F1: McLaren y Mercedes, 250 carreras juntos

Durante este año se cumple la decimoquinta temporada de colaboración entre McLaren y Mercedes, llegando durante el GP de Europa en Valencia a la carrera número 250 juntos. Durante esta larguísima colaboración que vamos a repasar ahora, ha habido tiempo para saborear las mieles del éxito y para estar prácticamente hundidos.
-
F1: McLaren y Mercedes, 250 carreras juntos
F1: McLaren y Mercedes, 250 carreras juntos

En 1992 Williams Renault arrasó en el campeonato del mundo, consiguiendo Nigel Mansell su único entorchado en la máxima categoría, y dejando al conjunto Senna-McLaren Honda como meras comparsas. Un año más tarde, McLaren, ante el abandono de Honda, se vio obligado a montar el poco competitivo motor Ford. Senna hizo todo lo que pudo, pero Prost volvió a arrasar a los mandos de un Williams Renault. A final de ese año, Senna se fue de McLaren a Williams, mientras que su equipo seguía sin contar con un conjunto competitivo. En 1994, con Mika Hakkinen y Martin Brundle al volante, McLaren firmó una de las temporadas más desastrosas de su historia, sin triunfos y propulsados por el motor Peugeot. Casualidades de la vida, ese mismo año Michael Schumacher se adjudicó el primero de sus siete títulos con el motor Ford V8 que había tenido McLaren la temporada anterior.

En 1995, McLaren se aseguró los motores Mercedes, que hasta ahora no habían despuntado en la F1 en la era moderna, mientras propulsaban al entonces joven equipo Sauber. Ese año fue bastante turbulento. Mika Hakkinen disputó todas las carreras hasta que en los entrenamientos de la última, en Adelaida (Australia) sufrió un accidente que a punto estuvo de costarle la vida. El segundo de los coches de Woking iba a ser en un principio para Nigel Mansell, pero primero los problemas para adaptarse al cockpit, y posteriormente el discreto rendimiento del monoplaza, hicieron que “El León” solamente disputase dos carreras para McLaren. La temporada terminó sin victorias y con más pena que gloria. Poco cambió en 1996. Al menos fue un año más tranquilo, donde David Coulthard se incorporó al equipo procedente de Williams.

Fue en 1997 cuando McLaren, ya de la mano de West como patrocinador principal, recuperaría la senda de la victoria. Coulthard se impuso en Australia y Monza, mientras que Hakkinen lo hizo en Jerez, en la célebre carrera en la que Schumacher y Villeneuve se tocaron peleando por el mundial, con triunfo para el canadiense. Un año más tarde, y con un reglamento técnico muy cambiado, el McLaren fue el coche a batir. Curiosamente por allí andaba Adrian Newey, responsable del exitoso Red Bull de este año, también tras un profundo cambio de reglamento. Mika Hakkinen eclipsó totalmente a David Coulthard llevándose el campeonato del mundo en la última carrera frente a un Michael Schumacher que sacó petróleo de un Ferrari mucho menos competitivo.

En 1999 el McLaren también fue el coche más rápido, pero errores por parte de los pilotos y algunos fallos de fiabilidad bastante importantes, hicieron que el título no se decidiera hasta Japón de nuevo. Hakkinen llegaba a Suzuka obligado a ganar al estar dos puntos por detrás de Eddie Irvine, y lo logró. Michael Schumacher estuvo fuera de juego durante siete carreras después de romperse la pierna en Silverstone. De haber estado el alemán en la pista, McLaren no se podía haber permitido tantos errores. De hecho, el título de constructores fue a parar a Maranello, en lo que fue el inicio de la era dorada para los de rojo.

En el año 2000, ya con Schumacher en plena forma, la batalla por el título entre el alemán y las flechas de plata fue titánica. Coulthard aguantó el tirón hasta pasada la mitad del campeonato, pero de nuevo iba a ser Hakkinen el máximo rival del Kaiser. Sin embargo, una rotura del motor Mercedes durante el GP de Estados Unidos cuando daba caza a Schumacher, que lideraba la prueba, dejó el campeonato muy cuesta arriba para los de Woking. En la siguiente prueba, en Suzuka, Schumacher venció y sentenció el campeonato. Un año más tarde, Ferrari arrasó de principio a fin, pese a lo cual McLaren se anotó cuatro victorias (dos Coulthard y dos Hakkinen). El escocés acabó la temporada como subcampeón, mientras que el bicampeón finlandés anunció que se tomaría una año sabático que a la postre acabaría siendo su retirada definitiva. Su puesto en el equipo lo ocupó Kimi Raikkonen.

