rueda seguía rodando y casi dos minutos en el segundo tramo del día y dos puestos en la general.

Después el primer tramo, Loeb autor del mejor crono superaba a Sordo, y en el siguiente tramo al repetir mejor crono, pasaba ya en cabeza por 1”6 por delante de Hirvonen. Las cosas volvían a la normalidad, Loeb de nuevo estaba en cabeza, siendo el quinto líder diferente del rallye.

En el último tramo del primer bucle, Loeb volvía a realizar el mejor registro, pero esta vez era Dani Sordo el que cometía un error, que podría serle fatal. “Era una zona muy complicada con rasantes, seguidos de curvas ciegas. En un momento Marc me cantó: cielo, seguido de izquierda, derecha, y me hice un lío y al llegar después justo del rasante, estaba la izquierda y me salí recto para no arriesgar. Di marcha atrás, pero en el asunto perdimos 16 segundos o más y lo que es peor, el contacto con Hirvonen, que ahora se ha alejado de nosotros…”.

Con ello Loeb estaba en cabeza con 6”9 delante de Hirvonen y 37”5 de Sordo. En Citroën no estaban descontentos, ya que Ford había perdido el día anterior a Latvala, aunque hubieran preferido tener sus dos coches muy juntos. Loeb decidía seguir atacando y ver cuanto arrancaba a Hirvonen. Si eran 20 o 25 segundos seguiría primero y si era mucho menos, frenaría al final, para salir segundo en la última jornada.

Entre los coches de Producción, Araujo no cogía un buen ritmo y era superado por el Subaru de Flodin, mientras que entre los Junior, Kosciusko seguía mandando a los escasos supervivientes, entre los cuales son estaba Yon Bonato (C2 S1600), que se salía en el mismo lugar que hace dos años Atkinson, hiriendo al fotógrafo español Gonzalo Belay, que debió ser trasladado en helicóptero al hospital de Faro, donde se le apreció la rotura de una pierna y del omóplato.

Tras dos mejores tiempos en la repetición, Loeb llevaba ya su ventaja a 20” sobre Hirvonen a falta de un tramo para finalizar la segunda jornada. Ahí Loeb tomó la decisión de seguir atacando, ya que en la pasada anterior había ganado a Hirvonen por lo que en la corta última etapa, con dos tramos nuevos y la repetición, con esa diferencia debería ser suficiente. Y Loeb no falla, ya que en la última volvió a batir a Hirvonen llevando a 26”8 su ventaja sobre el finlandés, con lo que esa ventaja debería serle suficiente cara a la corta última etapa. En esta, Sordo llegaba tercero, aunque a mucha distancia de Hirvonen, pero destacado de Petter Solberg, o sea en tierra de nadie.