La temporada 2002 fue también para Ferrari de principio a fin, con un dominio aún mayor que el del año anterior. McLaren solamente obtuvo una victoria, la de Coulthard en Mónaco, mientras que Raikkonen no pudo brillar debido a la alarmante falta de fiabilidad del motor Mercedes. En 2003 McLaren corrió todo el año con una versión evolucionada del coche de la temporada anterior, ya que el MP4/18 no llegó a debutar debido a la multitud de problemas que ocasionaba en los test. Pese a este inconveniente, Coulthard se anotó su única victoria del año en la prueba inaugural, mientras que Raikkonen ganó su primera carrera en Malasia el mismo día que Alonso logró su primer podio. El finlandés mantuvo una regularidad excepcional que le hizo llegar a Suzuka con opciones de título. Necesitaba ganar y que Schumacher no puntuase, sin embargo no sucedió ninguna de las dos cosas (Kimi fue segundo y Michael sumó un punto) y el título fue para los de Maranello una vez más.

En 2004 McLaren estrenó el MP4/19, muy parecido al monoplaza que no llegó a debutar un año antes. El inicio de temporada fue un auténtico desastre, aunque un gran ritmo de evolución culminó con la victoria de Kimi Raikkonen en Spa, carrera en la que Schumacher se hizo con su séptimo entorchado. Un año más tarde, McLaren y Mercedes construyeron el coche más rápido de la parrilla, pero la falta de fiabilidad impidió a Raikkonen acercarse a un Fernando Alonso que se convirtió ese año en el piloto más joven en ganar un mundial (honor que le arrebató Hamilton en 2008). El cambio a los motores V8 en 2006 no le sentó muy bien a Mercedes, quien construyó un propulsor que solamente ofrecía potencia de verdad a muy altas revoluciones, provocando problemas de fiabilidad y de rendimiento en general. Raikkonen acabó quinto el mundial, mientras que Montoya se fue por la puerta de atrás del equipo, dejando su puesto a un Pedro de la Rosa que consiguió el único podio de su carrera en Hungría.

La temporada 2007 fue de las más turbulentas de la historia de McLaren, y un claro ejemplo de cómo no debe manejarse un equipo de F1. Además de la rivalidad entre Fernando Alonso y Lewis Hamilton, el caso de espionaje a Ferrari acabó con una sanción al equipo de 100 millones de dólares y su exclusión del mundial de constructores. Además, Ron Dennis no supo decantarse claramente por ninguno de sus dos pilotos, con lo que Kimi Raikkonen, en un gran final de temporada, acabó llevándose el gato al agua. Un año más tarde, y ya sin Alonso en el equipo, McLaren volvió a ganar un campeonato de pilotos en un final de infarto en Brasil, donde Lewis Hamilton ganó el título tras adelantar a Timo Glock en la última curva de la última carrera.

El cambio de normativa que ha habido esta temporada en la F1 ha cogido por sorpresa a todos los grandes, McLaren incluido. Sin embargo, el ritmo de desarrollo que ha mostrado el monoplaza propulsado por Mercedes en estas últimas carreras, victoria en Hungría incluida, hace que el equipo británico llegue a su carrera número 250 junto a Mercedes en disposición de luchar por las cosas importantes.

Mundial de F1

Fórmula 1 2009, todos los datos
No te pierdas nuestro especial de Fórmula 1 con todos los datos: calendario, equipos, pilotos, curiosidades... y las mejores fotos de las chicas de F1.

Te recomendamos

Con un diseño deportivo, el mayor espacio de su clase, los motores con menor consumo ...

Nuevo rival en circuito para el Kia Stinger GT, la versión más deportiva de la berlin...

El Ford Focus siempre ha sido un compacto de retos y récords, y su cuarta generación ...

El fabricante japonés sigue buscando los límites de su compacto y parece no hallarle ...